miércoles, noviembre 19, 2014

Reconozcan su fracaso, digan la verdad y actuen en consecuencia.

Me imagino una reunión entre el gabinete económico del régimen con Nicolás Maduro, en la cual los vice presidentes, ministros, vice ministros y directores, se sinceran con el presidente y le dicen todos temblorosos y asustados, sin mirarle a los ojos: ¡Presidente, no existen reservas operativas para cumplir con el presupuesto del próximo año!. La respuesta del presidente no se deja esperar y es concluyente ¿Y qué?. No se preocupen por esos señores, que ya veremos como lo resolvemos. ¡Mientras vaya viniendo, vamos viendo! Aplausos, sonrisas y apretones de mano de parte de todos los asistentes.
Mientras tanto, los venezolanos del montón,  andamos como zombis por las calles de las ciudades, pueblos y caseríos, hablando solos y preguntándonos: ¿Y cómo piensa el gobierno salir de este atolladero terrible en que nos encontramos, cuando ellos sostienen que todo está bien, que somos el país más contento del mundo, que no necesitamos devaluar más nuestro bolívar fuerte; y la impresión que tengo es que este país está por desintegrarse? ¿Cómo compro el acondicionador de aire que se me quemó por tanto corte de electricidad? ¿Cómo compro un automóvil para reemplazar la carcacha que ya no quiere ni arrancar en las mañanas? ¿Cómo hacemos para extender la comida a tres veces por día? ¿Cómo compro una nueva nevera que nos hace mucha falta? ¿Cómo pago los servicios y el condominio, los cuales están por las nubes? ¿Cómo compro aunque sea un pantalón y una camisa para reemplazar la ropa vieja? ¿Cómo viajo al exterior a ver a parte de mi familia que se fue a otro país asqueada de todo esto?
La lista de incógnitas y necesidades de todos los venezolanos es larga e interminable. La verdad es que vivimos en un país con contradicciones tan grandes, que tal pareciera que vivimos en una eterna pesadilla, que aún después que abrimos los ojos en la mañana, seguimos sonando despiertos, y la pesadilla aún está allí presente, cada vez más aterradora que la anterior.
El venezolano pensante se hace preguntas como estas: ¿De dónde sacará el gobierno más dólares para sobrevivir, cuando la producción de petróleo, de la cual dependemos en casi un 100%, va palo abajo? ¿De dónde sacarán más dólares, cuando el precio del petróleo va cercano a los 70 US$/barril, con tendencia a seguir bajando, sin saber hasta dónde? ¿Y cómo hará el gobierno para mantener BAJO, el costo de producir un barril de petróleo con la inflación tan alta en el país? ¿A cuánto ascenderán los egresos por la compra de petróleo y gasolina (que deberíamos estar produciendo) a precios internacionales en dólares? ¿Cuántos ingresos se han dejado de percibir por impuestos sobre la renta por la política de nacionalización de empresas privadas que antes aportaban al país y ahora no se reciben? ¿Y cómo hará el gobierno para subir los precios de la electricidad, de la gasolina, del gas, de las telecomunicaciones, del aseo urbano, del transporte, en una situación tan explosiva como la actual?
En una situación económica y social tan extrema y explosiva como la que se encuentra el actual gobierno, la mejor decisión es la de decir la verdad al pueblo, buscar y aplicar soluciones correctas, trabajar duro y esperar buenos resultados. Las reacciones del pueblo dependerán de lo que se logre. Seguir ocultando la realidad de la situación del país, sin dar soluciones correctas con políticas macro económicas adecuadas, lo más probable es que los problemas tiendan a empeorar y sigan creciendo. De seguir actuando así, los problemas de Venezuela alcanzarían el tamaño descomunal de esas montañas de azufre y coque, altamente contaminantes, que crecen diariamente en la zona industrial de Jóse, en el Estado Anzoátegui, problema éste que al parecer no tiene solución en el corto y mediano plazo, por negligencia y desidia de PDVSA. Señores del gobierno, no permitan que Venezuela se desintegre económicamente ni se contamine totalmente con azufre y coque, por dejadez y soberbia de ustedes. Tengan dignidad y vergüenza y actúen en consecuencia.

Brasil, víctima de sus políticas

La dictadura de Cuba, inspirada en el marxismo leninismo, nació para hacerle las cosas bien difíciles a los EE.UU. En mi opinión, Cuba ha sido el país más pequeño que ha causado el mayor daño político a la nación norteamericana, en más 50 años, desde que esa nación se declaró marxista leninista y aliada de la extinta URSS y de la actual Rusia.

El envío de tropas cubanas al África (1975-2002), para contribuir con la instalación del comunismo en Angola, durante la guerra fría, a pesar de las penurias económicas y dificultades políticas que venía confrontando Cuba, son ejemplo evidente del fanatismo extremo de esa dictadura y del odio exacerbado que han sentido desde entonces hacia las democracias.

Otro ejemplo del peligro y costo que ha significado Cuba para los EE.UU. fue la temeraria irresponsabilidad del gobierno dictatorial de Cuba de permitir en su territorio la instalación de bases para el lanzamiento de misiles con cargas nucleares apuntando al territorio norteamericano, hecho este conocido como la crisis de los 13 días durante octubre de1962, tiempo durante el cual casi se produce una guerra nuclear entre los EE.UU., y Rusia. La guerra se evitó milagrosamente, gracias a las concesiones políticas y militares que tuvo que ofrecer EE.UU. a Rusia como precio para eliminar tales bases en Cuba.

Como asunto que confirma la conducta demencial de Fidel Castro, y demuestra el poco respeto por su pueblo, según correspondencia habida entre Nikita Kruscheff (Jrushchov) y Fidel Castro, este ultimo dio su visto bueno, para que el primero no cediese ante la presión norteamericana y continuase con la instalación definitiva de las bases, aún a sabiendas de que el primer país en ser borrado del mapa mundial sería la Isla de Cuba. http://www.cubanet.org/htdocs/ref/dis/10140201.htm

Lo que sucede actualmente en gran parte de Latinoamérica y la pretendida aspiración de imponer al socialismo o marxismo leninismo en esta región, no es casualidad ni un accidente político aislado. Es parte de un proyecto y aspiración del megalómano Fidel Castro (apoyado y asistido por Rusia), de convertir a toda Latinoamérica en enemiga de los EE.UU., empezando por pretender reemplazar a los gobiernos democráticos por gobiernos totalitarios, atacar al sistema económico capitalista e intentar destruirlo, aún cuando toda la región latinoamericana se arruinase, tal como sucede con Argentina y Venezuela y el enorme desequilibrio fiscal en ambas naciones, con Brasil en la sala de espera de no reaccionar a tiempo.

