Translate

jueves, junio 25, 2015

Llamado infeliz y criminal a sus seguidores

En una de sus abusivas, aburridas y acostumbradas cadenas por radio y televisión, en el marco de la  anunciada fecha de las elecciones legislativas por el CNE, el presidente Nicolás Maduro hizo un antidemocrático, insólito e inmoral; llamando a la militancia del chavismo a salir a las calles a desconocer los resultados, en el caso de que los partidos políticos que apoyan al gobierno resultasen derrotados. Es de esperarse que el chavismo sensato  ignore a este llamado.

Tal irracional llamado, le agrega otro elemento indignante y preocupante a la situación a la grave situación política y económica actual del país. Esto, puesto que crea mayor incertidumbre, introduce una conducta impropia e inédita de un presidente venezolano, abre una fuente de preocupación a las tantas que ya existen, deslegitima al presidente por su conducta inmoral, y oscurece mucho más la salida democrática y pacífica que la mayoría de venezolanos opositores e independientes  aspiramos a esta enorme crisis nacional.

Seguramente, que llamado al chavismo del presidente de Venezuela, en la antesala de unas elecciones legislativas, dejará variadas sensaciones en el pueblo de Venezuela, que no podrían ser peores. Pienso que en principio, las fuerzas vivas democráticas del país, la oposición organizada (MUD), los demás factores opositores, los sectores políticos independientes no alineados, las ONG, etc.; deberían pronunciarse para condenar, o al menos rechazar tan infeliz llamado.

El CNE, el Tribunal Supremo de Justicia, la Asamblea Legislativa, la Fiscalía, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, etc., como organizaciones estatales, tienen la obligación legal y moral, aun cuando se han manifestado reiteradamente en el tiempo ser solidarios con la revolución bolivariana representada en el gobierno actual; deberían al menos precisar y/o emplazar al presidente Nicolás Maduro a que explique el sentido u objetivo de tal llamado.

Ante tan inédita situación, visto que el sector opositor está siendo perjudicado en que sus grandes e innegables oportunidades de triunfo se vean afectadas por tal llamado, es menester que éste, a través de la MUD,  exija con firmeza absoluta al CNE,  mayores garantías en la transparencia de los resultados, así como mayor amplitud en los observadores internacionales a invitar a presenciar y fiscalizar tal evento, según las prácticas lícitas conocidas a nivel mundial.

De no suceder nada, y si tal llamado pase invertido en el país, este sería otro elemento preocupante adicional que se agregaría a los tantos eventos escandalosos, humillantes, ofensivos, ilegales e impropios,  que han propiciado el presidente y su gobierno, sin repercusiones equivalentesque condenen tales aberrantes conductas dentro del país.


El presidente Nicolás Maduro, debería excusarse ante la población de Venezuela y debe aclarar el sentido de su llamado. Para muchos, este llamado pudiera interpretarse como un llamado subrepticio a la guerra civil.

Ante ello, el chavismo solotiene dos opciones: O condena y desmiente al presidente, o le apoya y se prepara para actuar. Igualmente, la oposición solo tiene dos opciones, blindarse para tales elecciones, y pedir ayuda internacional para evitar una probable supuesta matanza, anunciada públicamente por radio y televisión. ¿Será que Maduro y el chavismo radical  piensan emular el genocidio de Ruanda ocurrido en 1994?

lunes, junio 22, 2015

La derecha política en Latinoamérica.

El concepto, criterio, o definición que se ha expandido en toda Latinoamérica sobre los políticos de derecha, los cuales a menudo son estigmatizados y rechazados por los políticos de izquierda y centro,   le está causando un gran daño a la región. No importa que los gobiernos que se dicen de izquierda sean populistas, corruptos, demagogos, ineptos, despilfarradores, ignorantes, narcotraficantes, delincuentes comunes, etc.

Con tantos factores adversos en contra que han demostrado poseer con hechos muchos de los políticos izquierdistas en la región, la matriz de opinión negativa que se ha forjado sobre lo perverso del político de derecha, facilita que los pueblos de Latinoamérica sigan engañados, adorando al izquierdismo como única vía válida para gobernar bien a un país determinado. Tenemos siglos en este círculo vicioso y no terminamos de aprender a elegir nuestros gobernantes. Intentar colocar a los derechistas como enemigos de los pobres es una falacia.

