lunes, febrero 10, 2014

Deslastrarnos del socialismo

En los últimos 15 años, Venezuela sufrió un proceso de nacionalizaciones innecesarias y expropiaciones irracionales de empresas y actividades del sector privado, que funcionaban  exitosamente. Como resultado, de éstas políticas erradas de estatización de la economía, muchas de estas empresas hoy día han desaparecido, o las han convertido en cooperativas ineficientes, o están fuera de servicio, o funcionan parcialmente con reducción alarmante en su producción; afectando la producción nacional. Tal situación, ha obligado al gobierno a importar alimentos y artículos de primera necesidad, que antes se producían con suficiencia en el país, para abastecer a la población. En la actualidad existe escasez y des abastecimiento.
 
Ante el hecho irrefutable de: la merma en la producción de petróleo, el endeudamiento atroz de PDVSA y de la nación, el despilfarro y la corrupción, la reducción drástica de las reservas financieras, la merma significativa del aparato productivo del país (se importa más del 80% de lo que consumimos), la reducción del poder adquisitivo del venezolano, el subsidio exagerado de gran parte de los servicios públicos, el alto desempleo, el crecimiento exorbitante de la inflación, la devaluación atroz del bolívar, la escasez de dólares, entre otras causas; la nación se encuentra sin soluciones efectivas a la vista que nos impiden visualizar pronta solución a tan grave situación de indefensión financiera, próxima a una enorme recesión. Esta situación económica desastrosa, es la prueba fehaciente del fracaso del gobierno venezolano en la utilización del socialismo del siglo XXI como modelo de desarrollo de nuestra economía.
   
El socialismo ya tuvo su oportunidad en Venezuela, y la desperdició. Esa experiencia ha sido nefasta y muy costosa para los venezolanos. Es hora de salvar a Venezuela con políticas económicas modernas, sensatas y viables.  No existe manera de convencer al venezolano sobre las bondades de un socialismo que nos está llevando a la ruina. La ley de precios justos no resolverá esta situación. Al contrario, la empeorará y muchas buenas empresas se retirarán del país. Si el gobierno no quiere reconocer esta situación real, la cual refleja claramente su derrota en la administración de Venezuela, allá ellos con su conciencia. No obstante, son los que la han generado y deberán responsabilizarse ante el pueblo por las consecuencias de sus errores.

Me atrevo a asegurar, que los venezolanos adversamos al socialismo comunista y preferimos un modelo de desarrollo económico  globalizado, abierto, de libre mercado, el cual ofrece mejores oportunidades para la nación. Seguiremos en la lucha por erradicar al marxismo leninismo de nuestro territorio, para recuperar y mejorar: la democracia perdida, la justicia ciega, la decencia en nuestra sociedad, el derecho a la vida,  nuestros valores humanos tradicionales, la libertad de expresión, el respeto a las minorías, los sueños perdidos, la siembra real del petróleo, el desarrollo económico integral de Venezuela, la libre y justa competencia, la ilusión de triunfar.


Los factores de la oposición tendremos que dilucidar la forma de salir de un gobierno que recién empieza otro periodo de de 6 años de gestión, para completar 19 años, el cual ha empeorado la crisis que venimos sufriendo desde hace años; y nos amenaza con profundizar en el socialismo a pesar de lo desastroso que ha resultado este modelo económico para Venezuela.   

miércoles, febrero 05, 2014

Locura en la presidencia

El venezolano que sigue los discursos del presidente de la república con la esperanza de informarse sobre acciones positivas en pro de la solución a la grave crisis económica del país, se queda perplejo ante las declaraciones absurdas, que rayan en la locura, de amenazar con nuevas expropiaciones, como represión a empresas que por alguna razón no satisfagan las reglas de juego que pretende imponer el gobierno para solventar la referida crisis que vive toda Venezuela.

Aún cuando es evidente que estas declaraciones de ira, machismo y prepotencia, no ayudan en nada a la solución de la crisis, una cosa si es cierta; van dirigidas a las turbas y al pueblo que apoya al régimen, quizás para darles a entender que la culpa de lo que ocurre no es del gobierno, sino de los empresarios y comerciantes especuladores. Eso señor presidente, es una salida peligrosa,  mal intencionada, insana y mediocre qué usted le intenta dar a una crisis, la cual al parecer se escapó del  control del gobierno.

Usted, en lugar de intentar conciliar con el capital privado interno, lo ataca con crueldad y alevosía, porque no se puede sacar el chip que le insertaron los cubanos en el cerebro, de que el enemigo de Venezuela es el capitalismo. Usted abusa de su poder, cuando culpa a todo el empresariado de especuladores, cuando sabe perfectamente que los que adulteran y contrabandean son un grupo  minúsculo de mafias y delincuentes a quienes seguramente la guardia nacional tiene identificados, pero por alguna razón no se atreve a denunciarlos por sus nombres y apellidos.

Usted señor presidente no desea ni puede resolver la crisis económica del país. Sus declaraciones y actos están orientados a seguir los lineamientos que les da el partido comunista de Venezuela, quién a su vez los recibe de Cuba, cuyo propósito real es el de profundizar en el socialismo. Usted mismo lo ha expresado reiterada y públicamente. Soy socialista y seguiré siendo socialista, son palabras que he escuchado que usted las ha pronunciado. Cualquier buen entendedor percibe el verdadero trasfondo que está detrás de sus constantes declaraciones de odio y perversidad contra los comerciantes y empresarios venezolanos, incluida la oposición.

