lunes, enero 13, 2014

El dilema del gobierno de Venezuela

El gobierno de Venezuela, con más 15 años en el poder, tiene un enorme dilema respecto a la altísima criminalidad e impunidad que ha permitido en el país.  Las gigantescas cifras de crímenes violentos estarían entre las más altas del mundo. Son risibles las declaraciones del presidente Maduro, cuando ocurre un crimen contra algún famoso venezolano. Cito: “Los buscaremos y encontraremos adonde se escondan”,  “A los culpables les caerá todo el peso de la ley”.

Son tan repetitivas y artificiales estas declaraciones que ya nadie les presta atención. Puesto que desde la época de Hugo Chávez al presente las políticas públicas en la lucha contra la delincuencia organizada jamás han existido. Por el contrario; el odio, la violencia, la criminalidad e impunidad han sido promovidos y protegidos por el gobierno, con fines políticos oscuros.

Son muchos los ejemplos, mensajes y actos del gobierno promoviendo la criminalidad. A saber:

A) Su solidaridad con las FARC y la ETA. B) Quién tiene hambre puede robar para satisfacer esa necesidad. C)  Ser rico es malo. D) La burguesía es la culpable de todos los males de Venezuela. E) Celebración de actos de reconocimiento a terroristas como alias Marulanda. F) Actos de reconocimiento al terrorista alias Reyes,  en la Asamblea Nacional. G) Aparición del presidente en público al lado de delincuentes universitarios de la UCV. H) Armar a las milicias revolucionarias, para defender la revolución. I) Armar a militantes del PSUV en barriadas con fines de control político. J) Propuesta en radio y televisión para armar a los obreros. K) Poner obstáculos y trabas para un desarme nacional total solicitado por la oposición. L) Amenazar frecuentemente a la oposición, con hacer llamado a los barrios populares de los cerros para que bajen de éstos y atemoricen a los opositores. M) Políticas carcelarias erróneas que invitan a delinquir. N) Creación de comandos motorizados con fines de amedrentamiento a opositores.

Se desconoce cuántos de éstos defensores armados de la “revolución”, usan dichas armas para delinquir. Incluso, se escucha sobre bandas armadas delictivas formadas por: miembros del PSUV, militares, policías, detectives y jueces corruptos, quienes actúan impunemente.

En Venezuela mueran anualmente más de 25 mil personas por violencia criminal  (70 por día), cerca de 80 muertes violentas por cada 100 mil habitantes y la impunidad criminal en el país esté en el orden del 92 %. Estas son cifras escalofriantes, que llaman la atención dado que solo se logran en países del tercer mundo de extrema peligrosidad. 

Ante estas cifras alarmantes de inseguridad ciudadana e impunidad que vienen creciendo vertiginosamente desde el año 2000; el observatorio de criminalidad del país,  partidos políticos opositores, expertos en materia delincuencial, sociólogos, y demás ciudadanos pensantes, han venido haciendo reiterados llamados a los gobiernos revolucionarios desde la época de Hugo Chávez, hasta el actual de Nicolás Maduro, para que el gobierno actúe firmemente y frene la evidente y preocupante violencia criminal. Las respuestas presidenciales han sido las de oído sordos y alguna que otra declaración vanidosa, descalificando  a estos llamados. Para el gobierno, éstos muertos han sido solo alucinaciones de los denunciantes opositores.

Con la muerte violenta de Mónica Spear y su esposo, y el hecho de ella haber sido una famosa ex miss y reconocida  actriz, se encendieron las alarmas en materia de seguridad ciudadana, las cuales han debido encenderse lustros atrás, pero el gobierno nunca quiso encenderlas; al parecer, por razones políticas, prefiriendo mantener en suspenso tan explosiva situación. 
 
El miércoles 8 de enero de 2014, el presidente presidió un monologo, con gobernadores, alcaldes, ministros y la FAN, donde prácticamente se ha hecho un mea culpa sobre la situación actual. El presidente Maduro, solicitó el apoyo de las organizaciones políticas y fuerzas vivas del país para que contribuyan con un plan general e integral para luchar más efectiva y agresivamente contra la delincuencia organizada. Algunos han calificado a esta reunión como una cantinflada.

Dudo que estos esfuerzos a destiempo  tengan éxito, sobre todo, por venir de un gobierno que nunca ha tenido la voluntad para resolver el problema de la delincuencia. Peor aún, con escasos recursos económicos para desarrollar y ejecutar un plan integral nacional en materia de seguridad ciudadana. Esto, debido a que éste es un problema multidisciplinario tan complejo, que tomaría varios años, quizás décadas resolverlo con éxito. Si en 15 años la delincuencia se desbordó, y la impunidad creció tanto, es imposible que en 5 años que le quedan de gobierno, lo puedan cumplir.

El presidente Nicolás Maduro ha sido parte de los gobiernos chavistas desde el mismo inicio de éstos. Ha sido diputado, presidente de la Asamblea Nacional, Canciller de la República, vicepresidente, “muy allegado” y mano derecha política de Hugo Chávez, el principal responsable del desastre actual en Venezuela. Por otra parte, ha jurado seguir el proyecto revolucionario bolivariano de su antecesor hasta la consolidación del socialismo del siglo XXI en Venezuela.

El dilema del gobierno actual y su “mea culpa”, se debe a que los gobiernos chavistas, insertaron el odio y la la violencia en  la sociedad, y ésta  violencia se salió de su control y se les ha revertido. Se suponía, que ésta actuaría solo en contra de la oposición, olvidándose que la delincuencia ataca sin piedad a cualquier persona sea ésta gobierno u oposición. 

