martes, abril 23, 2013

Antes y después de la violencia en Venezuela


Es de esperarse que esta prolongada crisis política de 14 años de divisiones, conflictos y persecuciones políticas que hemos tenido en Venezuela sea tomada como un periodo intermedio de reflexión y referencia en el antes y después de la violencia en Venezuela.

El uso abusivo e indiscriminado de recursos económicos de Venezuela, por parte del gobierno, para comprar solidaridad de gobiernos amigos, muestra una realidad inaceptable que alimenta las protestas de la mitad del pueblo y alimenta la violencia del gobierno chavista.

Han pasado 52 años desde que Fidel Castro visitó por 1ª vez a Venezuela. Se especula que le propuso al presidente Rómulo Betancourt, la idea de que le ayudase a financiar la expansión de su revolución comunista en Latinoamérica.  La propuesta de Fidel Castro no tuvo acogida y éste regreso frustrado a Cuba, al parecer determinado a lograr sus fines por otra vía.

La invasión militar de Cuba a Venezuela por las costas de Machurucuto, el 8 de mayo del año 1967, fue un intento desesperado de la revolución cubana, para lograr por las armas, lo que no pudo lograr políticamente, con el presidente Rómulo Betancourt.

Luego que Marcos Pérez Jiménez fue derrocado, empezó la conspiración del comunismo en Venezuela. Varias conspiraciones e intentos de golpes de estado obligaron al presidente de Venezuela Rómulo Betancourt, a inhabilitar al comunismo el 8 de mayo de 1962.

Junto a los otros partidos políticos conspiradores de la ultra izquierda, el comunismo se constituyó en guerrillas, las cuales fueron vencidas política y militarmente, para posteriormente ser pacificadas durante la presidencia del difunto presidente doctor Rafael Caldera (RIP).  El 4 de Febrero de 1992, el comunismo emergió nuevamente acompañando al fracasado golpe de Estado comandado por Hugo Chávez, líder de esa conspiración.

Fidel Castro tuvo que esperar 40 años desde aquel intento de 1959, para lograr sus objetivos en forma increíblemente fácil, con el gobierno populista de Hugo Chávez, electo democráticamente en diciembre de 1998, quién le ofreció a Fidel Castro la ayuda económica, a cambio de asesoramiento de todo tipo, incluyendo adoctrinamiento en marxismo leninismo.

Las donaciones del chavismo a países de Latinoamérica y de otras latitudes, para lograr el apoyo político de la  comunidad internacional, para su revolución socialista, ha dado sus frutos a cambio de la pérdida de democracia. En la juramentación de Nicolás Maduro, pudimos presenciar el pisoteo impune a la democracia venezolana, que jamás hubiésemos imaginado.

El discurso destemplado de Maduro, atacando inmisericordemente a la oposición democrática, de Venezuela, hoy liderada por Henrique Capriles, no tiene calificativos ni interpretación democrática alguna. Sin duda alguna, ha sido el discurso de un potencial y peligroso tirano.

En una fecha cívica importantísima para los venezolanos como la del 19 de Abril de 1810, en la cual se proclamó la independencia de Venezuela, permitir la presencia de Raúl Castro en la Asamblea Nacional, líder de la dictadura cubana de 52 años, la más longeva del mundo, y aplaudirlo rabiosamente cuando era mencionado por Nicolás Maduro, reafirmaron el tipo de grave situación que vive nuestra agredida democracia.

Los miembros de UNASUR, donde se cobijan los principales beneficiarios del botín que reparte anualmente Venezuela, participaron  en este grotesco acto de juramentación,  con el propósito de darle legitimidad a un gobierno que es abiertamente espurio, por violar persistentemente la constitución y utilizar todo tipo de triquiñuelas para permanecer en el poder.

Completaban a este cuadro patético de juramentación, algunos gobiernos de Centro América y del Caribe, quienes no podían dejar de estar presentes en la juramentación del presidente de la Venezuela benefactora, quién supuestamente seguiría beneficiándoles, a expensas del sufrimiento de millones de venezolanos que viven de la limosna que les da el gobierno, luego de cumplir con las obligaciones políticas y económicas contraídas con éstos países.

Es evidente que este es un plan continental ideado muy inteligentemente por Fidel Castro, conducido ahora por Luíz Ignacio Lula da Silva, usando como catalizador político al Foro de Sao Paulo. Estos ultra izquierdistas se apoyan en el hambre, la injusticia y la desigualdad social del pueblo, para penetrar y convencer a los ciudadanos más pobres a que les apoyen. Brasil, país eje de este movimiento junto a Cuba, utiliza cínicamente el eslogan de “hambre cero”.

Recientemente, Luíz Inácio Lula Da Silva visitó a México  uno de los pocos países que hasta ahora no ha caído en las redes del plan desestabilizador de las democracias, del Foro de Sao Paulo, aun cuando lo han intentado infructuosamente con la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, político de ultra izquierda apoyado por el Partido de la Revolución Democrática de México  miembro activo de este foro. Se anunció un plan social conjunto entre Brasil y Médico con el propósito de lograr hambre cero en México  Veremos cómo resulta esa peligrosa alianza con Luíz Inácio Lula Da Silva, quién evidentemente no cree en la democracia, sino que la utiliza, como un aventajado ideólogo del marxismo leninismo.

Luchar contra la pobreza y las injusticias sociales, debería hacerse en el ejercicio de la democracia. No se puede ni se debe justificar atacar a la democracia y a los “otros” ciudadanos,  para favorecer a las mayorías pobres de los países de América. Es ilógico y criminal, que se desvíen los recursos económicos de Venezuela, para atender compromisos oscuros con otros gobiernos, desatendiendo las múltiples necesidades de los venezolanos, entre los cuales hay mayoría de pobres y minorías de menos pobres, que merecen respeto.

Afortunadamente para las democracias latinoamericanas, sus pueblos están aprendiendo a interpretar y a utilizar sus propias constituciones y leyes, para defender sus derechos legítimos. Esto, vistas las crisis de ingobernabilidad que se han desatado en varios países de Suramérica, a raíz de los excesos de los gobiernos populistas de ideología marxista leninista y de sus dirigencias, que han acorralado y obligado a éstos pueblos a defenderse de esta plaga comunista que ha irrumpido con fuerza en nuestra región.

El pueblo de Venezuela está esperanzado, animado y listos para lograr un DESPUÉS  que nos permita a los venezolanos, recuperar nuestras plenas libertades y derechos, con un nuevo gobierno, donde: el progreso predomine sobre la regresión, la verdad sobre la mentira, la construcción sobre la decadencia, la inclusión sobre la exclusión, la unión sobre la división, la justicia sobre la impunidad, la sensatez sobre la intolerancia y la paz sobre la violencia.

sábado, abril 13, 2013

La culpa es de otros, no del capitalismo


Mucho se ha escrito sobre lo perverso del capitalismo y lo dañino que es para las economías de los países que lo aplican. Nada es más incierto que esta matriz de opinión, generada y mantenida por décadas por el marxismo leninismo y los partidos políticos de izquierda radical que la propagan perversamente por el mundo.

En África y Latinoamérica ha calado mucho esta creencia, la cual ha generado una ola de anti imperialismo fanático, principalmente contra los EE.UU., por ser este país el que aplica este sistema económico con mayor intensidad y éxito; y ha disfrutado en mayor grado las bondades del capitalismo, hasta llegar a ser la potencia económica más grande del mundo.

El capitalismo es tan bueno para el crecimiento de las naciones, que hasta China, el gigante comunista de Asia, lo ha acogido con sensacional éxito, a tal punto, que con su crecimiento económico sostenido del PIB de 10% o más, por casi 20 años, amenaza con desplazar a los EE.UU del primer lugar como la mayor potencia económica del orbe mundial. Gracias al capitalismo, China ha ido modernizando sus principales ciudades y mejorando la calidad de vida de su población. Y algo curioso, China se da el lujo de prestarle dinero a los EE.UU. y a muchos otros países, entre los cuales se encuentra Venezuela.

¿Si tal como está demostrado, la culpa no es del capitalismo, entonces porqué la ultra izquierda mundial insiste en aplicar el obsoleto y fracasado sistema económico socialista, satanizando al capitalismo?  Desde mi punto de vista, la respuesta es obvia y muy sencilla.

El socialismo es simplemente estatismo. Un sistema económico que tiende a nacionalizar las empresas privadas existentes con la idea de tenerlas todas bajo el control del gobierno, que en un sistema socialista es lo mismo que el Estado. Es decir, el Estado monopoliza la producción nacional de bienes y servicios, la propiedad privada desaparece o se reduce a su mínima expresión, de manera tal que su influencia económica a nivel de país es mínima. Cuba es un ejemplo cercano a un país socialista que aplica este concepto. En un país socialista, controlando la economía se controla el poder político, y es así como ese país termina convirtiéndose en un país con un gobierno o estado totalitario o dictadura.

El argumento para propiciar esta situación empieza con la promesa de reducir o eliminar  las brechas o diferencias sociales entre pobres y ricos, acabar con la pobreza y hacer justicia social. Ese es el gancho en cual caemos tontamente los ciudadanos de los países africanos y latinoamericanos con relativa facilidad.
¿Cuál es la explicación a esto? Sencillamente, somos los ciudadanos del mundo, más ignorantes, fácilmente sugestionables y manipulables, para que las clases políticas marxistas leninistas, que insisten en acabar con el imperialismo y el capitalismo, como una especie de dogma o propósito universal, aduciendo que con ello habrá mayor justicia y paz en el universo; nos persuadan y adoctrinen.