Si su gobierno no puede resolver la crisis, acéptelo y reconozcalo. Mandatarios en otras partes del mundo lo han hecho y han llamado a conformar un nuevo gobierno de unidad nacional para trabajar hombro a hombro a objeto de solventar la crisis entre todos los ciudadanos del país. Otra solución honrosa para usted, sería renunciar a la presidencia de la república y llamar a nuevas elecciones, para elegir un nuevo gobierno que pueda hacerlo.


Si usted continúa con ese discurso disonante y agresivo, con el cual no arreglará nada, lo más probable es que factores importantes del país se cansen, se molesten y tomen acciones atrevidas y/o desesperadas, que nos lleven a confrontaciones indeseadas. Si eso es lo que desea su gobierno, siga adelante; pero después no la chille, ni lo lamente. Venezuela no está en época de elecciones que justifiquen el tipo de discurso distorsionado que usted dirige a la nación y al mundo. Recapacite presidente, Venezuela necesita de ayuda financiera y esta es muy huidiza.

lunes, febrero 03, 2014

El balance

A propósito de la noticia de que el chavismo celebra los 15 años de la revolución bolivariana marxista leninista que impera en Venezuela desde 1999, me parece oportuno sacar al debate el tema de “el balance” de esta revolución, para su correspondiente evaluación y conclusiones.

Dado que el liderazgo chavista tiene el descaro y cinismo de celebrar una revolución desastrosa que ha destruido a Venezuela, reflejado en la mayoría de sus indicadores económicos y aspectos básicos de la nación; cuando por el contrario, deberían estar avergonzados de sus actos, e intentar rectificaciones necesarias para salvar a Venezuela de caer en el abismo;  se les ocurre esta ridícula celebración. Es menester que toda Venezuela, incluyendo al chavismo, conozcan la verdad de lo que ha pasado y los resultados reales que han producido por efectos de su revolución.

En tal sentido, hago un llamado a historiadores, escritores, sociólogos, politólogos, periodistas y demás venezolanos sensatos que amen a Venezuela; que se sientan obligados a informar la verdad al venezolano de lo sucedido. Que tomen la iniciativa de plasmar en informes, libros, proyectos, investigaciones; que reflejen en forma imparcial y profesional el balance real de esta revolución.
 
Quizás algunos piensen que es mejor esperar a que cambiemos de gobierno, para llevar a cabo este balance, lo cual tiene sentido y sería en cierta forma lo correcto, puesto que gran parte de la información a utilizar para ejecutar tal balance, la administra y la expide el propio gobierno, razón por la que realizar un balance ahora sin información suficiente para completarlo, nos daría resultados imprecisos e incompletos.

Por ahora me limitaré a sacar el tema a colación e intentar dar mi mejor opinión en lo que considero un balance parcial cualitativo y conceptual de estos 15 años que percibo como venezolano, que calificaría de impreciso e incompleto, pero valido para el debate político.

En economía, el balance no podría ser más negativo, en comparación a la inmensa cantidad de recursos económicos que ha administrado el gobierno durante este período de 15 años. Se han dilapidado alrededor de un billón de dólares, a un promedio cercano a los 60 mil millones de dólares anuales, cantidad ésta jamás percibida ni administrada por ningún otro gobierno anterior.

Con esta inmensa cantidad de ingresos anuales, Venezuela no tendría escasez de dólares para comprar alimentos, ni preocupaciones para el pago del servicio a la monstruosa deuda adquirida innecesariamente, si estos recursos hubiesen sido administrados correcta y responsablemente.

Utilizar nuestros inmensos recursos para financiar una revolución continental marxista leninista no tiene el perdón de Dios ni de los venezolanos honestos y trabajadores que deseen progresar y alcanzar niveles de calidad de vida decentes. Ha sido un horrible crimen de lesa humanidad.

Hoy día la deuda interna y externa es tan alta que las próximas generaciones de venezolanos de la  Venezuela  del futuro, tendrán que sacrificar recursos en honrarla y pasar privaciones y dificultades personales que no han tenido que pasar, si esta revolución no hubiese existido.

No existe renglón alguno donde se pueda justificar tal malversación y desperdicio de recursos económicos y humanos como los obtenidos en estos 15 años. La calidad de la educación es peor que la de antes, salvo el hecho de que se imparte a un número algo mayor de venezolanos, lo cual no es como para enorgullecerse, por el atraso que esto significa en la pérdida de calidad como nación, cuando ésta ha podido preservarse y/o mejorarse, nunca retroceder.

La salud en estos 15 años ha mermado escandalosamente, a pesar del programa. Cubano de atención en los barrios. La atención de la salud en el sector público hospitalario es de terror. La misma se centralizó y no ha habido evolución en la construcción de más hospitales y clínicas públicas para atender necesidades de población en ciudades y pueblos. El pueblo ha tenido que acudir a las clínicas privadas por las severas limitaciones que tiene el servicio público de salud.

