jueves, junio 27, 2013

Opciones para la solución a la crisis de Venezuela

Es un clamor irrefutable, que según la gran mayoría de los venezolanos, la crisis de Venezuela se solucionaría con el cambio de actual gobierno, por uno más democrático, progresista, honesto, justo, incluyente y abierto; que aplique un modelo de desarrollo económico de libre mercado y/o mixto, con políticas públicas claras y coherentes correctamente bien aplicadas.

El gobierno actual, el cual se caracteriza por ser excluyente, incapaz, corrupto y obsesionado por el obsoleto modelo económico socialista, basado en el estatismo y controles extremos, solo podrá atenuar la grave situación actual con ayuda interna de la otra mitad de Venezuela, aunada a la que nos puedan proveer otros países genuinamente democráticos, que quieran y respeten verdaderamente a nuestro País, no que lo manipulen ni le especulen.

No obstante los exiguos éxitos y variados fracasos que a lo largo de 14 años ha tenido la denominada revolución bolivariana, como calificara el difunto presidente Hugo Chávez a su proyecto político, el liderazgo actual del mismo, exhorta en profundizar en el socialismo, a sabiendas de que con ello conduce a Venezuela a colapsar económicamente, afectándola en lo social y limitando su desarrollo y crecimiento industrial, la cual pareciera ser una decisión irreversible, marcada por el fanatismo y la falta de conciencia de un liderazgo insensato.

Considerando lo anterior,  en este escrito se tratarán solo las opciones democráticas y pacíficas que desde mi punto de vista personal, han ido surgiendo desde todos los sectores opositores, ajustadas a derecho, que eviten cualquier otra salida violenta, de esas que pululan por allí, que seguramente conllevarían a situaciones sangrientas indeseables, a saber:
1.   Que se convoque a una Asamblea Constituyente, para reformar la CONSTITUCIÓN y exigir nuevas elecciones presidenciales entre otras exigencias y mejoras a ésta.
2.    Que se espere el tiempo legal de 3 años, para solicitar un revocatorio al mandato del presidente Nicolás Maduro y forzar a nuevas elecciones presidenciales en 2016.
3.       Invitar al gobierno a un dialogo, con miras a lograr un entendimiento mínimo que permita llegar a un pacto que contribuya a aliviar la actual crisis política, social y económica y esperar nuevas elecciones presidenciales en el tiempo legal de 2019.
4.       Que se aplique la resistencia pacífica mediante el artículo 350, entre otros, de la constitución, hasta obligar al gobierno-estado a convocar nuevas elecciones.
5.     Que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) determine que hubo fraude electoral el  14 de Abril y convoque a nuevas elecciones presidenciales.
6.       Participar en la elecciones municipales del 8-D, insistir en la impugnación, y una vez que se tenga mayor información y claridad se plantee una solución final.
De estas opciones seis planteadas, la que me parece más realista, podría ser la 6ª opción. La 1ª y la 2ª pudieran tener más relevancia y viabilidad, luego de ejecutarse esta 6ª opción.
La 3ª opción, la cual implica la realización de un dialogo entre los dos sectores tan diametralmente opuestos desde el punto de vista ideológico, como lo son el gobierno y la oposición, pareciera que es imposible de realizar, dado la animadversión del partido del gobierno (PSUV) al dialogo y pacto con el sector opositor, al que califican de ultra derechista.

La  4ª opción no pareciera tener mucha acogida en los sectores opositores dado que implica riesgos y posible violencia, dada la habilidad del gobierno en capitalizar estas actividades en su favor y hacer de victimas, para luego replicar con violencia, lo cual en estos momentos pareciera contraproducente, si se considera que existen otras opciones menos riesgosas.

La 5ª opción, sería en mi concepto, la opción ideal y justa para la oposición y el país, de lograrse los resultados de parte del TSJ que se esperarían. Sin embargo, la lentitud con la que ha respondido el TSJ, la artimaña de dirigir el reclamo a la Sala Constitucional, así como su conocida y demostrada lealtad al gobierno, hacen prever que muy difícilmente se atreverán a darle la razón a la oposición y mucho menos convocar a nuevas elecciones.

La 6ª opción la cual ciertamente es la opción oficial de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tiene sentido y lógica, puesto que le permite al sector opositor seguir firme en su reclamo justo de impugnación de las pasadas elecciones presidenciales del 14-A, hasta agotar todas las instancias nacionales e internacionales, que permita lograr una respuesta definitiva al reclamo planteado. Al mismo tiempo, puede continuar trabajando políticamente en hacerse de la mayoría electoral irrefutable en todo el territorio nacional, que le dote de un piso político más sólido, que el actual.

Una vez que el panorama se aclare y se conozca tanto la situación de la impugnación, como los resultados electorales del 8-D, la MUD tendría una visión más clara, objetiva y realista, sobre la cual pudiera perfilar una opción final, que le permita llegar al gobierno y dar la solución definitiva  al problema político, social y económico que los venezolanos hemos venido confrontando desde hace varios años, los cuales se han agravado con el gobierno actual.

Cada día que pasa, con el presidente ilegítimo Nicolás Maduro haciendo turismo, satisfaciendo las demandas de gobiernos aliados y/o cómplices, sin dar respuestas concretas a los diferentes problemas del país, la situación tiende a agravarse.

Con un gobierno sordo, intentando amedrentar y descalificar a los sectores opositores, abstrayéndose de sus responsabilidades de dar respuesta a los diferentes reclamos pacíficos de los sectores de la vida nacional que reclaman sus justos derechos, también se contribuye al empeoramiento de la crisis.


Por el contrario, en lugar de convocar a la nación entera a un diálogo abierto y sincero,  para buscar soluciones y al menos atenuar la crisis; el gobierno engaña, espía, se burla, maltrata o desconoce a los sectores que reclaman soluciones, empeorando la situación general del país, aproximándonos a probables soluciones violentas, que los opositores del lado democrático por sentido común y para el bien de Venezuela, rechazamos de pleno. 

martes, junio 25, 2013

Las dos mitades de Venezuela deben pactar.

Cuando una nación está en peligro, tal fue el caso de la Gran Bretaña, en la II guerra mundial, lo primero que hizo el gobierno, fue llamar al “enérgico y visionario” Winston Churchill, en reemplazo como Primer Ministro “del apaciguador” Arthur Neville Chamberlain, para que dirigiera al Imperio Inglés durante la declarada guerra a la Alemania Nazi de Adolf Hitler. El tiempo y los resultados dieron ampliamente la razón al liderazgo que tomó tal decisión.

Poco tiempo después EE.UU. se incorpora a la guerra junto a los aliados europeos, entre los cuales estaba Rusia, con quién EE.UU. ya tenía diferencias políticas e ideológicas, pero dado que se trataba de salvar a Europa, la unidad era necesaria ante el gran poderío militar que exhibía la ambiciosa Alemania de entonces, conducida por un megalómano. Sin la ayuda yanqui, hubiera sido imposible ganar la II guerra mundial a los países invasores.

Los ejemplos anteriores, pretenden alertar al gobierno de Venezuela, país este que se encuentra al borde del abismo, salvando las diferencias en tipos de peligro, dada la gran cantidad de dificultades políticas, sociales y económicas que enfrenta, las cuales difícilmente podrá el gobierno resolver unilateralmente, con la otra mitad de Venezuela observando.

Peor aún,  esa otra mitad recibiendo a diario, amenazas, ofensas y vejámenes del gobierno, sin que éste se decida a reconocer y a respetar a las minorías políticas como en cualquier país democrático y civilizado. Para colmo, el gobierno se niega a aceptar, que la oposición posee actualmente un nivel de fuerza electoral que ciertamente pareciera superarle.

Se conjetura que los radicales del gobierno, y sus asesores internacionales, preferirían seguir adelante solos, con la pretensión de dar una solución unilateral a esta severa crisis, o zozobrar solos en el intento, sin dar su brazo a torcer, ni intentar pactar con la otra mitad, ignorando la gravedad del momento que vivimos todos los venezolanos, lo cual no dejaría de ser una gran irresponsabilidad de parte de éstos radicales, de prevalecer esta estrategia. 
 
No obstante, las conocidas y evidentes divisiones y luchas internas que existen dentro de la militancia política del gobierno, se espera que la sensatez y la sindéresis predominen y lleguen a entender, que Venezuela es de todos nosotros, que todos sufriríamos las consecuencias de no actuar o actuar erróneamente, lo que obliga a reflexionar responsablemente.

Sin embargo, tarde o temprano la realidad obligaría al gobierno de Nicolás Maduro a concretar un pacto político con la oposición y con los sectores empresariales, entre otros, para resolver con éxito los diferentes problemas nacionales actuales, para así continuar con la gestión de su gobierno en calma, y con la gobernabilidad necesaria para llegar en relativa paz al año 2019.

Por otra parte, en el supuesto negado de que la MUD tenga la razón, y el TSJ llegue a la conclusión final de que hubo fraude en la elección presidencial del 14 de abril reciente, y se pronuncie por repetirlas, también sería necesario llegar a un pacto político entre ambas corrientes, para evitar que las emociones se desborden y se produzca ingobernabilidad.

El riesgo que se corre es demasiado grande, de seguir adelante con la situación actual la cual se complica día a día, sin que se produzca una especie de acercamiento o dialogo, entre las dos mitades de Venezuela y se logre un pacto, para salvar al país de un posible CAOS.

Algunos de los temas reales a resolver con carácter de urgencia son: Criminalidad agravada,  economía en franca emergencia, inflación galopante, indefinición del modelo económico a seguir, ataques perversos e inexplicables a las universidades y a la educación tradicional, deudas con trabajadores,  corrupción extrema en el gobierno sin culpables, nombramientos pendientes por la AN en organizaciones del Estado (CNE, Procuraduría, TSJ), decisión pendiente de parte del TSJ sobre las elecciones del 14-A, resultados de la investigación que se sigue al audio de Mario Silva, situación irrita e inhumana de los presos políticos opositores.