El viaje  de Fidel Castro en 1959 a Venezuela, tenía como propósito vital convencer al recién electo presidente Rómulo Betancourt defensor continental de la democracia, para que Venezuela contribuyese política, moral y financieramente con su proyecto continental. La negativa  contundente de Rómulo Betancourt lo enojó y suspendió su visita al país, para convertirse en enemigo acérrimo de éste y de la democracia de Venezuela. El fracaso y muerte del Che Guevara en Bolivia, entre muchos otros fracasos, no amilanó a los Castro en insistir intentando imponer su proyecto socialista por otras vías. 

El asedio por los Castro a las democracias latinoamericanas, se ha hecho en diferentes formas y maneras. A saber:

En Colombia viene intentándose desde hace 50 años por medio del narco terrorismo de las Farc y el ELN. Ahora después de medio siglo de lucha armada, muertes y secuestros, intentan abrir en Colombia un frente político con las gestiones de paz a las que se prestó el presidente JM. Santos, e intentar sumar Colombia al club del socialismo por la vía electoral tal como sucedió con Venezuela y otras naciones.

En Chile se intentó en los años 70 por la vía electoral con Salvador Allende como presidente, vía esta que fue impedida en 1973 por los militares con ayuda de los EE.UU. y el establecimiento de una férrea dictadura de derecha que se extendió por unos 20 años.

En Bolivia lo intentaron mediante las guerrillas dirigidas por el Che Guevara, la cual fracasó, con la captura y muerte de éste en 1967. En Nicaragua y Centro América se intentó por medio de las guerrillas del frente Farabundo Martí, las cuales fueron derrotadas por los Contra, financiados y apoyados por los EE.UU.

En Venezuela lo intentaron varias veces, durante el gobierno de Rómulo Betancourt (1959-1964), con intentonas de golpes de Estado fallidos. Al fracasar en todos ellos, intentaron la invasión cubana fallida por las playas de Machurucuto, en Mayo de 1967, para introducir en el país mercenarios cubanos, con el propósito de entrenar a guerrilleros venezolanos en montañas de los andes que pretendían derrocar al gobierno democrático de Raúl Leoni. La segunda vez, por la vía del golpe de Estado fallido del 4 de febrero de 1992 ejecutado por Hugo Chávez Frías, quién luego lo logró por la vía electoral en 1998. Después de haber sido electo democráticamente, Hugo Chávez, en un cobarde e inverosímil engaño a la nación; se declaró marxista leninista y parte de una revolución denominada bolivariana que posteriormente aglutinó a los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua y Uruguay.

EL FORO DE SAO PAULO. Cito SIC Wikipedia: En el momento de su fundación en 1990, el único miembro que ejercía el poder ejecutivo en un país soberano era el Partido Comunista de Cuba. Veinte años después la mayoría de sus miembros accederían mediante las urnas a ejercer el gobierno en distintos países o formarían parte de coaliciones oficialistas, otros llegarían a ser primera fuerza de oposición. La elección por medios democráticos de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela representó la llegada al poder del primer gobierno de izquierda en muchas décadas en Latinoamérica y el primer gobierno de un partido miembro del Foro de Sao Paulo (el entonces MVR futuro PSUV) después de Cuba . Le siguió el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores en 2002 en Brasil, luego Tabaré Vázquez del Frente Amplio en Uruguay en 2004, Evo Morales por el Movimiento al Socialismo en Bolivia en 2005Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile en 2006Rafael Correa por Alianza PAIS en Ecuador en 2006Daniel Ortega por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua en 2006Fernando Lugo por la Alianza Patriótica para el Cambio (hoy Frente Guazú) a la cual pertenecen varios miembros del Foro de Sao Paulo en Paraguay en 2008José Mujica por el Frente Amplio en Uruguay en 2009Mauricio Funes del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador en 2009Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 2010Ollanta Humala por el Partido Nacionalista de Perú en 2011Nicolás Maduro del Partido Socialista Unido de Venezuela en 2013, Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile de nuevo en 2014 y Salvador Sánchez Cerén del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en 2014. También hubo miembros del Foro de Sao Paulo que han formado parte de las coaliciones gubernamentales que respaldaron la candidatura y eventual gobierno tanto de Néstor Kirchner como de su sucesora y esposa Cristina Fernández en Argentina, como el caso del Partido Comunista de Argentina Congreso Extraordinario.
También puede destacarse que los partidos dominicanos Partido de la Liberación Dominicana y Partido Revolucionario Dominicano ambos son miembros del Foro y han tenido varios gobiernos en República Dominicana. En México el Partido de la Revolución Democrática es la principal fuerza de oposición y ostenta varias gubernaturas y la jefatura en Ciudad de México y en Costa Rica el Partido Frente Amplio fue el tercer partido más votado en las últimas elecciones nacionales.

La asociación con Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro y al “chavismo” por la pertenencia al Foro ha reverberado en las campañas electorales de diversos países latinoamericanos. Candidatos rivales a menudo acusan a candidatos de partidos miembros del Foro de ser “chavistas” y/o estar ligados a los intereses de Venezuela o querer plantear un gobierno similar al venezolano. Esto sucedió por ejemplo a Ollanta Humala en Perú, Andrés Manuel López Obrador en México, José María Villalta en Costa Rica y Salvador Sánchez Cerén en El Salvador, en algunos casos como los de López y Villalta, pudiendo haber sido una de las causas para que perdieran las elecciones. Fin de la cita.

Lo que no logró Fidel Castro diplomáticamente en 1959 durante su visita a Venezuela, ni por la fuerza de las armas con la invasión que intento en 1967, ni con las FARC y el ELN en Colombia donde han muerto cientos de miles de colombianos, ni en Bolivia con el Che Guevara; lo logró sin hacer un solo disparo, gracias a la entrega vil y traidora por Hugo Chávez Frías, de la República de Venezuela a la causa del socialismo (léase comunismo) que tanto ambicionaba el egocéntrico y megalómano de Cuba, para Latinoamérica. De allí en adelante todo ha sido fácil para la dictadura marxista leninista de Cuba.
Con el dinero venezolano, se evitó el colapso económico de Cuba, se compraron conciencias de personajes que actuarían en favor de la revolución bolivariana, se financiaron campañas electorales de candidatos del Foro de Sao Paulo, se invirtió fuertemente en campaña mundial de divulgación de la revolución, se construyó una inmensa red de comunicaciones a favor del marxismo leninismo, se compraron armas para rearmar a las FARC colombianas, se ayudo financieramente a gobiernos con necesidades, tales como: Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, y Nicaragua, entre muchos otros gobiernos.
Una vez que Luiz Inácio Lula da Silva fue electo presidente en 2002, se intensificó el comercio entre Venezuela y Brasil, el cual era insignificante. Empezó a sentirse la presencia, participación y supremacía de Brasil en la revolución socialista y hasta se habló de construir entre ambos gobiernos una refinería a ser ubicada en Brasil, con financiamiento de Venezuela.