Ni hablar de los servicios públicos de electricidad, agua, transporte, electricidad y telefonía. En todos ellos existen grandes deficiencias; y aún cuando el costo de los servicios es solidario, la calidad de éstos está cada vez peor e insuficiente.

Las empresas básicas del Estado venezolano tales como las de energía y minería, han sido sometidas a una destrucción masiva criminal e inexplicable. En cualquiera de estas industrias: aluminio, carbón, cobre,  bauxita, gas, hierro, oro y petróleo, entre otros renglones menores; la producción la cual antes era floreciente y creciente, hoy día va en plena declinación.

En producción de materiales de construcción, Venezuela ha retrocedido dramáticamente, puesto que no se producen cantidades suficientes de: bloques, cabillas, cal, cemento, cerámicas, clavos, madera, pintura, etc., que antes solíamos producir en exceso. En muchos casos exportábamos.

El deterioro económico, físico, productivo, social, educativo, en salud, en valores, en infraestructura física y vial es tan extremo; que pareciera que Venezuela ha sido castigada cruelmente por un gobierno, cuyo objetivo principal no ha sido el de mejorarla. Existe la tesis de  que la única forma viable de imponer el marxismo leninismo en el país es destruirla, para crear la dependencia de la sociedad civil del gobierno, para así dominarla y controlarla de por vida.

Hoy día entiendo perfectamente el calificativo de “Isla de la felicidad y la fantasía” que Hugo Chávez atribuía a Cuba. Con esto anunciaba, el propósito principal del gobierno de llevarnos a ese mismo estado en que se encuentra la nación de Cuba, con 50 y tantos años secuestrada, maltratada y maniatada por la ideología comunista de los hermanos Castro, quienes no terminan de darle su libertad. Sería interesante que alguien hiciera un balance integral de la dictadura cubana durante estos 50 y tantos años de dictadura comunista.

El único renglón donde la revolución chavista pudiera exhibir un logro por todo lo alto, sería el de la evolución y mejoras sustanciales de las economías individuales y privadas de los miembros de mayor nivel del gobierno, de líderes políticos de la revolución y sus amigotes, quienes gracias a esta robolusión han logrado amasar fortunas jamás soñadas por éstos, ni por sus familiares.

Es cierto que muchos venezolanos han recibido, como dicen ellos, su gotita de petróleo en salud, educación, alimentación, transporte, vivienda, deportes, y donaciones domésticas en general, que les han alegrado momentáneamente la vida. Han pasado por alto, que esa gotita de petróleo es el artificio de la compra de su conciencia para silenciarlos, encantarlos, adormecerlos y ganarlos a su proceso revolucionario, y obligarlos así, a que se abstraigan de las grandes cosas negativas que pasan en el país, para imponer el marxismo leninismo. No han caído en cuenta de los tontos útiles que han sido para el gobierno y su absurda revolución.

No han caído en cuenta que la pobreza ha aumentado escandalosamente en comparación al pasado, que la inflación sobrepasa los niveles jamás tenidos en Venezuela y en gran parte del mundo, tampoco se dan cuenta de la devaluación extrema de nuestra moneda, el bolívar.

Esos venezolanos que han recibido su gotita de petróleo con este gobierno revolucionario, ignoran o se hacen los desentendidos ante el nivel de inseguridad personal al que hemos llegado de 125 mil muertes por año, de 75 muertes violentas por cada 100 mil habitantes y el nivel de impunidad ante  crímenes violentos del 90%. No han percibido, la situación asquerosa e inhumana  en que viven  los presos comunes en cárceles venezolanas que son una vergüenza nacional.

Desde el punto de vista moral y en valores, el retroceso es aún mayor, puesto que reeducar al venezolano actual y el del futuro  en valores y educación ciudadana, tomará décadas, para levarlos a valores aceptables para que estos venezolanos puedan ser de mayor utilidad para el país, que el actual venezolano. Ese es un daño intangible incalculable que es aún más doloroso que el daño patrimonial y físico que ha sufrido la nación; puesto que se trata de sus reservas y valores morales,  intelectuales y culturales de su pueblo,  los que han sido cercenados casi de cuajo.

Este balance negativo de Venezuela como consecuencia de la revolución chavista, solo es comparable a las grandes tragedias mundiales, como la que sufrió Alemania por causa  de la segunda guerra mundial iniciada por el desquiciado nacionalista Adolf Hitler. La diferencia está en que el daño físico sufrido fue subsanado en gran parte por la ayuda recibida de los aliados quienes la destruyeron, tal como era de esperarse por ser un mal necesario. El daño moral todavía no ha sido superado en su totalidad.

Igual pudiera decirse de Japón, al declararle irresponsablemente la guerra a los EE.UU. Allí se destruyeron casi totalmente dos ciudades y otras sufrieron severos daños. La participación y ayuda recibida de los EE.UU. fue vital para su reconstrucción, la cual se hizo en tiempo récord de unos 15 años, luego de los cuales Japón emergió de las ruinas como una gran potencia económica mundial.