Los temas expuestos arriba son de carácter nacional vinculante, y obviamente afectan a toda la población venezolana, razón por la que es mandatorio para el gobierno, escuchar la opinión de las minorías y oír sus alegatos y probables contribuciones para su solución, tal como sucede en todo gobierno democrático, abierto, tolerante, justo y sensato. 

Aún cuando se conoce el rechazo de un sector radical del gobierno a los diálogos y pactos, lo cual han demostrado con sus ácidas e insostenibles críticas al pacto de Punto Fijo que hubo en periodos pasados entre AD y Copei, al cual aborrecen; este sería un pacto diferente, entre organizaciones políticas con profundas diferencias ideológicas, que seguramente será muy espinoso abordar y desarrollar por ambas corrientes políticas. No obstante, de no llevarse a cabo dicho acercamiento y pacto, se correría el riesgo de perder la republica, dadas las diferentes amenazas que bullen o pululan en el entorno actual del País.

Entre las amenazas que se ciernen sobre Venezuela, se destaca la posibilidad de un golpe de estado cívico militar, o de una guerra civil, esta última la cual ha invocado pertinazmente Diosdado Cabello. Ambas amenazas, pudieran producir un baño de sangre impredecible e incalculable en cuanto a costo en vidas, recursos y duración que tomaría en desarrollarse.

Además, se vislumbra la posibilidad cierta de una protesta nacional, la cual pudiera gestarse, en el caso de que el gobierno no resuelva con prontitud los diferentes problemas políticos, sociales y económicos que confronta Venezuela en la actualidad y afectan profundamente a la población venezolana.

Por lo que se observa y se conoce, la oposición democrática pareciera estar abierta al dialogo y dispuesta a contribuir con soluciones. Por el contrario, al gobierno se le hace más difícil y comprometedor aceptarlo para llegar a dicho pacto nacional. Las razones son bien conocidas.

De aceptar el dialogo y llegar a un posible acuerdo o pacto, el gobierno tendría que aceptar el fracaso del socialismo como modelo de desarrollo económico y se vería obligado a aplicar el modelo económico del libre mercado, cuya lucha contra el mismo ha sido una de sus banderas políticas, la cual comparte con el grupo del Alba, Cuba y Argentina, razón por la que requerirían consulta y aprobación de todos sus miembros, para dar ese fundamental paso.


Finalmente, es posible que el gobierno tenga reservas, de que la otra mitad de Venezuela, le haga fuertes exigencias democráticas, las cuales posiblemente no aceptarían por razones de: principios, orgullo, ideología, o miedo, entre otras posibles causas. Entretanto, seguimos esperando a ver qué pasa. ¡Que Dios proteja y bendiga a Venezuela!

lunes, junio 17, 2013

Vivir es insuficiente

Aún las personas más conformistas, deberían estar de acuerdo con esta afirmación. Está en la naturaleza del ser humano. En esencia somos: exigentes, inconformes, románticos, sensibles, ambiciosos, insatisfechos, soñadores, ansiosos, impacientes, esperanzados, y hasta pudiera afirmarse, que en nuestra gran mayoría, necesitamos algo más que vivir para ser felices y considerarnos realizados. Unos más o menos que otros.

En la medida en que el ser humano ha evolucionado, los grandes descubrimientos se han realizado,  éste se ha hecho más educado y civilizado, convirtiéndose en un ser humano más exigente ante los gobiernos y entornos entre los cuales se desenvuelve y vive. Le han abierto los ojos y tiene muchos más derechos que en la antigüedad. Los que antes eran esclavos ganaron sus libertades gracias a que siempre hubo y ha habido inconformidad y esperanzas.

Historias recientes como el apartheid surafricano nos han demostrado y reconfirmado que la vida, con todo lo preciosa e importante que es para todos, es insuficiente, si se vive: en esclavitud, con injusticia, con hambre, con frio o calor, sin oportunidades, sin esperanzas, sin fe, sin paz, sin respeto la persona y a sus derechos, enfermo, con abusos de poder por sus gobernantes; necesidades éstas, las cuales son las hacen que su vida tenga sentido y la disfrute a plenitud como realmente él, como ser humano se lo merece.

Existe tanta diversidad de mentalidades y personalidades, que en muchos casos, lo que es bueno para algunos es malo para otros y viceversa. Esos vacios o necesidades humanas diferentes que manifestamos las grandes mayorías en el planeta tierra, para considerarnos satisfechos, pueden variar entre continentes, tipos de gobierno, religiones, ideologías políticas, intereses económicos y costumbre culturales.

En el caso de los venezolanos,  hemos aprendido a valorar la libertad y la justicia, porqué fuimos oprimidos y maltratados por mucho tiempo, como la mayoría de las poblaciones indígenas del mundo que fueron descubiertas por otros pueblos más civilizados, que se aprovecharon de sus ventajas para colonizarnos y maltratarnos. Para ellos como colonizadores, sus actuaciones quizás eran justificadas y normales, para nuestros ancestros era una violación a sus derechos de vivir libres, en paz y felices en sus propias tierras.

Por todo ese pasado de dolor y sufrimiento que tuvimos, del cual nos liberaron los libertadores de América, entre ellos nuestro Libertador Simón Bolívar, es sorprendente que estemos viviendo épocas de represión dignas de los más terribles conquistadores de la época de las colonias, con la diferencia de que estos opresores son personas originarias del mismo país que nosotros; pero muy diferentes en valores, sentimientos, intereses y forma de valorar las libertades, los derechos y la justicia conquistadas en el pasado, con enorme derramamiento de sangre.


Por esta ingrata realidad, más de la mitad de la población de Venezuela vive y aprecia la vida.  Pero para éstos, es insuficiente vivirla plenamente con: satisfacción, justicia, libertades, respeto, dignidad y con plena felicidad; negadas en diferentes formas, muy similares a las que usaron los tiranos anteriores; con la fuerza de las armas, con irrespeto, sin consideración, con abusos de poder, con desconocimiento de que existimos, de que somos enemigos según ellos. 

lunes, junio 10, 2013

Urge la transformación de PDVSA

Como es conocido, PDVSA es la empresa petrolera venezolana que genera la mayor cantidad de divisas al tesoro público nacional. Junto a lo recaudado por el IVA y el ISRL de obligatorio cumplimiento; constituyen la base de la mayor parte de los ingresos totales de Venezuela, para el cumplimiento de inversiones y gastos anuales del país para su funcionamiento como nación.

PDVSA es la única de las empresas petroleras de los países de la OPEP que se ha estancado en su nivel de mejoramiento, modernidad y crecimiento. Peor aún ha retrocedido en el tiempo, de una producción promedio diaria de 3,3 MMBPD que se tenía para él 1999 a caído a un nivel inferior de 2,6 MMBPD de producción de petróleo en la actualidad.

Dado que el gobierno ha estado utilizando a PDVSA como un comodín, para hacer política nacional e internacional, la ha recargado de múltiples actividades que nada tienen que ver con el petróleo; dentro las que se destacan PDVAL, para la compra y distribución de alimentos, la misión Viviendas para construir viviendas, la misión Rivas, para educación de los adultos; entre otras tantas asignaciones que se le han ocurrido al presidente de Venezuela, que PDVSA debe cumplir a nombre del socialismo.

Para atender a tantas actividades, el personal de PDVSA se ha incrementado de unos 50 mil que tenía cuando fue secuestrada por el gobierno y convertida en caja chica de éste, hasta unos 150 mil o más, hoy día. Por supuesto, esta carga burocrática encarece el costo de la producción del barril de petróleo, a niveles que estimo debe estar cercano a los 20 US$/barril.

La desesperada necesidad enfermiza de dólares para diversos usos, a objeto de intentar imponer el socialismo en Venezuela, entre otras razones, han llevado al gobierno a excederse en los gastos y extravagantes despilfarros, razones por las que ha tenido que recurrir al endeudamiento innecesario de PDVSA y del país, a niveles jamás pensados.

Se estima que el endeudamiento actual de PDVSA ha rebasado los 50 mil millones de dólares. Lo más perverso de este endeudamiento,  mayormente con China, estriba en que éste se pagará con producción de petróleo a futuro. Como si fuera poco, a pagarse con crudo venezolano a precio por debajo del precio de venta en el mercado internacional. Es decir PDVSA se ha puesto voluntariamente, algo así como una camisa de fuerza, con limitadísima capacidad de maniobra operacional y comercial  para el futuro.

Si a estas limitaciones propias de PDVSA, les sumamos las que se tienen a nivel nacional por la falta de abastecimiento y escasez de los productos comestibles de primera necesidad, los cuales necesariamente debemos importar por las limitaciones severas que tenemos para producirlos en el país, gracias a las expropiaciones y apropiaciones ilegales de empresas del agro y de la ganadería que fueron desmanteladas y/o arrasadas; razones por las necesitamos dólares para su importación, la situación del país es más grave aún.

Aunado a lo anterior, las reservas operativas a la vista de Venezuela, depositadas en el Banco Central de Venezuela son tan escasas que al parecer solo son suficientes para unas pocas  semanas de duración, lo cual transforma la crisis económica venezolana, en una verdadera catástrofe financiera de proporciones altamente preocupantes.

Toda esta crisis ha obligado al gobierno a devaluar el bolívar aún más, a principios de año, razón por las que los alimentos y otros renglones de la vida diaria del venezolano han tenido que aumentar de precio, ante la impotencia del gobierno de frenarlo o diferirlo, dadas las necesidades reales que han mostrado los productores, inversionistas e importadores. Esto ha generado un crecimiento en la inflación, que en lo que va del año está en el orden del 30%.