Si observamos el éxito económico que están teniendo países latinoamericanos como Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá y Perú, utilizando como sistema económico el capitalismo, podemos apreciar, que éste no es tan perverso como lo señalan los camaradas comunistas.

Por el contrario, gobiernos que defienden al socialismo y atacan rabiosamente al capitalismo, como: Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que insisten en nacionalizar empresas privadas exitosas, ven sus economías decaer aceleradamente, puesto que están imposibilitados de generar el nivel de riquezas suficientes que se requieren para los programas y proyectos de ayuda social, que prometen al pueblo pobre. Finalmente, terminan siendo más injustos y perversos que los países con economías capitalistas.

El caso de la Venezuela actual es patético, puesto que a pesar de su petróleo,  su economía actual es un caos, que  debería servir de ejemplo a las demás nacionales latinoamericanas, para acabar de una vez por todas con esta tendencia autodenominada por estos países como progresista, que en mi opinión, por el contrario es una tendencia retrograda que termina fracasando, tal como ha sucedido en la URSS y otros países de ideología comunista.

Las excusas que recibo a diario por defender al sistema de libre mercado, o capitalismo, son tan ridículas que vale la vela ofrecer algunas de ellas al amigo lector: Cito Sic.

Primera: “Sepa bien que la riqueza que genera el capitalismo es para una minoría que explota a la mayoría y la empobrece, porque todo lo convierte en mercancía”

Segunda: “Amigo, leí su artículo, y me di cuenta que solo piensa en el dinero. El socialismo salvará al mundo, el capitalismo lo destruyó. Hambre, miseria y pobreza. Destrucción de la naturaleza, ese es el balance” Fin de la cita.

Es bueno recordarles a estas personas, o a quienes piensan similar a ellos, que los gobiernos son los responsables principales de canalizar los ingresos económicos del país hacia los ciudadanos.  No es culpa del capitalismo que los gobiernos no desarrollen los programas de ayuda social suficientes que requiere el pueblo, ni que descuiden los servicios básicos tales como: educación, salud, alimentación, diversión y cultura. Tampoco es culpa del capitalismo que los gobiernos no mantenga la disciplina fiscal necesaria para que el sistema económico se mantenga equilibrado, útil y vigente.  Finalmente, no es culpa del capitalismo que la crema de los gobiernos se robe los ingresos o los dediquen a otros destinos menos prioritarios.

Es capitalismo tampoco es culpable de que las instituciones del gobierno estén dirigidas por personas mediocres, sin la preparación suficiente como para legislar, controlar y regular el sistema macro económico del país, que permita la ejecución correcta del sistema económico y su interacción entre éste, la sociedad y el gobierno, sea la adecuada. Tampoco es culpable de no administrar bien el sistema fiscal para la cobranza correcta de impuestos sobre la renta.

A muchos críticos y detractores del capitalismo se les olvida o se resisten a aceptar, que el capitalismo es pionero en el desarrollo y el progreso mundial.  Sin capitalismo no existirían inversiones riesgosas para descubrir materias primas. Tampoco hubiese inversiones riesgosas de investigaciones en: energía, salud, construcción de viviendas, educación,  alimentación,  entretenimiento, comunicaciones, viajes espaciales, etc.
Mientras existan gobiernos mediocres, existirá capitalismo mediocre. Es tan importante un gobierno eficiente, justo, equilibrado y progresista que entienda bien las reglas de juego y las aplique correctamente para el beneficio de toda la nación.  ¿Usted que cree amigo lector?   

lunes, abril 01, 2013

La Inversión Privada


Vista la caótica situación económica que vive Venezuela, y considerando que el empresariado se encuentra maniatado y restringido cual es la realidad que vivimos en nuestro país,  he tomado escribir este artículo, con la idea exponer la situación de injusticia que vive dicho sector, esperanzado en que se encuentren formulas equilibradas que permitan incrementar la actividad privada en el país en pro de su desarrollo económico.

Sabemos de las intensiones ideológicas del gobierno actual de profundizar en el sistema económico del socialismo, que nos es otra cosa que estatizar aún más la economía del país lo cual es posible acorralando cada vez más al sector empresarial hasta reducirlo a su mínima expresión, empeorando la economía y dificultando de paso la ayuda social a los menos favorecidos del país, vista de paso la grave crisis de PDVSA, atada al proceso revolucionario.

Un empresario, en términos simples, es aquella persona que crea o adquiere un negocio o empresa, y luego, se dedica a trabajar en él y hacerlo crecer. Es evidente que el Estado venezolano ha ido acorralando al empresariado, con: regulaciones extremas, controles arbitrarios, leyes laborales parcializadas, expropiaciones y confiscaciones caprichosas; medidas estas que han producido una enorme merma en la generación de bienes y servicios por el sector empresarial privado, que han obligado al Estado el tener que importar cada vez más productos de primera necesidad  y comestibles que antes producíamos en la nación.

Es notoria inviable y desproporcionada  la ambición y sueños del oficialismo de profundizar en el socialismo (más estatismo) para hacer irreversible en el tiempo este sistema económico nefasto y fracasado en el mundo en diferentes regiones del mundo. Esta pretensión del chavismo, de seguir estatizando la economía en función de un sueño “socialista” del ex presidente Hugo Chávez, compartido con quienes formaron parte de su entorno, para complacerlo y honrarlo; es un error que raya en la locura, el cual puede costar mucho más caro al venezolano, de lo que hasta ahora ha costado esta aventura de la revolución bolivariana, destruyendo al aparato productivo del país y endeudando a Venezuela.

Insistir en el socialismo e ignorar y/o abstraerse de la importancia del capital privado en el desarrollo de las economías de los países, es simplemente estar de espaldas a las realidades fundamentales, necesarias para el progreso, desarrollo y la felicidad de los pueblos.

En un mundo moderno y civilizado el dialogo y los acuerdos ganar – ganar entre los factores políticos, sociales y empresariales, privan por encima de las amenazas, regulaciones y los controles desmedidos y leyes unilaterales inconsultas, que persiguen la imposición injustificada de “medias verdades” a los sectores productivos privados de la vida nacional, con el propósito político de lograr popularidad entre la población, desestimando el progreso económico y modernización de la nación.

Si bien es cierto que los gobiernos tienen la obligación moral, lógica y humanitaria de velar por que se cubran las necesidades básicas de las mayorías pobres, también es cierto que existen otras maneras progresistas de hacerlo, diferentes al socialismo o estatización exagerada de la economía. Desarrollar y diversificar la economía del país, aupando a la inversión privada a participar, es un camino sensato para lograrlo, lo cual es perfectamente viable y lógico.
 
China, Cuba, La URSS, Alemania del Este,  Corea del Norte y los países del lado oriental de Europa, se dieron cuenta de esa inocultable realidad  hace algo más de 30 años. Todos estos fracasos del socialismo mundial, deberían servir de ejemplos a Cuba y a Venezuela, para evitar caer en el mismo error de quienes se empeñaron en mantener tal sistema económico socialista, a sabiendas de que en la realidad es un sistema económico obsoleto e inviable.
 
Es cinismo, demagogia y populismo, asegurar a los cuatro vientos que Venezuela se convertirá en una nación socialista. De hecho el gobierno lo ha planteado infinidad de veces mediante la amenaza permanente, de que en este próximo periodo gubernamental (2013-2019), de ganar las elecciones, profundizarán en el socialismo.

Ante su fracaso y lo anti-popular del sistema político comunista, así como el rechazo natural de éste, por las mayorías latinoamericanas por tal sistema, Fidel Castro explica, que el sistema político comunista cubano fracasó, y que el mismo se ha convertido en el sistema económico socialista. Un hábil juego de palabras del ilusionista político más fantoche de América, y cuidado si del mundo. Confundir a propósito el sistema político comunista con el sistema económico socialista, pareciera ser un error, pero no lo es, viniendo de un experto en marxismo leninismo, como lo es Fidel Castro.
   
Una sociedad comunista (dictadura del proletariado) utiliza al sistema económico socialista (estatismo por excelencia) para generar riqueza. Un sistema político libre o democrático, utiliza como sistema económico predominante al sistema de libre mercado o capitalismo.

China utiliza los dos tipos de sistemas económicos. El socialista (comunas, cooperativas, estatismo) y el de libre mercado (capitalista). No obstante utiliza el sistema político comunista, que como todo el mundo sabe es un sistema regulador, totalitario, controlador, opresor que niega las libertades ciudadanas individuales y colectivas.

Un sistema político libre y democrático, utiliza al sistema económico de libre mercado, para generar riquezas y desarrollarse económicamente en libertades plenas. El sistema de libre mercado inspira y propicia la creatividad, la iniciátiva privada, el libre pensamiento, y requiere de un sistema de justicia independiente y ciego que garantice aplicar justicia imparcial. Por ello, el gran desarrollo que han tenido las naciones en democracia con un sistema de libre mercado o capitalista.

El sistema económico socialista, interpretado como la estatización de la mayor parte o de toda la economía de una nación, mediante la propiedad y administración directa por el Estado de todas las empresas -  convertidas en comunas, cooperativas y/o empresas estatales - plantea que estas trabajen con ganancias mínimas y muchas veces a perdida, lo que significa subsidios y déficit fiscales por doquier, influyendo negativamente en la generación de las riquezas.  