En Europa, los gobiernos democráticos de izquierda, centro y derecha se alternan frecuentemente en el poder. Gobiernos tanto de la izquierda, centro y de la derecha, han tenido éxito en la administración de sus respectivos países. Otros han sido malos gobiernos. Escándalos de corrupción ha habido en todos los tipos de gobiernos democráticos. Así como ha habido gobiernos democráticos de las tendencias principales; también ha habido dictaduras de izquierda, de centro y de derecha.  Esas dictaduras se clasifican en fascistas (derecha), en ultra nacionalistas (izquierda) y finalmente en militaristas en ambos sentidos. Los enemigos de las derechas en Latinoamérica usan el subterfugio de calificar a los gobiernos de derecha de fascistas.

Venezuela ha tenido durante estos últimos 16 años gobiernos de ultra izquierda, declarados marxistas leninistas (comunista), tal como el gobierno de Cuba. En Venezuela no se ha logrado comunizar totalmente al país, pero ese es el propósito final de la ultra izquierda. Los resultados de ambos gobiernos han sido desastrosos en: economía, desarrollo, modernidad, educación, comunicaciones, tecnología, seguridad ciudadana, impunidad, justicia, libertades, maltrato humano, etc. No obstante culpan al capitalismo de sus fracasos sin reconocer su ineptitud para gobernar y administrar los recursos económicos de éstos dos países.

Es tan positiva y exitosa la campaña anti derechista de la ultra izquierda latinoamericana (influenciada  por el marxismo leninismo internacional), que los líderes de los partidos políticos democráticos tradicionales de oposición de la región, no mencionan jamás a la derecha, ni se identifican con ella. Tampoco defienden abiertamente a los EE.UU. ni al capitalismo. Esto porqué creen que al hacerlo ahuyentarían a los votantes de la izquierda y/o a los independientes. El marxismo leninismo llega al colmo de lavarles el cerebro a sus seguidores, satanizando al PAPA, a las religiones, al capitalismo y a todo lo que huela a orden y derecha.

Un político de derecha cree en la familia. Prefiere a la democracia y respeta sus principios. Utiliza al capitalismo como el sistema económico  que realmente genera riquezas, necesarias para el desarrollo de los pueblos. Es por lo general religioso y cree en Dios. Es respetuoso de las leyes y del “status quo”. Acepta la participación del capital privado en las economías de los pueblos, convencido de ser ésta una necesidad.  Le desagrada el Estatismo extremo. Prefiere la diversificación de la economía. Cree en el desarrollo y modernización de los pueblos. Se niega a los cambios radicales irracionales y rechaza a los aventureros políticos. La derecha contradice a la improvisación, a la demagogia y al populismo.

Estoy convencido, de que en Venezuela y en gran parte de Latinoamérica, habrá que girar hacia el lado de la derecha en la conducción de nuestras naciones,  puesto que la izquierda marxista leninista ha defraudado en grande a sus pueblos. Solo han dejado deudas, corrupción, muerte, atraso y desolación en la región.  

lunes, junio 15, 2015

Nicolás Maduro debería renunciar

Venezuela tiene varias crisis que impiden que el país evolucione en sus diversas actividades nacionales con normalidad, eficiencia, eficacia y sentido común. Los pronósticos de la mayoría de los economistas, sociólogos, historiadores, politólogos y analistas indican y coinciden; que de seguir así, al ritmo caprichoso que imprime al país este gobierno;  la situación empeorará a niveles impredecibles.

Los megaproyectos, las inversiones mayores, los emprendimientos de adecuación y modernización de los sistemas, infraestructura y servicios básicos que requiere el país para su desarrollo; están pendientes y paralizados, por no tener un rumbo definido ni correcto para sacar al país de esta compleja crisis. Los bancos internacionales y/o empresarios privados de mayor jerarquía a nivel mundial, no se atreven a dialogar con el gobierno, para auxiliarle invirtiendo en Venezuela,  hasta que se les garantice seguridad jurídica y política, que protejan sus inversiones y esfuerzos, lo cual no sería posible lograr con este SISTEMA DE GOBIERNO.

Las encuestadoras mencionan a la economía, la delincuencia y la inflación; como los principales problemas que confronta el país. En esas mismas encuestas, entre el 63% y el  87% de los encuestados, piensa que los pocos problemas mencionados por estas encuestas van por la vía del empeoramiento. Nada positivo ni esperanzador para el país. Por razones inexplicables, las encuestadoras sub estiman la gran crisis política, institucional, ética y moral; que carcome el espíritu de la inmensa mayoría de los venezolanos.