El imprevisto crecimiento económico de Brasil durante los dos periodos presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva, al parecer, debido al crecimiento del comercio con Latinoamérica, pero cerrándose al comercio mundial, en especial con los países europeos y con los EE.UU. en particular. En el gobierno de Dilma Rousseff, se empezó evidenciar el decrecimiento económico, y el fracaso de sus políticas internacionales, cada vez más limitadas y excluyentes a la globalización.

El decrecimiento económico en Brasil, la corrupción, sus políticas de inversión  y sociales fallidas en energía y vialidad, aunadas a las limitaciones proteccionistas impuestas a Mercosur de impedirle negociar libremente con quién lo desease y convenga, so pena de ser sancionado por el organismo; estarían obligando al gobierno de Brasil a un cambio sustancial en sus políticas económicas e internacionales.

El hecho de que Dilma Rousseff no haya podido ganar las elecciones presidenciales en la primera vuelta muestra al gobierno del Brasil  en una posición comprometedora, con la posibilidad de perder las elecciones en la segunda vuelta. De ser así, el nuevo presidente de Brasil, tendrá que cambiar el modelo económico socialista al sistema económico de libre mercado (o mantenerse navegando entre ambos modelos), para retomar la vía del crecimiento económico en ese país.

De darse tal posibilidad, esta representaría una catástrofe para el proyecto socialista promovido por la dictadura cubana, el cual el gobierno democrático del Brasil decidió espontáneamente apoyar e impulsar en su rol de país líder suramericano.

Esta posibilidad casi inminente de que Dilma Rousseff pierda las elecciones en Brasil, tiene angustiados a los líderes de los países que pertenecen a este proyecto político socialista, cuyo propósito primario está orientado a: combatir al capitalismo, impulsar las relaciones políticas y económicas con dictaduras y países de doctrina política marxista leninista, de aupar el  antinorteamericanismo y el anti occidentalismo, etc.

La política exterior de Brasil a finales del siglo XX, impulsada por ex presidentes que antecedieron a Inácio Lula Da Silva, al ubicarse esta política entre el primer y tercer mundo, fue parcialmente exitosa, puesto que ciertas  contradicciones, aunadas a la ambigüedad política del modelo económico adoptado “autoritario capitalista” le impidió acelerar el desarrollo de su propia economía. http://www.nuso.org/upload/articulos/550_1.pdf

A llegar el izquierdismo marxista leninista al gobierno de Brasil, conducido por Luiz Inácio Lula da Silva, el cambio en la política internacional no se hizo esperar, empezando por el alejamiento de Brasil de los EE.UU. y del ALCA, aunado al fortalecimiento y ampliación de Mercosur. Al mismo tiempo, Brasil se acerca  política y económicamente a Rusia y China, entre otros gobiernos que adversan políticamente a los EE.UU. Es decir, Brasil decide incorporarse plenamente en el proyecto cubano socialista contra el capitalismo, que tanto había soñado lograr Fidel Castro.


Contrastados estos dos modelos económicos (capitalista – versus mixto o fuertemente estatista), y visto el descalabro hacia donde apunta la economía actual del Brasil, no es de extrañar que la sociedad brasileña clame por un regreso al anterior modelo económico capitalista; incluidas mejoras necesarias para garantizar su funcionamiento y aplicaciones plenas.

De cambiar Brasil sus políticas internacionales obligado por su futuro económico incierto, es probable que estos cambios también se produzcan en Argentina y Venezuela posteriormente en sus respectivas próximas elecciones presidenciales (2015 y 2019). De concretarse esto, ello representaría el desmembramiento de un proyecto socialista nacido en Cuba,  el cual jamás ha tenido las más mínima posibilidad de éxito, visto su estrepitoso fracaso a nivel Mundial por inviable.

El hecho de que hoy Brasil sea víctima de sus propias políticas, debería servir de reflexión para latinoamericana, y obligarla a repensar nuestras tendencias reiterativas de pretender incriminar a los EE.UU., a Occidente, y a las democracias participativas; por nuestras miserias y problemas, en lugar de analizar nuestras políticas y actuaciones y reconocer nuestros   errores. No tiene sentido enemistarse caprichosamente, por odio, rencor, envidia o complejos absurdos, con un país americano, líder mundial en: libertades, progreso, modernidad, educación, ciencia y tecnología, etc...

El sistema económico de libre mercado, ha demostrado ser un sistema económico exitoso y confiable, como para pretender cambiarlo por un sistema económico socialista fracasado, que hasta la China comunista se convenció de ésta cruda realidad, razón por la que cambió su modelo económico y se sumo al uso del sistema económico capitalista, con sólidos resultados.

Es cierto que las naciones tienen el derecho a escoger el modelo económico que les sea más beneficioso, dentro de la constitución y leyes de esas naciones. Pero ese viraje violento de 180º que pretende dar la extrema izquierda de, Latinoamérica de plegarse al proyecto político socialista marxista leninista (estimulado por Cuba) y todo lo que él representa en materia de: restricción de las libertades civiles y económicas en general, las limitaciones de la libertad de expresión, la violación de los derechos humanos en particular, del control de los demás poderes del estado por el poder ejecutivo; es una arbitrariedad, un sinsentido e irresponsabilidad de tal ideología, que dicen representar a las mayorías y desear lo mejor para éstas; cuando en verdad las empobrecen más, ya que solo les interesa el poder político y lo que éste representa.

Brasil, un país rico y privilegiado en bellezas y riquezas naturales, tan grande territorialmente como los EE.UU, con una población algo menor; no ha podido encontrar la brújula del éxito económico que le corresponde lograr, quizás por las tantas ambigüedades y contrastes políticos que le impiden definirse como nación auténtica de un país americano, que pareciera negarse a serlo. Un país con un enorme territorio por desarrollar, que se niega a hacerlo por la falta de voluntad, y visión que limitan el emprendimiento. Un país que se empeña en proteger a una dictadura  brutal y tirana como la de Cuba, entre otras, que impide al pueblo cubano disfrutar de las libertades que les corresponde como seres humanos, por el solo hecho de llevarle la contraria a la política de EE.UU.