Me pregunto: ¿cómo podría un funcionario que ha estado tan ligado a los gobierno anteriores y sus políticas públicas, donde el tema de la seguridad ciudadana ha estado tan ausente, garantizar que ahora si lo hará bien? Además, utilizando a los mismos funcionarios del gobierno que siguen rotándose en los diferentes cargos y actuando de igual manera, sin voluntad política. En mi opinión no hay manera de darles un voto de confianza ni de aspirar que todo sea diferente. 

No obstante lo dicho arriba, y siendo el tema de la inseguridad ciudadana un  problema nacional importante que interesa a todos los venezolanos, ojalá que el gobierno pueda hacer el milagro de al menos contener la criminalidad y minimizar la impunidad. De hacerlo, recibiría los aplausos y méritos de incluso sus adversarios políticos.

No obstante, la realidad vivida estos 15 años de desgobierno, plantea la duda de que se logre. ¡Qué dilema tiene el gobierno! Recoger el odio y la violencia que esparció durante tanto tiempo.

miércoles, enero 01, 2014

La agenda política de la MUD para 2014

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que representa a la oposición política al régimen de Venezuela, deberá reflexionar intensamente, con mucha sabiduría y humildad este año de 2014.

Debería: a) revisarse internamente, b) reorganizarse adecuadamente, c) establecer prioridades a sus próximos objetivos políticos, e) lograr que los partidos políticos que la componen dejen sus rivalidades subalternas por apetencias individuales y partidistas, f) intentar incorporar a su seno a otras corrientes opositoras que hoy no se sienten representadas en la MUD, g) prepararse para enfrentar el reto de diálogo aceptado a Nicolás Maduro, sin dejar de ser oposición, h) mejorar su credibilidad ante el país y el mundo democrático; y sobre todo, i) ingeniárselas para lograr mayor cohesión, transparencia y unidad en sus actos futuros, si es que se aspira derrotar al régimen actual por la vía electoral.

Una agenda compleja y amplia, la que deberá desarrollar la MUD durante este año, el cual por cierto será un año sin elecciones, con extremas dificultades económicas y sociales, y la necesidad prioritaria del gobierno de reducir el enorme déficit fiscal en base a: más controles económicos, más devaluaciones, inevitables aumentos en tarifas de los servicios públicos de energía (Gas, Gasolina, electricidad, agua, etc.), posibilidad de reducir o congelar aumentos de sueldos y salarios. Los escenarios previstos como consecuencia de estos eventos podrían ser lúgubres.

Este próximo año de 2014 será una verdadera prueba de fuego económica, política y social para EL GOBIERNO, quién tendrá la responsabilidad de evitar que ocurra un tsunami  de proporciones gigantescas en la economía venezolana, que podría producir gran malestar popular incontrolable, que pudiera sacar al gobierno del poder. 

Para la MUD, quién tendrá que seguir siendo oposición y al mismo tiempo gobierno en alcaldías, las cosas no se perfilan más fáciles que para el régimen. Si la MUD no sabe conducirse adecuadamente bajo los escenarios estimados, que pudieran convertirse en violentos, podría igualmente colapsar junto al gobierno nacional, para dar paso a nuevos actores políticos y/o militares, que como es de esperarse, estarían al acecho como ”cocodrilo en boca de caño”.

Sabemos de la inmensa capacidad de mentir del régimen. Es de esperarse que a nombre de la democracia, la MUD jamás le imite. Convencido del gran poder que representa el actuar con la verdad y dado que nadie desea ver a Venezuela envuelta en llamas, sería deseable que la MUD actuase con total honestidad y sinceridad ante estos escenarios que se perfilan para 2014.


Háblenle claro al pueblo en idioma sencillo sobre las causas que nos han llevado a esta situación caótica en la que nos encontramos. Defiendan a la propiedad, inversión y empresa privada, al capitalismo y a la democracia sin pudor ni miedo. Sean pragmáticos. Eviten ser más demagogos y populistas que el régimen. Continúen diferenciándose de éste.  El régimen dice que la inflación del 56% y el pírrico PIB del 1,6; son consecuencia de una conspiración económica. Eso es totalmente falso y habrá que denunciarlo, demostrarlo y desenmascararlo con responsabilidad y firmeza. 

martes, diciembre 31, 2013

Sentir miedo hoy día en Venezuela es natural

A raíz de un comentario negativo de uno de mis lectores, censurando el “cierre” de mi artículo”  del lunes 18/11/2013 titulado: “Modalidad delictiva electorera”  publicado en Internet, le contesté que tenía razón. Le expliqué además que tal cierre lo había  cambiado a última hora por otro más moderado, porque pensé que el mismo era bastante fuerte, para la situación tan delicada que vivimos en estos momentos en Venezuela, donde cualquier cosa podría pasar.

Reflexionando posteriormente sobre el comentario del lector, llegué a la conclusión, de que en la medida en que el régimen de gobierno actual, actúa y declara sobre sus planes macabros de avasallar al venezolano que le adversa políticamente, mi miedo personal aumenta y tiendo a ser más cuidadoso en lo que escribo y publico. Es decir, hoy tengo más miedo que ayer.

En la medida en que muchas de las cosas que escribo se van materializando como por arte de magia y se van dando una a una tal y como las he descrito en anteriores artículos, muy a mi pesar, como ciudadano demócrata que ama la libertad, que clama por justicia y pide respeto a los derechos de todos los ciudadanos, en esa medida me aterro y me preocupo mucho más.

Conocemos sobre el odio a los judíos y los medio judíos, que el fascismo de Hitler impuso en Alemania, razón por la que se exterminó irracionalmente a millones de judíos (niños, niñas, mujeres y hombres) que murieron sin saber porqué los mataban en cámaras de gas.