De las diferentes opciones que se han planteado  en Venezuela, para la solución definitiva de la crisis que nos abruma; se ha planteado con cierta timidez, la renuncia del presidente Nicolás Maduro, seguida del llamado a nuevas elecciones. Esta salida,  tiene su asidero en la tesis de no tener que esperar hasta el año 2019, para cambiar de gobierno, lo cual sería como un suicidio colectivo nacional; puesto que según los más pesimistas, para esa fecha no tendríamos país para gobernar.  A esa tesis, habría que agregarle la posibilidad de que de un momento a otro se pudiera presentar una enorme y descontrolada poblada, que pudiera ser muy violenta  y lamentable; la cual pudiera llevarnos hasta a una guerra civil, entre supuestos hermanos.

Es bueno acotar que en un país democrático, ya el presidente Maduro hubiese renunciado; bien por iniciativa propia u obligado a renunciar por las instituciones democráticas de ese país. En Guatemala, Honduras y México se ha pedido la renuncia de los presidentes actuales de esos países democráticos, por supuestos diversos actos de corrupción e institucionales, que comparados con los actos indebidos del gobierno de Venezuela, son actos minúsculos irrelevantes, dada la preeminencia de los problemas que confronta Venezuela. Nicolás Maduro no renunciará a la presidencia de Venezuela por iniciativa propia. Solo pudiera renunciar si lo obligan los militares, por solicitud de sus propios partidarios del PSUV y partidos políticos  que aún le apoyan, y/o por solicitud del pueblo mayoritario de Venezuela que termine repudiándole.

La otra vía para cambiar de gobierno – probablemente más larga que la vía de la renuncia  -  a la cual han apostado la MUD y los otros factores opositores independientes; sería la de participar en la elecciones parlamentarias, ganar estas elecciones y constituirse en mayoría absoluta en el parlamento. La Asamblea Legislativa controlada democráticamente por la oposición, podría exigirle legalmente la renuncia al presidente, o plantearle un diálogo sincero e incondicional para buscarle solución a los graves problemas que nos aquejan. Sin embargo, se ha presentado un elemento extrañó e inexplicable como el de no tener aún la fecha para tales elecciones,  cuando a la fecha actual, constitucionalmente y según las leyes que rigen la gestión del  CNE,  ya debería conocerse.  

Dada la gran incertidumbre sobre las elecciones parlamentarias, me inclino por insistir en la renuncia de Nicolás Maduro con mayor entusiasmo y fervor, para salvar a Venezuela del colapso final. Vivir sin saber ni presagiar lo que pasará en Venezuela, es un verdadero tormento para todos.  

sábado, junio 13, 2015

La falsedad y vanalidad de las encuestas en Venezuela.

El objeto de este escrito, es el de alertar a la población de Venezuela, sobre la falsedad y banalidad que se observa en las encuestas realizadas por algunas empresas  encuestadoras, cuyo propósito primordial pareciera ser  el de vender al mejor postor, los resultados de éstas. También anhelo ofrecerle mi opinión, a las inquietudes de un inteligente y buen amigo, quién quedo frustrado y desconcertado con los resultados de la última encuesta presentada por Hinterlaces en un programa de J.V. Rangel por TV. (Ver enlace anexo)

Según esta encuesta, los principales problemas de Venezuela son: desabastecimiento y escasez con 42%, inseguridad con 25%, inflación con 10%, otros problemas económicos con 10%, otros problemas (¿?) con 10% y NS/NC 1%. La sumatoria de resultados de ésta primera pregunta refleja  que el 64% de los problemas son económicos.

En una segunda pregunta sobre el 2º problema más grave, los resultados cambian un poco, a saber: Inseguridad 35%, des abastecimiento y escasez 26%, inflación 9%, otros problemas económicos 12%, otros problemas 13%, NS/NC 5%. La sumatoria de resultados de esta segunda pregunta refleja que el 47% de los problemas son económicos.

Cuando se pregunta al entrevistado sobre la tendencia de los problemas, las respuestas son las siguientes, a saber: A) Desabastecimiento y escasez;  14% piensa que está mejorando;  67% al 87% piensa que está empeorando. B) Alto costo de la vida; 14% piensa que se está resolviendo, 76% piensa que está empeorando. C) Inseguridad; 10% piensa que se está resolviendo, 87% piensa que esta empeorando.