Suramérica, con Brasil como líder, comete un grave error al negarse a ser un amigo sincero y leal de los EE.UU., por intentar proteger a una dictadura  longeva que se niega a darle la libertad a su pueblo y les permita elegir espontáneamente a sus gobernantes, para intentar crecer y desarrollarse como nación auténtica, libre y soberana. Brasil con esta actitud, de aliarse al marxismo leninismo, no castiga ni daña al pueblo norteamericano. Castiga y daña al pueblo cubano que resiste desde hace algo más de 50 años a esa dictadura comunista que les robó su pasado, su presente y su futuro.

Los latinoamericanos en general, deberíamos sentirnos orgullosos de tener como vecino a la nación más exitosa en la historia moderna del mundo. La que es vista por muchas naciones como esperanza, para su futuro. Donde los sueños se hacen realidad. La que defiende la democracia, las libertades y la justicia. La que inspira a emprendedores del mundo. La que ha contribuido más con la humanidad en ayuda; económica, social, educacional, deportiva, salud, militar, etc.

martes, noviembre 11, 2014

Atrapados en la red de sus propias políticas

Es posible que la denominada REVOLUCIÓN BOLIVARIANA, creada con la intensión de imponer un modelo económico conocido como “SOCIALISMO DEL SIGLO XXI”, con el propósito final de implantar en Venezuela un sistema político comunista inspirado en la ideología MARXISTA LENINISTA, haya sido solamente la plataforma infernal creada por el chavismo, para desfalcar las riquezas del país, hacer millonarios a gran parte de sus líderes y amigos; y dejarles a los venezolanos sobrevivientes de tal tsunami, una nación destrozada, quebrada y desprestigiada.

Ese supuesto plan que describo, tiene su sustento, al observar los desastrosos resultados de las políticas públicas que ha impuesto el régimen durante casi 16 años, cuyos indicadores económicos y sociales están a la vista. A saber: la inflación se ha multiplicado y amenaza con llegar a casi 100% a fin de año, el dólar se cotiza en el mercado negro a más de 100 bolívares, la producción de petróleo está por debajo de los 2 millones de barriles diarios y decreciendo, se empezó a comprar petróleo liviano en el mercado internacional, el precio del petróleo estaría llegando a los 70 US$/barril, las reservas del país están bastante mermadas, la escasez de dólares nos asfixia y nos limita enormemente,  los bancos internacionales se han cerrado a los acostumbrados préstamos y se habla del 20% de interés anual para obtenerlos, se importa el 80% de la comida que consumimos, el precio de los automóviles y electrodomésticos están fuera de escala para adquirirlos por el venezolano común, las empresas sobrevivientes se cuentan con los dedos de las manos y una a una van desapareciendo, el poder adquisitivo del venezolano es ínfimo, etc.

El chavismo tuvo la maravillosa oportunidad de hacer de Venezuela una gran nación. Producíamos cerca de 3,4 millones de barriles de petróleo por día y recibíamos un promedio de 30 dólares por cada barril colocado en el mercado internacional. Súbitamente el precio del petróleo se multiplicó y este adquirió el valor sobre los 100 dólares el barril, dependiendo del tipo de crudo. Es decir, los países productores de petróleo, se sacaron la gran lotería; y algunos como el gobierno de Venezuela, se desquiciaron. En lugar de invertir para sembrar el petróleo y construir una gran nación, empezaron a vender una revolución que iría en dirección opuesta al desarrollo y al modernismo, para terminar siendo hoy día una de las naciones de América y posiblemente del mundo, con los indicadores económicos, morales, y sociales más penosos e indignos.

En lugar de reconocer su fracaso como gobierno y dar un giro de 180º en la dirección correcta del país, o simplemente renunciar y convocar a nuevas elecciones para dar la oportunidad a líderes más diligentes que administren a la nación, se empeñan en sostener que el socialismo ha sido un éxito, y en seguir mintiendo y negando las realidades de la situación que se vive en Venezuela.


A continuación, algunas de las mentirillas que escuchamos a diario de la dirigencia chavista. No existe la necesidad de devaluar, importamos solo el 40% de la comida y necesidades básicas,  el año de 2015 será de crecimiento económico sostenido, el venezolano come más que antes, hemos derrotado la pobreza extrema, durante el 2014 se ha dado un aumento superior a la inflación, no existe desempleo, existe una guerra económica que no nos deja avanzar pero la estamos derrotando, la importación de petróleo será transitoria, etc., etc. ¡Oh Dios mío, que mediocridad!