También conocemos sobre el  genocidio cometido por la etnia de los Hutus en Ruanda, contra la etnia de los Tutsis, donde masacraron cobardemente a más de un millón de seres humanos inocentes, por solo ser más avanzados y progresistas  que sus ejecutores. En realidad los Tutsis masacrados jamás tuvieron la oportunidad de sobrevivir, ya que la ONU se negó reiteradamente a intervenir a pesar de la larga y obvia publicidad de odio que los Hutus mantuvieron a través de la radio calificando a los Tutsis de ratas y cucarachas entre otros epítetos algo parecidos a los que esgrimen los líderes del régimen venezolano contra la disidencia venezolana.

Otro ejemplo de atrocidades que algunos grupos irracionales violentos, cometen contra otros, serían los genocidios ocurridos en la desaparecida Yugoslavia por odios raciales, culturales, religiosos y/o sociales que ocasionaron la desintegración de una nación para dar nacimiento a pedacitos de naciones (Bosnia, Croacia, Eslovenia, Herzegovina,  Macedonia, Montenegro y Serbia) donde la ONU intervino muy tardíamente para frenar tales horribles genocidios,

Aún cuando la situación en Venezuela no es étnica, ni cultural, ni religiosa es tan peligrosa como las descritas anteriormente como ejemplos; ya que ésta tiene que ver con el resentimiento social exacerbado por un grupo de facciosos militares y políticos inescrupulosos del régimen, en la población más necesitada y desigual del país, utilizándola como excusa y bandera, para intentar imponer un sistema económico socialista y un sistema político comunista en Venezuela, vieja aspiración y sueño de Fidel Castro y su revolución cubana fracasada.
Por todo lo explicado, reconozco que tengo miedo y pienso que es natural que así sea. Insólito sería no sentirlo mientras en nuestro país suceden las cosas tan degradantes que observamos.

Sin embargo es oportuno y justo destacar, que ese miedo cada vez mayor que siento cada día que observo por la Televisión las declaraciones amenazadoras y desquiciadas de Nicolás Maduro y de Diosdado Cabello (voceros principales del régimen) plenas de odio y de rencor contra los ciudadanos o grupos de venezolanos que les adversan políticamente; en lugar de amilanarme y auto calificarlo como un acto de cobardía, es lo que me da mayores energías para continuar oponiéndome a este nefasto régimen, escribiendo y desnudando las verdades y crímenes políticos que cada día se comenten más frecuentemente Venezuela, con la anuencia de éstos tiranos.

Ese miedo que en una gran mayoría sentimos todos, por la caótica y atípica situación general que vivimos, que ha generado todo tipo de expectativas que nos podamos imaginar, que además alimenta la imaginación de muchos periodistas, escritores y analista políticos sobre los probables escenarios que pudiéramos enfrentar, es precisamente el detonante que ha despertado a muchas mentes abstraídas y en un tiempo escépticas sobre lo que venía pasando en Venezuela, que ahora gracias al miedo, han terminado por aceptar la cruda realidad existente en el país.

Si el régimen sigue utilizando el recurso de causar miedo en la población, para pretender lograr  que bajemos la guardia, nos atemoricemos y huyamos precipitadamente a refugiarnos en el exterior dejándoles libre el camino para que impongan fácilmente y sin resistencia su proyecto socialista/comunista en Venezuela, podría salírseles el tiro por la culata. Ese miedo se podría revertir en coraje, intrepidez, unidad y sinergia para defender a cualquier costo a nuestras familias y a nuestra secuestrada patria. A pesar de que se han ido muchos, acá quedamos suficientes.

Sentir miedo hoy día en Venezuela es humano y natural. Quiere decir que nuestros sentimientos son normales e intensos. También quiere decir que no somos suicidas, ni zombis. Por tal motivo hemos soportado lo insoportable, dando oportunidades a la democracia a que se auto depure. Aún con todas las desigualdades políticas existentes, se ha  insistido en una salida pacífica y democrática por la vía electoral que nos permita reconstruir al país en unión, paz y gobernabilidad.

He estado de acuerdo y aún lo sigo estando, con la estrategia de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a la cual tanto el gobierno como algunos sectores opositores impacientes  tratan de desacreditar y satirizar. Para ello se ha estado intentando lograr una mayoría política abrumadora que permita la toma del poder por la vía electoral y pacífica a su debido tiempo.

En la medida en que el régimen sigue actuando y desacreditándose como gobierno por sus malas políticas económicas y sus decisiones erróneas, muchas de éstas ilícitas, anti constitucionales y anti populares, el pueblo que antes les apoyaba se aleja presuroso cada día más de su proyecto comunista fracasado e inviable.

El régimen marxista leninista de Venezuela acusa a la oposición de traidores, de enemigos de la patria, de enemigos de la revolución, de pro imperialistas, de ser una élite, de pro capitalistas, de privatizadores, de saboteadores, de especuladores, de propiciar guerras económicas, de des estabilizadores, de enemigos del pueblo, de oligarcas, de planificar magnicidios, etc.

¿Qué cree el amigo lector que se persigue con esos engañosos calificativos? Simplemente, predisponer al pueblo más necesitado contra la disidencia, que como todos sabemos, somos parte del pueblo, de la clase obrera, media y trabajadora, de la clase emprendedora, de la clase que estudia, de la clase  de los técnicos y universitarios, del sector comerciante e industrial. Es decir, somos el sostén principal de un país al cual desean empobrecer y/o desaparecer para que el comunismo se pueda justificar e instaurar; lo cual no han conseguido ni conseguirán jamás.