Si la mayoría de los encuestados (63% al 87%) cree que los problemas mayores están empeorando, lo lógico es preguntarle a los encuestados la razón que tienen para este tipo de respuestas. Todo hace pensar, que además de los problemas mencionados, existen otros problemas no detectados que impiden que estos se resuelvan. Algo así como una respuesta lógica del conocido principio CAUSA – EFECTO, factor este que no se percibe por ningún lado en las encuestas, pero sabemos que está presente porqué realmente existe.

Para la mayoritaria opositora, esos factores que impiden que los problemas económicos se resuelvan, son debido a las políticas económicas gubernamentales erradas, que se siguen aplicando erróneamente, por tozudez del gobierno al no reconocer que se equivocó en el sistema económico socialista (estatista) practicado en Venezuela; lo que tiene al país girando en un círculo vicioso, que le impide avanzar en las soluciones correctas. Para el régimen y sus afectos, la culpa la tiene una guerra económica con tres ejes Bogotá, Madrid, Miami; alimentada por la oposición, el gobierno de los EE.UU. y Álvaro Uribe, entre otros políticos derechistas. A estas alturas, ni la ONU cree en esa hipótesis fantasiosa del gobierno de Venezuela.

Es oportuno mencionar que, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, en Venezuela había: comida en abundancia (con supermercados repletos de comestibles y artículos de primera necesidad), seguridad ciudadana, progreso y mejoras de las infraestructuras y servicios básicos e industriales del país eran una realidad. La inflación no existía, cada año se inauguraba una enorme obra, se sustituían ranchos por apartamentos, había gran crecimiento económico, empleos y sueldos aceptables. Es decir no había hambre, ni inseguridad, ni desabastecimiento, ni escasez, ni inflación, ni devaluación. Hasta podías comprar dólares libremente en bancos y casas de cambio. Durante ese régimen totalitario cívico - militar, los servicios básicos y las necesidades primarias del venezolano estaban cubiertas; en comparación  a la situación brutal de colas y hambre que tenemos hoy día.

Y sin embargo, esa dictadura fue derrocada, con el pueblo volcado en las calles; exigiendo libertades, justicia, trato humano e instauración de la institucionalidad y del Estado de Derecho en el país.

Según Hinterlaces, el venezolano podría ser feliz dentro de una dictadura “dorada”; sin libertades, sin respeto, sin justicia, sin futuro, sin cupo en las universidades, sin posibilidad de viajar ni siquiera dentro del país, sin poder reclamar sus derechos, perseguidos por disentir del gobierno y protestar, haciendo permanentemente largas colas, sin electricidad, sin agua, con el presidente encadenado permanentemente ofendiendo al opositor sin darle la oportunidad de réplica a los ciudadanos satanizados, vilipendiados y ofendidos, etc.

Estoy convencido de que el principal problema de Venezuela, convertido hoy  en crisis política, es el tener a un gobierno totalitario incompetente, populista y corrupto, declarado marxista leninista; intentando imponer al sistema económico socialista (estatismo) que fracasó hace varias décadas en el mundo. Nuestro principal problema, es esencialmente un problema político, subestimado y ocultado por tales encuestadoras, para no molestar e incomodar a su contratante (el gobierno), quienes pareciera que les paga muy bien. Los problemas que Hinterlaces expone como principales, son consecuencia del principal problema de tener este gobierno al frente de la administración de Venezuela. Les guste o no al gobierno y/o y a un sector de la oposición, esa es la cruda realidad que desean ocultar con relativo éxito hasta el momento a la nación.

CONSIDERACIONES FINALES

Sería injusto culpar al entrevistado, quién responde honestamente a un cuestionario incompleto, al parecer diseñado para obtener lo que se desea, que no permita ver otros problemas vitales en Venezuela como los siguientes: el uso del sistema judicial para persecuciones políticas, la galopante corrupción, el desempleo, la altísima impunidad, la ausencia del Estado de Derecho, la corrupción desatada dentro del gobierno y protegida por este, la altísima inflación, la devaluación sistemática y continua del bolívar, la persecución de los empresarios y opositores, el desastre en que convirtieron a PDVSA, la inmensa deuda contraída innecesariamente, la falta de cifras oficiales oportunas sobre la realidad económica y social del país, el empobrecimiento brutal del venezolano y la inmensa merma en su capacidad adquisitiva, etc. Restarle importancia a la crisis política que envuelve a Venezuela y a gran parte de Latinoamérica, y creer ingenuamente que resolviendo los problemas económicos, el país volverá a la normalidad y armonía sin resolver antes los problemas políticos e institucionales, es dejar un gran vacío en tales encuestas, que limita enormemente  su utilidad, importancia y la razón de ser de éstas.