Se ha llegado a un nerviosismo tal que el gobernador del Estado Zulla, Arias Cárdenas, se apresuró a señalar que haría falta la aplicación de una tarjeta racionadora en la venta de los alimentos, con un chip dentro de la misma, para controlar las cantidades de compra por persona. Afortunadamente, ante las protestas que se generaron a nivel local y nacional, la medida fue cancelada por el presidente Nicolás Maduro, quién la calificó de absurda.

Dado que Venezuela necesita de dólares con urgencia, y su capacidad de endeudamiento está al borde de sus límites, la producción o potencial de producción de petróleo de parte de PDVSA, no es posible aumentarla en el corto plazo, las opciones del gobierno se acortan, razón para pensar en medidas drásticas que el mismo gobierno no desea tomar, pero que será necesario hacerlo, so pena de correr el riesgo de un tsunami financiero y social en Venezuela, de consecuencias impredecibles.

Una de las medidas iniciales, sería la de confesarle y pedirle perdón al pueblo de Venezuela por el fracaso del modelo de desarrollo económico socialista, por haber resultado éste inviable para los propósitos de la revolución bolivariana, e inconveniente para el país.

Inmediatamente, deben tomarse medidas de austeridad a nivel nacional y empezar por suspender por tiempo indefinido las ayudas económicas a los países del exterior que reciben estos tipos de “apoyo” del gobierno de Venezuela, entre los cuales los que más afectan nuestro presupuesto son los 500 mil BPD de petróleo que despachamos a Latinoamérica y al Caribe a precios de venta y condiciones de pago muy generosos, que afectan sensiblemente nuestros ingresos anuales.

Siendo PDVSA la gallina de los huevos de oro de Venezuela, se hace imperativo, que ésta empresa nacional sea intervenida para su reestructuración profunda y mejoramiento integral. Se debe empezar por sustituir de su cargo de Ministro de Petróleo y Minería, y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, y a su tren ejecutivo, por su manifiesta incompetencia.

Seguidamente se debe empezar por eliminar de PDVSA, y reubicarlas en sus sitios naturales, a las empresas y actividades ajenas a las del petróleo y reorganizarla para los propósitos para la cual fue creada, como lo son: explorar, perforar, producir, transportar, refinar, y almacenar petróleo, gas natural y sus derivados, para su exportación al exterior y usos en las instalaciones nacionales y extranjeras propiedad de PDVSA.


Solo teniendo a PDVSA en condiciones administrativas y operacionales optimas para generar la mayor cantidad de beneficios económicos, para la nación, podría decirse que ésta cumple a cabalidad con los propósitos económicos, sociales y generales para los cuales se creó. PDVSA puede ser calificada de nacionalista, pero jamás de revolucionaria y mucho menos popular.

lunes, junio 03, 2013

Aprendamos a elegir a nuestros gobernantes

Un gobernante bien sea este Presidente de la República, Gobernador de Estado, o Alcalde de un Municipio, no es cualquier persona. Tiene el poder suficiente como para cambiar en positivo o en negativo el destino de los pueblos, regiones, naciones y hasta continentes.

No es suficiente apostar a que si el gobernante se porta mal le hacemos un revocatorio y lo cambiamos. Hay que asegurarse antes de elegirlo, de que esta sea la persona correcta para el cargo. Es decir, se debe apostar a que es el mejor para el cargo entre los que compiten.

La selección correcta del gobernante, empieza por lograr una nación con una sociedad mayoritaria responsable, que adquiera conciencia ciudadana y social, así como un nivel mínimo de educación general y en valores humanos, que le permita elegir al gobernante adecuado que garantice resolver los problemas de su comunidad, así como ser un modelo ejemplar a seguir e imitar, por los demás ciudadanos de la República, del Estado, o del Municipio del que sea gobernante.

No es  una utopía, quimera o un imposible de lograr en la sociedad venezolana.  Es un proyecto de nación a mediano y largo plazo, que pudiera lograrse si se invirtiesen más recursos en educación que en la compra de armamento de guerra, como sucede en Venezuela; donde se dilapidan los presupuestos en gastos militares innecesarios, se hacen donaciones absurdas,  y se gasta en propaganda política, para alimentar el egocentrismo de los gobernantes de turno.

Las mayores inversiones en gobiernos democráticos de cualquier país en desarrollo del mundo, como Venezuela, deben jerarquizarse en: educación, alimentación, salud, seguridad, desarrollo y servicios públicos básicos que requieren los países para dar calidad de vida a sus pueblos.

Está planteada una guerra frontal del gobierno chavista contra la sociedad democrática venezolana, intentando imponer un obsoleto modelo de educación. La idea es convertir el modelo de educación abierto, libre y pluralista que hemos tenido en Venezuela, por un modelo cerrado y totalitario, donde se pretende adoctrinar (idiotizar) al marxismo leninismo, a estudiantes venezolanos de primaria, secundaria y universitaria. Una tremenda aberración que ha venido avanzando despacio pero sin pausas. De esto se deriva la lucha soterrada de las escuelas, colegios, liceos y universidades privadas y/o autónomas, para impedir esta atrocidad perversa que intenta realizar el gobierno de Venezuela.

Esta arremetida salvaje no es solo en educación. Es en toda la nación, y en todas las disciplinas e instancias en las que desempeña la sociedad civil venezolana. Estos cambios incluyen cambiar (paso a paso),  la estructura básica y territorial de la República y convertirla en regiones “comunales” con vicepresidentes regionales que controlen férreamente todas las actividades de éstas regiones. Esto está subrepticiamente en vigencia en su primera fase.

En estos momentos el gobierno se encuentra en emergencia por el descalabro de la economía, razón por las se les hace difícil profundizar en el socialismo, ya que no hay presupuestos ni para comprar papel higiénico. Todo esto contrasta con las recientes declaraciones de Evo Morales, cuando recibía 9 aviones de entrenamiento militar para Bolivia, cuya compra la costeó el gobierno de Venezuela, bajo la presidencia de Hugo Chávez.

Dudo mucho que la situación económica de Venezuela se sostenga a flote por mucho tiempo más. No se requiere ser economista o un genio en macro economía para darse cuenta de las realidades venezolanas. La mayor inflación en el mundo,  desempleo de dos dígitos (lo intentan ocultar), desabastecimiento y escasez de comida y productos de consumo masivo, sin divisas suficientes para ofrecer a los que las necesitan para importar, últimos en productividad, primeros en corrupción, últimos en confianza, deudas externas e internas impagables, decrecimiento de la actividad petrolera, por colapso de PDVSA.

Ante este escenario, financiero y social, aunado a la crisis política que no se termina de resolver; donde el Gobierno actúa como una dictadura, y la oposición actúa como una democracia, sin la existencia de un Estado de Derecho, donde los poderes del Estado son dirigidos por activistas políticos del PSUV, partido político del gobierno,  con una Asamblea Nacional en Rebeldía contra  la Constitución y las Leyes, con el presidente interino Maduro  ordenando a la FANB armar a los obreros y en una eterna campaña electoral; los niveles de nerviosismo aumentan y llegan a niveles exasperantes, razón para predecir al azar, de que cualquier cosa puede pasar en Venezuela.

Costó mucho tiempo y esfuerzo, lograr que se implantara la descentralización de la administración y conducción de las actividades en los 23 estados de la República de Venezuela. Se empezó por elegir con el voto popular a los gobernadores de cada Estado, quienes venían siendo nombrados por el Presidente de la República, durante la dictadura de MP Jiménez. 

Repentinamente, pasando por encima de la constitución y las leyes, el presidente de la República Hugo Chávez, sin explicaciones mayores, decide abolir esta descentralización y ordena que los gobernadores les entreguen a la administración nacional, los puertos, aeropuertos, hospitales y otros activos que venían siendo administrados con éxito por las gobernaciones y alcaldías locales respectivas. Algo inaudito e insólito en una democracia.

Haciendo un balance somero de que la gestión de todos estos gobernantes de la República, de los Estados y de las Alcaldías, son algunas excepciones, la gran mayoría de las administraciones han sido desastrosas. En toda Venezuela solo se ve desolación. El progreso ni se distingue.

La explicación es muy sencilla. Quienes han llevado la gestión del gobierno central y de la mayoría de gobernaciones y alcaldías,  les dieron prioridad al trabajo político (ideologización) y al populismo. Se ha trabajado para satisfacer parcialmente a un solo sector del país; dejando a un lado por resolver los problemas de envergadura que afectan a todas las comunidades, como las necesidades en: vivienda, nuevas escuelas liceos y universidades, de vías de circulación nacionales, mejor atención en los hospitales, generación de empleos, mejoras de la calidad de vida, mejoras en el poder adquisitivo, generación de energía eléctrica, solución a problemas por doquier de aguas negras, diversificar la economía, fortalecer a PDVSA, etc.


Sin duda alguna que la década del 2003-2013, ha sido las más catastrófica que jamás haya tenido Venezuela en lo político, social, económico, moral y en soberanía. Hemos sido una nación ultrajada en todo sentido y entregada a intereses externos, con una facilidad y entrega anti patriótica que debería avergonzar al liderazgo que lo permitió. Aprendamos a elegir.

lunes, mayo 27, 2013

Es diferente oponerse a un gobierno democrático, que luchar contra una dictadura.

Una de las grandes dificultades que ha tenido la oposición, para lidiar con el actual gobierno de Venezuela, ha sido no saber “exactamente” cómo actuar durante gran parte del tiempo que el chavismo ha sido gobierno, en el cual nos hemos opuesto a una supuesta “democracia”.

