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domingo, marzo 22, 2015

Cuando los liderazgos son inadecuados.


Naciones, instituciones, proyectos u organizaciones; con liderazgos inadecuados, tienden inflexiblemente a fracasar. Tanto en organizaciones privadas, como en las públicas, este es un axioma entendido y aceptado por los que toman decisiones a muy alto nivel; y quienes que por lo general, comprenden muy bien: el rol, alcance, funciones y responsabilidades de un líder adecuado.

En organizaciones privadas grandes y exitosas, la escogencia de un líder para determinada función, es por lo general una tarea comúnmente fácil de concretar. Ello, debido a que escoger a un líder, está establecido por escrito en los manuales de administración de tales empresas.  Mientras mas alto es al cargo, más costosos en prestigio o en capital pueden ser los errores de toma de decisiones de un líder inadecuado.

Para evitar pérdidas por tales fallas, las cuales son absorbidas por los socios, inversionistas o dueños; es la razón por la que la empresa privada debe esmerarse en escoger bien a sus líderes, para los cargos dentro de su estructura organizacional. Muy en especial, para los cargos más altos de las empresas. Por supuesto que esto no es en un 100% cierto. Las empresas privadas ocasionalmente también se equivocan, por diferentes razones, al no elegir al líder adecuado.

En el sector público, la metodología a utilizar, es muy diferente a la del sector privado; puesto que se presentan otros factores y poderes que entran en juego, diferentes a los de la empresa privada. Por ejemplo; la lealtad al gobierno, al partido político, al proyecto político y a sus líderes, prevalece sobre: la meritocracia, la sensatez, la equidad, la ética y la moral. Es muy común también dar un cargo a un amigo para ayudarlo. Esta diferencia con el sector privado es más patética, mientras más fanático es el gobierno en referencia.

En Venezuela vivimos esa realidad, desde el momento en que el gobierno chavista se instaló en el poder en 1999. Dado que los partidos políticos que les apoyaban no tenían en sus filas a los mejores y más calificados ciudadanos, para asignarles las responsabilidades del momento, fue la razón principal por la que tuvieron que colocar en los cargos de dirección a personas inadecuadas, muchas veces improvisando y manipulando.

Como consecuencia de los pésimos primeros resultados, fue la razón por las que empezaron a rotarlos en sus diferentes cargos, fue emergiendo el nepotismo y ascenso de líderes jóvenes; en un intento de contener los fracasos sectoriales que venían padeciendo. Otra táctica utilizado, ha sido la de utilizar a militares en las instituciones gubernamentales, quizás para justificar y reafirmar la sugestión de que su revolución es cívico militar. Como consecuencia de esta falta de recurso humano de calidad adecuada para gobernar a un país, ha sido evidentemente una de las causas principales de que los resultados del gobierno sean tan pobres.

Algunos analistas afirman que la destrucción del país y el empobrecimiento del venezolano, han sido parte del plan revolucionario perverso de convertir a Venezuela en un satélite comunista, con la idea de que el ciudadano dependa en todo de El Estado; para así mantenerlo controlado y dominado. Esta hipótesis está en el tapete de las tantas controversias por resolver, que ha generado la revolución chavista.

Sea cual fuere el propósito de los gobiernos chavistas, durante estos últimos 16 años; los resultados logrados a la fecha han sido pésimos desde cualquier ángulo desde el que se mire. Pues, no han logrado imponer al socialismo, como originalmente aspiraban y/u ofrecieron a su militancia, razón por la cual la misma está descontenta y solicitando cambios. Por el contrario, si su propósito era el de desarrollar y modernizar al país en democracia, como algunas veces lo hicieron creer al pueblo,  también fracasaron rotundamente, tal como es evidente. En todo caso, el liderazgo chavista fracasó, debido a que para cualquier propósito que perseguía, fue y sigue siendo un liderazgo inadecuado y obsoleto, sin propósito ni orientaciones lícitas claras.

miércoles, marzo 18, 2015

Gracias, presidente Obama

Desde siempre, las relaciones entre los EE.UU. y Latinoamérica, han sido una especie de acordeón que se extiende y se encoge, según sean las notas musicales que se desean expresar. Por décadas, los latinoamericanos hemos solicitado a los EE.UU., que le dé prioridad a nuestras relaciones multilaterales. Lamentablemente, siempre ha existido un motivo para que los EE.UU., no nos responda positivamente.