Es evidente que, las crisis política, institucional y económica de Venezuela van juntas agarradas de la mano. No basta con la subida del precio de venta del petróleo, ni con mayor cantidad de producción de petróleo, ni con mayores préstamos; para resolver los problemas económicos y demás problemas domésticos que afrontamos. Con ello, solo se lograrían soluciones temporales y parciales. Es necesario lograr mucho más. El mismo gobierno no conoce la realidad en que vive. Y si la conoce; por inepto, tozudo y/o fanático ignora su existencia; razones por las que es imposible que encuentre y aplique soluciones adecuadas para corregir los graves problemas existentes.

PREMISA: Si la gran mayoría (63% al 87%) de los venezolanos, cree que los problemas económicos tienden a empeorar y el gobierno marxista leninista actual, está imposibilitado para resolverlos por inepto, tozudo y/o fanático; entonces habrá que salir cuanto antes del actual gobierno y sustituirlo por otro democrático y eficiente, que los resuelva.

sábado, junio 06, 2015

Signos de madurez política en Latinoamérica

A pesar de la avalancha de noticias negativas que pululan  cada día en noticieros, redes y medios de información por toda Latinoamérica y el mundo, se notan algunos signos de madurez política que nos dan esperanzas a quienes creemos en la Democracia y el Estado de Derecho en la región; ambos muy deteriorados, por sistemas de gobierno populistas y demagogos, algunos de éstos totalitarios.

Hemos visto por ejemplo, como las poblaciones han salido recientemente a las calles en países tales como:  Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Guatemala, México, Perú y Venezuela; a reclamar sus derechos civiles y constitucionales contra: la violación a los derechos humanos, la delincuencia organizada,  la corrupción, las violaciones de niños y mujeres, las drogas y los estupefacientes, los feminicidios, la impunidad, el desempleo, la inflación, el desabastecimiento, la escasez, etc.

Hasta hace muy poco pensaba que: Todo estaba perdido en nuestra región.  ¡Que la democracia estaba seriamente deteriorada! ¡Que no había manera de luchar contra la corrupción y el narcotráfico! ¡Que el comunismo (disfrazado de socialismo) había llegado muy lejos, sin posibilidades de retroceder! ¡Que el mal se había impuesto sobre el bien! ¡Que la imbecilidad se había impuesto a la racionalidad!

El jueves  3/6/2015 por la noche se anunció por la televisora CNNE, que La Cámara de Representantes de Colombia había abolido la reelección presidencial y retrocedía al escenario a anterior de una sola elección presidencial, para todos los aspirantes a presidente de la Colombia. Esta medida, aun cuando es considerada controversial por algunos sectores, fue aprobada por una mayoría apabullante de 90 contra 10, votos, representantes políticos de la mayoría de los partidos políticos de esa nación. Me alegro por Colombia y por aquellos otros países latinoamericanos que estarían pensando en tomar la misma decisión.

Independientemente de que la medida, propuesta por JM Santos tenga algunos detractores, el hecho de que sean los partidos políticos quienes hayan tomado la iniciativa, deja un claro mensaje ejemplar a la sociedad latinoamericana, digno de analizar e interpretar. Quizás éstos desean expresar que: A) Los políticos se deben a sus pueblos y a los intereses de sus respectivas naciones. B) Es hora de revisar, madurar y adecentar la política en Latinoamérica, para que nuestras naciones puedan desarrollarse cabalmente con éxito y dignidad. C) Es necesario entender que las reelecciones, principalmente en Latinoamérica y en los países sub desarrollados; en lugar de prosperidad y bienestar, solo traen totalitarismo, nepotismo, injusticias, miseria, corrupción, caudillismo,  impunidad, desigualdad, y descomposición social.

Son muy escasos en el mundo, los caudillos perpetuados en el poder, que han actuado de buena fe en beneficio de sus pueblos. Apostar a tener  presidentes vitalicios, es una especie de ruleta rusa que jamás debe ser jugada por ningún pueblo. Y mucho menos en Latinoamérica, con tantas debilidades a la vista.

Cuando el Papa Francisco ha destacado públicamente el peligro del crecimiento desmedido de la delincuencia organizada y del narcotráfico en Argentina, Méjico y otros países latinoamericanos, ha dado un gran alerta a nuestra región, a objeto de que consideremos evaluar tales situaciones dañinas para la sociedad latinoamericana en general. El haber logrado que las autoridades de los EE.UU.  y las cubanas estén sentadas dialogando para dirimir sus diferencias políticas, es un hecho que nos da esperanzas para el logro de una mejor América en armonía y paz.