Esa ha sido una gran desventaja, para los partidos políticos democráticos reunidos alrededor de la MUD, dado lo respetuosos, de las normas democráticas que han cuidado con esmerada pulcritud, durante estos largos 14 años, donde el gobierno ha violado cualquier cantidad de artículos de la Constitución y del Estado de Derecho, que han ameritado sanciones como la CARTA DEMOCRÁTICA de parte de la OEA, que ésta “inútil” organización jamás se ha atrevido a emitir, dado que se ha convertido en un gran y costoso club de gobiernos forajidos  amigos.

Esta inédita situación, ha permitido al gobierno chavista hacer lo que le viene en gana, sin ningún tipo de escrúpulos. A tal punto que ha recibido múltiples llamados y sanciones de parte de la CIDH, a que respete a las minorías venezolanas, las cuales han sido víctimas de múltiples abusos de poder de parte de funcionarios del gobierno, así como de los poderes del Estado venezolano, totalmente volcado a defender la denominada “revolución bolivariana”.

El gobierno exige pulcritud y respeto a los medios de comunicación privados, por las acciones y actos de parte de sus funcionarios públicos, y al mismo tiempo utiliza los medios de comunicación del Estado; para difamar, ofender, hacer proselitismo político, como si esos medios fuesen propiedad del gobierno y no del Estado y/o de todos los venezolanos.

Los ciudadanos que desean hacer una denuncia pública por radio o televisión, son conminados por los conductores de los programas de opinión, a que se expresen decente y adecuadamente, sin proferir palabras ofensivas en contra de los funcionarios del gobierno, tal como debería  ser.  Sin embargo, el mismo presidente Maduro y otros líderes del chavismo, no desperdician oportunidad; para denigrar, ofender, mancillar y condenar a los líderes de la oposición (por radio o televisión) cuantas veces se les ocurra, sin que sucedan consecuencias.

Dentro de la oposición existen diversas corrientes y opiniones de cómo enfrentar la lucha política contra este régimen oprobioso. La MUD ha venido dando el mensaje de continuar la lucha pacíficamente, respetando la constitución, leyes e institucionalidad democrática. Otras corrientes invitan a ser más radicales, e incitan abiertamente a sublevarse contra el gobierno, vistos los múltiples abusos que éste comete impunemente en Venezuela y ante el mundo.

Las últimas actuaciones del gobierno, según los anuncios anti democráticos del ilegítimo Maduro, están poniendo a prueba el aguante de la oposición democrática, respetuosa de la constitución y de las leyes, que hasta ahora ha prevalecido en la conducta política de las mayorías democráticas, actuando siempre apegada a derecho. Pero existe un límite.


Incitar a los chavistas radicales a que persigan a los opositores, ordenar a la FANB armar a 2 millones de obreros para que defiendan la revolución, sacar una lista de 900 mil chavistas que votaron por H. Capriles, para perseguirlos y despedirlos de sus empleos; son ejemplos de estas desvariadas actuaciones de Maduro durante su gobierno. Actuaciones como estas, pareciera reclaman cambios sustanciales de parte de la oposición, para continuar la lucha, no contra una democracia, sino contra una vulgar dictadura, que es lo que en el fondo representan.  

lunes, mayo 20, 2013

El legado armado de Hugo Chávez


La estructura cívico militar que ideó y estructuró Hugo Chávez para perpetuarse en el poder, hoy día, a unos pocos meses de su muerte, está más vigente que nunca, aunque no tan cohesionada como la tenía su creador durante su liderazgo, como presidente de Venezuela.

Ese poder armado, inquieta permanentemente a la población civil pacífica, sobre todo a la del lado opositor, sin descartar que dentro del mismo chavismo existe preocupación y zozobra, por las contradicciones que se están viendo y haciendo cada vez más evidente, entre el sector militar y el de las milicias, a la luz de la presidencia espuria y débil de Nicolás  Maduro.

A decir verdad, las milicias nunca han sido bien vistas por los militares venezolanos en general, puesto que evidentemente fueron creadas e impuestas como contrapeso al sector militar, en caso de deslealtades u otros síntomas de arrepentimiento o dudas sobre el destino y rol de la revolución bolivariana.

En esta nueva fase del chavismo, con Nicolás Maduro como presidente, este legado empieza a preocupar al mismo gobierno nacional. “Maduro no es Chávez”, promueve luchas internas dentro de PSUV, vistas las pretensiones evidentes de Maduro de hacer un gobierno a semejanza del que hubiera hecho Hugo Chávez, lo cual luce inviable, vistas las diferencias evidentes entre ambos personajes, aunadas a las diferentes necesidades actuales del País.

Para nadie es un secreto,  que los militares le tenían una mezcla de admiración, respeto, odio y miedo, a Hugo Chávez, dada su condición misma de ex militar, y el tipo de carisma y liderazgo que tenia y ejercía. Es oportuno recordar que la casi totalidad de los militares de alto rango que manejan y controlan las tropas y ejércitos armados, provienen de la misma promoción de Hugo Chávez o posteriores a esta, convertidos ahora en fichas que defienden la revolución.

Partiendo del principio de que los liderazgos no se heredan ni se decretan. Estos nacen, se cultivan, se ganan, o se imponen a fuerza de talento y logros personales o grupales. La constitución de Venezuela, establece, que el Comandante en Jefe de la FANB es el Presidente de la Republica. No obstante, si este Presidente no ejerce el mando adecuadamente, pudiera ser desconocido como tal, por el sector militar inconforme, y pudieran presentarse consecuencias violentas e indeseables. Estas consecuencias pudieran ser legales o ilegales, según sea el caso.

Por ello, se evidencia la desconfianza que empieza a mostrar Nicolás Maduro por sectores militares. En contrapeso, intenta reivindicar el importante rol de las milicias que les atribuyó Hugo Chávez. Según se dice, las milicias están armadas, entrenadas y compuestas por unos 400.000 ciudadanos civiles venezolanos, quienes son fichas políticas afectas al chavismo.

Mientras tanto, las Farc, quienes siempre habían tenido el respaldo de Hugo Chávez, quién las califico de beligerantes, y les dio apoyo y cobijo en tierras venezolanas, lo cual a mi entender sigue ocurriendo; las mismas están participando en diálogos de paz con el gobierno colombiano, cuyo final está por verse. Estas mismas fuerzas narco terroristas, han dado su apoyo a Maduro, y muy difícilmente entreguen las armas. Por el contrario, gracias a las torpezas del gobierno de  JM Santos, las Farc se fortalecen y pudieran seguir representando un peligro evidente por muchos años más, para Colombia, Venezuela y Latinoamérica. 

martes, abril 23, 2013

Antes y después de la violencia en Venezuela


Es de esperarse que esta prolongada crisis política de 14 años de divisiones, conflictos y persecuciones políticas que hemos tenido en Venezuela sea tomada como un periodo intermedio de reflexión y referencia en el antes y después de la violencia en Venezuela.

El uso abusivo e indiscriminado de recursos económicos de Venezuela, por parte del gobierno, para comprar solidaridad de gobiernos amigos, muestra una realidad inaceptable que alimenta las protestas de la mitad del pueblo y alimenta la violencia del gobierno chavista.

Han pasado 52 años desde que Fidel Castro visitó por 1ª vez a Venezuela. Se especula que le propuso al presidente Rómulo Betancourt, la idea de que le ayudase a financiar la expansión de su revolución comunista en Latinoamérica.  La propuesta de Fidel Castro no tuvo acogida y éste regreso frustrado a Cuba, al parecer determinado a lograr sus fines por otra vía.

La invasión militar de Cuba a Venezuela por las costas de Machurucuto, el 8 de mayo del año 1967, fue un intento desesperado de la revolución cubana, para lograr por las armas, lo que no pudo lograr políticamente, con el presidente Rómulo Betancourt.

Luego que Marcos Pérez Jiménez fue derrocado, empezó la conspiración del comunismo en Venezuela. Varias conspiraciones e intentos de golpes de estado obligaron al presidente de Venezuela Rómulo Betancourt, a inhabilitar al comunismo el 8 de mayo de 1962.

Junto a los otros partidos políticos conspiradores de la ultra izquierda, el comunismo se constituyó en guerrillas, las cuales fueron vencidas política y militarmente, para posteriormente ser pacificadas durante la presidencia del difunto presidente doctor Rafael Caldera (RIP).  El 4 de Febrero de 1992, el comunismo emergió nuevamente acompañando al fracasado golpe de Estado comandado por Hugo Chávez, líder de esa conspiración.

Fidel Castro tuvo que esperar 40 años desde aquel intento de 1959, para lograr sus objetivos en forma increíblemente fácil, con el gobierno populista de Hugo Chávez, electo democráticamente en diciembre de 1998, quién le ofreció a Fidel Castro la ayuda económica, a cambio de asesoramiento de todo tipo, incluyendo adoctrinamiento en marxismo leninismo.

Las donaciones del chavismo a países de Latinoamérica y de otras latitudes, para lograr el apoyo político de la  comunidad internacional, para su revolución socialista, ha dado sus frutos a cambio de la pérdida de democracia. En la juramentación de Nicolás Maduro, pudimos presenciar el pisoteo impune a la democracia venezolana, que jamás hubiésemos imaginado.

El discurso destemplado de Maduro, atacando inmisericordemente a la oposición democrática, de Venezuela, hoy liderada por Henrique Capriles, no tiene calificativos ni interpretación democrática alguna. Sin duda alguna, ha sido el discurso de un potencial y peligroso tirano.

En una fecha cívica importantísima para los venezolanos como la del 19 de Abril de 1810, en la cual se proclamó la independencia de Venezuela, permitir la presencia de Raúl Castro en la Asamblea Nacional, líder de la dictadura cubana de 52 años, la más longeva del mundo, y aplaudirlo rabiosamente cuando era mencionado por Nicolás Maduro, reafirmaron el tipo de grave situación que vive nuestra agredida democracia.