Lo planteado, es básicamente lo que se decidirá el próximo 14 de abril. No se trata solo de elegir a un nuevo presidente. Se trata de elegir una nueva forma de gobierno. Escoger entre un gobierno totalitario retrógrado con una economía orientada Ideológicamente al socialismo (estatismo), o cambiar a un gobierno democrático progresista con una economía orientada al libre mercado, donde el capital privado tenga un rol fundamental en el desarrollo del país. 

lunes, marzo 18, 2013

El Santuario de la Montaña


Los restos del difunto presidente Hugo Chávez han sido llevados al Cuartel de la Montaña, sitio éste que fue utilizado como Cuartel General por el entonces Teniente Coronel del ejército, en su intento fallido de Golpe de Estado del 4 de Febrero de 1992, con el propósito de derrocar al gobierno y presuntamente asesinar al presidente constitucional Carlos Andrés Pérez, quien por cierto fue electo el 4 de diciembre de 1988, con mayoría absoluta del 52,91% de los sufragantes en una elección limpia y transparente.

Según lo anunciado, la idea de este traslado es la de mantener a Hugo Chávez en ese sitio, por tiempo indefinido, a objeto de que sea despedido por el pueblo chavista agradecido por su generosidad con éstos, para luego darle cristiana sepultura en su morada final. No obstante la parte humana que esa idea pueda tener, esta luce como una gran provocación y falta de respeto al pueblo de Venezuela, quienes mayoritariamente rechazan y rechazarán a los golpes de Estado y las dictaduras de cualquier signo ideológico que éstos sean.

Es oportuno recordar que en ese intento fracasado de Golpe de Estado del 4 -F, murieron muchos militares institucionalistas, quienes defendieron y sacrificaron honrosamente sus vidas en defensa de la Constitución, de las Leyes y de su juramento como militares de defender la Patria. Por ese hecho, Hugo Chávez fue condenado y privado de su libertad por violar las Leyes e inducir a cometer asesinatos. Por generosidad de la democracia, fue beneficiado con un indulto, que el difunto ex presidente Rafael Caldera le concedió.
El traslado en referencia, es además un hecho inconstitucional, por ser prácticamente una apología permanente al delito, por lo que significan los golpes de Estado que puedan sufrir los futuros  gobiernos democráticos de Venezuela.

Usar como Santuario a un Cuartel Militar, donde se escenificó la dirección y conducción de un Golpe de Estado, para glorificar al conductor del mismo, es para todos los venezolanos, incluyendo a gran parte del sector chavista, una irregularidad y un atentado contra los ideales democráticos y costumbre pacificas de la gran mayoría del pueblo venezolano. Sin duda alguna, que esta acción se hizo como un acto de proselitismo político, vista la cercanía de las elecciones presidenciales del 14 – A, profanando así el cadáver aún fresco de su líder.

Criticar y condenar a los golpes de Estado dados por otros, como hace el gobierno actual, y por otra parte, ensalzarlos y celebrarlos como si fuesen fiestas patronales, cuando éstos son propios; es una burla, una posición cínica y perversa, que además denota una aberrante falta de moral así como una ambigüedad, presentes todas éstas en el liderazgo chavista.

El gobierno chavista, que celebra golpes de Estado, enjuició y condenó a 30 años de prisión a varios ciudadanos inocentes por el supuesto golpe de Estado del 11 – A de 2002, calificado por un juez como Vacío de Poder. Muchos otros ciudadanos inocentes, supuestos culpables de tales sucesos, huyeron de su patria por la persecución que se desato contra ellos.

Siendo que los sucesos de ese día fueron provocados por el mismo presidente, a quién se le pidió la renuncia “la cual acepto”,  todavía tienen la insolencia de celebrar el día 13 – A, día cuando retomaron el poder, hecho este logrado gracias a la conciencia democrática que aún tiene el pueblo de Venezuela. ¡Si son cristianos, confiésense y pidan perdón a Dios y al pueblo!

viernes, marzo 08, 2013

Visiones políticas encontradas


El drama que tiene Venezuela hoy día, empieza por las diferencias abismales existentes entre la visión política que presenta el sector chavista y la que presenta el sector opositor actual. Son visiones contradictorias e irreconciliables, que por lo general no se dirimen en las urnas electorales, tal como lo ha demostrado nuestra historia reciente. Normalmente, los proyectos políticos totalitarios se imponen por la fuerza de las armas, o emboscadas políticas como las que aplicó el chavismo. Los proyectos políticos democráticos se imponen con los votos secretos del pueblo, en honestas, libres y transparentes elecciones.

VISIÓN CHAVISTA

El proyecto chavista es excluyente, atenta contra las reglas de juego de la democracia y viola la constitución, para el avance de la revolución. Es una propuesta cerrada, autoritaria, totalitaria. Ideológicamente diseñada y condicionada para ir en contra del sistema político democrático y contra el sistema económico de libre mercado. Tal como lo ha puesto en práctica el chavismo, es una propuesta fundamentada en la ideología política del marxismo leninismo, o comunismo.

La propuesta revolucionaria es de confrontación y odios que ha llevado a la polarización del pueblo venezolano en dos bloques bien definidos. Deja en una segunda prioridad los intereses propios de todo el país, y a las necesidades básicas de toda la ciudadanía, para concentrar su lucha en atender a los más necesitados, intentando en contrapartida; vengarse, destruir y empobrecer al sector opositor, lo cual además de injusto e ilógico, es inhumano y perverso. 

El otro aspecto muy cuestionado internamente en Venezuela, contenido dentro del proyecto chavista, y principal causante del descuido interno del país y sus propias necesidades, motivo importante para nuestra precaria situación económica; ha sido el de regentar y financiar un movimiento latinoamericano de justicia social en el continente, para lo cual el chavismo necesitó repartir colosal ayuda económica a casi todos los gobiernos de los países de la región, a través de diferentes mecanismos, utilizando gran parte de los recursos provenientes de las ventas petroleras.

Mediante el abuso del poder y sabiéndose favorecido por las mayorías, el gobierno chavista MANIOBRÓ, para secuestrar los demás poderes del Estado, imponiendo en la conducción de éstos poderes, a dirigentes influenciables y/o simpatizantes de sus planes totalitarios, para manipular la constitución, las leyes y los procesos electorales con total parcialidad, y garantizar así, los triunfos electorales que se requerirían para imponer soslayadamente su proyecto comunista. De hecho, en 14 años de gobierno, el chavismo solo ha perdido un sufragio.

EL CHAVISTA TÍPICO

El chavista típico seguidor y gran apoyo de la revolución bolivariana, en su gran mayoría pertenece a las clases sociales pobre y media-baja de Venezuela. Obreros, analfabetas, empleados, informales de la economía, madres jóvenes solteras, amas de casa abandonadas, estudiantes pobres, personas de la tercera edad desempleados y sin pensión, profesionales, discapacitados, intelectuales de la izquierda, emprendedores y comerciantes de estratos sociales bajos, etc.

Todos ellos en general discriminados o desasistidos en mayor o menor grado por los gobiernos democráticos anteriores. El gobierno chavista les dedicó atención especial y recursos a través de programas sociales denominados MISIONES en áreas de la salud, analfabetismo, educación básica, educación media y universitaria, vivienda, transporte, empleo, ayudas financieras a través de préstamos blandos, becas, adquisición de equipamiento para el hogar, adquisición de vehículos, adquisición de alimentos subsidiados, adquisición de viviendas, etc.

Todo este contingente de venezolanos necesitados, al margen de lo político, tiene un especial y eterno agradecimiento por el difunto presidente Hugo Chávez, que va más allá de su persona; por el hecho de haberles, incluido y considerado en beneficiarios de su gobierno. Personas que aprendieron a leer y a escribir, personas a quienes se les entregó una vivienda, jóvenes que pudieron ingresar a una universidad sin exámenes de admisión ni esperas interminables, taxistas que pudieron comprar un auto nuevo con relativa facilidad, madres solteras a quienes se les reconoció su existencia y se les suministró ayuda económica, viejos execrados del SSO por no contribuir, acceso al poder de muchos que antes no eran tomados en cuenta por ser rechazados por la meritocracia, personas quienes obtuvieron prestamos que antes les era imposible obtener por lo riguroso y exigente del sistema bancario nacional.

VISIÓN DEMOCRATICA

La propuesta de la oposición, es genuinamente democrática, donde los valores y principios de la democracia y la constitución se mantienen vigentes y se respetan. Es una propuesta incluyente para desarrollar económicamente al país, con el apoyo de todos los venezolanos, inspirada en la unión, el respeto y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos y residentes del país, incluyendo a los simpatizantes chavistas. No persigue la perpetuidad en el poder, ni pretende instigar al pueblo chavista para que les acepten o ayuden en la implantación de la propuesta. Por el contrario, les invita a participar en el proyecto de reconstrucción del país. La propuesta opositora, como en toda sociedad democrática,  busca el poder en competencia electoral franca, honesta y abierta, con las otras corrientes políticas supuestamente democráticas en total y absoluta igualdad de condiciones electorales.

EL OPOSITOR TÍPICO

El opositor típico, proviene mayormente de la clase social media venezolana. Lo complementa un amplio sector de la clase pobre que se ha integrando al sector opositor. La disidencia del chavismo, quienes han desertado del chavismo y se han unido a la oposición, mayormente por divergencias políticas irreconciliables. Es complementado por un amplio sector de la oligarquía tales como: la alta sociedad, empresarios, inversionistas, comerciantes; conocidos como la clase rica u oligárquica, quienes han sido constantemente atacados, instigados, ofendidos  y vejados por el gobierno, quienes verían con agrado un triunfo de la oposición.