Todas estas cosas que están sucediendo hoy día,  en beneficio del fortalecimiento de la democracia, de las igualdades y mejoras sociales, del crecimiento económico, del combate a la delincuencia y a la corrupción; deben alegrarnos y estimularnos a continuar en esa dirección.  La sensatez debe privar sobre la aventura.

Cuando vemos el insólito caso de la FIFA, donde un grupo minúsculo de personajes inescrupulosos, montó un enorme olimpo  de corrupción y poder sobre el mundo deportivo y financiero del Futbol, nos apena que un deporte tan maravilloso como ese, sea manchado de esa manera. Gracias al sistema de justicia norteamericano, el cual aún con sus múltiples fallas por corregir, es uno de los pocos sistemas judiciales confiables que funcionan a plenitud; debemos mantener las esperanzas de que no todo se haya perdido.

Observar de cerca lo que pasa en Guatemala y Honduras, respecto al repudio masivo por la población contra la impunidad y actos bochornosos de corrupción en aduanas, así como el uso de los fondos públicos de la Seguridad Social, repartidos entre partidos políticos y corruptos inescrupulosos que se benefician; nos debe llenar de esperanzas en que no todo está perdido.

El hecho de que un abogado argentino, renunció como juez de la república y como profesor de clases de derecho que daba en una universidad de ese país, por presión de la población y de los medios de comunicación, por haber reducido groseramente la sentencia a un violador de menores dejándole en libertad; es motivo para mantener las esperanzas de que no todo se ha perdido.

El hecho de que haya habido una multitudinaria concentración de argentinos protestando por los constantes y alevosos feminicidios que ocurren a diario en esa nación, sin que las autoridades argentinas tomen acciones concretas para erradicar esta penosa costumbre del “varón argentino”; nos da esperanzas de que no todo esté perdido.

El hecho de que existan cada vez más latinoamericanos que se suman desinteresadamente a la causa del venezolano común  y su lucha por el respeto a los derechos humanos, por la libertad de expresión,  contra las persecuciones políticas, por el cese y castigo a la galopante corrupción, por lograr una solución al  desabastecimiento, para resolver efectivamente la grave situación económica del país,  para ejercer el combate efectivo contra la delincuencia organizada,  por el cese de los abusos por los poderes del Estado contra las minorías, etc.; nos da esperanzas que no todo está perdido.

Con la decisión de La Cámara de Representantes  de Colombia, de abolir le reelección presidencial, el sistema político colombiano de un paso al frente hacia la renovación, modernización y madurez del político latinoamericano, muy necesario para cambiarle el rostro forajido a nuestra región. En pleno siglo XXI se requiere de otro tipo de líderes políticos; que sean capaces y renovadores y sepan actuar con dignidad, ética y eficiencia ante los nuevos retos y compromisos cada vez más complejos y difíciles de resolver.

Una prueba de fuego por venir es la que habrá en Argentina, en ocasión de las elecciones presidenciales a realizarse el presente año 2015. He oído con atención a los precandidatos con mayor oportunidad de triunfo. Por lo observado, pareciera evidente que ese hermano país tendrá al fin mejores autoridades, las cuales por fin podrán llenar los inmensos espacios vacíos de la justicia existente, así como la falta de claridad que ha tenido la dirigencia Argentina para trazar adecuadamente su rumbo hacia un mejor destino y futuro; sin el trauma de los cambios periódicos caprichosos y crispados al que han sometido a esa nación los políticos inescrupulosos que han gobernado últimamente en ese país.

Los pueblos latinoamericanos en general, reclaman de sus gobiernos y a los liderazgos políticos, mayor atención y prontitud en atender sus inmensos y múltiples problemas y necesidades. Están cansados de que exista tanta impunidad por crímenes de toda índole cometidos masivamente a diario. Exigen mayor madurez, justicia y responsabilidad de sus políticos y gobernantes en el ejercicio de sus funciones y deberes. 

lunes, mayo 18, 2015

Debilidades que nos impiden avanzar hacia el éxito.

Venezuela, al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, tiene en su población, debilidades  irreconciliables con el éxito, que nos impiden alcanzarlo plenamente como nación, aún con todo lo bondadosa que han sido la naturaleza y Dios con nuestra tierra.