lunes, noviembre 03, 2014

El PSUV, en continua desintegración y extinción

El Partido “político” Socialista Unido de Venezuela, (PSUV) está desintegrándose y fenecerá, debido a muchos factores no previstos que atentan contra su desaparición. En una oportunidad, el difunto ex presidente Hugo Chávez aseguró que llegarían a una militancia de 10 millones de seguidores, lo cual no se ha cumplido y por lo que se observa pareciera imposible que llegue a cumplirse. En la actualidad su militancia merma considerablemente.
En el momento de su creación, en mayo de  2008 escribí un artículo que titulé: “PSUV: Nacido para perder”, el cual anexo a este segundo escrito sobre el tema. Aun cuando los pronósticos y argumentaciones dados en la fecha del escrito no se dieron en su totalidad, las realidades actuales indican que no estuve tan desacertado. http://analitica.com/opinion/opinion-nacional/el-psuv-nacido-para-perder/
Revisando un viejo y pequeño libro, sobre los inicios del socialismo en Europa, especialmente en Alemania del Este, titulado “La cultura en la vida cotidiana socialista”; pude percatarme de que los procesos iniciados por el Kremlin soviético, para inducir y adoctrinar a la población alemana de ese sector Este de Berlín, tienen gran similitud con el proceso político utilizado por el chavismo, para imponer al socialismo en Venezuela. Encontré las siglas PSUA (Partido Socialista Unido de Alemania), similares en parte a a las del PSUV de Venezuela. Si asociamos el nombre de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) vemos otra rara similitud con las siglas del partido del gobierno venezolano PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). Mezcolanza de naciones y/o ideologías políticas unidas que pretenden ser socialistas.
Hugo Chávez quién aspiraba a ser reconocido entre los personajes socialistas prominentes de la historia universal, paralogizaba al dictador difunto Joseph Stalin, en sus procedimientos y sus métodos, para copiarlo. Así que no es de extrañar que el partido PSUV, sea el resultado de esa inmensa aspiración egocéntrica y megalómana de intentar eternizarse en el poder, plagiando y utilizando las ideas de los personajes históricos del socialismo mundial.
El PSUV se desintegrará, debido a que si bien es cierto que éste tuvo un creador, aún admirado por millones de venezolanos, también es cierto, que al caer este régimen, muchos de los líderes del PSUV que acompañaron a Hugo Chávez en esta maléfica revolución, tendrán que esconderse debajo de las piedras por los inmensos y numerosos delitos cometidos: contra la constitución, contra el erario del país, contra las personas, contra las instituciones, contra la soberanía de la nación, contra la moral del pueblo, contra las empresas del estado, por haber institucionalizado la corrupción, etc., etc.
El Partido Comunista de Venezuela y el MIR, fueron ilegalizados el 9 de mayo de 1962, según el decreto 752, por el gobierno de Rómulo Betancourt, en la oportunidad en que éstos quisieron derrocar a su legítimo gobierno mediante un golpe de estado fallido, siendo éste presidente electo en libérrimos comicios electorales.
El único presidente comunista electo en Latinoamérica ha sido el asesinado Salvador Allende. Se dice que fue depuesto y muerto por temor a que se impusiese el comunismo en Chile y posteriormente este se esparciera por Latinoamérica. 
Con esto deseo significar, que a los partidos comunista, y a los partidos clasificados como socialistas, ambos de ideología marxista leninista, debería impedírseles participar en países democráticos de América. Simplemente, son partidos políticos enemigos acérrimos de la democracia, que seguirían conspirando contra gobiernos legítimos para derrocarlos.  La única forma que el chavismo, aspire en el futuro, continuar en la actividad política democrática, una vez desplazados del gobierno, sería fundando otro partido político con diferente nombre, y comprometerse a no imitar en el futuro, los métodos subversivas de los aventureros que dirigieron a la fallida y derrotada revolución bolivariana de ideología marxista leninista.
Soy de los que piensan, que la próxima Venezuela tendrá que revisar en profundidad la ley de los partidos políticos y otros artículos de la constitución y leyes vigentes, a objeto de evitar que grupos de aventureros e inescrupulosos, vuelvan a conspirar tan fácil y abiertamente contra el estado de derecho, como lo han logrado los actuales gobernantes del chavismo con su revolución marxista leninista, o comunista.
De haber existido una ley que prohibiese indultar a personas con penas impuestas por golpistas, contra gobiernos democráticos, legalmente constituidos y sin justificación alguna, no se hubiese presentado el desastre que hemos vivido durante estos  últimos 15 años de atraso y bandidaje. Ni Hugo Chávez ni ninguno de sus seguidores, hubiesen disfrutado de los favores que les brindó la democracia a través del difunto ex presidente Rafael Caldera, al indultarlos por la condena que como delincuentes y asesinos convictos les fue imputada. Debe existir una ley que evite que este error se repita en el futuro.
Si algún tema reviste importancia hoy día en Latinoamérica, es precisamente el de la “suavidad” y “permisividad” de las leyes que van en defensa de la democracia y el respeto al estado de derecho.  Siendo la democracia el sistema de gobierno que los americanos del norte, centro y sur nos hemos dado voluntariamente como el mejor de todos los modelos de gobierno existentes y vistas las amargas experiencias con dictaduras que hemos vivido la mayoría de los países de habla española y portuguesa de América, debemos ser los primeros en “blindar” nuestras constituciones y leyes para impedir que aventureros militares y civiles del chavismo, continúen abusando de esa impunidad que les permite conspirar abiertamente y actuar con gran libertad, tal como ha sido con la experiencia vivida con el chavista en Venezuela.
Creíamos ingenuamente, que con la creación de la OEA, era suficiente para sentirnos a salvo de los conspiradores y dictaduras. Nos hemos equivocado totalmente, y esa seguridad que creíamos “blindada”, ha sido vulnerada. Esto debido a que el chavismo habilidosamente y comprando conciencias por doquier con el uso de los petrodólares de Venezuela, resquebrajó a la OEA y la hizo sumisa a sus mandatos e intereses.
Las violaciones a la constitución y a las leyes existentes, así como otros tantos abusos y delitos, cometidos contra las instituciones, las personas y las libertades y derechos de la población, bien conocidas por la OEA y todo el mundo en general, conforman un expediente culposo tan extenso, que no se explica la actitud tan complaciente y pasiva de la OEA.
Con todo este prontuario delincuencial del chavismo ha sido inútil e imposible de que la OEA, le envíe la carta democrática al régimen dictatorial de Venezuela. Son tan perversos los chavistas aupados por el marxismo leninismo impuesto por Cuba en la región, que hasta pretenden sustituir a la OEA por algo como la CELAC, con el propósito de excluir a EE.UU y el Canadá de la comunidad democrática de América, por el solo hecho de alinearse política e ideológicamente con Cuba. Algo verdaderamente insólito sucede en algunos países de Latinoamérica al atacar a las democracias y defender las dictaduras.
Duele, desespera y entristece ver como en Venezuela se usa la política, el chantaje, la demagogia y el populismo para hacer negocios, para ganar dinero, para enriquecerse, para lograr y mantenerse en el poder y utilizarlo alegremente y sin ningún escrúpulo, para desfrutar de las banalidades más absurdas que uno se pueda imaginar. Una de los extravíos mayores de nuestra política, es la facilidad con la que se permite la creación de nuevos partidos políticos.  No los he contado, pero en Venezuela, con 30 millones de habitantes existen más de 100 partidos políticos entre nacionales y regionales. Creo que en esto superamos a los EE.UU. y a mucho otros países con mucha mayor población que la nuestra.
En la democracia que se avecina, debemos mirar con mayor atención y responsabilidad, el rol de los poderes del estado venezolano y de las instituciones de la nación, para aplicar los correctivos que haya que aplicar, a objeto de mejorar la república. Reducir la burocracia, mejorar la productividad de la nación y enterrar los vicios y contradicciones que poseemos, debe ser parte de nuestro Norte. Si Venezuela pretende enseriarse y actuar como nación republicana y soberana, para garantizar pleno empleo, desarrollarse económicamente y ofrecer soluciones sociales viables a toda la población; tendrá que pensar seriamente en adecuar su constitución y sus leyes a lo estrictamente necesario, y hacerlas cumplir para funcionar como nación responsable, competitiva, respetada, moderna y digna.