El sector opositor se ha constituido en guardián de la democracia, la justicia, la tolerancia, el respeto a las leyes y a Constitución de la República  Valores éstos que al dirigente y militante chavista sub estiman, por los múltiples servicios y distinciones que reciben del gobierno al aplicar éste el populismo como práctica perversa de ganar adeptos y seguidores.

CONCLUSIONES

Con visiones políticas tan disimiles  como es el caso actual en Venezuela, donde la propuesta chavista se sale del marco de la democracia, es impensable que en condiciones normales de competencia electoral transparente, pueda ganar limpiamente unas elecciones, razones para que el gobierno utilice ilícitamente su poder, para comprar conciencias y manipular resultados electorales, que le permitan garantizar los triunfos que sean necesarios para mantener vigente su proyecto político socialista en el tiempo.

Para el chavismo, perder el gobierno significaría el fin definitivo de su proyecto político, el cual por ser inviable a largo plazo, tendría que ser cancelado por quién le sustituya en el poder del lado opositor. No obstante, desde el punto de vista social, algunas iniciativas y políticas públicas del chavismo pudieran ser extendidas tal como se implementan actualmente. Otras pudieran ser mejoradas y continuadas.

Desde el punto de vista de la macro y micro economía  es evidente la necesidad de emprender cambios sustanciales que tiendan a impulsar la economía del país para diversificarla y mejorarla a objeto de lograr mayores ingresos y reducir la marcada dependencia del país del negocio petrolero. Un gobierno opositor tendría que reactivar la economía en base al sistema económico de libre mercado, aupando al capital privado a  la creación de nuevas empresas privadas y/o mixtas para generar nuevos empleos. El sistema económico socialista podría ser útil y jugar un papel restringido en algunas áreas específicas de la economía.
Con la muerte del presidente Hugo Chávez y la posibilidad real de participar en breve en unas nuevas elecciones presidenciales, a la sociedad democrática de Venezuela se le presentan varias disyuntivas e interrogantes que es necesario dilucidar antes de seguir insistiendo en la vía electoral, como medio de ganar el poder para desarrollar su propuesta electoral.

Como es sabido y suficientemente expuesto y debatido, el sistema electoral venezolano, garantiza el voto, pero impide al sector opositor elegir a los gobernantes de su preferencia, razón por la que es necesario y pertinente revisar y corregir el sistema electoral. El mismo está plagado de irregularidades, maquinaciones, componendas y abusos de poder; que hacen necesario que el sector opositor reclame y exija al Estado venezolano, la equidad y transparencia que debe existir en tan importante sistema electoral para elegir.

Se desconocen las condiciones que exigirá la oposición para participar en estas venideras elecciones presidenciales. Sin embargo, pienso que probablemente algo harán al respecto. Sobre todo, cuando sabemos, vemos y oímos con frecuencia lo siguiente: a) dirigentes del chavismo expresar que aún de perder las elecciones no entregarán el poder, b) a las FANB custodiando las urnas electorales, vigilando el proceso de votación y por otro lado confesarse seguidores del proceso revolucionario del chavismo, c) al CNE totalmente sumiso al chavismo, d) un registro electoral contaminado con irregularidades de todo tipo, e) uso de recursos financieros de la república así como el uso propiedades del Estado, para ayudar en la campaña del candidato del gobierno, f) uso indiscriminado por el gobierno de los medios de comunicación del Estado, para la publicidad y promoción del candidato del gobierno, etc.

Con visiones políticas tan encontradas como la revolucionaria del chavismo y la democrática de la oposición, es fundamental para la nación que exista total imparcialidad y transparencia en las elecciones presidenciales, para que sea el pueblo quién elija libremente y sin presiones, el tipo de gobierno y país que prefiere. No negamos que existan minorías de venezolanos que prefieran a militares y a dictadores como gobernantes. Allá ellos con su conciencia.

Lo que se cuestiona es el hecho de éstas minorías pretendan inducir con trampas y sobornos a venezolanos, para que voten a favor de una propuesta totalitaria, que además de ir en contra del espíritu democrático de las mayorías venezolanas, quienes prefieren vivir en libertad, justicia y progreso; abusan descaradamente del poder para imponerse, lo cual es inaceptable. 

EL ESENCIA DEL PROBLEMA

Han sido 14 años de duros de enfrentamientos políticos, plenos de: controversias, abusos de poder, violaciones a la constitución, persecuciones políticas, malversación de fondos,  violaciones a los derechos humanos, persecuciones a medios de comunicación privados, expropiaciones arbitrarias, debilitamiento aparato productivo, endeudamientos innecesarios, fallas en servicios básicos, debilitamiento de PDVSA, impunidad ante la corrupción y el crimen, politización Fuerza Armada, desabastecimientos, economía de puertos; y peor aún, una sociedad resentida, fragmentada y polarizada entre chavistas y opositores que se odian.

El innegable el propósito humano chavista, de reconocer y ayudar al pueblo más necesitado. Sin embargo, es errado hacerlo, violando la constitución y las leyes que ellos mismos establecieron, utilizando políticas públicas demagógicas y populistas erróneas; que propiciaron el cuadro negativo señalado arriba; lo que significa, que los logros sociales obtenidos, han sido en base a un costo excesivamente alto. Entre otras cosas, han comprometido severamente la economía del país a niveles tan graves, que el nuevo gobierno que se elija, tendrá que resolverlos con urgencia, antes de se conviertan en una debacle económica nacional, no obstante los altos ingresos petroleros, que afortunadamente todavía recibe la nación. 

Las recientes declaraciones envalentonadas y desafiantes de los lideres chavistas de honrar al presidente Hugo Chávez, profundizando en el socialismo e ignorando los graves problemas económicos de: desempleo, inflación,  escasez de alimentos, pérdida de capacidad adquisitiva, colapso de las infraestructuras (vial, industrial, y suministro servicios básicos), escasez de viviendas, inseguridad ciudadana, pagos y servicios a la inmensa deuda que agobia a la nación; parecieran indicar que, de ganar el chavismo las elecciones presidenciales estarían dispuestos a continuar con el CAOS, en el cual seguimos inmersos.

Ante esta posibilidad real, nos preguntamos: ¿Hasta cuándo resistirá pasivamente el pueblo marginado, excluido,  perseguido, odiado y atropellado de los sectores opositores? ¿Piensa el chavismo que podrá continuar aplicando libremente y sin consecuencias, esta estrategia de odios y enfrentamientos, negando la existencia del otro? ¿Cuándo y cómo, piensa el chavismo dedicarse al crecimiento económico de la nación? ¿Está dispuesto el chavismo a propiciar una guerra civil entre hermanos, para mantenerse en el poder? ¿Será la muerte del presidente Hugo Chávez, la única e irónica oportunidad, para lograr una reconciliación nacional?

jueves, febrero 28, 2013

La elección bellaca


Mientras el candidato del gobierno Nicolás Maduro anda en plena campaña electoral, aún el candidato formal de la oposición no ha sido seleccionado. Esto sin duda da una ventaja inicial que pudiera ser decisiva en una campaña electoral corta como la que se supone habría, de declararse la ausencia absoluta y definitiva del presidente reelecto Hugo Chávez.

No obstante lo que pudieran pensar las mayorías, Nicolás Maduro no pareciera estar muy entusiasmado con la posibilidad de ser presidente de la República, como aspiraría cualquier mortal. Lo que él menos desea en esta situación, es que la ausencia absoluta de Hugo Chávez se presente y él tenga que participar en unas elecciones bellacas como candidato.

En el fondo él sabe que no está preparado para una responsabilidad tan grande y difícil, como la de ser presidente de Venezuela por 6 años con un escenario tan complejo como el que presenta Venezuela en estos momentos. Además, conoce muy bien por la situación caótica que atraviesa Venezuela y encontrar su solución pareciera ser un asunto de magia, que solo el mago de la revolución Hugo Chávez estaría en capacidad de encontrar, y aún para él, ésta pudiera estar fuera de su alcance.

Todas las opciones del chavismo lucen peores que las de la oposición. Con Hugo Chávez o Nicolás Maduro, el gobierno se debilitará rápidamente hasta colapsar. El chavismo no tiene ni tendrá soluciones. Todas las posibilidades se les han agotado. Están atrapados en la telaraña absurda que tejieron. La tesis del auto golpe de estado aceleraría su caída vertiginosamente, en lugar de salvarlos.

Por el lado opuesto, se observa muy poco entusiasmo para asumir la presidencia de la República en las circunstancias actuales. Al menos que la MUD haya decidido en privado, darle la responsabilidad a Henrique Capriles Radonski, para anunciarla a la nación en el momento preciso que se decida la realización de tal elección presidencial, es la única explicación que se me ocurre, para justificar esta situación. De hecho, con sus declaraciones constantes, pareciera que HCR es el candidato seleccionado por consenso oculto de la MUD para medirse a Nicolás Maduro.

Existe la posición del partido socialdemócrata Copei  quién pudiera tener el apoyo de otros partidos políticos, de realizar la escogencia del candidato por consenso, según lo acordado, lo antes posible, posición ésta con la cual estoy de acuerdo, pero habría que convencer a un sector de la MUD que piensa diferente y prefiere hacerlo en último momento por diversas razones desconocidas. Ismael García hizo el anuncio público de una reunión a realizarse esta última semana del mes de febrero, para revisar el tema. Ojalá se encuentren soluciones viables para acordar una candidatura unitaria y fuerte, que represente bien el sentir del sector opositor a nivel nacional.