La flojera, el conformismo, el odio, el egoísmo, el facilismo, la educación fallida, el populismo, la corrupción y la indolencia; parecieran ser marcas congénitas de fábrica que nos ha dejado el destino; como para que no intentemos triunfar más allá de lo necesario para sobrevivir.

El venezolano es un caso único para los estudiosos de la antropología, la historia, la sociología, la política y la economía; disciplinas éstas, que aún no se explican, el por qué una nación que ha tenido casi todas las bendiciones del universo, no ha despegado hacia el éxito. Algunos alegan que esas bendiciones acaso han sido la raíz de nuestro problema; puesto que jamás habíamos sido puestos a prueba como nación luchadora en contra de las adversidades. Quizás con la actual crisis, nos llegó el momento de demostrarlo al mundo.

Mientras tanto, seguimos buscando a culpables de nuestras desgracias, en: los españoles, los europeos, los gringos, al capitalismo, los conservadores, los oligarcas y pare usted de contar. Cuando apareció el petróleo en Venezuela, a principios del siglo XX, un insigne escritor,  historiador e intelectual visionario llamado Arturo Uslar Pietri, califico a ese maravilloso hidrocarburo, como el estiércol del diablo, anticipándose sabiamente a lo que se nos se venía encima.

Hay quienes piensan que toda la culpa de nuestros fracasos se debe al actual gobierno. Otros piensan, que con solo salir del gobierno actual, Venezuela resolvería sus viejos y ancestrales problemas. Nada es más incierto que eso. Nuestras culpas y errores vienen siendo arrastrados desde hace mucho tiempo. Nos cuesta reconocer, que los culpables somos nosotros, los venezolanos.

Si bien es cierto que el actual gobierno declarado marxista leninista, fracasó estrepitosamente, y merece ser sustituido por otro más eficiente y progresista; también es cierto que no sería el único impedimento para lograr desarrollar a Venezuela tal como lo desearíamos, para beneficio “real” de su pueblo.

Un simple cambio de gobierno con un sistema totalitario, por uno democrático, sería mejor en muchos aspectos; pero tal condición es insuficiente para avanzar hacia el éxito. Harían falta reformas profundas, mejoras en la educación y en los valores humanos y éticos de la población, profundización en los liderazgos, cambios inteligentes y necesarios en la constitución, auto censura y sinceridad de los líderes que conducirían a Venezuela a otro nivel de nación. Esas reformas fundamentales no se lograrían tan fácilmente.

La población de Venezuela está seriamente enferma y necesita urgentemente de alguien quien la cure. Esto no será posible lograrlo de la noche a la mañana, ni sucederá por obra y gracia del espíritu SANTO. Se requerirá voluntad política y esfuerzos colectivos unidos y variados de emprendedores reales. Estos emprendimientos, deben ser bien estructurados, promovidos y coordinados por líderes venezolanos legítimos a carta cabal, para lograrlo con éxito.

Hemos sido incapaces en el tiempo en lograr cambios sustanciales en nuestra mentalidad, idiosincrasia y forma de ver al mundo. Hemos sido incapaces de lograr la siembra del petróleo tan evidente y vital, para lograr ser multi productores y garantizar así nuestra subsistencia, sin frustraciones ni incertidumbres. Seguimos siendo apreciados y respectados en el continente, por la gesta heroica de un grupo de ciudadanos venezolanos quienes arriesgaron sus vidas, comodidad y fortunas,  para contribuir a liberar a gran parte de Sur América del colonialismo español de la época, que nos explotaba.

Doscientos años después, seguimos pensando como los protagonistas de esa época. Peor aún, seguimos actuando como ellos, sin percatarnos de que vivimos en el siglo XXI, y las cosas han cambiado enormemente.

No voy a explicar en detalle lo de las debilidades del venezolano en general, ni justificar si son todas las que mencioné arriba las que deben ser especificadas, dado que no soy experto en la materia. Sin embargo sé que las tenemos y en demasía. Admito igualmente que tenemos fortalezas, para explotar y aprovechar en beneficio de Venezuela, lo cual sería hermoso que alguien se percatara y promocionara con verdadero fervor y patriotismo auténtico.

Tomará décadas cambiar a Venezuela para mejorarla integralmente. Se requerirá de abundantes y variados recursos para lograrlo. Será necesaria una larga etapa de reconciliación dado el grado de segmentación y polarización hoy existente. Será necesario inventariar todo el daño físico, político, social, económico, institucional y moral hecho a la nación por el actual gobierno, y establecer un cronograma para la reedificación, reparaciones y/o cambios necesarios para enmendar ese gran daño hecho por el actual gobierno.