El partido político PSUV, es lo contrario a lo que debe ser partido  político democrático. Con la muerte de Chávez y el fracaso de la revolución socialista, empezó a desintegrarse y extinguirse, por la esencia misma de su creación y justificación. 

jueves, octubre 30, 2014

Un modelo económico neo liberal para Venezuela

Si amigo lector así como lo lee. Ese mismo modelo calificado de capitalismo salvaje que el chavismo derrotó electoralmente en 1998. El mismo que criticó, difamó, demonizó, y pretendió desaparecer de la faz del mundo; se les revierte precisamente en sus propias narices, y es el modelo económico que la lógica y la sensatez indican que necesita imponer Venezuela para sacar al país de las crisis en que se encuentra, visto el inmenso desastre que el chavismo hizo con nuestra economía.
La puesta en práctica fallida del modelo económico socialista o estatista, impuesto por el régimen de gobierno chavista durante estos últimos 15 años nos ayudó a abrir los ojos y a disipar las dudas que se tenían sobre qué modelo económico convenía más a la Venezuela próspera, humana, pujante, desarrollada, justa y moderna que los venezolanos queremos ver algún día en el futuro.
Quizás este no sea un asunto tan científico ni tan importante como para dejárselo solo a los políticos y/o a los economistas. O al revés. Es tan importante y tan vital para nuestra economía, que todos los venezolanos tenemos el derecho a opinar y a dar soluciones, aun cuando estas sean polémicas y/o ignoradas.
Lo cierto, es que el Chavismo administró a Venezuela, durante estos últimos 15 años, con populismo exacerbado y financiamiento único del petróleo, con extravagante compra de conciencias, como única forma de ganar afectos y apoyo a sus políticas absurdas, que garantizasen una larga estadía en el poder, pensando que el petróleo es fácil y barato de producir.
Como se declararon marxistas leninistas, la emprendieron entonces con el sector privado y el aparato productivo instalado por décadas en el país. Empezaron mediante decretos, a expropiar y a propiciar el quiebré de empresas privadas que generaban los insumos, los alimentos y los servicios de primera necesidad de los venezolanos, hasta que llegó el momento en que la producción nacional se vino abajo y el petróleo empezó a escasear. Ahora dependemos de la importación para: comer, poseer un vehículo, vestirnos, comunicarnos y proveernos de los útiles y enseres del hogar, etc.
Dado que algunos ciudadanos han acusado a la oposición de no tener una propuesta electoral visible a la vista, para que el pueblo venezolano compare y juzgue con base y visión de futuro hacia dónde dirigir al país, luego de este fracaso estrepitoso del socialismo (marxismo leninismo) representado en un populismo sumamente dañino para la nación; me he tomado la libertad de alertar a la Mesa de la Unidad Democrática, sobre la necesidad urgente de crear un proyecto de gobierno neo-liberal, totalmente opuesto al que representa este régimen; como vía alterna para intentar salvar a Venezuela, de una costosísima recesión económica, a punto de estallar. La MUD debe dejar el miedo y las indefiniciones y actuar de frente.
Tal como lo hizo en su campaña electoral el candidato presidencial por el partido de la Social Democracia Brasileña, Aécio Neves, es necesario hablar claro al pueblo, sin tapujos y sin complejos, aun cuando algunos dentro de la MUD se sientan desorientados por sus ideologías políticas partidistas contrarias al modelo económico neo—liberal; en la necesidad suprema de cambiar 180º de rumbo como única opción para salvar al país.
Es preciso aclarar que un modelo económico neo-liberal bien concebido y aplicado, no está necesariamente reñido con las políticas sociales necesarias para asistir a las poblaciones más pobres del país. Por el contrario de lograrse los éxitos previstos, el desarrollo económico a obtener será tan suficiente, que permitirá que proyectos rentables de ayuda social, diferentes a las dadivas y extravagantes subsidios que da el régimen,  se realicen y perduren en el tiempo, aportando mayores y mejores beneficios sociales al pueblo.
Aun cuando no está planteada de inmediato una elección presidencial en Venezuela, debe existir una alternativa de gobierno opositora; seria, sobria, viable, bien estructurada y madurada, exenta de demagogia y populismo. Esto, a objeto de que el pueblo compare y obtenga sus propias conclusiones, sobre su opinión y decisión en el momento en que sea necesario.

sábado, octubre 25, 2014

El voto de los pobres

Generalmente en Latinoamérica, y posiblemente en las demás naciones del mundo que eligen a sus gobiernos por la vía  electoral y democrática, el voto de los pobres, define al ganador de las elecciones presidenciales. En mi opinión esta realidad se cumple con mayor certeza en los países con sistemas electorales de una sola vuelta, donde se decide elegir al ganador por mayoría simple de un solo voto, tal como sucede en Venezuela y otros países latinoamericanos.

Siendo el voto de los pobres tan determinante en una elección presidencial, es la razón por la que los candidatos populistas e irresponsables, ofrecen cualquier cosa que contribuya a conquistar el voto de los pobres. Hablan de: a) la inclusión social, b) de combatir el hambre y la extrema pobreza, c) de la distribución equitativa de las riquezas de la nación, d) de mejorar la educación y ofrecerla gratuita en todos sus niveles, e) de ampliar los subsidios y regalar viviendas, autos, y enseres domésticos f) de darles poder y permitirles gobernar, g) de garantizarles estabilidad laboral por ley,  h) de lograr la  buena salud de la población  i) de mejorar sueldos, salarios y beneficios, j) de mejorar el transporte, la vialidad y los servicios, etc., etc. En Venezuela,  esa es la tónica utilizada por los partidos políticos populistas de la izquierda extrema del régimen.

La contradicción de estos líderes populistas se presenta cuando se les pregunta, o se les azuza sobre la forma práctica como pretenden financiar tales espectaculares ofrecimientos electorales. En Venezuela (según argumentaciones del chavismo) existía la creencia de que el pobre no recibía los “barriles de petróleo” que le correspondían por ley, razón por las que una vez que llegaron al poder crearon, un lema muy llamativo y pegajoso que versa así: “Ahora el petróleo es del pueblo”. El amigo lector conoce bien cuál es la triste realidad de nuestra industria petrolera. PDVSA está endeudada, disminuida e incapacitada para crecer, importando crudos livianos y gas natural, intentando vender sus activos para tener liquidez económica.

Los políticos latinoamericanos de extrema izquierda, venden sus populistas ofertas con tal exquisitez, que las personas pobres menos informadas y menos pensantes, caen cautivadas ante el encanto que se desprende de estos mensajes los cuales me permito calificar de caza bobos. A esta, la denomino política de las dádivas.

Por ello, las elecciones en dos vueltas y los debates públicos y televisados, entre los aspirantes a la presidencia de un país, tal como existe en países más desarrollados que Venezuela, son tan útiles en la escogencia del candidato adecuado para gobernar a un país. Ello permite darle importancia por igual a todos los temas vitales para la población y para el país, que les permita elegir más acertadamente al presidente y al gobierno de su preferencia, que estén mejor preparados  para gobernar.