Personalmente, pienso que la oposición debería participar, e intentar ganar tales elecciones. Pero debería ir preparada con una nueva estrategia ganar – ganar. Esto significa, que en el caso de que las pierda, quede electoralmente bien posicionada, como para que en un relativo corto tiempo, tenga mayoría absoluta con garantías ciertas de victoria electoral en la próxima ocasión,  dado el deterioro inminente que se visualiza y se espera suceda en el chavismo.

Teniendo presente las premisas anteriores, la MUD debería escogería al candidato opositor de una amplia lista de políticos experimentados tales como: Antonio Ledezma, Asdrúbal Aguiar, Diego Arria, Eduardo Fernández, Oswaldo Álvarez Paz, Claudio Fermín, entre algunos otros candidatos valiosos y preparados, del mundo político y social que escapan de mi mente, pero dispuestos a contribuir.

La MUD requeriría entonces congelar por ahora las probables pre candidaturas de: Henrique Capriles, Henry Falcón, María Corina Machado, Pablo Pérez, Leopoldo Lopez  etc., y a todos aquellos candidatos jóvenes, excelentes prospectos, los cuales reservaría para el futuro próximo inmediato y así evitar, por apresuramiento innecesario, “quemar a alguno de ellos”, con el agravante de que se pueda producir un salto al vacío y empeorar las cosas.

Capriles y Falcón se dedicarían a gobernar a tiempo completo sus estados para lograr éxitos administrativos y mejorar sus experiencias individuales, como servidores públicos, a considerar para próximas contiendas electorales. Con una exitosa gestión en ambos estados, se garantizaría mantener satisfecha y cautiva a la militancia de ambos estados. María Corina Machado representando al sector opositor como legisladora de primer orden en la Asamblea Nacional, igualmente acumulando conocimientos y experiencias, le daría solidez a la oposición dentro de la Asamblea.

Pablo Pérez, Leopoldo Lopez  y los otros destacados líderes jóvenes y no tan jóvenes prospectos a candidatos, que hoy representan dignamente al sector opositor, seguirían en la lucha política en sus respectivas actividades políticas y sociales, así como en las calles de Venezuela, ganando adeptos para la causa de la democracia, concientizando al chavista y al venezolano común, de la necesidad de un cambio de dirección en la conducción política, económica y social del país. Ello, para asegurar las mayorías electorales indispensables y consolidar el cambio político, social y económico definitivo que por tanto tiempo reclama Venezuela. La democracia real, sólida y prospera es en definitiva nuestro norte.
 
JUSTIFICACIÓN
El andamiaje político que tiene el gobierno instalado en las gobernaciones, alcaldías, Asamblea Nacional, FAB, PDVSA, y demás poderes del Estado, sería un reto extremo para un político joven con poca o mediana experiencia y conocimientos limitados, del engranaje de la nación, en  las condiciones en que se reciba el poder político en el caso de ganar las elecciones. Riesgos de una Venezuela ingobernable.
Esta sería una prueba de fuego, muy riesgosa, como para ofrecérsela a algunos de los jóvenes líderes políticos antes nombrados. Un fracaso en un gobierno de transición liderado por un presidente de la oposición, podría ser tan catastrófico o peor que el desastre presente del gobierno chavista. Sería un retroceso imperdonable.

Las probabilidades de que un presidente con mayor edad, experiencia y conocimientos como los indicados arriba, salga exitoso sin traumas que lamentar, son mucho mayores que las que se pudieran lograr con un presidente relativamente joven, como los señalados abajo.

El hecho de que el candidato por el sector opositor, no pertenezca a ninguno de los partidos políticos mayoritarios de la MUD, en caso de ganar la presidencia, le daría mayor ventaja a la oposición para lograr los consensos necesarios, a objeto de negociar con el chavismo las condiciones de gobernabilidad que se requerirían para llevar a cabo una buena y pacífica gestión en beneficio de Venezuela.

Para considerar y admitir esta estrategia, es necesario deponer las ambiciones personales y colectivas de grupos políticos y privados, que por lógica aspirarían gobernar con un presidente salido de sus propias filas. En estos momentos tan dramáticos que vivimos, la nación y la patria tienen prioridad absoluta, por encima de cualquier otro factor. Si nos equivocamos esta vez, pudiera ser muy costoso y pudiéramos retroceder en el tiempo a un precio impagable.

miércoles, febrero 27, 2013

Con Chávez o sin él, la salida podría ser violenta


No se necesita ser un vidente, médium o iluminado para predecir que la solución a la terrible situación política que vive Venezuela podría ser violenta. Muchos columnistas, analistas, periodistas, y políticos han adelantado esta posibilidad, entre los cuales me ubico.

El líder de la llamada revolución bolivariana Hugo Chávez acompañado de sus más cercanos colaboradores, que hasta ahora forman un inmenso número de títeres y titiriteros, han violado tanto la constitución y las leyes venezolanas que sin duda alguna, el nuevo gobierno, que se espera sea democrático y respetuoso de las leyes, les tendrá que aplicar la justicia, para que paguen por sus diversos e incontables crímenes, tales como:
a) Traición a la patria, por la injerencia de Cuba en asuntos de Seguridad Nacional, b) fraude contra el tesoro nacional, c) abuso de poder contra personas naturales, d) abuso de poder contra empresas establecidas legalmente, e) persecución ilegítima contra medios de comunicación y empresarios privados, f) malversación de los presupuestos estadales y estatales, g) endeudamientos turbios, h) corrupción generalizada, i) contrataciones ilegítimas, j) destrucción de la infraestructura física de la nación por negligencia, k) daño patrio a PDVSA, etc. Con tantos cargos pendientes en su contra, es de esperarse, que los cabecillas del gobierno hagan lo imposible por mantenerse en el poder a cualquier costo.

Durante la enfermedad del presidente Hugo Chávez, la dependencia del gobierno de Venezuela del gobierno comunista de Cuba se ha hecho evidente y supuestamente es más real de lo que suponíamos, razón por la que la ciudadanía está tomando voluntariamente acciones de protestas al respecto. El encadenamiento de los estudiantes ante la embajada de Cuba y el apoyo que están recibiendo de la comunidad así lo evidencia.

Ni Hugo Chávez recuperado y gobernando, podrá contener el descontento nacional ya iniciado, el cual se presume recrudezca ante el avance de las próximas medidas económicas y de controles que están en vías de establecerse, para intentar aliviar la crisis económica en la cual estamos inmersos, por negligencia del gobierno, que éste trata de negar y/o minimizar.

Ante este panorama sombrío pero real que tendrán que enfrentar los cabecillas chavistas ante la próxima justicia independiente de la República de Venezuela, es obvio pensar y diagnosticar, que aún cuando la oposición gane las probables próximas elecciones, como es muy posible que suceda, el chavismo no entregaría el poder. Son varias las expresiones públicas de muchos de los militares activos del alto mando y políticos dirigentes del proyecto de la revolución bolivariana, que demuestran y confirman lo anteriormente expresado.

Sea cual fuere el escenario político final que resulte, la violencia estaría presente en mayor o menor grado. Las amenazas constantes del presidente encargado Nicolás Maduro contra los adversarios políticos del gobierno, nos obligan a pensar y a predecir un final cargado de violencia. Sus alusiones a que la oposición está en contra del pueblo, aunadas a sus reiteradas amenazas de sacar las milicias chavistas a la calle no dejan otra opción para pensar diferente.
Ante una situación tan predictible, a la oposición no le queda más remedio que prepararse para defender sus derechos ciudadanos que le otorga la constitución, y en consecuencia, estar lista para enfrentar cualquier situación que se presente, aún siendo ésta violenta.  

miércoles, febrero 13, 2013

Dejemos a los políticos que dirijan las luchas políticas


En los países racionales, desarrollados y modernos; los políticos son los que hacen las políticas de Estado, son los que dirigen los gobiernos, son los que hacen las leyes para gobernar, son los que hacen y dirigen las política públicas, y son los que hacen la minorías como un contrapeso y control a los políticos en los gobiernos de turno. Es decir, las cosas de Estado son materia natural para los políticos, no para los ciudadanos comunes.

Los ciudadanos civiles y militares contribuimos, cada quién en sus correspondientes tareas asignadas por la constitución y en armonía con los políticos a llevar a cabo la administración de nuestras naciones con la mayor eficacia y eficiencia posibles para la felicidad del pueblo entero de esa nación. Quien quiera disputarles a los políticos las responsabilidades que éstos tienen, debe meterse a político y dedicarse con honestidad a esta honorable profesión u oficio.

Actualmente Venezuela se encuentra en el medio de una lucha política desigual y tenaz por el control político de la nación. Esta lucha lleva ya 14 años y se hace cada vez más tenaz, cruel y llena de frustraciones del lado opositor, por razones que todos conocemos.

Los esfuerzos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a quién ha tocado la responsabilidad de dirigir la lucha contra el gobierno ilegitimo, usurpador y tiránico chavista, no han dado los resultados deseados por todos los opositores, razones para que algunos factores opositores hayan emprendido una serie de críticas inmisericordes contra la MUD, que rayan en lo incompresible, aún cuando existan sobradas razones de peso para criticarlos.
 
Por el lado de la MUD, ha habido un cierto aire de indiferencia, prepotencia, soberbia y hasta desprecio por estos ataques que han contribuido a que no se logre la unidad férrea, necesaria e imperativa entre todos los sectores opositores, para mantener las posibilidades ciertas de triunfar en esta lucha contra el gobierno. La MUD debería reconocer y enmendar sus errores.