Al parecer, los esfuerzos en política internacional del país norteamericano han colocado tradicionalmente a Latinoamérica en un segundo plano, respecto a otras regiones del mundo. Siendo Latinoamérica parte del continente Americano, nos ha parecido extraño e injusto, que Latinoamérica haya estado por tanto tiempo, en la cola de las prioridades internacionales de los gobiernos de los EE.UU.

En el gobierno de Barack Obama (pareciera ser) que esta estrategia yanqui tiende a cambiar, y EE.UU. podría haber empezado a darle mayor importancia a la región latina del continente. A saber: I) De hecho, está atendiendo con mayor atención que anteriores presidentes, los asuntos de éxodo latino a los EE.UU.; II) Creó un fondo financiero para ayudar a los países centroamericanos a mejorar sus economías a modo de contener en algo, el flujo de emigrantes a EE.UU.; III) Decidió resolver las diferencias políticas, sociales y económicas con Cuba; IV) Contribuye con Colombia en el mejoramiento de su economía y su lucha por pacificar al país; V) Luego de un prolongado silencio, se decidió a actuar sagazmente en los problemas que está ocasionando el gobierno de Venezuela, entre los cuales, temas como la corrupción, el narcotráfico, el terrorismo y violación de los derechos humanos están en primer plano y requieren de urgente acción y solución.

Es de esperarse que, los sempiternos enemigos de los EE.UU. y de las democracias mundiales, sean críticos consuetudinarios de las políticas de la nación norteamericana. Entre éstos, la fracasada ideología marxista leninista, los fundamentalistas, el fascismo; entre otras ideologías radicales, que ven con preocupación la oposición permanente de los gobiernos democráticos al radicalismo totalitario dominante, que estos extremistas pretenden imponer al mundo. El gobierno de Venezuela, es hoy día, el más molesto de todos los gobiernos latinoamericanos, a los cuales se ha referido el presidente Obama; bien para ayudar o para censurar y/o condenar.

Con su irregular conducta, según la cual: viola permanentemente la constitución y las leyes, viola reiteradamente los derechos humanos de opositores políticos, permite impunidad a la corrupción, protege a terroristas internacionales, ataca al empresariado que no le es sumiso, tortura e induce al suicidio a opositores a su gobierno, supuestamente está inmerso en el narcotráfico que va a Europa y/o los EE.UU.; el gobierno de Venezuela, ha llamado la atención de todo el mundo, justificando con tal conducta irregular y delictiva, que se produzcan injerencias externas, que tanto aborrece y rechaza, con inusitada y violenta verborrea.
   
Como siempre, cuando se encuentra en una situación difícil que le es adversa, el gobierno de Venezuela, “huye hacia adelante” y/o  arroja “trapos sucios” por doquier. En esta ocasión ha acudido a gobiernos e instituciones que le respaldan. Algunos de estos gobiernos e instituciones; les ayudan y protegen por  hipócrita solidaridad, otros por ser alcahuetes, otros por estar comprados con petróleo, otros por tener su misma ideología política y apoyan cualquier acción contra los EE.UU..

Instituciones desprestigiadas como Unasur, pensada y aupada por el chavismo, se ha  reunido y ha emitido una resolución a favor del gobierno de Venezuela y en contra de los EE.UU. Ayer 17Marzo, se reunieron en Venezuela los países del Alba, organización creada igualmente por el chavismo, que incluye a Cuba. Como resultado emitieron otra resolución adversa  y crítica a los EE.UU. y favorable a Venezuela.

Quedan pendientes, el desarrollo y resultados de las reuniones de la Celac, Mercosur y la OEA. Se espera cualquier tipo de radicalismo anti yanqui, en los resultados de éstas reuniones.

El gobierno chavista inició otra acción, con la pretensión de “echar humo” alrededor de las graves acusaciones de los EE.UU. sobre la gestión y conducta de este gobierno. Se trata de recoger 10 millones de firmas en Venezuela, para repudiar a los EE.UU. por tales acusaciones y acciones en progreso. Con una popularidad de solo el 20% atribuida al presidente Maduro, y una relación del 70% de repudio  a la gestión del gobierno, muy difícilmente se pueda recoger esa gran cantidad de firmas. Si ocurre, no es de extrañar sea a través de una manipulación, a la cuales nos tiene acostumbrados el gobierno tiránico de Venezuela.