Cierto, en la disidencia tenemos miedo, pero no entregados ni desesperanzados ni sin opciones. El régimen nos ha amenazado con instalar baterías antiaéreas y tanques en barrios y cerros. Tiene las armas de la nación bajo su control. Cuenta con milicias y obreros armados, con  apoyo absoluto de las FARC y la asesoría permanente de la dictadura de Cuba con más de 100.000 militares, profesionales y asesores cubanos en Venezuela. Realmente tiene todo el poder institucional y de fuego bajo su control.


No obstante, todo ese despliegue impresionante de apoyo cívico militar armado que posee el régimen venezolano y el político internacional y latinoamericano de mequetrefes del  izquierdismo radical que les alcahuetea y apoya; les falta algo primordial, importante y determinante como lo son la verdad, la sensatez, la razón y los buenos resultados. Y más importante aún, tienen las experiencias desastrosas con el socialismo y el comunismo alrededor del mundo, evidenciados en el viraje económico de la repúblicas de China y de Rusia, plegados hoy al “capitalismo salvaje” que el régimen venezolano tanto odia y adversa. 

Para vivir y defender la democracia, primero hay que entenderla

Teóricamente, la esencia de la democracia está en: a) la libertad plena de los ciudadanos, b) el respeto a las minorías políticas, c) la libertad de expresión sin condicionamientos, d) la existencia del estado de derecho donde los poderes del Estado actúan con independencia absoluta, e) la pluralidad ideológica, f) la existencia de elecciones libres y limpias, g) el respeto pleno a los derechos humanos, h) la alternancia en el poder sin argucias, i) el respeto y el  acatamiento irrestricto a lo contenido en la constitución, j) la existencia de leyes equilibradas, consultadas y consensuadas por las mayorías políticas del PAÍS, k) la aplicación ciega de justicia.

Así interpreto la democracia y en consecuencia la defiendo porque la entiendo a plenitud, sobre todo, por qué me gusta vivir bajo esas reglas de juego claras, que a diferencia de otras formas de gobierno, ofrece: libertad, alegría, crecimiento económico, paz, prosperidad, bienestar, educación de calidad, equilibrio y justicia a las poblaciones que la practican y defienden.

Da tristeza admitirlo, pero en Latinoamérica existen muchos líderes políticos que entienden poco sobre democracia. Y si la entienden, la desnaturalizan, para dar rienda suelta a sus apetitos populistas de dominación, similares al de los caudillos del pasado. No es un secreto, que parte de algunos gobernantes megalómanos, que fingen vivir en democracia, violan la mayoría de los principios y normas que califican a la democracia como tal, actuando como tiránicos dictadores.

Los países de  Argentina,  Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, cuyos gobernantes actuales presumen ser demócratas, por el simple hecho de haber sido electos por mayoría; por las actuaciones en su gestión de gobierno, se convierten en dictaduras disfrazadas de democracia.

Hasta Cuba, con una de las dictaduras más longevas del mundo, ha intentado hipócritamente de  auto calificarse de democracia, aun con todos los horrores que les han hecho vivir a sus habitantes. Pareciera ser irónico para algunos, ver a Fidel Castro, un déspota de los más sanguinarios del mundo quién, nunca ha respetado la democracia, abrazado a Nelson Mandela, un líder demócrata mundial que entendió a plenitud el sentido de ésta y quién con una extraordinaria capacidad de perdonar, logró el milagro de instaurar la democracia en Sur África. 

Si los venezolanos, incluyendo al chavista  demócrata que no sabe que lo es, al opositor que se dice demócrata sin sentirlo ni demostrarlo y al indiferente que no la valora pero la disfruta; reflexionáramos serena y responsablemente sobre lo que entendemos son los principios, valores, bondades y ventajas de la democracia, la situación política del país pudiera cambiar radical y positivamente para bien de Venezuela.

En esta lucha de la oposición venezolana por la democracia, es oportuno el llamado a todos los sectores de la sociedad venezolana que se consideren demócratas a debatir internamente, a objeto de eliminar nuestras diferencias, que nos permita esta vez, continuar luchando unidos férreamente en un solo bloque. Esta sería la manera inteligente de defender la democracia a conciencia y lograr triunfar en nuestra lucha.  Se equivocan quienes piensan y desean que el destino de Venezuela se circunscriba entre una dictadura  militarista u otra  comunista y/o mixta.

El pueblo venezolano conoce muy bien el  tormento y martirio de haber vivido varias décadas bajo dictaduras  militares y/o cívico militares, como para rechazarlas y combatirlas por siempre. Solo hay que revisar un poco la historia republicana de Venezuela para darnos cuenta del enorme tiempo que los militares han estado en el poder en nuestra amada y abusada patria.

El pueblo venezolano está al tanto de las experiencias sufridas por la población cubana de miseria, desesperanza, muerte, opresión, cárceles, paredones y persecuciones del comunismo marxista leninista impuesto a esa hermosa nación. Estamos con ese sufrido pueblo que vive hoy oprimido.

El gobierno dictatorial actual de Venezuela ha fracasado estrepitosamente, y aún así, pretende profundizar en el socialismo, que como todos sabemos empieza por: mutilar la descentralización, desconocer la propiedad privada, liquidar las libertades políticas, eliminar medios de comunicación privados, cercenar libertades y derechos individuales y colectivos, abolir sindicatos, apoderarse de las actividades económicas, controlar  familias y establecer vigilancia policíaca sobre éstas, eliminar el estado de derecho, concentrar el poder en una sola persona y/o grupo y perpetuarse en el poder por siempre utilizando procesos electorales amañados para tal fin.