Se entiende que todo venezolano tiene el perfecto derecho a manifestar libremente sus ideas, apreciaciones y críticas a la MUD y al gobierno. Sin embargo, ante la actual situación política, económica y social que vive el país, el cual se encuentra al borde de un gran colapso o CAOS  es necesario que meditemos sobre cuáles deben ser las posiciones, deberes, responsabilidades y prioridades de los venezolanos democráticos, que deseamos un cambio de gobierno, para las mejoras y reformas que el país reclama vehementemente.

Sin duda alguna, que la peor decisión sería la que cada grupo o individualidades opositoras hagan la lucha política por su propia cuenta, ignorando a la MUD. Esa decisión sería un sin sentido, dado que si una de las necesidades prioritarias de la oposición es la de hacernos de una gran mayoría electoral unida férreamente, para ganar la batalla por esa vía pacífica y democrática. Si ese mecanismo no funciona, es igualmente indispensable tener esas grandes mayorías unidas y dirigidas por la MUD, para utilizar los otros mecanismos legales que nos permite la constitución, u otros más drásticos de ser necesario, en caso extremo.

Nosotros los tecnócratas, intelectuales, empresarios, comerciantes, estudiantes, obreros, empleados, amas de casa, y demás ciudadanos quienes defendemos la democracia, debemos aceptar seriamente que las luchas políticas las dirigen los políticos y en consecuencia debemos contribuir, motivar y fortalecer a la MUD, para que dirija esta lucha política. 

jueves, febrero 07, 2013

Entre la decencia y la chabacanería


Siempre he pensado que el lenguaje de los políticos y personas públicas en general debe ser lo más decente posible. Esto por razones lógicas y sensatas de educación básica. Además, los políticos están expuestos permanentemente a ser entrevistados y pienso que por ser personas de interés público, por los cargos y posiciones políticas que ejercen, deben ser racionales y decentes al expresar sus opiniones e ideas.

La escena grotesca que presenciamos, donde el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello utilizando un lenguaje chabacano y soez denuncio a varios diputados de la bancada del partido Primero Justicia por presuntamente haber cometido actos ilícitos al recibir donaciones económicas de personas jurídicas, desenmascaró en forma clara e incuestionable que existen dos formas de lenguaje en el escenario político venezolano; el decente y el chabacano.

Tengo dudas cuando intento explicarme las razones para hablar de la manera tan vulgar, irrespetuosa y ofensiva en que lo hacen los líderes chavistas. Quizás se deba a que el líder supremo de su revolución, fue el primero en hacerlo y ya sabemos la adoración que siente ellos por su líder, al cual intentan copiar y emular en todo.

También me pregunto si es una nueva forma de hacerse entender por el pueblo e intentar ser  pintorescos o simpáticos y parecidos a éste, ya que como sabemos, el populacho en casi todos los países del mundo es grosero por excelencia, salvo en contados países desarrollados.

Otra explicación que intento digerir es la de que posiblemente actúan así por la mediocridad  o bajo nivel educación de la mayoría de los líderes del régimen, razón por las que se les hace difícil expresarse de una manera decente. No descarto tampoco que lo hagan por complejos bien guardados al reconocer que el lenguaje de los opositores es correcto y decente, razón por la que lo califican de aburguesado, de derecha o de oligarcas.

Cualquiera sea la razón que han elegido para expresarse de esa manera tan ordinaria y grosera ante los micrófonos y cámaras de televisión, no veo racionalidad en aquellos de la oposición que intenten imitarlos.  Quizás ser grosero y vulgar, resulte ser más simpático,  y en algunos entornos resulte rentable y beneficioso. Algunos siquiatras aducen que a veces es saludable hablar de esa manera, para descargar el alto nivel de stress. Pero hacerlo en público y acostumbrarse a ello, pareciera más bien ser ridículo y repugnante.
Hablar decente y correctamente no es necesariamente un lenguaje de amanerados ni de aburguesados. Es una forma de calidad de vida que muchos adoptan para comportarse como personas dignas, decentes y respetuosas de sus interlocutores.

En esa grotesca escena a la cual hice referencia anteriormente, los pocos asambleístas opositores que tomaron la palabra lo hicieron en forma ejemplar, respetuosa decente y digna, como debe ser. Ese en mi opinión sebe ser el estilo a utilizar en todos los eventos donde los líderes de la oposición intervengan. No podría decir lo mismo de la bancada oficialista.

La esencia de la democracia es la ofrecer mensajes constructivos no destructivos. Ser populista y pretender llevar mensajes falsos o vulgares al pueblo es una perversión. El modelaje del político y del hombre público es una actitud que debe dignificarse, no prostituirse. 

lunes, enero 21, 2013

La subasta de Venezuela


La nación más codiciada de Centro y Suramérica sin duda alguna es Venezuela. Y todo porque tiene mucho petróleo, mucha gente cándida, mucha gente codiciosa y mucha gente anti patriota. Y como si fuera poco, existen muchos gobiernos latinoamericanos con mucha gente vividora, mucha gente falsa, mucha gente bribona y mucha gente mentirosa.

La situación de Venezuela en estos momentos es sumamente delicada, crítica, impredecible e inescrutable. Su población se encuentra totalmente dividida, angustiada, descontrolada, desconfiada, desconcertada, desesperanzada, frustrada, harta, nerviosa, preocupada y sorprendida. Solo se necesita de un gran milagro, para que Venezuela no se convierta en una república bananera caótica y sin control, donde pueda ocurrir todo lo inimaginable.

Los escenarios del futuro inmediato político son tan impredecibles, que ningún analista político que se aprecie, se atreve a afirmar ni a predecir absolutamente nada. Ni siquiera es posible vaticinar cómo llegaremos al próximo mes de febrero de 2013.

¿Habrá ausencia temporal o absoluta? ¿Seguirá Hugo Chávez vivo, o muerto? ¿Quién será el presidente, si lo hubiere? ¿Habrá nuevas elecciones presidenciales, cuándo? ¿Cuántos aspirantes a presidente surgirán? ¿Se habrá unificado la oposición? ¿Surgirán nuevos líderes políticos? ¿Permanecerá el chavismo unido? ¿Quién tendrá la mayoría política, el chavismo o la oposición? ¿Habrá algo de república para entonces? ¿Quién tendrá el control político en el chavismo? ¿Habrá gobernabilidad? ¿Habrá elecciones para alcaldes? ¿Se habrá devaluado la moneda? ¿Cuál será el nivel de inflación? ¿Aumentará la escasez? ¿El estado comunal seguirá su ruta? ¿Cuál será la situación de PDVSA luego de haber sido calificada de riesgosa?

Mucho menos se puede adelantar la solución sensata y realista que requiere Venezuela con urgencia, para salir de la dificultad, en la que ha estado inmersa. Un sinnúmero de variadas y complejas crisis, a saber: política, social, institucional y económica, una peor que la otra.

Llegar a soluciones pacíficas y compartidas entre los venezolanos, pareciera que es una misión imposible. Aún, cuando ambos bandos políticos tengan elementos válidos para la concertación, pareciera que el momento no se presta mucho para ello. Todo pareciera indicar que la “guerra política” debe continuar “a muerte” hasta quién sabe cuándo.

Mientras tanto, nosotros, los de a pie, no dormimos bien, tenemos pesadillas, elucubramos más de la cuenta, nos volvemos irritables, estamos desconcertados, no disfrutamos de la vida, vemos fantasmas por doquier, no tenemos a quien preguntarle ¿pana, cómo van las cosas?

La vía lógica a seguir es la de respetar lo establecido en la constitución, lo cual dependerá de la voluntad política del chavismo de aceptarlo. ¿Lo harán? No lo creo. Estos son mis pensamientos del momento. Espero estar equivocado y que los escenarios a esperar no sean tan dramáticos como los estoy presintiendo. Honestamente amigo lector, no hay manera de ser optimista.

Solo falta la solución extrema, de colocar un aviso en los medios de comunicación que diga: “Se vende al mejor postor Nación en CAOS. Favor dirigir su ofertas al señor Raúl Castro en la Habana, Cuba; con copia al señor Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela”. 

lunes, enero 14, 2013

Pensando en Venezuela


Se hace necesaria una reforma a la constitución de la República Bolivariana de Venezuela que solicite a los aspirantes a cargo de elección a la presidencia de la república  un certificado médico, que garantice que la salud de éstos es normal y pueden competir sin temor a que el que resulte electo presidente, se enferme de gravedad  o se muera antes de juramentarse, o al poco tiempo de hacerlo, o en el ejercicio temprano de su gestión.

Es necesario además, limitar el poder del presidente, para cambiar la estructura del Estado,  a objeto de que el gobierno de Venezuela sea menos presidencialista como lo ha sido hasta el presente y que su gestión, sea más colectiva y menos individualizada o personalizada. Es necesario que una nueva constitución garantice la autonomía e imparcialidad de los otros poderes del Estado (Justicia, Legislativo, Electoral y Moral). Igualmente que, la elección de los miembros de estos poderes se realice con menos injerencia e influencia del partido o partidos del gobierno, a objeto de los poderes hagan realmente de contra parte en el control y seguimiento a la gestión del Poder Ejecutivo, para un mejor equilibrio político en la nación.

Dado que con el actual gobierno, convertido en Estado, no se podría aspirar a tales modificaciones, vista la forma retorcida de éste de interpretar la constitución actual, y tomando en cuenta su sectarismo y vocación totalitaria, se sugiere que la misma se lleve a cabo una vez que este régimen salga del poder y que la situación institucional actualmente en caos, se normalice y se pueda confiar en las futuras decisiones del Estado venezolano, para realizar una reforma parcial de la misma, a objeto de adecuarla a las experiencias y realidades vividas últimamente y se reduzcan a un mínimo, los riesgos de mal interpretarla y/o aplicarla erróneamente.