Si en algo son buenos los chavistas, es en la propaganda y manejo de los medios para volcarlos a su causa, tal como sucede hoy día en Venezuela. El gobierno de Venezuela posee el monopolio enorme de la información interna, donde la verdad se esconde. Cuando ésta se publica, es suavizada o distorsionada para satisfacer y no molestar al gobierno. Su propaganda es muy eficiente y es utilizada a diario, abusando sistemáticamente de la paciencia del venezolano, con largas cadenas por radio y televisión.

Con tantas discordancias, posiciones encontradas, arbitrariedades, escándalos, injusticias, desigualdades, corrupción y diversidad de  ideologías políticas existentes en Latinoamérica; es el hecho, que los problemas están saliendo a flote y se ventilan abierta y públicamente; lo que significa que, al menos existe la posibilidad de llegar a acuerdos y soluciones que reduzcan esta diversidad de abusos, diferencias y contradicciones.

Gracias a la proliferación de redes sociales de la comunicación, y al extraordinario y valiente trabajo de medios de comunicación democráticos que defienden la verdad oportuna y veraz, los gobiernos tiránicos, delincuentes, mafiosos y corruptos quedan al descubierto ante la opinión pública internacional. Tal realidad ofrece una oportunidad al mundo civilizado, decente y democrático, para combatirlos y neutralizarlos.

Siendo los EE.UU., un país con indudable y digna historia democrática, defensor tenaz de los derechos humanos, abanderado de la economía mundial, líder mundial en tecnologías, líder mundial en educación, donde existe el Estado de Derecho y siendo el conglomerado de naciones de Latinoamérica sus vecinos; es natural, que tenga el derecho de salir en defensa de las libertades, de los derechos humanos, de los derechos políticos, de la sensatez, de los derechos al acceso a la información y de los derechos económicos.

Debemos celebrar, que estos escándalos públicos que hoy ocurren en Latinoamérica puedan ser debatidos abiertamente y que los pueblos de Latinoamérica tomen nota de las conductas inmorales de sus gobernadores, algunos de los cuales han quedado al descubierto, gracias al gobierno de los EE.UU.

Ojalá, y todo el alboroto que se ha generado alrededor de la resolución del gobierno de los EE.UU., de cuestionar al gobierno de Venezuela por violación de los derechos humanos y conductas delictivas de algunos de sus funcionarios; sirvan para corregir tales conductas y castigar a los culpables. Es de celebrar, la positiva iniciativa de muchas de las organizaciones que apoyan al gobierno de Venezuela de proponer un dialogo formal EE.UU. – Venezuela, con un grupo calificado de notables como intermediarios.

El presidente Barack Obama, es digno merecedor de que Latinoamérica le agradezca por su iniciativa de preocuparse por nuestra región. Es altamente positivo, tener  la oportunidad de debatir y corregir nuestros problemas comunes, para ayudar a labrar un mejor futuro para la región. ¡Gracias, presidente Obama!

domingo, marzo 15, 2015

Derrumbe del socialismo en Latinoamérica.

Luego de una racha de numerosos triunfos políticos de las izquierdas socialistas latinoamericanas, aglutinadas como partidos políticos dentro del Foro de Sao Paulo, ocurridos durante 15 años a principio del siglo XXI, e iniciada con el triunfo abrumador chavista de 1998, el cual contagió y emponzoñó a todo la región; hoy día, éstas izquierdas socialistas se vienen tambaleando de una manera que luce irreversible.

Signados por la corrupción, la improvisación, la mentira, la manipulación, el nepotismo, el populismo, el narcotráfico y extrañas políticas internacionales; gobiernos como los de Argentina, Brasil y Venezuela; están siendo observados, protestados y rechazados fuertemente por sus respectivos pueblos.

Salvando las diferencias existentes, entre los gobiernos de Argentina, Brasil y Venezuela, los cuales conforman un gran triangulo perverso del egocentrismo; los escándalos de corrupción y nepotismo vienen sucediéndose desde hace tiempo, pero contenidos por los propios gobiernos, quienes al parecer son al menos, cómplices y/o partícipes de éstos actos delictivos. El narcotráfico pulula ampliamente en estos países, ante la  indiferencia de sus gobiernos, razón para que hasta el Papa Francisco haya dado una voz de alerta, preocupado por la fabricación y distribución de drogas sintéticas en Argentina; razón para alarmarse.