Los miembros de UNASUR, donde se cobijan los principales beneficiarios del botín que reparte anualmente Venezuela, participaron  en este grotesco acto de juramentación,  con el propósito de darle legitimidad a un gobierno que es abiertamente espurio, por violar persistentemente la constitución y utilizar todo tipo de triquiñuelas para permanecer en el poder.

Completaban a este cuadro patético de juramentación, algunos gobiernos de Centro América y del Caribe, quienes no podían dejar de estar presentes en la juramentación del presidente de la Venezuela benefactora, quién supuestamente seguiría beneficiándoles, a expensas del sufrimiento de millones de venezolanos que viven de la limosna que les da el gobierno, luego de cumplir con las obligaciones políticas y económicas contraídas con éstos países.

Es evidente que este es un plan continental ideado muy inteligentemente por Fidel Castro, conducido ahora por Luíz Ignacio Lula da Silva, usando como catalizador político al Foro de Sao Paulo. Estos ultra izquierdistas se apoyan en el hambre, la injusticia y la desigualdad social del pueblo, para penetrar y convencer a los ciudadanos más pobres a que les apoyen. Brasil, país eje de este movimiento junto a Cuba, utiliza cínicamente el eslogan de “hambre cero”.

Recientemente, Luíz Inácio Lula Da Silva visitó a México  uno de los pocos países que hasta ahora no ha caído en las redes del plan desestabilizador de las democracias, del Foro de Sao Paulo, aun cuando lo han intentado infructuosamente con la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, político de ultra izquierda apoyado por el Partido de la Revolución Democrática de México  miembro activo de este foro. Se anunció un plan social conjunto entre Brasil y Médico con el propósito de lograr hambre cero en México  Veremos cómo resulta esa peligrosa alianza con Luíz Inácio Lula Da Silva, quién evidentemente no cree en la democracia, sino que la utiliza, como un aventajado ideólogo del marxismo leninismo.

Luchar contra la pobreza y las injusticias sociales, debería hacerse en el ejercicio de la democracia. No se puede ni se debe justificar atacar a la democracia y a los “otros” ciudadanos,  para favorecer a las mayorías pobres de los países de América. Es ilógico y criminal, que se desvíen los recursos económicos de Venezuela, para atender compromisos oscuros con otros gobiernos, desatendiendo las múltiples necesidades de los venezolanos, entre los cuales hay mayoría de pobres y minorías de menos pobres, que merecen respeto.

Afortunadamente para las democracias latinoamericanas, sus pueblos están aprendiendo a interpretar y a utilizar sus propias constituciones y leyes, para defender sus derechos legítimos. Esto, vistas las crisis de ingobernabilidad que se han desatado en varios países de Suramérica, a raíz de los excesos de los gobiernos populistas de ideología marxista leninista y de sus dirigencias, que han acorralado y obligado a éstos pueblos a defenderse de esta plaga comunista que ha irrumpido con fuerza en nuestra región.

El pueblo de Venezuela está esperanzado, animado y listos para lograr un DESPUÉS  que nos permita a los venezolanos, recuperar nuestras plenas libertades y derechos, con un nuevo gobierno, donde: el progreso predomine sobre la regresión, la verdad sobre la mentira, la construcción sobre la decadencia, la inclusión sobre la exclusión, la unión sobre la división, la justicia sobre la impunidad, la sensatez sobre la intolerancia y la paz sobre la violencia.

sábado, abril 13, 2013

La culpa es de otros, no del capitalismo


Mucho se ha escrito sobre lo perverso del capitalismo y lo dañino que es para las economías de los países que lo aplican. Nada es más incierto que esta matriz de opinión, generada y mantenida por décadas por el marxismo leninismo y los partidos políticos de izquierda radical que la propagan perversamente por el mundo.

En África y Latinoamérica ha calado mucho esta creencia, la cual ha generado una ola de anti imperialismo fanático, principalmente contra los EE.UU., por ser este país el que aplica este sistema económico con mayor intensidad y éxito; y ha disfrutado en mayor grado las bondades del capitalismo, hasta llegar a ser la potencia económica más grande del mundo.

El capitalismo es tan bueno para el crecimiento de las naciones, que hasta China, el gigante comunista de Asia, lo ha acogido con sensacional éxito, a tal punto, que con su crecimiento económico sostenido del PIB de 10% o más, por casi 20 años, amenaza con desplazar a los EE.UU del primer lugar como la mayor potencia económica del orbe mundial. Gracias al capitalismo, China ha ido modernizando sus principales ciudades y mejorando la calidad de vida de su población. Y algo curioso, China se da el lujo de prestarle dinero a los EE.UU. y a muchos otros países, entre los cuales se encuentra Venezuela.

¿Si tal como está demostrado, la culpa no es del capitalismo, entonces porqué la ultra izquierda mundial insiste en aplicar el obsoleto y fracasado sistema económico socialista, satanizando al capitalismo?  Desde mi punto de vista, la respuesta es obvia y muy sencilla.

El socialismo es simplemente estatismo. Un sistema económico que tiende a nacionalizar las empresas privadas existentes con la idea de tenerlas todas bajo el control del gobierno, que en un sistema socialista es lo mismo que el Estado. Es decir, el Estado monopoliza la producción nacional de bienes y servicios, la propiedad privada desaparece o se reduce a su mínima expresión, de manera tal que su influencia económica a nivel de país es mínima. Cuba es un ejemplo cercano a un país socialista que aplica este concepto. En un país socialista, controlando la economía se controla el poder político, y es así como ese país termina convirtiéndose en un país con un gobierno o estado totalitario o dictadura.

El argumento para propiciar esta situación empieza con la promesa de reducir o eliminar  las brechas o diferencias sociales entre pobres y ricos, acabar con la pobreza y hacer justicia social. Ese es el gancho en cual caemos tontamente los ciudadanos de los países africanos y latinoamericanos con relativa facilidad.
¿Cuál es la explicación a esto? Sencillamente, somos los ciudadanos del mundo, más ignorantes, fácilmente sugestionables y manipulables, para que las clases políticas marxistas leninistas, que insisten en acabar con el imperialismo y el capitalismo, como una especie de dogma o propósito universal, aduciendo que con ello habrá mayor justicia y paz en el universo; nos persuadan y adoctrinen.

Si observamos el éxito económico que están teniendo países latinoamericanos como Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá y Perú, utilizando como sistema económico el capitalismo, podemos apreciar, que éste no es tan perverso como lo señalan los camaradas comunistas.

Por el contrario, gobiernos que defienden al socialismo y atacan rabiosamente al capitalismo, como: Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que insisten en nacionalizar empresas privadas exitosas, ven sus economías decaer aceleradamente, puesto que están imposibilitados de generar el nivel de riquezas suficientes que se requieren para los programas y proyectos de ayuda social, que prometen al pueblo pobre. Finalmente, terminan siendo más injustos y perversos que los países con economías capitalistas.

El caso de la Venezuela actual es patético, puesto que a pesar de su petróleo,  su economía actual es un caos, que  debería servir de ejemplo a las demás nacionales latinoamericanas, para acabar de una vez por todas con esta tendencia autodenominada por estos países como progresista, que en mi opinión, por el contrario es una tendencia retrograda que termina fracasando, tal como ha sucedido en la URSS y otros países de ideología comunista.

Las excusas que recibo a diario por defender al sistema de libre mercado, o capitalismo, son tan ridículas que vale la vela ofrecer algunas de ellas al amigo lector: Cito Sic.

Primera: “Sepa bien que la riqueza que genera el capitalismo es para una minoría que explota a la mayoría y la empobrece, porque todo lo convierte en mercancía”

Segunda: “Amigo, leí su artículo, y me di cuenta que solo piensa en el dinero. El socialismo salvará al mundo, el capitalismo lo destruyó. Hambre, miseria y pobreza. Destrucción de la naturaleza, ese es el balance” Fin de la cita.

Es bueno recordarles a estas personas, o a quienes piensan similar a ellos, que los gobiernos son los responsables principales de canalizar los ingresos económicos del país hacia los ciudadanos.  No es culpa del capitalismo que los gobiernos no desarrollen los programas de ayuda social suficientes que requiere el pueblo, ni que descuiden los servicios básicos tales como: educación, salud, alimentación, diversión y cultura. Tampoco es culpa del capitalismo que los gobiernos no mantenga la disciplina fiscal necesaria para que el sistema económico se mantenga equilibrado, útil y vigente.  Finalmente, no es culpa del capitalismo que la crema de los gobiernos se robe los ingresos o los dediquen a otros destinos menos prioritarios.

Es capitalismo tampoco es culpable de que las instituciones del gobierno estén dirigidas por personas mediocres, sin la preparación suficiente como para legislar, controlar y regular el sistema macro económico del país, que permita la ejecución correcta del sistema económico y su interacción entre éste, la sociedad y el gobierno, sea la adecuada. Tampoco es culpable de no administrar bien el sistema fiscal para la cobranza correcta de impuestos sobre la renta.

A muchos críticos y detractores del capitalismo se les olvida o se resisten a aceptar, que el capitalismo es pionero en el desarrollo y el progreso mundial.  Sin capitalismo no existirían inversiones riesgosas para descubrir materias primas. Tampoco hubiese inversiones riesgosas de investigaciones en: energía, salud, construcción de viviendas, educación,  alimentación,  entretenimiento, comunicaciones, viajes espaciales, etc.
Mientras existan gobiernos mediocres, existirá capitalismo mediocre. Es tan importante un gobierno eficiente, justo, equilibrado y progresista que entienda bien las reglas de juego y las aplique correctamente para el beneficio de toda la nación.  ¿Usted que cree amigo lector?   

lunes, abril 01, 2013

La Inversión Privada


Vista la caótica situación económica que vive Venezuela, y considerando que el empresariado se encuentra maniatado y restringido cual es la realidad que vivimos en nuestro país,  he tomado escribir este artículo, con la idea exponer la situación de injusticia que vive dicho sector, esperanzado en que se encuentren formulas equilibradas que permitan incrementar la actividad privada en el país en pro de su desarrollo económico.