La reforma se justifica plenamente, debido a los grandes daños políticos, morales, económicos y sociales que se está causando a la República, por el régimen actual, el cual esta fusionado con los demás poderes del Estado, para llevar a cabo su proyecto totalitario comunista, asesorado y guiado por el régimen de Cuba, con más de 50 años en el poder, y antiguo enemigo de la democracia venezolana, el cual una vez nos intentó invadir, y fue repelido por el institucional, valiente y leal ejército venezolano, que una vez tuvimos, y del cual nos sentíamos orgullosos en aquellos momentos.

Esta reflexión arriba indicada, se hace como una contribución personal honesta y sincera, a favor de la Venezuela violada, para prevenir que en el futuro, no tengamos  la necesidad de vernos protagonizando un escándalo con repercusiones internas e internacionales como el que ahora nos ocupa, por tener a un gobierno con una dirigencia desbocada, insensible, inapropiada, sectaria,  negligente, excluyente y muy mal preparada, como  para gobernar a un país como Venezuela.

Dado que no sabemos qué pasará en el país, en el futuro próximo inmediato, se me ocurre pensar, que la única forma de prevenir que se siga abusando de los venezolanos  y violando reiteradamente la constitución en la forma en que lo hacen actualmente, es la de sugerir reforzar a la Mesa de la Unidad Democrática,  haciendo un llamado a todos los otros factores democráticos opositores que han estado hasta ahora abstraídos, o en desacuerdo con las estrategias de la MUD, a que se incorporen a la lucha común en favor de la democracia.

La idea central, sería la de darle mayor poder, apoyo y mayor representatividad a la MUD, o a la organización que al final resulte creada, para encabezar la lucha a favor de la democracia, el progreso, las libertades y la justicia; en esta fase de la máxima radicalización del gobierno.

Es importante considerar a todas las diferentes corrientes e ideologías políticas partidistas,  independientes y profesionales en esta re estructuración  en la cual sea posible agrupar a partidos políticos, organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos, sindicatos de trabajadores, colegios profesionales, academias científicas y demás defensores organizados de la democracia.  Es una necesidad obligatoria y madura, dar un paso al frente y acercarse a la MUD, o al revés, que la MUD invite a los referidos sectores, para dialogar, unirse e interactuar  juntos en una sola dirección de propósitos comunes.

De lograrse esta unidad ampliada, más coherente y representativa de toda la oposición democrática venezolana, estaríamos en mejores condiciones políticas, como para enfrentarnos al régimen y continuar protestando y presionando política y  jurídicamente al Estado,  a que respete y se apoye en  la constitución y las leyes, y para que cumpla correctamente su rol.  Todavía se estaría a tiempo de frenar los excesos del gobierno y reparar los daños constitucionales hechos a la República y considerarlos como colaterales e irrepetibles.

A los opositores que sigan pensando en la tercera vía, se les hace un llamado, para realicen la reflexión serena y necesaria,  que les lleve a reconocer y aceptar que tenemos a un adversario político en común al cual combatir. Ese adversario está bien organizado, tiene un importante apoyo popular, el alto mando militar y los poderes del Estado se han pronunciado abiertamente que lo defenderán, y además, es apuntado por otros gobiernos del mismo signo ideológico, u otras razones interesadas;  razón por la cual, la única vía y forma  sensata e inteligente de enfrentarlos y vencerlos  es mediante la conformación de un único gran bloque democrático, que les emplace.

Personalmente pienso que en estos momentos no hay otra salida pacífica viable, para obligar al gobierno a reflexionar y a respetar la Constitución. La rebelión nacional y el desconocimiento de la legitimidad de este gobierno, sería una medida extrema e indeseada por ahora. Pienso que no es el momento adecuado para aplicarla. Si la posición del gobierno se endurece y se radicaliza aún más, con lo cual esta situación incierta y angustiosa que vivimos se complicaría extremadamente,  se justificaría el uso de acciones más radicales de parte del sector opositor. Eso sí, trabajando unidos en un solo bloque compacto y homogéneo.

No nos queda otra salida lógica y sensata, distinta a la de seguir esperando por la suerte o recuperación del presidente reelecto Hugo Chávez Frías, quién ojala aparezca vivo y apto para gobernar, para que las tensiones y ánimos vuelvan a la calma y podamos continuar con nuestras actividades rutinarias.

Por las informaciones dispersas y herméticas que circulan, en mi opinión este último escenario es bastante improbable que se presente, no obstante, es pertinente que nos preparemos adecuadamente, nos organicemos y unamos monolítica y responsablemente, actuemos con ponderación  y madurez, y esperemos a ver qué  sucede. ¡Dios proteja a Venezuela!

martes, enero 08, 2013

Venezuela sitiada


Evaluando la situación de indefensión en que nos encontramos los venezolanos demócratas en nuestro propio país, me viene a la mente, el cruel y sanguinario cerco del ejército alemán a la ciudad rusa de Stalingrado – conocida actualmente como Volgogrado – hecho éste ocurrido entre AGO/1942 - FEB/1943, durante la II guerra mundial.

En la denominada Batalla de Stalingrado, considerada una la más sangrientas de la historia, murieron 2 a 3 millones de personas. Del lado ruso murieron civiles y militares en una cantidad superior a la de las bajas militares alemanes que ocasionaron esa masacre. El ejército ruso esperó a que llegase el invierno de 1943, para contraatacar al ejército alemán. Esa estrategia, aunque produjo más muertes de las esperadas, salvó a Rusia de caer en manos de Alemania. Algunos consideran, que esa batalla, significó el inicio del resultado final de la II guerra mundial, en la cual Alemania e Italia resultaron las naciones derrotadas militarmente.

Sin ánimos de protagonizar un teatro dramático sobre la situación venezolana, y reconociendo, que aún nos quedan ciertas libertades en Venezuela, encuentro cierta similitud, que aún cuando ahora no sea tan dramática como el referido cerco a Stalingrado, estaría en vías de convertirse en algo similar, con la diferencia que éste cerco a los venezolanos demócratas. lo realizan ciudadanos venezolanos, de ideología política marxista leninistas, aliados con la dictadura comunistas de Cuba y apoyados por gobiernos rufianes y cómplices, de países como los de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Nicaragua.

Volviendo al teatro de operaciones en Venezuela, tenemos que: La comida empieza a escasear desde hace tiempo, las divisas para viajar son muy escasas y su costo es inalcanzable para los bolsillos de las mayorías. Las comunicaciones cada vez nos las restringen más, y nos jaquean las cuentas electrónicas, para limitar nuestras comunicaciones. Los lideres invasores nos atemorizan con mayores y fuertes represalias a través de sus repugnantes alto parlantes. A los diputados opositores, les insultan y los abuchean desde los palcos secuestrados por el chavismo, y les limitan sus intervenciones. Las tropas provenientes de Cuba aumentan y se reestructuran, ante la mirada complaciente y guapetona de los enemigos venezolanos de la democracia Nos sentimos como solos en Latinoamericana y el mundo sin que se produzcan indicios de solidaridad provenientes de gobiernos influyentes y reconocidos, o de instituciones internacionales, en defensa de la democracia venezolana. El ejército cívico militar, enemigo declarado de la democracia, aprieta más sus medidas de aislamiento para sofocarnos y obligarnos a rendirnos y a entregarnos. Cada día nos acostamos pensando y divagando, cuando irrumpirán violentamente en nuestras ciudades y puertos, con sus submarinos, destructores, tanques y aviones, cual fuerza invasora. Así me siento como venezolano, y creo que muchísimos más como yo se sienten igual.

Con el debido respeto a ese valiente y glorioso pueblo de Stalingrado, que pudo soportar ese horror, en base a coraje, dignidad y amor propio, intento imaginarme, como se sentirían todos ellos: padeciendo de hambre y sed, por no tener agua potable ni comida, comiendo ratas y demás animales, comiéndose a sus muertos, muriendo de hipotermia por falta de combustible y leña para resguardarse del frio penetrante hasta los huesos, abandonados en la nada, rodeados de un desierto gigantesco de hielo, sin saber cuándo volverían a comer, o si al siguiente día estarían muertos, acurrucándose unos a otros, para darse algo de calor, desvelados por no poder dormir, o por lo duro e incómodo del suelo.

Cuando leo algún escrito o columna panfleto de algún venezolano, que exterioriza la aceptación, de que todo está perdido y no hay nada que se pueda hacer; no dejo de pensar en ese noble pueblo ruso, que resistió su cautiverio con honor y valentía, hasta los máximos sacrificios inimaginables.

Al menos en Venezuela, tenemos la ventaja, de que la temperatura no es tan inclemente como la de aquella ciudad de Stalingrado. Es cierto que tampoco estamos en igualdad de condiciones que el pueblo de esa ciudad. Pero al menos ellos tuvieron un ejército leal y patriota que les defendía y protegía, ante la despiadada invasión extranjera. Por el contrario, nuestro ejército se une al invasor extranjero.

Quizás tengamos solo una afinidad o cosa en común que compartir, con el horror de la Batalla de Stalingrado. A saber: Los alemanes invadieron Rusia, principalmente para apoderarse de los pozos petrolíferos del Cáucaso, entre otras variadas razones estratégicas. Lo venezolanos y aliados cubanos que les acompañan, lo hacen básicamente por apoderarse de la riqueza de Venezuela proveniente de los ingresos por su producción petrolera, simulando que lo hacen por el pueblo y para el pueblo.