En Brasil, durante las presidencias de Inácio Lula da Silva, la luna de miel entre este gobernante y el pueblo brasileiro, debido a su carisma personal aunado a sus primeros éxitos económicos y sociales, se fue agriando poco a poco, hasta su salida del gobierno. La economía de Brasil empezó a dejar grietas y dudas sobre las políticas internacionales; a tal punto que Dilma Rousseff, casi pierde la reelección. Hoy día, el caso de Petrobras y la declinación económica del país, entre otros reclamos del pueblo, han desatado una ola de protestas en todo el país, entre las cuales hasta se exige la realización de nuevas elecciones. Existe la versión de que Dilma Rousseff sabía sobre la corrupción en Petrobras, que la protegió y actuó muy tarde.

En Venezuela la situación política es la más extrema en toda Latinoamérica. La decisión del gobierno de EE.UU. de considerar al gobierno de Venezuela una amenaza para la seguridad de ese país, seguida de las sanciones a funcionarios venezolanos por violación a los derechos humanos y corruptos; han exacerbado  la situación política en el país. Las últimas noticias sobre la participación de PDVSA en actividades de lavado de dinero, en operaciones financieras con Bancos adiestrados en blanquear dineros mal habidos; han empeorado la percepción interna y mundial del gobierno de Venezuela, en materia de corrupción e ilegalidad.

Los gobiernos de Bolivia, Chile, Ecuador  y Uruguay, aún cuando no han llegado al extremo de la corrupción, abusos e ineficacia del gobierno dictatorial de Venezuela; le siguen apoyando en su desastroso desempeño y despótica actuación.  La génesis marxista leninista y anti imperialista de estos gobiernos les ciega; a tal punto, que desestiman las violaciones a los DD.HH., los abusos de poder, los actos de corrupción, las violaciones a la constitución y su asociación con el narcotráfico. Eso sí, disfrutan en grande fustigando a los EE.UU.

Ante esta situación casi generalizada en sur América, donde la corrupción, la ineficacia, la desidia, el narcotráfico, el nepotismo, las políticas públicas deficientes y las arbitrarias políticas internacionales, donde países tan importantes e influyentes en la región, como Argentina, Brasil y Venezuela; son protagonistas principales; empiezan a vislumbrarse cambios radicales en la administración de esos gobiernos.

En fin, se espera que en los próximos años, los partidos gobernantes en estas naciones sean de ideología política de centro derecha, o de izquierda moderada. Es ilógico, ilegal e inmoral, que con el argumento de hacer justicia social y reducir la pobreza; sea necesario destruir la economía de un país, corromper  sus instituciones y dividir a su población; excluyendo y persiguiendo a las minorías políticas del país.

viernes, marzo 06, 2015

¡Aunque usted no lo crea!

En las conversaciones sobre la paz que se desarrollan en la Habana,  Cuba, entre el gobierno de Colombia y las FARC, se ha presentado una situación, que calificaría de atípica, en la que los líderes de las FARC, han dejado establecido con inusitada pre potencia y cínica claridad, que no están dispuestos a pagar ni un solo día de cárcel en ningún país del mundo, por los incontables y horrendos crímenes que les atribuyen.

Mientras leía la noticia  sobre la absurda posición de los líderes de las FARC, me preguntaba: ¿Por qué entonces está preso sin ni siquiera un juicio el líder político venezolano Leopoldo López? ¿Por  qué entonces están presos estudiantes venezolanos por solo protestar contra el gobierno de Venezuela? ¿Por qué entonces acaban de encarcelar sin razones a la vista al Alcalde de Caracas Antonio Ledesma, por una supuesta conspiración de golpe de Estado? ¿Por qué entonces existen presos políticos en Venezuela?

Los líderes de las FARC argumentan que no pueden ir presos debido a que ellos son ciudadanos colombianos con derechos humanos inviolables. Dentro de éstos derechos, según ellos, estaría el del derecho a la rebelión (armada y violenta) contra gobiernos legales con los que políticamente han disentido.

Las FARC están conscientes y confesos en qué: La sublevación ha sido contra gobiernos constitucionales legalmente establecidos. Llevan 50 años en la lucha armada y violenta contra los gobiernos colombianos. Ocasionaron daños físicos y económicos incalculables a la nación, que como consecuencia directa de tal sublevación. Se han producido miles de muertes, millones de desplazados, cientos de miles de incapacitados físicamente. Reclutaron a niños y niñas en su lucha quienes sacrificaron su futuro por la fuerza de las armas. Participaron y participan en el negocio del narcotráfico. Secuestraron a personas arruinándoles la vida, etc.