Nuestra reconstrucción y crecimiento económico quedan por ahora en suspenso, hasta tanto se decida nuestra suerte, en manos de todos los venezolanos. De seguir este gobierno dirigiendo la nación, es de esperarse que el daño se agrande y complique. Una cosa si es cierta. Celebrando revoluciones y golpes de estado fallidos como el del 4 de febrero de 1992, sin reconocer su gran fracaso, no resolverá nuestros problemas económicos, sociales, ni políticos actuales. 

martes, enero 28, 2014

Salvemos a la MUD

Sacar del poder a la dictadura militarista de Marcos Pérez Jiménez, está resultando ser más  fácil que sacar del poder al gobierno marxista leninista de Venezuela, igualmente convertido en dictadura. Que además, es inepto, corrupto, tramposo, destructor, irracional y mentiroso. Pérez Jiménez dio un golpe de Estado en 1945 y luego traicionó a sus compañeros políticos que le acompañaron en ese golpe, quienes justificaron al golpe de estado como causa que creyeran justa.  Luego, Marcos Pérez  Jiménez  se convirtió en dictador que obligó a la sociedad civil y parte de la cúpula militar a unirse férreamente en un solo bloque para expulsarlo del poder, lo cual se logró con relativamente poca sangre el 23 de enero de 1958. Huyó con maletas repletas de dólares.

Hugo Chávez Frías hizo algo similar. Primero intentó un golpe de estado que fracasó. Luego de su rendición y despedida con un hasta luego, fue encarcelado e inmediatamente indultado por el presidente Rafael Caldera (¿error histórico?). Gano las elecciones presidenciales  de 1998, con el apoyo de una mayoría que clamaba por cambios para mejorar al país en lo político, económico, social y cultural. El programa marxista leninista estaba oculto y dispuesto a emerger.

Una vez que tomó el poder empezó a maniobrar para convertir a Venezuela en una nación comunista, para lo cual compro las conciencias de muchos venezolanos y la de políticos de otras naciones que simpatizaban por la misma causa del comunismo. Se solidarizó abiertamente con la revolución comunista cubana (antes lo negaba) y declaró a su gobierno marxista leninista, anti imperialista, anti capitalista orientado a combatir a los EE.UU. A su proyecto lo apodó “proceso revolucionario pacífico pero armado” y contribuyó a extenderlo a parte de Latinoamérica. 

El gobierno de Hugo Chávez, actualmente bajo la presidencia de Nicolás Maduro, lleva unos 15 años de gestión. Tiene el apoyo total e incondicional de los poderes del Estado Venezolano, a saber: Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Fiscalía, Legislativo, Defensoría del Pueblo, Contraloría y Consejo Nacional electoral (CNE). Adicionalmente, ha recibido el apoyo irrestricto de la cúpula de las Fuerzas Armadas Nacionales, quienes hacen de brazo armado de la revolución. Todo este apoyo interno, logrado en base ha: corrupción, argucias, sobornos, amenazas y tramoyas.

Al principio, la oposición no sabía cómo actuar ni reaccionar ante una situación inédita como esa. Se opuso democráticamente cuanto pudo, ante atropellos y persecuciones políticas que se sucedían día tras día impúdicamente, convirtiéndose en pesadilla, la cual aún hasta el presente no hemos podido superar. Las numerosas quejas y reclamos hechos por la oposición ante las instancias de los otros poderes del Estado, nunca han progresado por las razones expuestas. Venezuela ha estado insólitamente secuestrada y reiteradamente violada  una y otra vez por el actual gobierno, ante la mirada miserable de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE).

Es cierto que en Venezuela se realizan elecciones según los cronogramas electorales para elegir, tales como, las elecciones: presidenciales, regionales, municipales y legislativa; todas bajo un mismo patrón de complicidad del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el TSJ, con el poder ejecutivo, el cual abierta y descaradamente les da órdenes, que todos éstos siguen al pié de la letra.

El poder ejecutivo viola la constitución, las leyes y las normas electorales cuantas veces lo necesita para ganar las elecciones y jamás ha sido sancionado. Es decir el sistema electoral venezolano y el TSJ son una triste y cruel pantomima, que igualmente defienden y protegen al gobierno de la manera más baja y cruel; es decir, engañando al electorado y aparentando pulcritud en sus actos.

Ante tanto poder que ha logrado el gobierno a fuerza de ilícitos alcahueteados por los factores que le apoyan, la disidencia venezolana ha intentado distintas formas de organización política. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha sido un intento para lograr armonizar a todos los factores de la disidencia en búsqueda de salir de ésta embarazosa situación por la vía electoral.

A pesar de la enorme contribución que ha hecho la Mesa de la Unidad Democrática en defensa de la Venezuela libre, justa, prospera, moderna, equilibrada, decente e institucionalista que las grandes mayorías de venezolanos deseamos y reclamamos; la misma está siendo atacada, vilipendiada y entorpecida en sus difíciles funciones por  grupos del mismo sector opositor.

Ramón Guillermo Aveledo, secretario general de la MUD ha declarado que está dispuesto a renunciar a sus responsabilidades, para satisfacer a quienes piden su cabeza. Particularmente creo que difícilmente vamos a encontrar a un sustituto como éste para dirigir a la MUD, en momentos en que se requiere de sensatez, equilibrio, control, visión, madurez, imparcialidad, valentía y respeto; para seguir defendiendo la democracia ante un régimen abusivo, fanático, perverso y dispuesto a todo para seguir gobernando a Venezuela y conducirla hacia un despeñadero.