Para el nuevo gobierno de Venezuela, no habrá excusas que valgan para eludir el enorme compromiso que deberá contraer con el país y su pueblo. La idea de este mensaje esperanzador, es la de despertar conciencia en los venezolanos y su liderazgo. Expresar abiertamente que no estamos tan bien como muchos se lo creen y/o nos lo hacen creer. Debemos reflexionar seriamente, sobre las múltiples oportunidades que ha tenido Venezuela para crecer en grande, y las ha des aprovechado, mejor dicho, vilmente desperdiciado.  Apreciado lector, le exhorto a tomarse algo de su valioso tiempo para meditar sobre ello.

lunes, mayo 11, 2015

La indefinición de las elecciones parlamentarias

Según lo expresado por el CNE de Venezuela, las elecciones parlamentarias se llevarían a cabo el último trimestre del 2015. Llama poderosamente la atención, razón para este alerta, que entrando al segundo trimestre del año, aún persistan inconvenientes para elegir una fecha tan vital para el destino de la nación, que se supone a estas alturas debería estar perfectamente definida y acordada.

No quisiera apresurarme en señalar cosas que parecieran obvias, para este CNE forajido y manipulador; pero da mala espina, que con toda la experiencia acumulada con tantas elecciones realizadas por este mismo CNE en 16 años, el cual ellos auto califican de ser uno de los mejores y más modernos del mundo, que aún no pueda definir esa fecha.

Dado que este es un asunto meramente político y administrativo, como un ciudadano común y corriente, altamente preocupado por el destino del país, llamo la atención del sector político opositor a que estén alertas y vigilantes con las probables trampas que el CNE pueda colocar en el camino de estas importantes elecciones, con esta estrategia de mantener tal fecha en el limbo de las probabilidades.

Ante esta incertidumbre planteada por el mismo CNE, cabe preguntarse: ¿Será qué, están esperando instrucciones del PSUV, de Cuba  y/o del gobierno? ¿Será qué, están tramando diferirlas para el próximo año? ¿Será qué, no hay presupuesto suficiente para costearlas? ¿Será qué, tienen temor de realizarlas?

De un CNE, totalmente al servicio del proyecto socialista del chavismo, se puede esperar cualquier cosa. Se tienen evidencias de las múltiples anormalidades ocurridas durante el ejercicio en funciones de este CNE, a saber: A) Crecimiento exponencial de electores. De 10 millones de  electores con que se inició el universo de votantes, esta cifra se ha duplicado en solo 13 años, alcanzando la friolera de 20 millones de votantes pronosticados para estas próximas elecciones, para una población de solo 30 millones. B) La votación múltiple de miles de venezolanos quienes tienen el privilegio otorgado por el CNE, de votar varias veces en diferentes centros de votación. C) La creación de mesas de votación, donde el acceso para el sector opositor es difícil y peligroso, razones para no tener representatividad efectiva a la hora de las elecciones. D) la violación permanente de extender las horas de votación, por motivos banales que siempre se presentan.  E)  La salida a las calles de los colectivos chavistas armados, para amedrentar al sector opositor, ante la actitud pasiva del ejército, encargado de mantener el orden en el país durante las elecciones.  F) La excesiva pasividad del CNE ante los abusos de poder del gobierno durante las campañas electorales, para obtener ventajas ilegítimas.

Quizás la lista anterior se quede corta para algunos críticos, mucho mejor documentados que mi persona, y se me hayan escapado algunos que otros factores importante a señalar.

Es posible que me equivoque y el CNE esté realmente imposibilitado físicamente, con razones poderosas de peso que ignoro, para no tomar ahora una decisión de fijar la fecha exacta de las elecciones. Si es así, pido disculpas al CNE y a mis lectores, por pensar tan maliciosamente.  Sin embargo, con la triste experiencia de Venezuela con este CNE, es necesario estar alerta en todo momento, puesto que han demostrado ser muy habilidosos a la hora de justificar sus actuaciones parcializadas, erróneas e ilegítimas.

En el caso actual de las próximas elecciones parlamentarias, lo que se percibe en las calles y rincones de Venezuela, me permiten vaticinar, que de cada 10 venezolanos electores, al menos 7, estarían ganados a un cambio de gobierno, para intentar mejorar la grave situación del país, la cual el gobierno se empeña en negar y achacar a factores conspiradores. ¿Será acaso ésta, la verdadera causa de tanta indefinición?