En comparación a los sanguinarios delitos cometidos por las FARC; los delitos que se le imputan a los venezolanos presos por protestar contra un gobierno fallido, ineficiente y comprobadamente antidemocrático, sin que signifiquen violaciones a la constitución a las leyes; son muy diferentes a sublevarse en armas contra un gobierno democrático electo por el pueblo, tal es el caso de las FARC, lo cual es condenado por la constitución y las leyes colombianas. ¿Cómo pueden existir presos políticos en Venezuela por protestar, y las FARC pretendan no pagar sus crímenes por sublevarse en armas contra gobiernos legítimos de Colombia?

Es bueno aclarar, que los crímenes de lesa humanidad son delitos que nunca prescriben, que no son calificados como crímenes políticos como desearían las FARC que los clasificasen, y que los tribunales internacionales castigan con todo el peso y rigor de la ley a las personas o grupos que los cometan.  Por lo tanto, los deseos de las FARC de salir incólumes de esa responsabilidad, al parecer no será posible lograrlo, y tendrán que pagar con cárcel sus crímenes cometidos, aún con sus ilógicas e insólitas argumentaciones.

El gobierno de Venezuela es amigo de las FARC, y los apoya en las negociaciones de paz que se llevan a cabo en Cuba, con el gobierno de Colombia. La contradicción está, en que éste respalda a los líderes de las FARC a evadir ir a la cárcel; mientras atropella y persigue a políticos y estudiantes venezolanos por protestar. ¡Imagínese amigo lector, el tenor de las condenas si la disidencia de Vzla se atreve a sublevarse en armas! 

Perversamente, el gobierno venezolano mantiene confinados en cárceles con celdas ubicadas bajo el nivel de la tierra, en condiciones inhumanas, a líderes políticos y estudiantes, por la simple razón de protestar por las malas prácticas y políticas públicas gubernamentales que han llevado al país a la deplorable situación social, económica, moral y política en que se encuentra hoy día, la cual tiende a empeorar. No obstante lo anterior, amigo lector y ¡Aunque usted no lo crea!, los venezolanos opositores, aún respetuosos de la constitución y las leyes, continúan intentando salir de éste inepto y vergonzoso gobierno por la vía electoral y democrática. 

jueves, marzo 05, 2015

Los verdaderos enemigos de Venezuela

Según el presidente Maduro, Venezuela tiene muchos enemigos tanto internos como externos. El gobierno chavista actual está empeñado en visualizar enemigos por doquier, que intentan derrocarlo. En ese rol de víctima, intenta confundir a la opinión pública nacional e internacional para seguir abusando del poder y obtener licencia para reprimir, ofender y vilipendiar arbitrariamente a los opositores a su gobierno.

Nicolás Maduro confunde a los enemigos de Venezuela, con los adversarios ideológicos del gobierno marxista leninista, ideología ésta que quiere imponer en nuestro país, con engaños al pueblo y el apoyo de la cúpula militar de la Fuerza Armada Nacional, a pesar de la inconformidad de las mayorías. Ese intento irracional de convertirnos en país comunista, es la verdadera causa del desastre de su gobierno y la catástrofe económica a la cual nos ha llevado. El descenso imprevisto de los precios del petróleo, solo ha acelerado ese deterioro que ya se venía produciendo, antes de la muerte de Hugo Chávez.

Es entendible que Nicolás Maduro y su régimen tengan detractores ideológicos en todas partes y los seguirá teniendo, tanto internamente como en el exterior. La realidad, es que el mundo libre y democrático rechaza al gobierno totalitario de Nicolás Maduro. Esencialmente, por el intento persistente de convertirnos en zombis del comunismo, con la contribución y participación de la dictadura castrista de Cuba y la alcahuetería de gobiernos populistas de la izquierda radical que últimamente pululan por Latinoamérica.

Los enemigos de Venezuela, señalados asiduamente por Maduro, son solo adversarios políticos, de su gobierno y de su ideología política. En ningún caso son enemigos personales ni del país. Por el contrario, están ganados a la idea de que Venezuela se desarrolle y crezca económicamente para bien de su población entera y sin exclusiones. Eso sí, con justicia, equidad, en libertades y con respeto a sus derechos.

Esos países a quienes Maduro considera enemigos, están  preocupados por qué se respeten los derechos humanos y otros derechos de las minorías políticas, que su gobierno viola constantemente. Están convencidos de que su gobierno es totalitario, inepto, tiránico, de exclusión y desearían que retomase la senda de la democracia. Condenan la persecución de su gobierno contra los medios de comunicacion nacionales e internacionales por decir la verdad y exponer verazmente lo que ocurre en Venezuela.