Tales opciones de gobierno indicadas arriba, son incompatibles con la democracia que aspira vivir el pueblo de Venezuela. La inmensa riqueza que ha dilapido alegremente el gobierno actual para lograr la aceptación de una parte del pueblo, ha sido insuficiente para evitar su caída inminente la cual ha de ocurrir por su propio peso en un futuro muy cercano.

Se descuidaron las necesidades básicas del venezolano en educación, salud, servicios básicos, en crecimiento económico, en la siembra del petróleo, en vialidad, en construcción de infraestructura industrial, en mejoras de las empresas del estado; todo ello para ofrecer dádivas internas y externas para consolidar una fracasada “robo lución”, que calificaría de involución, por la enorme destrucción que ha causado a la nación a un descomunal costó para los venezolanos, para nada.

PDVSA, la gallina de los huevos de oro está agonizando sin posibilidad de recuperación a corto o mediano plazo. Los altos intereses sobre el 12% a pagar por los próximos prestamos, el altísimo servicio a la deuda interna y externa, los niveles de dos dígitos altos que se pronostican para la inflación el próximo año, la próxima e inminente devaluación del bolívar en otro 100% , el aumento impostergable del precio de la energía y servicios básicos (gas, gasolina y electricidad, telefonía), así como la carestía de dólares cada vez más crítica para la compra de alimentos y artículos de primera necesidad que hoy tenemos que importar; predicen una  económica  caótica a empeorar radicalmente a partir del año 2014.
   

Ante todas estas predicciones lóbregas que se anuncian; la única opción de vida que aspira el pueblo mayoritario de Venezuela ha sido y seguirá siendo la de vivir bajo el amparo de un nuevo gobierno de libertades que; entienda, defienda, aplique y garantice la vigencia y permanencia en el tiempo de la democracia, único tipo de gobierno que podrá ofrecerle a la nación, una Venezuela próspera de avanzada, mucho mejor que la actual, más respetable y respetada a nivel mundial. 

Las enseñanzas de Mandela

Una persona  que ha sido declarada la más importante e influyente del mundo  durante el siglo XX, entre a población mundial  cercana a los 10 mil millones de habitantes, y por encima de científicos,  artistas, deportistas, religiosos, presidentes de repúblicas, políticos, y otras personas brillantes que lograron y aportaron para la humanidad incuestionables, irrefutables y valiosísimos éxitos en sus respectivas vidas; merece que se le quiera, que se le elogie, que se le admire e idolatre y por sobre todas las cosas, se  tome como referencia y ejemplo para las juventudes actuales del mundo, de lo que una simple persona nacida en una tierra donde millones de seres humanos  eran brutalmente discriminas y maltratadas por el solo hecho del color oscuro de su piel.

La persona que ha recibido semejante distinción pudo haber elegido ser todo un exitoso profesional del derecho ejerciendo su profesión entre sus sufridos conciudadanos, y enriquecerse enormemente prestando sus servicios a millones de quejas y reclamos que provenían de esos seres humanos quienes eran prácticamente tratados como animales.

Por el contrario, Nelson Mandela, escogió el camino más duro, abnegado y difícil, como fue su lucha contra el denominado y odioso “apartheid” ejercido por siglos en esa bendita tierra, por los Africans, tal como eran conocidos los ciudadanos de África del Sur de piel blanca, descendientes de los colonos que habían permanecido por siglos durante la épocas de la colonización del continente africano ejercido por países europeos, en búsqueda de nuevas tierras que dominar y explotar, de esclavos, de riquezas, de minerales y poder.

De Nelson Mandela se ha dicho que fue valiente, persistente, abnegado, honrado, luchador, visionario,  atrevido, audaz, humilde y sencillo. Sin duda alguna, fue el líder mundial más destacado del siglo XX.

La historia de África del Sur ha podido cambiar quizás para peor si no hubiese sido por Nelson Mandela. El ha podido gobernar con solo gente de color y no lo hizo, pudiendo hacerlo. El ha podido juzgar a los Africans por todo el daño que causaron a millones de africanos de piel oscura y encerrarlos en cárceles como se lo merecían, y no lo hizo. El ha podido perpetuarse en el poder hasta su muerte, pudiendo hacerlo, y no lo hizo. Mandela tuvo tanto poder en África del Sur, que ha podido hacer las más desvariadas acciones y nadie lo hubiese detenido, sin embargo no lo hizo.

Solo su sabiduría, su nobleza, su honradez, su visión, su integridad, su sentido de la realidad, su imposibilidad de odiar, su capacidad de perdonar y muchas otras virtudes pudieron hacerle un llamado a su conciencia racional para que actuara bien y le indicara el comino correcto.


Podría firmarse que el amor por su patria y por su propia gente fueron determinantes en estas disyuntivas que suponemos se le presentaron a Nelson Mandela durante su largo periodo de cautiverio y su época de líder triunfador y poderoso. Al contrario de Fidel Castro, entre muchos otros líderes políticos de pacotilla; Mandela dejó a un lado las ambiciones personales, grupales y egocéntricas para contribuir a crear una nueva nación libre, moderna, poderosa, con justicia e inclusión, para la felicidad de su gente. Esa ha sido la verdadera enseñanza que dejó Mandela.

lunes, diciembre 02, 2013

Morir matando III

Cuando Hugo Chávez enfermó y empezó el declive vertiginoso de su proyecto socialista del siglo XXI, escribí un artículo que titulé “Morir matando”, inspirado en la hipótesis de que aún cuando estaba muriendo, el presidente Hugo Chávez prefería terminar de hundir a Venezuela en la miseria antes de considerar rectificar sus políticas públicas fracasadas hasta ese entonces y cambiar radicalmente  de rumbo para evitar el naufragio de la nación, al océano de la desesperanza.