Sabemos de las intensiones ideológicas del gobierno actual de profundizar en el sistema económico del socialismo, que nos es otra cosa que estatizar aún más la economía del país lo cual es posible acorralando cada vez más al sector empresarial hasta reducirlo a su mínima expresión, empeorando la economía y dificultando de paso la ayuda social a los menos favorecidos del país, vista de paso la grave crisis de PDVSA, atada al proceso revolucionario.

Un empresario, en términos simples, es aquella persona que crea o adquiere un negocio o empresa, y luego, se dedica a trabajar en él y hacerlo crecer. Es evidente que el Estado venezolano ha ido acorralando al empresariado, con: regulaciones extremas, controles arbitrarios, leyes laborales parcializadas, expropiaciones y confiscaciones caprichosas; medidas estas que han producido una enorme merma en la generación de bienes y servicios por el sector empresarial privado, que han obligado al Estado el tener que importar cada vez más productos de primera necesidad  y comestibles que antes producíamos en la nación.

Es notoria inviable y desproporcionada  la ambición y sueños del oficialismo de profundizar en el socialismo (más estatismo) para hacer irreversible en el tiempo este sistema económico nefasto y fracasado en el mundo en diferentes regiones del mundo. Esta pretensión del chavismo, de seguir estatizando la economía en función de un sueño “socialista” del ex presidente Hugo Chávez, compartido con quienes formaron parte de su entorno, para complacerlo y honrarlo; es un error que raya en la locura, el cual puede costar mucho más caro al venezolano, de lo que hasta ahora ha costado esta aventura de la revolución bolivariana, destruyendo al aparato productivo del país y endeudando a Venezuela.

Insistir en el socialismo e ignorar y/o abstraerse de la importancia del capital privado en el desarrollo de las economías de los países, es simplemente estar de espaldas a las realidades fundamentales, necesarias para el progreso, desarrollo y la felicidad de los pueblos.

En un mundo moderno y civilizado el dialogo y los acuerdos ganar – ganar entre los factores políticos, sociales y empresariales, privan por encima de las amenazas, regulaciones y los controles desmedidos y leyes unilaterales inconsultas, que persiguen la imposición injustificada de “medias verdades” a los sectores productivos privados de la vida nacional, con el propósito político de lograr popularidad entre la población, desestimando el progreso económico y modernización de la nación.

Si bien es cierto que los gobiernos tienen la obligación moral, lógica y humanitaria de velar por que se cubran las necesidades básicas de las mayorías pobres, también es cierto que existen otras maneras progresistas de hacerlo, diferentes al socialismo o estatización exagerada de la economía. Desarrollar y diversificar la economía del país, aupando a la inversión privada a participar, es un camino sensato para lograrlo, lo cual es perfectamente viable y lógico.
 
China, Cuba, La URSS, Alemania del Este,  Corea del Norte y los países del lado oriental de Europa, se dieron cuenta de esa inocultable realidad  hace algo más de 30 años. Todos estos fracasos del socialismo mundial, deberían servir de ejemplos a Cuba y a Venezuela, para evitar caer en el mismo error de quienes se empeñaron en mantener tal sistema económico socialista, a sabiendas de que en la realidad es un sistema económico obsoleto e inviable.
 
Es cinismo, demagogia y populismo, asegurar a los cuatro vientos que Venezuela se convertirá en una nación socialista. De hecho el gobierno lo ha planteado infinidad de veces mediante la amenaza permanente, de que en este próximo periodo gubernamental (2013-2019), de ganar las elecciones, profundizarán en el socialismo.

Ante su fracaso y lo anti-popular del sistema político comunista, así como el rechazo natural de éste, por las mayorías latinoamericanas por tal sistema, Fidel Castro explica, que el sistema político comunista cubano fracasó, y que el mismo se ha convertido en el sistema económico socialista. Un hábil juego de palabras del ilusionista político más fantoche de América, y cuidado si del mundo. Confundir a propósito el sistema político comunista con el sistema económico socialista, pareciera ser un error, pero no lo es, viniendo de un experto en marxismo leninismo, como lo es Fidel Castro.
   
Una sociedad comunista (dictadura del proletariado) utiliza al sistema económico socialista (estatismo por excelencia) para generar riqueza. Un sistema político libre o democrático, utiliza como sistema económico predominante al sistema de libre mercado o capitalismo.

China utiliza los dos tipos de sistemas económicos. El socialista (comunas, cooperativas, estatismo) y el de libre mercado (capitalista). No obstante utiliza el sistema político comunista, que como todo el mundo sabe es un sistema regulador, totalitario, controlador, opresor que niega las libertades ciudadanas individuales y colectivas.

Un sistema político libre y democrático, utiliza al sistema económico de libre mercado, para generar riquezas y desarrollarse económicamente en libertades plenas. El sistema de libre mercado inspira y propicia la creatividad, la iniciátiva privada, el libre pensamiento, y requiere de un sistema de justicia independiente y ciego que garantice aplicar justicia imparcial. Por ello, el gran desarrollo que han tenido las naciones en democracia con un sistema de libre mercado o capitalista.

El sistema económico socialista, interpretado como la estatización de la mayor parte o de toda la economía de una nación, mediante la propiedad y administración directa por el Estado de todas las empresas -  convertidas en comunas, cooperativas y/o empresas estatales - plantea que estas trabajen con ganancias mínimas y muchas veces a perdida, lo que significa subsidios y déficit fiscales por doquier, influyendo negativamente en la generación de las riquezas.  

Lo planteado, es básicamente lo que se decidirá el próximo 14 de abril. No se trata solo de elegir a un nuevo presidente. Se trata de elegir una nueva forma de gobierno. Escoger entre un gobierno totalitario retrógrado con una economía orientada Ideológicamente al socialismo (estatismo), o cambiar a un gobierno democrático progresista con una economía orientada al libre mercado, donde el capital privado tenga un rol fundamental en el desarrollo del país. 

lunes, marzo 18, 2013

El Santuario de la Montaña


Los restos del difunto presidente Hugo Chávez han sido llevados al Cuartel de la Montaña, sitio éste que fue utilizado como Cuartel General por el entonces Teniente Coronel del ejército, en su intento fallido de Golpe de Estado del 4 de Febrero de 1992, con el propósito de derrocar al gobierno y presuntamente asesinar al presidente constitucional Carlos Andrés Pérez, quien por cierto fue electo el 4 de diciembre de 1988, con mayoría absoluta del 52,91% de los sufragantes en una elección limpia y transparente.

Según lo anunciado, la idea de este traslado es la de mantener a Hugo Chávez en ese sitio, por tiempo indefinido, a objeto de que sea despedido por el pueblo chavista agradecido por su generosidad con éstos, para luego darle cristiana sepultura en su morada final. No obstante la parte humana que esa idea pueda tener, esta luce como una gran provocación y falta de respeto al pueblo de Venezuela, quienes mayoritariamente rechazan y rechazarán a los golpes de Estado y las dictaduras de cualquier signo ideológico que éstos sean.

Es oportuno recordar que en ese intento fracasado de Golpe de Estado del 4 -F, murieron muchos militares institucionalistas, quienes defendieron y sacrificaron honrosamente sus vidas en defensa de la Constitución, de las Leyes y de su juramento como militares de defender la Patria. Por ese hecho, Hugo Chávez fue condenado y privado de su libertad por violar las Leyes e inducir a cometer asesinatos. Por generosidad de la democracia, fue beneficiado con un indulto, que el difunto ex presidente Rafael Caldera le concedió.
El traslado en referencia, es además un hecho inconstitucional, por ser prácticamente una apología permanente al delito, por lo que significan los golpes de Estado que puedan sufrir los futuros  gobiernos democráticos de Venezuela.

Usar como Santuario a un Cuartel Militar, donde se escenificó la dirección y conducción de un Golpe de Estado, para glorificar al conductor del mismo, es para todos los venezolanos, incluyendo a gran parte del sector chavista, una irregularidad y un atentado contra los ideales democráticos y costumbre pacificas de la gran mayoría del pueblo venezolano. Sin duda alguna, que esta acción se hizo como un acto de proselitismo político, vista la cercanía de las elecciones presidenciales del 14 – A, profanando así el cadáver aún fresco de su líder.

Criticar y condenar a los golpes de Estado dados por otros, como hace el gobierno actual, y por otra parte, ensalzarlos y celebrarlos como si fuesen fiestas patronales, cuando éstos son propios; es una burla, una posición cínica y perversa, que además denota una aberrante falta de moral así como una ambigüedad, presentes todas éstas en el liderazgo chavista.

El gobierno chavista, que celebra golpes de Estado, enjuició y condenó a 30 años de prisión a varios ciudadanos inocentes por el supuesto golpe de Estado del 11 – A de 2002, calificado por un juez como Vacío de Poder. Muchos otros ciudadanos inocentes, supuestos culpables de tales sucesos, huyeron de su patria por la persecución que se desato contra ellos.