EE.UU., los países que conforman la Unión Europea y las naciones latinoamericanas,  entre otras naciones democráticas del mundo; se han convertido en veedoras, seguidoras y defensoras de las gestiones de las democracias establecidas en el planeta. Por ello se han creado organismos internacionales  que aglutinan a estas naciones (ONU, OEA, etc.) para defender los derechos humanos y la aplicación correcta de la justicia, de las naciones que los conforman. Ello ha sido aceptado y permitido por las propias naciones que pertenecen formalmente a estas organizaciones, entre las cuales Venezuela es un miembro activo de éstas.

El término de injerencia que utiliza Maduro para descalificar a los que opinan desde el exterior sobre la situación de Venezuela es incorrecto. Preocupación por lo que sucede y pueda suceder Venezuela, por las políticas públicas fallidas de su gobierno,  así como por su campaña personal de odio y desprecio en contra de las minorías políticas que le adversan, es la inquietud correcta que intentan reflejar tales críticas externas.  

Los verdaderos enemigos de Venezuela son distintos a los que señala Nicolás Maduro. La lógica indica, que tales enemigos son criollos y ubicables en el país. Parafraseando al título de una conocida y famosa película, pudiera afirmarse que estamos “viviendo con el enemigo en casa”, lo cual es alarmante e indeseable. En tal sentido, someto a la consideración del lector, la lista de los que pienso son los verdaderos enemigos de la Venezuela democrática y próspera que todos los venezolanos deseamos construir. A saber:

  1. El altísimo nivel del desempleo formal y bien remunerado, por cuyo motivo la informalidad en la economía ha crecido a niveles alarmantes e indeseables, con la buhonería desbordada.
  2.  La incongruencia del gobierno y la celebración anual del fallido de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, y por otro lado denuncia asiduamente, la existencia de golpes de Estado para derrocarlo.
  3.  El odio que divulga frecuentemente el chavismo contra la disidencia, los empresarios, la clase media y la clase pudiente,  para enfrentar pueblo contra pueblo y mantener polarizado al país.
  4. El pretendido adoctrinamiento en el marxismo leninismo de los niños de Venezuela, intentado por el gobierno en la ley de educación, aún pendiente en su agenda, pero avanzando subrepticiamente.
  5. El Tribunal Supremo de Justicia, por utilizar la justicia para perseguir a políticos y disidentes, que cuestionan las políticas públicas del gobierno violándoles flagrantemente sus derechos.
  6. La Asamblea Legislativa, volcada groseramente en favor del gobierno sin controlar sus actuaciones irregulares, muchas de estas, merecedoras de investigación y juicios legales y/o políticos.
  7. La corrupción desbordada dentro del gobierno por funcionarios y empresarios amigos, quienes a cambio delealtad a la “revolución”, tienen licencia para delinquir y robar impunemente.
  8. La delincuencia desbordada como resultado de las políticas en seguridad ciudadana del gobierno, quién además la utiliza en contra de la sociedad civil para atemorizarla y mantenerla silente.
  9. La escasez evidente de dólares y alimentos, por la improductividad e incompetencia del país, lo cual incide directamente en la devaluación excesiva del bolívar y en la ya muy alta  inflación.
  10. La guerra que el gobierno ha emprendido contra las universidades autónomas que disienten de su política totalitaria y excluyente.
  11. La impunidad alarmante cercana al 90%, amparada por el gobierno y el sistema de justicia, quiénes se hacen la vista gorda ante ésta situación, dado que les favorece por sus constantes fechorías.
  12. La inexistencia del estado de derecho en Venezuela como consecuencia de la llegada al poder del chavismo,quien necesita de ello para imponer su proyecto revolucionario totalitario.  
  13. La inflación desbordada, la cual crece anualmente, por incompetencia del gobierno para controlarla.
  14.  La persecución a la empresa privada, que como consecuencia ha destruido en más del 50% al aparato productivo del país, razón por qué las necesidades de importación aumentaron a un 80%.
  15. La pobreza extrema a la que está llegando Venezuela, por la acción equivocada de las políticas públicas del gobierno, empeñado en estatizar todo lo que les viene en ganas.
  16. La violación permanente de la constitución y las leyes de Venezuela por el gobierno, para imponer por la fuerza su voluntad e introducir políticas públicas ineficaces e ineficientes.
  17. Las colas permanentes para adquirir los alimentos básicos, que contribuyen con aumentar el malestar y frustración del venezolano.
  18. Las políticas del gobierno que han llevado al país a la quiebra económica y a la destrucción de, PDSA, principal empresa estatal generadora de divisas, en estado avanzado de inoperatividad.
  19. Los “empresarios” amigotes del gobierno, quienes se prestaron a desvalijar a la nación con la anuencia y participación activa de funcionarios de éste.
  20. Los colectivos motorizados armados, que cada vez que son convocados por el gobierno para disolver manifestaciones políticas, derraman sangre opositora impunemente.
  21. Los militares que vocean al mundo que son chavistas y defienden al gobierno y a su revolución, cuando deberían defender y apoyar la constitución cumpliendo con los deberes que esta les asigna.
  22. Los Militares que se prestan a participar junto a políticos y civiles desubicados, en intentonas de golpe de estado como la del 4F, 1992,  para derrocar a gobiernos democráticos electos pulcramente. 