Al nombrar a Nicolás Maduro como su sucesor, quién el 14 de abril de 2013 resulto llegar a la presidencia, tal como hubiese sucedido en un régimen monárquico; analizados los eventos antes y posteriores a su “coronación”, escribí el 2º artículo sobre el tema “Morir matando II”; puesto que interpreté, que Nicolás Maduro tampoco pensaba rectificar ni cambiar en un ápice el rumbo del proyecto original de Hugo Chávez, basado en la doctrina política del marxismo leninismo.

Las arremetidas iniciales y posteriores de Maduro, aunadas a los arreglos con la empresa Polar y su dueño Lorenzo Mendoza, entre otros, para sacar al país de la crisis; en mi opinión fue una jugada de distracción para un gobierno que continúa boqueando por  falta aire fresco, debido a continúa  sumido en una muerte terminal lenta, que no termina de advertir ni piensa en rectificar.

Los recientes eventos protagonizados por Nicolás Maduro para pretender resolver la corrupción y crisis económica de Venezuela, con soluciones tales como: a) solicitar una Ley Habilitante, b) ordenar a la población el saqueo de comercios como castigo a sus propietarios por tener sobre precios en los artículos, c) pretender obligar a los comerciantes a vender a “precios Justos” según el criterio del régimen, d) multiplicar los puntos de vigilancia en los comercios para garantizar ”justicia” en los precios, e) importar  directamente a través de Mercal los artefactos electrodomésticos para garantizar en el país el abastecimiento de éstos, f) instaurar por decreto, en complicidad con la descarriada Asamblea Nacional,  EL PLAN DE LA PATRIA 2013/2019, según el cual Hugo Chávez pensaba profundizar en el socialismo del siglo XXI.

Aun, con las señales económicas evidentes que se viven en Venezuela, el liderazgo del régimen insiste tozudamente en ignorar el rotundo fracaso de las políticas macro económicas que el régimen viene aplicando en la nación, a sabiendas de que iban a un inminente fracaso.

Si a eso sumamos que la producción de petróleo ha mermado en un millón o más de barriles por día, los precios del petróleo tienden a la baja, los formidables descubrimientos de petróleo en otros países que podrían saturar al mercado mundial, la falta de proyectos en Venezuela y la inviabilidad económica de realizarlos, la descontrolada deuda de Venezuela,  la dependencia cada vez mas mayor de la población del gobierno y la iniciativa privada está cada vez más acorralada; tendremos que concluir, que un tsunami económico gigantesco amenaza a Venezuela.


Aún ante esta trágica situación, el régimen continúa oídos sordos, jugando al absurdo socialismo y al derrotado comunismo, razón para pensar que es irresponsable y suicida, y prefiere MORIR MATANDO, que virar de rumbo 180 grados en la conducción del país y evitar así el indeseable naufragio que nos puede llevar a todos al fondo de un océano oscuro y desesperanzador.

lunes, noviembre 18, 2013

Modalidad delictiva electorera

Estafar abiertamente a los comerciantes para cumplir con su acostumbrada jornada, días previos a una jornada electoral, de “regalar” artefactos eléctricos y domésticos a los partidarios del chavismo para que continúen apoyando a ese grotesco proyecto socialista populista del siglo XXI, es la nueva modalidad que el régimen de Venezuela acaba de poner en práctica, para continuar con la destrucción institucional, política y moral del país.
Con la excusa de que comerciantes (algunos casualmente simpatizantes del régimen) están abusando escandalosamente con la fijación de precios a artículos no regulados, el presidente de la república, Nicolás Maduro instruyó al ejército y aupó a los simpatizantes del chavismo para que saquearan a la empresa DAKA y rematasen a precios muy por debajo de los existentes, todos los artículos existentes en los anaqueles de dicho negocio. Las imágenes aparecidas son grotescas y aberrantes, dignas de una nación bananera del tercer mundo.
Como es sabido, el régimen venezolano viene practicando desde hace varios años, la costumbre de “regalar” artefactos electrodomésticos a un sector muy especifico de la población, unos días antes de la realización de una disputa electoral. 
Se ignora cuánto se gasta en estos eventos, pero se supone que son cifras multimillonarias que provienen de fondos específicos que tiene el régimen destinado a estos actos totalmente ilícitos, que se producen ante la vista gorda de los demás organismos del Estado venezolano. Son tan descarados los “camaradas”, que a estos gastos los califican y clasifican como de inversión social.
Ante la situación económica caótica que vive Venezuela por la reducción drástica de los ingresos, la merma en la disponibilidad de dólares, el aumento gigantesco de las deudas y el colapso del aparato productivo, como consecuencia de la forma irresponsable como el régimen ha conducido la economía y las políticas públicas, han obligado a éste a utilizar otra forma de subsidiar a estos sectores populares, para lo cual han decidido que éstos gastos los subsidien los comerciantes “tramposos” para cumplir su compromiso de ofrecer dádivas generosas a lo “Robin Hood”, para la compra de votos. El presidente continúa anunciando medidas drásticas de intervención a otras empresas y las está obligando a que ganen lo que el régimen piense que es “justo” ganar.
Todo indica que la propiedad privada estaría en vías de desaparición y las libertades a punto de ser suspendidas, tal como es costumbre en las naciones que practican el sistema político comunista. Realmente la situación es de mucha incertidumbre y de malestar generalizado alimentado con toda clase de rumores y expectativas sobre los escenarios políticos factibles de ocurrir.