Siendo que los sucesos de ese día fueron provocados por el mismo presidente, a quién se le pidió la renuncia “la cual acepto”,  todavía tienen la insolencia de celebrar el día 13 – A, día cuando retomaron el poder, hecho este logrado gracias a la conciencia democrática que aún tiene el pueblo de Venezuela. ¡Si son cristianos, confiésense y pidan perdón a Dios y al pueblo!

viernes, marzo 08, 2013

Visiones políticas encontradas


El drama que tiene Venezuela hoy día, empieza por las diferencias abismales existentes entre la visión política que presenta el sector chavista y la que presenta el sector opositor actual. Son visiones contradictorias e irreconciliables, que por lo general no se dirimen en las urnas electorales, tal como lo ha demostrado nuestra historia reciente. Normalmente, los proyectos políticos totalitarios se imponen por la fuerza de las armas, o emboscadas políticas como las que aplicó el chavismo. Los proyectos políticos democráticos se imponen con los votos secretos del pueblo, en honestas, libres y transparentes elecciones.

VISIÓN CHAVISTA

El proyecto chavista es excluyente, atenta contra las reglas de juego de la democracia y viola la constitución, para el avance de la revolución. Es una propuesta cerrada, autoritaria, totalitaria. Ideológicamente diseñada y condicionada para ir en contra del sistema político democrático y contra el sistema económico de libre mercado. Tal como lo ha puesto en práctica el chavismo, es una propuesta fundamentada en la ideología política del marxismo leninismo, o comunismo.

La propuesta revolucionaria es de confrontación y odios que ha llevado a la polarización del pueblo venezolano en dos bloques bien definidos. Deja en una segunda prioridad los intereses propios de todo el país, y a las necesidades básicas de toda la ciudadanía, para concentrar su lucha en atender a los más necesitados, intentando en contrapartida; vengarse, destruir y empobrecer al sector opositor, lo cual además de injusto e ilógico, es inhumano y perverso. 

El otro aspecto muy cuestionado internamente en Venezuela, contenido dentro del proyecto chavista, y principal causante del descuido interno del país y sus propias necesidades, motivo importante para nuestra precaria situación económica; ha sido el de regentar y financiar un movimiento latinoamericano de justicia social en el continente, para lo cual el chavismo necesitó repartir colosal ayuda económica a casi todos los gobiernos de los países de la región, a través de diferentes mecanismos, utilizando gran parte de los recursos provenientes de las ventas petroleras.

Mediante el abuso del poder y sabiéndose favorecido por las mayorías, el gobierno chavista MANIOBRÓ, para secuestrar los demás poderes del Estado, imponiendo en la conducción de éstos poderes, a dirigentes influenciables y/o simpatizantes de sus planes totalitarios, para manipular la constitución, las leyes y los procesos electorales con total parcialidad, y garantizar así, los triunfos electorales que se requerirían para imponer soslayadamente su proyecto comunista. De hecho, en 14 años de gobierno, el chavismo solo ha perdido un sufragio.

EL CHAVISTA TÍPICO

El chavista típico seguidor y gran apoyo de la revolución bolivariana, en su gran mayoría pertenece a las clases sociales pobre y media-baja de Venezuela. Obreros, analfabetas, empleados, informales de la economía, madres jóvenes solteras, amas de casa abandonadas, estudiantes pobres, personas de la tercera edad desempleados y sin pensión, profesionales, discapacitados, intelectuales de la izquierda, emprendedores y comerciantes de estratos sociales bajos, etc.

Todos ellos en general discriminados o desasistidos en mayor o menor grado por los gobiernos democráticos anteriores. El gobierno chavista les dedicó atención especial y recursos a través de programas sociales denominados MISIONES en áreas de la salud, analfabetismo, educación básica, educación media y universitaria, vivienda, transporte, empleo, ayudas financieras a través de préstamos blandos, becas, adquisición de equipamiento para el hogar, adquisición de vehículos, adquisición de alimentos subsidiados, adquisición de viviendas, etc.

Todo este contingente de venezolanos necesitados, al margen de lo político, tiene un especial y eterno agradecimiento por el difunto presidente Hugo Chávez, que va más allá de su persona; por el hecho de haberles, incluido y considerado en beneficiarios de su gobierno. Personas que aprendieron a leer y a escribir, personas a quienes se les entregó una vivienda, jóvenes que pudieron ingresar a una universidad sin exámenes de admisión ni esperas interminables, taxistas que pudieron comprar un auto nuevo con relativa facilidad, madres solteras a quienes se les reconoció su existencia y se les suministró ayuda económica, viejos execrados del SSO por no contribuir, acceso al poder de muchos que antes no eran tomados en cuenta por ser rechazados por la meritocracia, personas quienes obtuvieron prestamos que antes les era imposible obtener por lo riguroso y exigente del sistema bancario nacional.

VISIÓN DEMOCRATICA

La propuesta de la oposición, es genuinamente democrática, donde los valores y principios de la democracia y la constitución se mantienen vigentes y se respetan. Es una propuesta incluyente para desarrollar económicamente al país, con el apoyo de todos los venezolanos, inspirada en la unión, el respeto y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos y residentes del país, incluyendo a los simpatizantes chavistas. No persigue la perpetuidad en el poder, ni pretende instigar al pueblo chavista para que les acepten o ayuden en la implantación de la propuesta. Por el contrario, les invita a participar en el proyecto de reconstrucción del país. La propuesta opositora, como en toda sociedad democrática,  busca el poder en competencia electoral franca, honesta y abierta, con las otras corrientes políticas supuestamente democráticas en total y absoluta igualdad de condiciones electorales.

EL OPOSITOR TÍPICO

El opositor típico, proviene mayormente de la clase social media venezolana. Lo complementa un amplio sector de la clase pobre que se ha integrando al sector opositor. La disidencia del chavismo, quienes han desertado del chavismo y se han unido a la oposición, mayormente por divergencias políticas irreconciliables. Es complementado por un amplio sector de la oligarquía tales como: la alta sociedad, empresarios, inversionistas, comerciantes; conocidos como la clase rica u oligárquica, quienes han sido constantemente atacados, instigados, ofendidos  y vejados por el gobierno, quienes verían con agrado un triunfo de la oposición.

El sector opositor se ha constituido en guardián de la democracia, la justicia, la tolerancia, el respeto a las leyes y a Constitución de la República  Valores éstos que al dirigente y militante chavista sub estiman, por los múltiples servicios y distinciones que reciben del gobierno al aplicar éste el populismo como práctica perversa de ganar adeptos y seguidores.

CONCLUSIONES

Con visiones políticas tan disimiles  como es el caso actual en Venezuela, donde la propuesta chavista se sale del marco de la democracia, es impensable que en condiciones normales de competencia electoral transparente, pueda ganar limpiamente unas elecciones, razones para que el gobierno utilice ilícitamente su poder, para comprar conciencias y manipular resultados electorales, que le permitan garantizar los triunfos que sean necesarios para mantener vigente su proyecto político socialista en el tiempo.

Para el chavismo, perder el gobierno significaría el fin definitivo de su proyecto político, el cual por ser inviable a largo plazo, tendría que ser cancelado por quién le sustituya en el poder del lado opositor. No obstante, desde el punto de vista social, algunas iniciativas y políticas públicas del chavismo pudieran ser extendidas tal como se implementan actualmente. Otras pudieran ser mejoradas y continuadas.

Desde el punto de vista de la macro y micro economía  es evidente la necesidad de emprender cambios sustanciales que tiendan a impulsar la economía del país para diversificarla y mejorarla a objeto de lograr mayores ingresos y reducir la marcada dependencia del país del negocio petrolero. Un gobierno opositor tendría que reactivar la economía en base al sistema económico de libre mercado, aupando al capital privado a  la creación de nuevas empresas privadas y/o mixtas para generar nuevos empleos. El sistema económico socialista podría ser útil y jugar un papel restringido en algunas áreas específicas de la economía.
Con la muerte del presidente Hugo Chávez y la posibilidad real de participar en breve en unas nuevas elecciones presidenciales, a la sociedad democrática de Venezuela se le presentan varias disyuntivas e interrogantes que es necesario dilucidar antes de seguir insistiendo en la vía electoral, como medio de ganar el poder para desarrollar su propuesta electoral.

Como es sabido y suficientemente expuesto y debatido, el sistema electoral venezolano, garantiza el voto, pero impide al sector opositor elegir a los gobernantes de su preferencia, razón por la que es necesario y pertinente revisar y corregir el sistema electoral. El mismo está plagado de irregularidades, maquinaciones, componendas y abusos de poder; que hacen necesario que el sector opositor reclame y exija al Estado venezolano, la equidad y transparencia que debe existir en tan importante sistema electoral para elegir.

Se desconocen las condiciones que exigirá la oposición para participar en estas venideras elecciones presidenciales. Sin embargo, pienso que probablemente algo harán al respecto. Sobre todo, cuando sabemos, vemos y oímos con frecuencia lo siguiente: a) dirigentes del chavismo expresar que aún de perder las elecciones no entregarán el poder, b) a las FANB custodiando las urnas electorales, vigilando el proceso de votación y por otro lado confesarse seguidores del proceso revolucionario del chavismo, c) al CNE totalmente sumiso al chavismo, d) un registro electoral contaminado con irregularidades de todo tipo, e) uso de recursos financieros de la república así como el uso propiedades del Estado, para ayudar en la campaña del candidato del gobierno, f) uso indiscriminado por el gobierno de los medios de comunicación del Estado, para la publicidad y promoción del candidato del gobierno, etc.

Con visiones políticas tan encontradas como la revolucionaria del chavismo y la democrática de la oposición, es fundamental para la nación que exista total imparcialidad y transparencia en las elecciones presidenciales, para que sea el pueblo quién elija libremente y sin presiones, el tipo de gobierno y país que prefiere. No negamos que existan minorías de venezolanos que prefieran a militares y a dictadores como gobernantes. Allá ellos con su conciencia.

Lo que se cuestiona es el hecho de éstas minorías pretendan inducir con trampas y sobornos a venezolanos, para que voten a favor de una propuesta totalitaria, que además de ir en contra del espíritu democrático de las mayorías venezolanas, quienes prefieren vivir en libertad, justicia y progreso; abusan descaradamente del poder para imponerse, lo cual es inaceptable. 