miércoles, febrero 25, 2015

Cristina, Nicolás y sus pueblos

Es asombrosa la similitud de las políticas de los presidentes Cristina Fernández y Nicolás Maduro. Pareciera ser que leen los mismos libros, y/o utilizan los mismos asesores. Ambos hacen largas e insólitas cadenas de radio y televisión. Ambos odian con fervor extraño a sus adversarios políticos. Ambos mienten y manipulan frecuentemente.  Ambos tienen los mismos gobiernos totalitarios como amigos. Ambos son populistas. Ambos son demagogos. Ambos han fracasado en sus políticas económicas y sociales. Ambos odian visceralmente a los EE.UU. y a países democráticos desarrollados. Ambos odian tenazmente a los israelíes. Ambos van en creciente deterioro de su popularidad. Ambos abusan a diario del poder. Ambos son enemigos acérrimos de los medios de comunicación privados. Ambos están  ideológicamente ganados al marxismo - leninismo.

Como todo presidente totalitario y déspota, Cristina y Nicolás se escudan detrás del pueblo y del ejército, como su frente de choque, contra la sociedad civil disidente. A ese pueblo necesitado, con tantas carencias, lo utilizan mezquinamente, con dádivas y mendrugos de pan, para exigirles lealtad. A los militares les dan cargos, más poder del que normalmente tienen y les permiten violar las leyes con impunidad, mientras hacen negocios turbios para enriquecerse. Cuando el país está económicamente próspero y existe  un clima político, social relativamente aceptable; el trinomio funciona a la perfección y estos dos gobiernos, ganan elecciones haciendo alguna que otra trampa, la cual por lo general pasa desapercibida ante un pueblo al que solo le importa comer y un ejército satisfecho por su posición privilegiada de cogobierno.

Cuando los resultados económicos empiezan a deteriorarse por las malas políticas del gobierno,  aunado a factores externos imprevistos; empiezan a surgir malestares de los diferentes sectores del país. Para los gobiernos de Argentina, Venezuela y Cuba, entre otros gobiernos latinoamericanos, ha sido una enorme tragedia el deterioro operativo de PDVSA, y el descenso dramático de los precios del petróleo. Esta última circunstancia, derrumba prácticamente un proyecto político continental que avanzaba peligrosamente alimentado políticamente por Cuba y económicamente financiado por Venezuela. Los efectos están expuestos a la vista de todos. Es tan grave la situación que en ambos países se piensa y se mencionan auto golpes.

No obstante, el enorme deterioro en popularidad de ambos mandatarios de Argentina y Venezuela, señalados en múltiples sondeos y encuestas; tanto Cristina como Nicolás siguen esperanzados en el apoyo multitudinario de sus respectivos pueblos y confían vehementemente sin reservas en sus ejércitos.

Por ello, Cristina está convocando a una gran marcha de su pueblo para demostrarle al mundo y al país que la marcha del silencio fue un fracaso. Por su parte, Nicolás,   el apoyo que ha recibido Antonio Ledesma de la población venezolana, está programando una concentración multitudinaria para demostrarle al mundo y al país, que no obstante las grandes dificultades de todo tipo del país, él aún tiene el apoyo de su pueblo.

Los resultados a esperar de ambas concentraciones probablemente satisfagan a Cristina y a Nicolás. Sobre todo si consideramos las habilidades de ambos mandatarios en manipular y en comprar conciencias. No obstante, les sugeriría que indagasen sobre las personas que asisten a estas marchas en contra de su voluntad por temor a perder sus empleos, así como los asistentes a quienes les pagan por su asistencia.

