sábado, mayo 15, 2010

¿Qué es lo que no se entiende de esta dictadura?

Por donde quiera que se analice, este gobierno es una dictadura, y de las peores que puedan existir, por eso de tener “apariencia” constitucional, lo cual obliga a la oposición a actuar democráticamente y en desventaja, apegados a derecho; mientras el gobierno hace lo que le da la gana, violando la constitución y las leyes a su antojo. Es decir, el ciudadano está indefenso ante el avasallante poder del estado, el cual usa contra de la oposición, para beneficio de su proyecto político y el de un grupo de los que lo eligieron, cada vez menor, y aún fieles al proyecto.
Empecemos por decir que no existe el contrapeso de los otros poderes del estado, entre cuyas funciones están las de controlar, aprobar, vigilar, alertar, sancionar, y enjuiciar a los representantes del poder ejecutivo, incluyendo al presidente de la república, en caso de abuso de poder e irrespeto a la constitución y a las leyes. Este contrapeso no existe porque, todos los poderes del estado venezolano están constituidos con personal perteneciente a los partidos del gobierno, o bien están captados al proyecto político del presidente y lo defienden inescrupulosamente.
El otro elemento que aleja al gobierno de la democracia, es el mal trato, desprecio, ofensas y persecución con las que trata a las minorías políticas del país, por el hecho de no arrodillárseles, y por no compartir sus ideas métodos y políticas abusivas. No menos significativo es el manejo de las finanzas de la nación, lo cual hace a discreción en forma muy personalizada, sin planificación ni permiso y sin rendir cuentas a los poderes del estado, ni al pueblo por las decisiones y acciones que le han permitido dilapidar más de 750.000 millones de dólares.
Son innumerables las irregularidades administrativas y decisiones inconstitucionales del gobierno, que deslegitiman sus actuaciones y lo colocan al margen de la ley. El historial de violaciones a la constitución y a las leyes por parte del presidente de la república y de sus acólitos, es enorme y crece cada día más. Ya el gobierno perdió la sindéresis, el pudor y el poquito de miedo que tenía a delinquir por temor a la opinión publica nacional e internacional. Ya lo hace descaradamente ante nuestros ojos y ante la vista gorda de nuestros magistrados del tribunal supremo de justicia y de las FAN. No existe artimaña legal que no hayan utilizado para violar la constitución y las leyes ante nuestras propias narices.
Hugo Chávez ha desafiado a todo el mundo, tal como lo hicieron en sus tiempos otros dictadores tales como Adolf Hitler, Fidel Castro, Slobodan Milosevic, o Saddam Hussein. También Hugo Chávez ha desafiado al sistema democrático internacional cuyos principales representantes son los EE.UU. y los países pertenecientes a los sistemas de gobierno democráticos occidentales, entre los que se encuentran, casi todos los países latinoamericanos.
El tácito desconocimiento por el gobierno a los resultados adversos del referendo a los cambios a la constitución venezolana propuestos por el presidente Hugo Chávez, el pasado 2-D; y las inhabilitaciones políticas inconstitucionales que el contralor pretende llevar a cabo, entre otras argucias, son solo dos de las pruebas fehacientes mas recientes de su deslegitimación como gobierno democrático.
No se cual es la argumentación política o legal que pueda tener alguien para calificar a este gobierno de democrático, institucional y ajustado a derecho. El argumento de que se puede votar, hablar y criticar al gobierno no es una razón valida suficiente y única para considerar o calificar a este gobierno de democrático. Ya la sociedad venezolana se ha percatado de que en Venezuela no se puede elegir, porque no nos lo permiten, los poderes y las leyes amañadas e ilegales del gobierno.
El gobierno toma e impone abusiva y unilateralmente decisiones que afectan a todos los venezolanos, sin considerarlos y sin consultarlos. El ciudadano apela al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no tiene respuestas; y cuando las tiene estas son tardías o contrarias a sus reclamos. Es decir, el ciudadano disidente esta indefenso ante la justicia y el estado venezolano, quién abusa de él, lo acosa y lo irrespeta, sin que se pueda defender legalmente, ni de ninguna otra forma.
Estas ultimas 27 leyes presentadas y aprobadas clandestina e ilegalmente, son una patada a la democracia y es la puntilla que se esperaba del auto golpe del gobierno, para intentar consolidarse en el poder por siempre, si es que lo dejamos. No creo que haya mucho que discutir ni analizar respecto a la deslegitimación del gobierno, por lo que de ahora en adelante, habrá que actuar en formas mas unida, coherente y efectiva, para oponernos a esta dictadura que empieza a definirse como tal.
Algunos políticos califican a este gobierno de: totalitario, autocrático, totalitarismo de estado, capitalismo de estado, entre muchos otros calificativos utilizados. Más recientemente Teodoro Petkoff lo calificó de neo totalitarismo. Personalmente lo he calificado en anteriores escritos de dictadura institucionalista. Por inexplicable razones, no nos atrevemos a llamarlo correctamente por su nombre. Púes creo que esta llegando el momento de calificarlo simplemente, como lo que es, de dictadura cívico militar, y empezar a tratarlo como tal.
Para tales efectos, e intentar contribuir con poner las cosas en su real contexto, a continuación les reproduzco el significado de dictadura, según Wikipedia en Internet: Cito sic: La dictadura (del latín dictatūra) es una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador), generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la inexistencia de consentimiento alguno por parte de los gobernados y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder. Fin de la cita.
Más claridad no se puede tener, respecto al carácter dictatorial del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. El ciudadano común espera por sus líderes para analizar esta última situación y tomar las acciones correspondientes de protestas u otras según sea el caso. Si bien es cierto que no tenemos armas, ni ejercito que nos defienda, ni poderes públicos que hagan respetar la constitución, ni países amigos que protesten enérgicamente, ni organismos internacionales que condenen tanta arbitrariedad; tenemos algo que es muy valioso, como lo es la verdad, la moral, la dignidad,…. y finalmente el amor por Venezuela democrática, justa y libre.

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