Las próximas semanas previas a las elecciones municipales serán de gran tensión para el venezolano dada la forma violenta e ilícita como el régimen pretende resolver los problemas económicos y sociales. Ahora, con la ley habilitante aprobada a lo “macho” y según palabras de N. Maduro “no lo para nadie”, las posibilidades de que se produzcan mayores abusos del régimen son enormes. Esperemos, analicemos y veremos cómo sobrevivir. ¡Peor situación, imposible!

lunes, noviembre 11, 2013

El absurdo TABÚ de la privatización

Uno de los grandes tabúes en Latinoamérica es el de las privatizaciones de empresas que normalmente deberían ser desarrolladas, administradas y dirigidas por el capital privado en cualquier nación con un sistema de gobierno democrático.

No es en vano que la gran nación norteamericana de EE.UU., ha sido por muchísimos años la abanderada en desarrollo industrial, avances tecnológicos y en crecimiento económico, gracias a que permiten que el capital privado se encargue de crear industrias, para éstas que produzcan bienes y servicios y contribuyan con la economía del país, paguen sus respectivos impuestos, y además contribuyan en educación, deportes y en necesidades sociales básicas del pueblo norteamericano.

Por esta peculiar y lógica delegación de tareas, donde el capital privado se encarga del desarrollo económico y el ESTADO se encarga de garantizarlo, facilitarlo, guiarlo, regularlo y establecer leyes y controles para evitar excesos, a los EE.UU. les ha ido muy bien, yo diría que excelente.

Después de dos siglos de liberados de los imperios que nos invadieron en la época de la colonia, los latinoamericanos no hemos querido aprender las cosas positivas de los EE.UU., que nos hubiesen permitido liberarnos económicamente y tener mejores resultados y oportunidades de crecimiento en general. Pareciera que nuestro rol es el de criticar y bloquear sin sentido, las iniciativas de los norteamericanos,  viendo solo el lado oscuro de éstos e ignorando su lado bueno.

Pudiera afirmarse, que el rol del Estado norteamericano es mucho menos ambicioso que el rol de la mayoría de los Estados latinoamericanos, muchos de los cuales se convierten erróneamente en “totalitarios” y además pretenden inmiscuirse en todas las actividades de la vida nacional de cada país, sin dar respiro a las actividades, la creatividad e iniciativas privadas, las cuales pretenden controlar férreamente, como si el país les perteneciera en exclusividad  a los políticos.

En Venezuela vivimos una "socialización" extrema de la economía y de la política. Pereciera que el modelo a seguir es el cubano, cuya economía socialista está por los suelos y su sistema político comunista es el más represivo, perverso y autoritario en toda Latinoamérica.

El gran orgullo de la revolución cubana es el de haberse liberado del capitalismo, y como nación sentirse “soberana”, sin importar el hambre y penurias que vive silenciosamente su población adoctrinada y apaciguada a golpe de fusilamientos. El gobierno venezolano trabaja intensamente en lograr el objetivo cubano y quizás emularlo. Una verdadera locura cuyo costo es ya excesivo.

Hablar en Venezuela de privatización y economía de libre mercado es algo parecido a un gran tabú. La versión del gobierno sobre privatización y economía libre de mercado es distorsionada y satirizada constantemente. Es divulgada a sus seguidores y a toda la nación por televisión, radio y prensa. La campaña pareciera ser tan efectiva, que ni a lo oposición se le ocurre hablar de privatizar industrias y empresas estatales quebradas que dan pérdidas, por miedo a que les califiquen de oligarcas y en definitiva se ahuyenten los votos de quienes tienen miedo a ésta.

Pareciera que el rendimiento económico, la generación de empleos, la productividad, las ganancias, el crecimiento, la producción, costos justos de producción y demás indicadores económicos usuales en las empresas del sector privado, son eclipsados por la palabra “nacionalización”, que como sabemos implica “subsidio”, “corrupción” y “pérdidas económicas.

En Venezuela existe excesiva demagogia en proteger en demasía al ciudadano mediante dadivas directas, o indirectas vía subsidio, en servicios tales como: Telefonía, alimentación, agua, electricidad, energía, hospitales, escuelas, universidades, peajes en autopistas, transportes públicos, aseo urbano, hoteles, líneas aéreas, teleféricos, etc. Con economía tan subsidiada e insincera ningún país puede desarrollarse adecuadamente. Sería más prudente y conveniente nacionalizar solo a empresas “estratégicas” y algunos servicios básicos. El resto de empresas  dejarlo a la inversión privada, para lograr mayor desarrollo industrial, pleno empleo, diversificar la economía, lograr mayores ingresos al país y permitir así sincerar salarios y precios y lograr mejor armonía económica, recuperando el valor real de nuestra moneda. Vaya TABÚ el que tenemos.

La siguiente es una tabla comparativa entre empresa privada y estatal  la cual se explica por sí sola. En ella se destacan las diferencias sustanciales entre ambos tipos de empresa, que no dejan lugar a dudas sobre las ventajas para el país de la empresa privada sobre la empresa estatal.


FACTORES COMPARATIVOS ENTRE EMPRESA PRIVADA VERSUS EMPRESA ESTATAL
FACTORES DE COMPARACIÓN
TIPO DE EMPRESA
PRIVADA
ESTATAL
Accidentes de trabajo
Ocasionales
Comunes
Ausentismo laboral
Siempre Menor
Siempre Mayor
Calidad del personal
Privan los méritos
Priva la lealtad al gobierno
Calidad del producto/servicio
Por lo general mejor
Por lo general peor
Cantidad de personal
El óptimo necesario
Generalmente excesivo
Control de calidad
Por lo general bueno
Por lo general mediocre
Corrupción
Se controla la corrupción
Se facilita la corrupción
Costos de producción
Por lo general óptimos
Por lo general altos
Desarrollo de personal
Generalmente bueno
Por lo general inexistente
Gerencia
Por objetivos, la mejor
Politizada y mediocre
Impuestos sobre la renta
Cumplimiento  cabal
Generalmente en mora
Mantenimiento
Generalmente programado
Generalmente improvisado
Nuevas inversiones
Cuando hacen falta
Politizada y lenta
Productividad
Generalmente alta
Generalmente baja
Rentabilidad
Mayormente rentable
Por lo general da pérdidas
Seguridad laboral
Estable
Inexistente
Tamaño de la empresa
Depende de la demanda
Depende de los “guisos”
Tecnología
Generalmente actualizada
Generalmente desactualizada