Intereses opositores individuales, grupales, partidistas, de poder, egoístas por excelencia; conspiran contra de la MUD, ignorando que el verdadero contendiente de la democracia y de la MUD está adentro y fuera de Venezuela. Nuestro verdadero enemigo es el comunismo internacional constituido como un gran proyecto continental que se ha instalado en Latinoamérica desde la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba. Los de adentro, son solo marionetas y aventureros de esa dictadura. Tenemos que aceptar la cruda realidad de que el enemigo es superior en alcance al que suponemos, razón para luchar “herméticamente” unidos contra esa enorme conspiración.

No debería existir interés personal, ni grupal, ni partidista, ni económico dentro de la MUD, superior a ese hecho. En consecuencia es elemental que debamos contribuir a salvar a la MUD y mejorarla, no destruirla. Si debilitamos a la MUD por esas pequeñeces e intereses mezquinos de de los que buscan poder y publicidad o simplemente llenar su ego para sentirse satisfechos; perderemos a Venezuela y será más difícil recuperarla desunidos, dispersos y enemistados.

Es fundamental que los factores democráticos del país se incorporen alrededor de la MUD en un solo bloque de defensores de la democracia.  Más importante aún, que la MUD les llame, escuche y preste atención a sus puntos de vista, para subsanar diferencias superables. Existen muchas formas inteligentes de hacerlo sin dar ventajas al régimen. Atacar a la MUD, es a todas luces una torpeza, si se piensa  “honestamente”  en democracia, crecimiento económico y bienestar social.

Por elemental sentido común, el único beneficiario del debilitamiento o la desaparición de la MUD sin duda alguna, sería el gobierno actual. De hecho, la mayor y feroz crítica a la MUD la hace el propio gobierno desde que ésta apareció; quién gasta millones de de dólares anuales en publicidad comunista y en descalificaciones contra el que considera, es su peor enemigo político.

Es evidente el desvanecimiento del impulso “revolucionario” que llevó al gobierno al poder. El mismo chavismo lo está cuestionando en su gestión desastrosa. Se está quedando sin fuerzas, sin pueblo, sin aliento, sin recursos, sin amigos, sin discurso persuasivo ni renovador. Ya el gobierno no tiene nada importante que ofrecer, sus programas sociales y políticas públicas han venido cayendo como barajas ante su evidente fracaso. El gobierno solo intenta sobrevivir algo más, mientras piensa en alguna salida cómoda, como salir sigilosamente con maletas llenas de dólares.

La MUD no necesita llamar a la violencia para crear caos y tumbar al gobierno, por la vía de la fuerza. Eso sería un enorme error. Esa solución solo permitiría que los militares anti institucionalistas encuentren la justificación perfecta para dar el golpe de Estado, del cual habla toda Venezuela. El gobierno se caerá solo, dado que ya no existe forma de motivar al pueblo chavista a que siga votando por ellos, ni a los militares a que le defiendan, dado que éstos últimos ya están claros en el panorama adverso que enfrentan y no tienen nada de tontos para seguir perdiendo su tiempo con una revolución fracasada.

La MUD solo tiene que mantenerse firme, erguida y seguir adelante cuestionando la gestión desastrosa del gobierno. Sus políticas públicas miopes de corte marxista leninista, sus enormes contradicciones políticas y financieras, sus erráticas decisiones  en el manejo torpe de la escasez y el des abastecimiento, cavaran su propia tumba.  Con el actual gobierno no hay forma de reducir la inflación, aumentar el empleo, pagar religiosamente la gigantesca deuda contraída, hacer crecer económicamente al país. Venezuela sucumbirá estrepitosamente si no se abre al libre mercado y al ingreso seguro y abundante del capital privado que necesita hoy día para levantarse. De no ser así, el gobierno tendrá que cubanizarla, y así acelerar su caída por la vía de la protesta rebelde e insurrección. Venezuela no está sola ni aislada como una isla, está en un continente.

La MUD esté trabajando pacíficamente en función de ganar las elecciones necesarias para conquistar el poder y cambiar de gobierno. Esta posición pacífica y democrática que ha mantenido hasta ahora; no la imposibilita, ni la inhabilita, ni la abstraerá de actuar de otra forma diferente apegada a la constitución, para  hacer lo que sea necesario, en caso de que el gobierno se pase de la línea roja democrática que el pueblo no esté dispuesto a tolerar.


En pocas palabras, sería el pueblo bajo la conducción de la MUD, quién tendría la última palabra de pasarle por encima al gobierno, si éste sigue violando la constitución y errando impúdicamente respecto a las acciones acertadas que se deben tomar para resolver la grave crisis política, económica y social, por la cual atraviesa Venezuela. El pueblo está indignado y se empieza a hastiar e incomodar por la situación de desamparo que vive. Sin ser miembro ni vocero de la MUD, me atrevo a interpretar y afirmar, que esa sería su posición política actual.

lunes, enero 27, 2014

Deberíamos imitar a México

La dirigencia política y democrática de México, unida y agrupada en pro de la nación, ha decidido dar un paso importantísimo en la reestructuración de las políticas económicas estructurales internas y externas de Estado. Existen expectativas de que los cambios propuestos y aprobados por mayoría calificada y convincente resultarán exitosos, para bien de economía de México y el bienestar económico y social de su población.