Cristina y Nicolás, tienen que entender que las grandes multitudes que años atrás aclamaban a Néstor y a Hugo, ya no son las mismas, ni tienen el mismo tamaño, ni las mueve el mismo motivo. Las multitudes actuales son altamente inferiores en tamaño, en calidad, en calidez y en fervor. Dado que sus líderes murieron inesperadamente y el pueblo no siente el mismo amor, ni lealtad ni cariño, ni respeto por sus respectivos sucesores. Sobre todo, por el fracaso de éstos últimos, al negarles la culminación de sus sueños. 

lunes, febrero 23, 2015

Elecciones parlamentarias, vitales para Venezuela.

El secuestro brutal del alcalde metropolitano de la gran Caracas, Antonio Ledesma ha encendido las alarmas, sobre las razones verdaderas del gobierno para arriesgarse a una acción improvisada, anti democrática e  impopular considerada por las mayorías como injustificable. Una conocida analista entrevistada por un periodista de CNNE, dedujo que para atreverse a aplicar una acción como esta, donde el gobierno tiene mucho que perder, es lógico pensar que éste aspira a cambio, mucho que ganar.

Cuando analizamos tal probabilidad y nos preguntamos sobre los eventos políticos más importantes del año en los cuales el gobierno estaría altamente interesado, la mayoría coincidimos en que  las elecciones parlamentarias ocupan ese lugar. Con la aceptación del gobierno rondando el 20% y la popularidad del presidente en 8%, es fácil imaginarse la tendencia de los posibles resultados de tales elecciones, de realizarse éstas en completa normalidad. Me pregunto: ¿Desea el gobierno completa normalidad en éstas?

Los economistas y analistas más reconocidos a nivel nacional e internacional, coinciden en que de no hacerse lo correcto y no tomarse a tiempo las medidas económicas lógicas, el país iría a una situación catastrófica. Se habla de una hambruna, acompañada de un deterioro extremo de la calidad de vida del venezolano, que podría desencadenar en una situación de anarquía incontrolable, por las inevitables protestas que surgirían del pueblo. Con un escenario tan claro y al mismo tiempo complejo, el chavismo no desearía perder las elecciones parlamentarias, puesto que ello significaría el principio del fin de su gobierno.

Por razones estrictamente ideológicas, el gobierno no desea rectificar y se resiste a aplicar los correctivos a su política  económica socialista (estatista), que la gran colectividad de profesionales (incluyendo algunos chavistas) de la economía le sugiere. Tampoco podrá lograr reactivar la economía con el modelo económico que aplica, al menos que suceda el milagro de la subida brusca e inesperada de los precios del petróleo a niveles cercanos a los 100 US$ el barril, (entre otros milagros). Ante tal conflicto; la economía del país empeoraría a niveles dramáticos, razón por la que debemos suponer que se esconde un plan perverso.

La agresión brutal a Antonio Ledesma pudiera ocultar el inicio de ese plan político perverso para enlodar las actividades electorales parlamentarias, e intentar deslegitimar a los aspirantes a tales cargos por el sector opositor. Si ese es el plan del gobierno, resulta obvio que cometen un enorme error, por qué al no poder demostrar la existencia de ese intento de golpe de estado, quedarían al descubierto ante el mundo.

Si el plan es realizar un autogolpe de estado, peor aún para la revolución chavista, puesto que la comunidad internacional, muy en especial, la comunidad de gobiernos latinoamericanos, tendría la justificación perfecta para denunciarlos y rechazarlos, lo cual hasta ahora no han querido hacer por solidaridad y gratitud, dados los  enormes aportes financieros del gobierno de Venezuela hacia éstos. Ni hablar de las acciones de un pueblo que ya está indignado por la situación actual, cuando sepa que ha perdido la totalidad de la democracia, sus libertades y todos sus derechos.

Ante la situación planteada, el sector político opositor al gobierno, tendrá que manejarse con mucha prudencia y sabiduría, puesto que un gobierno desesperado, inseguro, temerario e irresponsable como el que administra hoy día a Venezuela, es capaz de iniciar cualquier tipo de aventura que les permita continuar en el poder.

La inmensa multitud de opositores, deberíamos brindarle apoyo incondicional a la MUD, y garantizarle un voto de confianza, para que actúe dignamente, con firmeza y valentía, ajustada a derecho y dentro de la constitución vigente. El propósito primario como lo es ser gobierno por la vía democrática y electoral, para recuperar la justicia, los derechos  y libertades; justifica tal lucha unidos y demanda entrega y sacrificios.