El solo saber que quienes nos amenazan, nos acorralan y nos atropellan, son nuestros propios hermanos venezolanos, en complot con nuestro propio y desleal ejército, supuestamente creado para defender a Venezuela y a su población. Y peor aún, orientados, asesorados y dirigidos por el gobierno comunista cubano, quién ha desplegado un ejército cívico militar en nuestra propia tierra, para virtualmente contribuir a aplastar nuestra determinación de permanecer en democracia, justicia y en libertad.

Apreciado compatriota, y consecuente lector; disculpa que me sienta pesimista en estos momentos, cuando mi temperamento y voluntad me convierten en una persona optimista por naturaleza. Pero esto tengo que expresarlo crudamente y de alguna manera, para contribuir a que despertemos, y sólidamente unidos, busquemos una salida honrosa a este cerco en que nos han metido: los ambiciosos aventureros, los golpistas consuetudinarios, los vende patria, y los fanáticos de ideas políticas obsoletas y periclitadas; tal como lo hubiese expresado ese insigne personaje y luchador incansable por la democracia latinoamericana, llamado en vida Rómulo Betancourt.

¡Irónico! ¿Verdad?.... En este escrito, estoy honrando al pueblo ruso y destacando al ejército ruso de la antigua URSS del criminal Joseph Stalin, por su heroísmo y tenacidad, y tener que enfrentarnos hoy día, a las secuelas de ese mismo sistema político decadente del comunismo, en nuestro propio territorio venezolano, 60 y tantos años después de ocurridos tales lamentables y heroicos hechos.

Se acercan momentos donde el cerco a la democracia venezolana se profundizará, para intentar ahogarnos en nuestras angustias y miedos. Han intentado argüir que el pueblo pobre está de acuerdo con ellos y con su revolución bolivariana, cuando es una enorme falacia, lo cual pronto certificarán.

Nos han amenazado y expresando públicamente en cadena de radio y televisión, que la revolución bolivariana (léase comunista) seguirá imperturbable, con Chávez vivo o muerto. Están a punto de pasar la línea delgada línea roja entre democracia y dictadura. Espero confiadamente que tú, querido compatriota, sepas como actuar en defensa de nuestra única patria, para evitar que nos la quiten.

Es de esperarse que, mañana 10 de enero, luego de perpetrado el hecho ilícito de violar la constitución y de producirse automáticamente un auto golpe de estado, a ser dado por el gobierno chavista, la representación opositora en la AN, se debería retirar voluntaria y dignamente de esa caldera del diablo llamada Asamblea Nacional, y se inicie así una nueva lucha desigual, más abierta y más frontal en defensa de la democracia, de las libertades y de la justicia. Dios bendiga y salve a Venezuela.

lunes, enero 07, 2013

La caída del chavismo


Es algo así como paradójico, sobre todo para la opinión internacional, que luego de dos “contundentes victorias políticas”; que alguien hable de la caída del chavismo. Según mi opinión y percepción, en base a razonamientos lógicos, difícilmente cuestionables, es un hecho que el chavismo con o sin Hugo Chávez, tiene los días contados.

Parafraseando, a Diosdado Cabello, quién vaticinó tal como lo hiciese Adolf Hitler en sus gloriosos tiempos, que la revolución chavista duraría 2000 años, en mi opinión, el máximo de tiempo que el chavismo durara vigente, será de unos 2 años. Esto, en el supuesto negado de que Hugo Chávez se mantenga vivo en el poder. Sin Chávez, la revolución sobre viviría mucho menos tiempo.

El razonamiento es muy simple. La única forma que el chavismo con Chávez llegue solvente y triunfante a las elecciones de 2019, sería, resolviendo los graves problemas económicos y sociales listados abajo, que se nos vienen encima, altamente difíciles de resolver por este gobierno totalitario, estatista y populista.

No nos engañemos. El éxito del chavismo se ha debido a la grosera compra de conciencias internas y externas a Venezuela, que ha hecho el gobierno, usando los recursos económicos del estado, provenientes del petróleo y de los intereses que las empresas y las personas naturales pagamos al Estado, que me atrevería a decir, son de los mayores ingresos por habitante de cualquier país en América.

Dar cifras es imposible, debido a que el presidente Hugo Chávez, maneja los presupuestos a su libre albedrío, con mucho hermetismo, triquiñuelas e irregularidades, sin dar cuentas claras al país; como si ese el manejo de ese dinero fuese de su exclusiva competencia. Es decir, la población desconoce con exactitud cuanto entra, cuanto sale y cuantas reservas tiene Venezuela en oro y en divisas. Se estima, que desde que el chavismo asumió el poder - algo mas de 14 años - ha dilapidado una cantidad superior al billón y medio de dolares.

En Venezuela no se han construido obras grandes que reseñar, no se ha mejorado la infraestructura del estado, por el contrario, se ha deteriorado aún más. No se han creado nuevas empresas ni nuevas ciudades. No se han construido nuevas escuelas, ni universidades, que valga la pena destacar. No se han construido nuevos hospitales y clínicas dignos de mostrar. No se ha reducido la deuda interna ni la externa, por el contrario, se ha aumentado a niveles exorbitantes. Se ha gastado mucho dinero nacionalizando empresas y comercios privadas en funcionamiento normal, para luego desmontarlas o desmejorarlas; que deberían permanecer en manos del capital privado. Se ha gastado mucho en dinero en publicidad, para exhibir obras inexistentes, cuando el verdadero motivo es la propaganda política gubernamental para promocionar la revolución chavista. Los sueldos e ingresos de los jerarcas políticos del régimen se han multiplicado, mientras que los de la población normal han desmejorado notablemente.

La carga laboral del Estado ha aumentado exponencialmente a niveles insostenibles hasta triplicarse, en comparación a la cantidad de empleados públicos que tenían los gobiernos democráticos, que tanto han criticado los chavistas e inspirado a su fallida revolución.

El gobierno chavista, con tantas necesidades sociales que tiene la población venezolana, e infraestructura física que hace falta para el desarrollo de nuestra economía, se ha dedicado a subsidiar a gobiernos de naciones latinoamericanas, entre los cuales el régimen dictatorial cubano, el preferido, el aliado, y se dice que el cerebro de la revolución bolivariana, es el mas favorecido, y en el cual se “gastan” algo así como unos 6 mil millones de dolares anuales.

En lugar de promocionar la inversión privada, por el contrario, el chavismo se ha declarado enemigo abierto de ésta. Ello debido al odio visceral que tiene por el sistema económico de libre mercado (capitalismo), para promocionar el sistema económico socialista, que como sabemos es marcadamente estatista. Esta guerra abierta contra el capital privado aunada al control de cambio de divisas, y a la política de inamovilidad laboral, ha colapsado a la economía del país, de manera tal que ahora somos importadores de casi todos los rublos de la cesta básica alimentaria del venezolano. En consecuencia, actualmente tenemos graves problemas financieros que resolver, no obstante los altos precios del petroleo. A saber:

I) La inmensa deuda interna y externa, considerada por algunos como impagable. II) La alta inflación existente, la cual se desatará a principios de año, y posiblemente llegue a ser de 2 dígitos altos. III) El fuerte desempleo, hoy día disfrazado y adulterado por la oficina de estadísticas del gobierno, que podría llegar a ser de 2 dígitos bajos. IV) La necesidad inmediata de emprender obras nacionales de envergadura en infraestructura. V) La carga económica fiscal que se ha indilgado el gobierno con tantos planes asistenciales para la población. VI) La inmensa corrupción que existe en el gobierno, que se aceleraría. VII) La inamovilidad laboral que en lugar de ayudar, ocasionaría el cierre de comercios y empresas medianamente productivas. VIII) El alto costo de la política de puertos para comprar alimentos y bienes de servicio que antes producíamos. IX) Las medidas económicas a aplicar próximamente, que sin duda producirán gran malestar en la población pobre. X) La vulnerabilidad de PDVSA, incapaz de crecer y garantizar más ingresos, al punto que estaría importando gasolinas y derivados a un costo exorbitante, por productos que antes producíamos en el país.

El chavismo colapsará cuando el propio pueblo chavista, se dé cuenta de que ha sido engañado. Cuando las esperanzas del pueblo estén troncadas y ya no tengan razón alguna para alimentarlas. Cuando el pueblo se entere que las políticas públicas chavistas han sido un total fracaso. Cuando el gobierno no pueda pagarles lo que les adeuda. Cuando el gobierno tenga que cerrar “misiones” y “ayudas”, por la imposibilidad económica de mantenerlas. Cuando las inmensas colas para adquirir alimentos lleguen a niveles inaceptables. Cuando las ollas de la corrupción se destapen y salgan al conocimiento público con detalles. Cuando el poder adquisitivo del pueblo que hoy apenas les alcanza para comer, mañana se desintegre. Cuando el pueblo empiece a pasar hambre de verdad. Cuando se sepa la verdad de todo.

El gobierno culpa a los sectores de la oposición por desestabilizadores, lo cual es una falacia, dadas las demostraciones fehacientes y permanentes que ha dado ésta, de buscar salidas electorales. Cuando el chavismo de base despierte y se encuentre con la verdadera realidad de la situación del país, lo que quede del chavismo tendrá que acusarles a ellos también de desestabilizadores, porque sin duda alguna, protestarán, se amotinarán y se violentarán exigiendo un nuevo gobierno. Eso sucederá muy pronto, más temprano que tarde.