Definir un modelo económico adecuado que contribuya con el desarrollo integral del país, es en opinión de numerosos expertos en economía, y la mía propia, obvio y fundamental para lograr el equilibrio fiscal de una nación. El crecimiento sostenido del PIB, reducir la inflación, fortalecer la moneda nacional, generar nuevos y más empleos, ofrecer confianza política y jurídica a los inversionistas privados, aumentar de la oferta y la demanda; son algunos de los indicadores económicos de tal modelo para lograr su éxito y propósitos.


A propósito de la cercanía de la 2ª vuelta electoral en Brasil, para elegir al próximo presidente de ese país, se presenta una interesante oportunidad de observar la tendencia natural del “pueblo pobre” del Brasil  sobre supuestas preferencias electorales por el populismo, votando por Dilma Rousseff reeligiéndola presidente. De no ser así y producirse una dispersión de los votos del “pueblo pobre”, el ganador sería Aécio Nieves, y se estaría demostrando con esto, la madurez electoral y política del pueblo brasileño. Con estos resultados, se estaría dando además,  un mensaje a los políticos de izquierda que utilizan el populismo, a que empiecen a recapacitar sobre adquirir  una nueva manera de hacer campañas electorales, sin sub estimar al elector. 

lunes, septiembre 29, 2014

El nuevo gobierno y liderazgo para Venezuela

El nuevo gobierno para Venezuela, que sustituya “pronto” al régimen dictatorial actual, debe y tiene que ser totalmente distinto a éste, en lo: político, social, económico y moral. El país está totalmente arruinado y devastado, debido a la funesta gestión e ideología política arcaica del liderazgo que ha administrado al país durante 16 los últimos años. Esto es algo que debería saber y haber aprendido hasta la saciedad de este desastre, el sector político opositor que pretende reemplazarlo.

Las preguntas que nos hacemos la mayoría de los venezolanos demócratas pensantes, pudieran ser las siguientes: ¿Cómo pretende el sector opositor tomar el poder en Venezuela? ¿Hasta cuándo soportará la MUD tanto abuso de poder, opresión, tiranía, irrespeto a los derechos humanos, negación enfermiza de las crisis y de la verdad? ¿Es qué acaso vamos a seguir repitiendo como los loros que a una dictadura como la actual la vamos a sacar del poder solo por la vía electoral? ¿Se puede segur permitiendo al régimen dictatorial la violación permanente e impune a la constitución y solo responder que la salida electoral seguirá siendo nuestro norte? ¿No les parece que se ha esperado demasiado tiempo para buscar salidas diferentes y drásticas a la vía electoral?

Cuando me informo por los medios de comunicación que se atreven valientemente a informar las verdades de la situación actual del país, observo con alarma, que aún existan dirigentes de la MUD, empeñados en pretender copiar los perfiles políticos, sociales, éticos y morales  de los  actuales dirigentes del régimen.

Si la dirigencia izquierdista populista del país, puso LA GRAN TORTA en Venezuela y en toda Latinoamérica, debido a sus erróneas políticas públicas, económicas, sociales e internacionales; ¿cómo es posible que se pretenda  pensar en líderes políticos de la MUD con un perfil parecido al del liderazgo chavista, dizque para poder dialogar, negociar y/o llevarse bien con el régimen, quien jamás ha respetado a las minorías políticas?

La próxima futura imagen y perfil de la gerencia gubernamental, o liderazgo estatal debe ser totalmente diferente al de la dirigencia del chavismo. Es decir, el liderazgo populista, irreverente, estrafalario, mentiroso, manipulador, inculto, vulgar, adulador, corrupto, fanático, ignorante, improvisador e irresponsable, debe ser desterrado para siempre de Venezuela. Lo anterior es válido para contribuir a formar al nuevo venezolano.

Es inaceptable que el régimen actual pretenda igualarnos intelectual y culturalmente por debajo, que preferir intentar igualarnos por arriba, solo por la apetencia de votos chavistas. Elegir a Chuo Torrealba como secretario general de la MUD para captar votos chavistas, cuando lo que se pretende es formar a otro tipo de venezolano superior al chavista actual es una visión errónea. Es como hacerle un favor al régimen y otorgarle un certificado de calidad, reconociéndole sus logros por el buen trabajo realizado en el chavismo.

El sector opositor no tiene necesidad de ir a buscar al chavismo a los barrios para ofrecerle programas y proyectos que a lo mejor ni entiende. El primer compromiso y prioridad de la MUD es con los sectores opositores de la clase media algunos de los cuales, difieren de los métodos y procedimientos de lucha de la MUD. Ese sector opositor está en los abstencionistas, en los ni es; y espera ser tomado en cuenta. El chavismo duro jamás se identificará con un gobierno opositor, por más acercamiento que se produzca hacia estos y hasta tanto el sector opositor no les demuestre con hechos concretos que sabe administrar al país mejor que el chavismo. Lo lógico es convencerlos con hechos, no seducirlos con maniobras y mentiras.

¿Cómo le explica usted a un chavista que la idea es la de retomar el sistema económico de libre mercado (capitalismo) más humanista; cuando tiene insertada profundamente en su cerebro una matriz de opinión que les obliga a rechazar al capitalismo y a aceptar al estatismo como sistema natural de gobierno?

 ¿Cómo le explica usted a un chavista  que la idea es la de revertir las políticas estatistas del gobierno de asumir las responsabilidades y competencias que corresponden históricamente al sector empresarial?

¿Cómo se le explica al chavista que la idea es la de privatizar las empresas del estado quebradas que dan pérdidas económicas, para aliviar así al Estado de éstas y optimizar el uso de los dineros públicos?

¿Cómo explica usted a un chavista que la idea  es la de reducir los subsidios, para lograr el equilibrio fiscal, mejorar el valor del bolívar, desarrollar la economía del país y reducir la inflación; para generar más empleos, mejorar los sueldos y beneficios y el venezolano tenga mayor poder adquisitivo y mejor calidad de vida?

¡Ese es el cambio que habrá que ofrecerle al chavismo y al venezolano en general! Enseñarle a pescar, para que tenga mayores y mejores oportunidades de empleo y mayor crecimiento profesional, personal y familiar. Siendo Chuo Torrealba un educador y comunicador con gran sensibilidad social, me atrevo a afirmar que estaría de acuerdo con estas líneas, premisas y principios.