EL ESENCIA DEL PROBLEMA

Han sido 14 años de duros de enfrentamientos políticos, plenos de: controversias, abusos de poder, violaciones a la constitución, persecuciones políticas, malversación de fondos,  violaciones a los derechos humanos, persecuciones a medios de comunicación privados, expropiaciones arbitrarias, debilitamiento aparato productivo, endeudamientos innecesarios, fallas en servicios básicos, debilitamiento de PDVSA, impunidad ante la corrupción y el crimen, politización Fuerza Armada, desabastecimientos, economía de puertos; y peor aún, una sociedad resentida, fragmentada y polarizada entre chavistas y opositores que se odian.

El innegable el propósito humano chavista, de reconocer y ayudar al pueblo más necesitado. Sin embargo, es errado hacerlo, violando la constitución y las leyes que ellos mismos establecieron, utilizando políticas públicas demagógicas y populistas erróneas; que propiciaron el cuadro negativo señalado arriba; lo que significa, que los logros sociales obtenidos, han sido en base a un costo excesivamente alto. Entre otras cosas, han comprometido severamente la economía del país a niveles tan graves, que el nuevo gobierno que se elija, tendrá que resolverlos con urgencia, antes de se conviertan en una debacle económica nacional, no obstante los altos ingresos petroleros, que afortunadamente todavía recibe la nación. 

Las recientes declaraciones envalentonadas y desafiantes de los lideres chavistas de honrar al presidente Hugo Chávez, profundizando en el socialismo e ignorando los graves problemas económicos de: desempleo, inflación,  escasez de alimentos, pérdida de capacidad adquisitiva, colapso de las infraestructuras (vial, industrial, y suministro servicios básicos), escasez de viviendas, inseguridad ciudadana, pagos y servicios a la inmensa deuda que agobia a la nación; parecieran indicar que, de ganar el chavismo las elecciones presidenciales estarían dispuestos a continuar con el CAOS, en el cual seguimos inmersos.

Ante esta posibilidad real, nos preguntamos: ¿Hasta cuándo resistirá pasivamente el pueblo marginado, excluido,  perseguido, odiado y atropellado de los sectores opositores? ¿Piensa el chavismo que podrá continuar aplicando libremente y sin consecuencias, esta estrategia de odios y enfrentamientos, negando la existencia del otro? ¿Cuándo y cómo, piensa el chavismo dedicarse al crecimiento económico de la nación? ¿Está dispuesto el chavismo a propiciar una guerra civil entre hermanos, para mantenerse en el poder? ¿Será la muerte del presidente Hugo Chávez, la única e irónica oportunidad, para lograr una reconciliación nacional?

jueves, febrero 28, 2013

La elección bellaca


Mientras el candidato del gobierno Nicolás Maduro anda en plena campaña electoral, aún el candidato formal de la oposición no ha sido seleccionado. Esto sin duda da una ventaja inicial que pudiera ser decisiva en una campaña electoral corta como la que se supone habría, de declararse la ausencia absoluta y definitiva del presidente reelecto Hugo Chávez.

No obstante lo que pudieran pensar las mayorías, Nicolás Maduro no pareciera estar muy entusiasmado con la posibilidad de ser presidente de la República, como aspiraría cualquier mortal. Lo que él menos desea en esta situación, es que la ausencia absoluta de Hugo Chávez se presente y él tenga que participar en unas elecciones bellacas como candidato.

En el fondo él sabe que no está preparado para una responsabilidad tan grande y difícil, como la de ser presidente de Venezuela por 6 años con un escenario tan complejo como el que presenta Venezuela en estos momentos. Además, conoce muy bien por la situación caótica que atraviesa Venezuela y encontrar su solución pareciera ser un asunto de magia, que solo el mago de la revolución Hugo Chávez estaría en capacidad de encontrar, y aún para él, ésta pudiera estar fuera de su alcance.

Todas las opciones del chavismo lucen peores que las de la oposición. Con Hugo Chávez o Nicolás Maduro, el gobierno se debilitará rápidamente hasta colapsar. El chavismo no tiene ni tendrá soluciones. Todas las posibilidades se les han agotado. Están atrapados en la telaraña absurda que tejieron. La tesis del auto golpe de estado aceleraría su caída vertiginosamente, en lugar de salvarlos.

Por el lado opuesto, se observa muy poco entusiasmo para asumir la presidencia de la República en las circunstancias actuales. Al menos que la MUD haya decidido en privado, darle la responsabilidad a Henrique Capriles Radonski, para anunciarla a la nación en el momento preciso que se decida la realización de tal elección presidencial, es la única explicación que se me ocurre, para justificar esta situación. De hecho, con sus declaraciones constantes, pareciera que HCR es el candidato seleccionado por consenso oculto de la MUD para medirse a Nicolás Maduro.

Existe la posición del partido socialdemócrata Copei  quién pudiera tener el apoyo de otros partidos políticos, de realizar la escogencia del candidato por consenso, según lo acordado, lo antes posible, posición ésta con la cual estoy de acuerdo, pero habría que convencer a un sector de la MUD que piensa diferente y prefiere hacerlo en último momento por diversas razones desconocidas. Ismael García hizo el anuncio público de una reunión a realizarse esta última semana del mes de febrero, para revisar el tema. Ojalá se encuentren soluciones viables para acordar una candidatura unitaria y fuerte, que represente bien el sentir del sector opositor a nivel nacional.

Personalmente, pienso que la oposición debería participar, e intentar ganar tales elecciones. Pero debería ir preparada con una nueva estrategia ganar – ganar. Esto significa, que en el caso de que las pierda, quede electoralmente bien posicionada, como para que en un relativo corto tiempo, tenga mayoría absoluta con garantías ciertas de victoria electoral en la próxima ocasión,  dado el deterioro inminente que se visualiza y se espera suceda en el chavismo.

Teniendo presente las premisas anteriores, la MUD debería escogería al candidato opositor de una amplia lista de políticos experimentados tales como: Antonio Ledezma, Asdrúbal Aguiar, Diego Arria, Eduardo Fernández, Oswaldo Álvarez Paz, Claudio Fermín, entre algunos otros candidatos valiosos y preparados, del mundo político y social que escapan de mi mente, pero dispuestos a contribuir.

La MUD requeriría entonces congelar por ahora las probables pre candidaturas de: Henrique Capriles, Henry Falcón, María Corina Machado, Pablo Pérez, Leopoldo Lopez  etc., y a todos aquellos candidatos jóvenes, excelentes prospectos, los cuales reservaría para el futuro próximo inmediato y así evitar, por apresuramiento innecesario, “quemar a alguno de ellos”, con el agravante de que se pueda producir un salto al vacío y empeorar las cosas.

Capriles y Falcón se dedicarían a gobernar a tiempo completo sus estados para lograr éxitos administrativos y mejorar sus experiencias individuales, como servidores públicos, a considerar para próximas contiendas electorales. Con una exitosa gestión en ambos estados, se garantizaría mantener satisfecha y cautiva a la militancia de ambos estados. María Corina Machado representando al sector opositor como legisladora de primer orden en la Asamblea Nacional, igualmente acumulando conocimientos y experiencias, le daría solidez a la oposición dentro de la Asamblea.

Pablo Pérez, Leopoldo Lopez  y los otros destacados líderes jóvenes y no tan jóvenes prospectos a candidatos, que hoy representan dignamente al sector opositor, seguirían en la lucha política en sus respectivas actividades políticas y sociales, así como en las calles de Venezuela, ganando adeptos para la causa de la democracia, concientizando al chavista y al venezolano común, de la necesidad de un cambio de dirección en la conducción política, económica y social del país. Ello, para asegurar las mayorías electorales indispensables y consolidar el cambio político, social y económico definitivo que por tanto tiempo reclama Venezuela. La democracia real, sólida y prospera es en definitiva nuestro norte.
 
JUSTIFICACIÓN
El andamiaje político que tiene el gobierno instalado en las gobernaciones, alcaldías, Asamblea Nacional, FAB, PDVSA, y demás poderes del Estado, sería un reto extremo para un político joven con poca o mediana experiencia y conocimientos limitados, del engranaje de la nación, en  las condiciones en que se reciba el poder político en el caso de ganar las elecciones. Riesgos de una Venezuela ingobernable.
Esta sería una prueba de fuego, muy riesgosa, como para ofrecérsela a algunos de los jóvenes líderes políticos antes nombrados. Un fracaso en un gobierno de transición liderado por un presidente de la oposición, podría ser tan catastrófico o peor que el desastre presente del gobierno chavista. Sería un retroceso imperdonable.

Las probabilidades de que un presidente con mayor edad, experiencia y conocimientos como los indicados arriba, salga exitoso sin traumas que lamentar, son mucho mayores que las que se pudieran lograr con un presidente relativamente joven, como los señalados abajo.

El hecho de que el candidato por el sector opositor, no pertenezca a ninguno de los partidos políticos mayoritarios de la MUD, en caso de ganar la presidencia, le daría mayor ventaja a la oposición para lograr los consensos necesarios, a objeto de negociar con el chavismo las condiciones de gobernabilidad que se requerirían para llevar a cabo una buena y pacífica gestión en beneficio de Venezuela.

Para considerar y admitir esta estrategia, es necesario deponer las ambiciones personales y colectivas de grupos políticos y privados, que por lógica aspirarían gobernar con un presidente salido de sus propias filas. En estos momentos tan dramáticos que vivimos, la nación y la patria tienen prioridad absoluta, por encima de cualquier otro factor. Si nos equivocamos esta vez, pudiera ser muy costoso y pudiéramos retroceder en el tiempo a un precio impagable.