La primera decisión importante tomada fue la unirse al grupo de naciones latinoamericanas que participarán en el enorme mercado de intercambio comercial con Asia, Europa y naciones colindantes con el océano pacifico, en condiciones atractivas que garantizan mayores oportunidades de ingresos económicos adicionales para el País.

Estas decisiones las toma México en medio de una polémica latinoamericana, sobre la preferencia ideológica del sistema económico a utilizar en las economías de los diferentes países de la región. ¿Socialismo marxista o Capitalismo?

El bloque de los países del Alba, junto a Argentina han escogido al socialismo marxista como sistema económico predominante, razón por la que Ecuador no aceptó incorporarse al bloque del pacifico, cuando por su ubicación  geográfica, le correspondía hacerlo. Posiblemente se incorpore  al Mercosur, junto a Bolivia, ambos miembros del Alba.

Otro bloque económico que prefiere al sistema económico socialista para intercambiar productos, es el de Mercosur, donde participan Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Venezuela. En dicho bloque existen divergencias entre sus participantes, por la adopción definitiva del sistema económico de mercado a utilizar. Como sabemos, varios países de ese bloque, utilizan al socialismo y al capitalismo alternativamente, sin definir claramente sus preferencias.

Otra decisión trascendental tomada por el actual gobierno de México, ha sido la de reestructurar profundamente al sistema educacional mejorándolo en todas sus partes básicas; deslastrándolo de sindicatos y mafias extremistas de izquierda que impiden su evolución, para perjuicio de las grandes mayorías. El gobierno actual decidió modernizar el sistema educativo para impartir mayor y mejor educación para toda la nación.

La reestructuración energética pareciera ser la más importante y decisiva a favor de la economía de esa nación. Pemex, la empresa de petróleo de México, nacionalizada desde inicios del siglo XX, ha venido confrontando serios problemas de operatividad, flujo de caja, retraso en la generación de reservas petroleras, disminución de su potencial de producción de petróleo, envejecimiento de sus instalaciones, manejo capcioso de su administración, etc.

Abrirse al capital privado nacional e internacional de libre mercado,  eliminar vicios internos, aunado al cambio de Junta Directiva por una más actualizada, moderna, capaz, eficaz y eficiente, parecieran garantizar una reforma necesaria para mejorar sustancialmente las actividades de Pemex para  generar más divisas y facilitar el creciendo económico en otras actividades del país.

En escritos anteriores he alertado sobre el proyecto latinoamericano iniciado por el gobierno comunista de Cuba y el Foro de Sao Paolo instalado en Brasil; aupado por el ex presidente de esa nación y miembro del partido comunista de los trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva.

Dentro de los objetivos de esta enorme conspiración anti imperialista, anticapitalista y anti democrática, México es considerada como una de las próximas conquistas del Foro de Sao Paolo, que como es sabido está conformado por los partidos de ultra izquierda de Latinoamérica. Afortunadamente, este cambio estructural que está anunciando e iniciando México, lo hace oportunamente y pudiera neutralizar la amenaza política que desde hace años se cierne sobre esa norteña nación, de ganar las elecciones el Partido de la Revolución Democrática, PRD.
México tiene por delante una gigantesca  tarea renovadora que requerirá de muchos esfuerzos, así como de unidad política sostenida y en consenso, para resolver las múltiples necesidades que padece. Entre éstas estarían; las desigualdades sociales, las controversias ideológicas estériles, la ingente pobreza, la inseguridad ciudadana, la expansión de la delincuencia organizada, la alta corrupción en el gobierno Federal y en los gobiernos regionales y locales.

De acá en adelante, será un gran reto para el gobierno actual y los sub siguientes gobiernos democráticos que actúen  en México. Si algo necesitaba México con urgencia, era esta gran reestructuración y apertura económica. Auspicio que vendrán más reformas en la medida en vayan avanzando en la consolidación de esta reestructuración. Como demócrata cabal, apostaré a la suerte de este gobierno y sus Aliados políticos para que les vaya bien en esta importante cruzada. De hecho, la opinión internacional ha recibido la iniciativa con mucho optimismo. 

A sabiendas de las diferencias existentes entre México y Venezuela, entre las cuales la única e inobjetable igualdad común es haber nacionalizado ambas naciones las actividades petroleras. También podría destacarse la importancia del petróleo para ambas naciones. Sin embargo, para Venezuela el petróleo es de mayor relevancia que para México, puesto que ésta es prácticamente, la única fuente de ingresos de divisas que tiene Venezuela.

Solo el gobierno de Venezuela, apoyado por la sociedad civil venezolana unida, con contribución del capital privado nacional e internacional, puede tomar la iniciativa de resolver la crisis económica del país tal como lo está haciendo pacíficamente en democracia el gobierno de México. Pareciera ser lógico y deseable que Venezuela imite a México y reestructure a PDVSA, que como sabemos está muy deteriorada y disminuida en sus operaciones básicas.