El chavista que se cambió de preferencias y ahora está con el sector opositor lo hizo por razonamientos propios. Igual sucederá con los que aún tienen dudas y estén indecisos. Si el chavismo duro quiere calificar al próximo gobierno de derechista, de conservador, de imperialista, de allegado a los EE.UU., etc., que lo haga; aún cuando no tendría la fuerza moral para hacerlo. Por más derechista que pueda parecerle al pueblo venezolano el próximo gobierno, se le debe transmitir la certeza de que éste sería un gobierno pulcro, serio, responsable, honesto  y profesional, que reivindicará al país y a su población, llevándola a los más altos niveles de reconocimiento mundial. Tenemos el deber moral de devolverle al pueblo, el orgullo y dignidad de ser venezolano. En nada deberíamos parecernos al liderazgo mediocre y dañino del régimen saliente.

En estos últimos 56 años de gobiernos electos por el pueblo, luego de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, hemos vivido una gran diversidad e infinidad de experiencias, incluyendo triunfos y fracasos, de las que esperamos haber aprendido a diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y la mentira. Los venezolanos debemos rechazar de plano en el futuro, cualquier otra experiencia negativa  de gobiernos  totalitarios, así como con  gobiernos mediocres y negligentes.

Hemos perdido mucho tiempo en nuestra historia republicana, con: guerras internas innecesarias, políticas públicas fallidas, nacionalismos exacerbados, ambiciones de poder exageradas,  jerarquización incorrecta de acciones gubernamentales, selección inadecuada de funcionarios gubernamentales, impunidad en crímenes, deshonestidad y corrupción, abusos de poder, etc. ¡Pienso que es hora de hacer algo urgente al respecto!

Chuo Torrealba fue electo secretario general de la MUD por unanimidad, razón por la que se espera mucho de él. Sin embargo, insisto en que la prioridad debe ser la unificación absoluta de los factores opositores, por una unidad consolidada a prueba de grietas y fisuras. No niego que visitar a los barrios chavistas e interactuar con éstos, para conocer sus inquietudes y necesidades sería beneficioso, pero ello, no es lo fundamental.

Debemos pensar en un venezolano superior al chavista, para hacer esa gran Venezuela que tanto hemos soñado. Es importante que se dé un giro en la forma de lucha política y social de la MUD, haciéndola más: incluyente, valiente, audaz, dinámica, moderna, representativa, lógica, realista y viable. Necesitamos un PRONTO cambio de gobierno y un NUEVO y superior liderazgo político. La historia de Venezuela debe ser cambiada para bien del país, no para endiosar a civiles aventureros y/o a militares inescrupulosos, protegidos por gobiernos de naciones alcahuetes e indignos.

viernes, septiembre 19, 2014

Las guerras del régimen

Una de las formas que utiliza el régimen para eludir sus responsabilidades ante la nación y el mundo, ante el fracaso de tantas políticas públicas y acciones en las que participa, que como sabemos han llevado a Venezuela y encabezar los indicadores económicos y sociales más negativos en materia de: inflación, salubridad, competitividad, escasez, des abastecimiento, productividad, desempleo, homicidios, inseguridad, violaciones a los derechos humanos, corrupción, credibilidad y confianza ante sus acreedores;  es el de atribuirle a la oposición, a quienes califica en forma despectiva como miembros de la derecha política; unas supuestas guerras, a las cuales les asigna un nombre específico según sea el caso.

Según el régimen, LA GUERRA ECONÓMICA, estaría dirigida por Fedecámaras, la MUD, los caricaturistas, y los EE.UU. LA GUERRA DE LA SALUD, estaría dirigida por los médicos, medios y la MUD. LA GUERRA MEDIÁTICA estaría dirigida por Globo Visión, El Nacional y El Universal. LA GUERRA DE LA CORRUPCIÓN estaría dirigida por los miembros del sector opositor representados en la Asamblea Nacional. LA GUERRA DE LA DELINCUENCIA estaría dirigida por las asociaciones civiles no gubernamentales  de los derechos humanos. LA GUERRA CONTRA PDVSA estaría dirigida por Gente del Petróleo y toda persona sensata que escriba sobre el desastre en ésta. La guerra del alto costo de la vida, estaría dirigida por sindicatos, inversionistas, comerciantes y buhoneros. La guerra contra los dólares estaría dirigida por los inversionistas especuladores allegados a la MUD.

Es decir, quién toma las decisiones sobre: políticas públicas, macro economía, materia de seguridad, desarrollos petroleros, salud pública, servicios públicos, comunicaciones, manejo del tesoro nacional, contrataciones nacionales, planificación de presupuestos, compras de comidas en el exterior, endeudamientos de la nación, educación nacional, materia carcelaria, políticas cambiarias,  nombramientos de vice presidentes, ministros, vice ministros y presidentes de empresas e instituciones del estado, así como decisiones trascendentales que afectan a la toda la población venezolana; como lo hace en exclusividad este régimen; jamás es culpable de nada erróneo que pueda suceder en el país.

Este régimen, el cual ha gobernado por 16 años sin un contralor de la república que al menos le llame la  atención de vez  en cuando algo turbio este sucediendo, quien tiene bajo su control a todos los demás poderes del estado arrodillados al poder ejecutivo, quién no entrega cuentas a nadie, quién maneja el presupuesto de la nación sin participación o injerencia de las minorías políticas, quién se endeuda como le da la gana y con quién quiere sin dar explicaciones a nadie, quién aplica el control cambiario a su total discreción; tiene la desfachatez y arrogancia de pretender negar toda posibilidad de culpa en el desastre político, económico, social y moral en el cual toda Venezuela está hoy día profundamente inmersa.


Por el contrario, el régimen cree que han  hecho un extraordinario gobierno. Para ellos, los culpables de todo lo malo que ocurrido en Venezuela se ha debido a que los opositores no los han dejado gobernar, como ellos hubiesen deseado hacerlo. Son posiciones irresponsables e infantiles, como para morirse de risa y de tristeza. Antes de continuar hablando de guerras inexistentes dizque auspiciadas por el sector opositor con ayuda de los EE.UU., les sugiero concentrarse en sus propias guerras las cuales han peleado y perdido cobardemente en su totalidad debido a su propia negligencia e ineptitud, para administrar y gobernar a Venezuela. Es oportuna la ocasión para que procedan a hacerse un mea culpa de las atrocidades que han planificado y cometido, a nombre de su pérfida revolución, a objeto de facilitarles el trabajo a los jueces que les juzgaran por traición y daños irreparables a la patria, y tengan así la oportunidad de lograr condenas menos severas de las que se merecen todos ustedes. Sean valientes y asuman sus responsabilidades, las cuales las tienen en demasía, no las nieguen.