jueves, julio 04, 2013

Morir matando II

Decidí retomar la idea indicada en el título, dado que pienso que estaba en lo cierto cuando en abril de 2012 escribí la primera parte de “Morir matando”, inspirado en un escrito del conocido Ibsen Martínez, “El Tercer Acto de Hugo Chávez”.

Cuando el difunto Hugo Chávez sabía que estaba gravemente enfermo, empezó a actuar descabelladamente, como si nada le importara. Tan es así, que en lugar de darle paso a otro candidato del PSUV, para dedicarse a un tratamiento a tiempo, el cual posiblemente le hubiese salvado la vida, decidió lanzarse a la arena electoral para garantizar la victoria, a sabiendas de que era una decisión temeraria que le podría llevar irremediablemente a la muerte.

Prefirió MORIR MATANDO, porque sabía que si no lo hacía perdería las elecciones del 7 de octubre del 2012, y su proyecto se hubiese esfumado, deshecho, olvidado, desaparecido. Esto, dado que no confiaba en ninguno de sus cercanos colaboradores, ni incluso en Nicolás Maduro. No los creía capaces de ganar unas elecciones presidenciales a la oposición.

Razón tienen los chavistas cuando lo adoran y sienten su pérdida con tanto dolor y fervor como lo han demostrado en los funerales,  porque prefirió la muerte, a una victoria dudosa, y eso lo hizo más grande ante el chavismo y el mundo de la ultra izquierda.

La tesis de MORIR MATANDO se hizo más evidente, cuando eligió a Nicolás Maduro como su sucesor, quién según su adoctrinamiento marxista leninista y lealtad a su persona, le garantizarían que sería inclemente con la democracia, que la oposición representa, hasta las últimas consecuencias. 

Según se deduce, el gobierno de Nicolás Maduro, al parecer prefiere la violencia, al dialogo y a la paz, lo que le permitiría sobrellevar su gestión hasta nuevas elecciones presidenciales en 2019. Al contrario, opta por generar un caos de efectos impensables, donde posiblemente moriría mucha gente, para cumplir el deseo sublime de Hugo Chávez de MORIR MATANDO.

Me pregunto: ¿Qué habría pasado si Hugo Chávez, hubiese permitido al PSUV que escogiese libremente y según la voluntad de las mayorías de ese partido político a su sucesor, para las elecciones presidenciales realizadas el 7 de octubre de 2012, en caso de su muerte?

En mi opinión esa posibilidad jamás existió. Esto se explica, si se considera la personalidad megalómana y ego centrista de Hugo Chávez, quién se consideraba a sí mismo como una especie elegido, quién ni siquiera a la puerta de su muerte, aceptaría el protagonismo de otro que no hubiese sido él.

En una ocasión, asomó de lo que era capaz de hacer, cuando suponía una invasión de los EE.UU. Expresó en cadena nacional, que de producirse ésta invasión, los invasores solo encontrarían pozos de petróleo ardiendo. Algo parecido a lo hecho por Saddam Hussein en Iraq.


Cuando vemos a Diosdado Cabello instigando a los MILITARES y al chavismo para ir a una guerra civil, a un grupo de líderes chavistas haciendo trabajos sucios a los opositores, y Maduro negándose a negociar con la oposición, para intentar resolver la crisis; me convenzo más de que el chavismo estaría usando el lema de MORIR MATANDO, antes de permitir, que la oposición asuma el poder pacífica y democráticamente, ni por ningún otro medio. Habrá que esperar para ver el desenlace de este dilema. Obviamente preferiría no estar en lo cierto. 

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