Según opinión calificada de expertos venezolanos e internacionales en economía, las medidas económicas anunciadas hasta ahora por el gobierno, son insuficientes, para resolver la enorme crisis económica. ¡Imposible generar mayor cantidad de dólares bajo las condiciones actuales de deterioro que presenta PDVSA! Para colmo,  el presidente Nicolás Maduro ha declarado que “contra viento y marea”, seguirá adelante con el “SOCIALISMO”, a pesar de su gran fracaso a nivel mundial. Como dice el refrán, amanecerá y veremos. Dios proteja y salve a Venezuela.

lunes, enero 13, 2014

El dilema del gobierno de Venezuela

El gobierno de Venezuela, con más 15 años en el poder, tiene un enorme dilema respecto a la altísima criminalidad e impunidad que ha permitido en el país.  Las gigantescas cifras de crímenes violentos estarían entre las más altas del mundo. Son risibles las declaraciones del presidente Maduro, cuando ocurre un crimen contra algún famoso venezolano. Cito: “Los buscaremos y encontraremos adonde se escondan”,  “A los culpables les caerá todo el peso de la ley”.

Son tan repetitivas y artificiales estas declaraciones que ya nadie les presta atención. Puesto que desde la época de Hugo Chávez al presente las políticas públicas en la lucha contra la delincuencia organizada jamás han existido. Por el contrario; el odio, la violencia, la criminalidad e impunidad han sido promovidos y protegidos por el gobierno, con fines políticos oscuros.

Son muchos los ejemplos, mensajes y actos del gobierno promoviendo la criminalidad. A saber:

A) Su solidaridad con las FARC y la ETA. B) Quién tiene hambre puede robar para satisfacer esa necesidad. C)  Ser rico es malo. D) La burguesía es la culpable de todos los males de Venezuela. E) Celebración de actos de reconocimiento a terroristas como alias Marulanda. F) Actos de reconocimiento al terrorista alias Reyes,  en la Asamblea Nacional. G) Aparición del presidente en público al lado de delincuentes universitarios de la UCV. H) Armar a las milicias revolucionarias, para defender la revolución. I) Armar a militantes del PSUV en barriadas con fines de control político. J) Propuesta en radio y televisión para armar a los obreros. K) Poner obstáculos y trabas para un desarme nacional total solicitado por la oposición. L) Amenazar frecuentemente a la oposición, con hacer llamado a los barrios populares de los cerros para que bajen de éstos y atemoricen a los opositores. M) Políticas carcelarias erróneas que invitan a delinquir. N) Creación de comandos motorizados con fines de amedrentamiento a opositores.

Se desconoce cuántos de éstos defensores armados de la “revolución”, usan dichas armas para delinquir. Incluso, se escucha sobre bandas armadas delictivas formadas por: miembros del PSUV, militares, policías, detectives y jueces corruptos, quienes actúan impunemente.

En Venezuela mueran anualmente más de 25 mil personas por violencia criminal  (70 por día), cerca de 80 muertes violentas por cada 100 mil habitantes y la impunidad criminal en el país esté en el orden del 92 %. Estas son cifras escalofriantes, que llaman la atención dado que solo se logran en países del tercer mundo de extrema peligrosidad. 

Ante estas cifras alarmantes de inseguridad ciudadana e impunidad que vienen creciendo vertiginosamente desde el año 2000; el observatorio de criminalidad del país,  partidos políticos opositores, expertos en materia delincuencial, sociólogos, y demás ciudadanos pensantes, han venido haciendo reiterados llamados a los gobiernos revolucionarios desde la época de Hugo Chávez, hasta el actual de Nicolás Maduro, para que el gobierno actúe firmemente y frene la evidente y preocupante violencia criminal. Las respuestas presidenciales han sido las de oído sordos y alguna que otra declaración vanidosa, descalificando  a estos llamados. Para el gobierno, éstos muertos han sido solo alucinaciones de los denunciantes opositores.

Con la muerte violenta de Mónica Spear y su esposo, y el hecho de ella haber sido una famosa ex miss y reconocida  actriz, se encendieron las alarmas en materia de seguridad ciudadana, las cuales han debido encenderse lustros atrás, pero el gobierno nunca quiso encenderlas; al parecer, por razones políticas, prefiriendo mantener en suspenso tan explosiva situación. 
 
El miércoles 8 de enero de 2014, el presidente presidió un monologo, con gobernadores, alcaldes, ministros y la FAN, donde prácticamente se ha hecho un mea culpa sobre la situación actual. El presidente Maduro, solicitó el apoyo de las organizaciones políticas y fuerzas vivas del país para que contribuyan con un plan general e integral para luchar más efectiva y agresivamente contra la delincuencia organizada. Algunos han calificado a esta reunión como una cantinflada.

Dudo que estos esfuerzos a destiempo  tengan éxito, sobre todo, por venir de un gobierno que nunca ha tenido la voluntad para resolver el problema de la delincuencia. Peor aún, con escasos recursos económicos para desarrollar y ejecutar un plan integral nacional en materia de seguridad ciudadana. Esto, debido a que éste es un problema multidisciplinario tan complejo, que tomaría varios años, quizás décadas resolverlo con éxito. Si en 15 años la delincuencia se desbordó, y la impunidad creció tanto, es imposible que en 5 años que le quedan de gobierno, lo puedan cumplir.

El presidente Nicolás Maduro ha sido parte de los gobiernos chavistas desde el mismo inicio de éstos. Ha sido diputado, presidente de la Asamblea Nacional, Canciller de la República, vicepresidente, “muy allegado” y mano derecha política de Hugo Chávez, el principal responsable del desastre actual en Venezuela. Por otra parte, ha jurado seguir el proyecto revolucionario bolivariano de su antecesor hasta la consolidación del socialismo del siglo XXI en Venezuela.

El dilema del gobierno actual y su “mea culpa”, se debe a que los gobiernos chavistas, insertaron el odio y la la violencia en  la sociedad, y ésta  violencia se salió de su control y se les ha revertido. Se suponía, que ésta actuaría solo en contra de la oposición, olvidándose que la delincuencia ataca sin piedad a cualquier persona sea ésta gobierno u oposición. 

Me pregunto: ¿cómo podría un funcionario que ha estado tan ligado a los gobierno anteriores y sus políticas públicas, donde el tema de la seguridad ciudadana ha estado tan ausente, garantizar que ahora si lo hará bien? Además, utilizando a los mismos funcionarios del gobierno que siguen rotándose en los diferentes cargos y actuando de igual manera, sin voluntad política. En mi opinión no hay manera de darles un voto de confianza ni de aspirar que todo sea diferente. 

No obstante lo dicho arriba, y siendo el tema de la inseguridad ciudadana un  problema nacional importante que interesa a todos los venezolanos, ojalá que el gobierno pueda hacer el milagro de al menos contener la criminalidad y minimizar la impunidad. De hacerlo, recibiría los aplausos y méritos de incluso sus adversarios políticos.

No obstante, la realidad vivida estos 15 años de desgobierno, plantea la duda de que se logre. ¡Qué dilema tiene el gobierno! Recoger el odio y la violencia que esparció durante tanto tiempo.

miércoles, enero 01, 2014

La agenda política de la MUD para 2014

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que representa a la oposición política al régimen de Venezuela, deberá reflexionar intensamente, con mucha sabiduría y humildad este año de 2014.

Debería: a) revisarse internamente, b) reorganizarse adecuadamente, c) establecer prioridades a sus próximos objetivos políticos, e) lograr que los partidos políticos que la componen dejen sus rivalidades subalternas por apetencias individuales y partidistas, f) intentar incorporar a su seno a otras corrientes opositoras que hoy no se sienten representadas en la MUD, g) prepararse para enfrentar el reto de diálogo aceptado a Nicolás Maduro, sin dejar de ser oposición, h) mejorar su credibilidad ante el país y el mundo democrático; y sobre todo, i) ingeniárselas para lograr mayor cohesión, transparencia y unidad en sus actos futuros, si es que se aspira derrotar al régimen actual por la vía electoral.

Una agenda compleja y amplia, la que deberá desarrollar la MUD durante este año, el cual por cierto será un año sin elecciones, con extremas dificultades económicas y sociales, y la necesidad prioritaria del gobierno de reducir el enorme déficit fiscal en base a: más controles económicos, más devaluaciones, inevitables aumentos en tarifas de los servicios públicos de energía (Gas, Gasolina, electricidad, agua, etc.), posibilidad de reducir o congelar aumentos de sueldos y salarios. Los escenarios previstos como consecuencia de estos eventos podrían ser lúgubres.

Este próximo año de 2014 será una verdadera prueba de fuego económica, política y social para EL GOBIERNO, quién tendrá la responsabilidad de evitar que ocurra un tsunami  de proporciones gigantescas en la economía venezolana, que podría producir gran malestar popular incontrolable, que pudiera sacar al gobierno del poder. 

Para la MUD, quién tendrá que seguir siendo oposición y al mismo tiempo gobierno en alcaldías, las cosas no se perfilan más fáciles que para el régimen. Si la MUD no sabe conducirse adecuadamente bajo los escenarios estimados, que pudieran convertirse en violentos, podría igualmente colapsar junto al gobierno nacional, para dar paso a nuevos actores políticos y/o militares, que como es de esperarse, estarían al acecho como ”cocodrilo en boca de caño”.

Sabemos de la inmensa capacidad de mentir del régimen. Es de esperarse que a nombre de la democracia, la MUD jamás le imite. Convencido del gran poder que representa el actuar con la verdad y dado que nadie desea ver a Venezuela envuelta en llamas, sería deseable que la MUD actuase con total honestidad y sinceridad ante estos escenarios que se perfilan para 2014.


Háblenle claro al pueblo en idioma sencillo sobre las causas que nos han llevado a esta situación caótica en la que nos encontramos. Defiendan a la propiedad, inversión y empresa privada, al capitalismo y a la democracia sin pudor ni miedo. Sean pragmáticos. Eviten ser más demagogos y populistas que el régimen. Continúen diferenciándose de éste.  El régimen dice que la inflación del 56% y el pírrico PIB del 1,6; son consecuencia de una conspiración económica. Eso es totalmente falso y habrá que denunciarlo, demostrarlo y desenmascararlo con responsabilidad y firmeza.