martes, noviembre 05, 2013

La engañosa polarización en Venezuela

Desde el mismo inicio del gobierno de Hugo Chávez, en Venezuela se viene hablando y aceptando que existe una polarización ideológica entre la ciudadanía del país. Quizás al principio de este gobierno, cuando se hablaba de democracia y de valores democráticos se hubiese podido aceptar esa engañosa apreciación de que vivíamos en un país polarizado.

Han pasado 15 largos años desde entonces y en Venezuela se sigue hablando de polarización, la cual se me ha ocurrido calificarla de engañosa, porque para mí no existe tal polarización. Mi principal argumento para negar tal polarización, es el de que para que exista polarización ideológica en un país, este debe vivir en plena y real democracia.

En países maduros y desarrollados como los de EE.UU., Inglaterra, Francia, Italia, España, etc., por solo nombrar algunos, se puede hablar de polarización, que a lo largo de su vida electoral, se turnan los gobiernos dependiendo de la eficacia de estos en el poder. La actividad política de éstos, se desarrolla entre conservadores y liberales, entre izquierdas y derechas, o entre demócratas y republicanos. Estos son países que viven eternamente polarizados ideológicamente, pero viven en plena democracia, lo cual establece una diferencia bien clara respecto a la situación de Venezuela.

Cuando se habla de polarización política en un país democrático, existe una decisión sincera y desinteresada por parte de la ciudadanía para preferir alguna de las dos tendencias. Por lo general, la decisión se toma por el convencimiento pleno  de esta persona sobre cual considera ésta es el mejor programa de gobierno que ofrecen ambas tendencias.

Usted jamás verá en estos países mencionados arriba que los partidos políticos regalen artefactos domésticos a los votantes para comprarles la conciencia y voten por su preferencia. Jamás se verá a gobiernos en ejercicio pedirle a sus empleados públicos que voten por el gobierno so pena de despedirlos. Jamás se verá a un gobierno despedir a un empleado porque sospecha que voto por el otro candidato.

Decir que Venezuela está dividida entre comunistas y/o socialistas y demócratas siempre ha sido incierto y engañoso. Antes de que Hugo Chávez se declarara marxista leninista y abrazar la causa del socialismo, que el caso de Venezuela es un simple comunismo el que pretenden imponer, el venezolano prefería la democracia  al comunismo o marxismo leninismo en un 80%.

Lamentablemente, la misma ignorancia del pueblo, aunada a sus inmensas y numerosas necesidades, tiene la costumbre y preferencia de votar por quién les ofrezca más.  En el caso actual, han preferido votar por el gobierno, dada la cantidad de dádivas que recibe a través de  programas de ayuda diseñados y dirigidos claramente a los más necesitados, lo cual ha establecido una especie de dependencia paternalista del gobierno. Esta persona no está votando por una ideología comunista, está votando para alimentar, vestir y educar a su familia. Tiene temor a que los próximos gobiernos cambien estas líneas de políticas públicas por otras desconocidas que les excluya y les nieguen esos beneficios logrados con el chavismo.

Es engañoso hablar de polarización en la actual Venezuela, cuando los poderes del Estado tales como la Asamblea Nacional, el CNE, la Fiscalía, el TSJ,  la Defensoría del Pueblo,  y la Contraloría estén secuestrados por el Poder Ejecutivo y sigan al pie de la letra las directrices emanadas de éste.

Es incorrecto hablar de polarización entre el gobierno y la oposición, cuando el sector gubernamental viola la constitución de la república y el otro lo respeta y acata. Es incorrecto hablar  de polarización, cuando la justicia venezolana acusa y condena a un diputado para sacarlo de la Asamblea Nacional y convocar a su suplente, para que éste supuestamente, vote por la ley habilitante que solicitó Nicolás Maduro. Es incorrecto hablar de polarización, cuando el presidente de la Asamblea Nacional exhorta a la militancia chavista a tomar aquellas empresas que se nieguen a trabajar con pérdidas, y/o incumplan con exigencias caprichosas del gobierno.

Podrán existir polarizaciones ideológicas entre izquierdas y derechas, entre republicanos y demócratas, entre conservadores y liberales en países democráticos. Es lo que por lo general las costumbres y tendencias indican.

Jamás se podrá observar polarización ideológica entre comunismo y democracia. El comunismo fue políticamente derrotado nivel mundial a finales del siglo pasado. Por sus altas deficiencias e inviabilidad económica de perdurar sosteniblemente en el tiempo es de esperarse que nunca jamás se vuelva a convertir en una amenaza para el mundo civilizado y democrático.

Tal es el caso de la engañosa polarización que se pretende disfrazar en Venezuela, entre democracia y comunismo.  Desde hace varios años el gobierno se declaró marxista leninista e intento y aún lo sigue intentando en cambiar la constitución democrática de Venezuela, para convertir a Venezuela en un satélite comunista del gobierno de Cuba. Hasta ahora su proyecto revolucionario comunista les ha funcionado a medias.

Para mantenerse en el poder, han coartado derechos y libertades, han militarizado a Venezuela, se han adueñado de instituciones como el Banco Central y PDVSA para mantener un flujo económico suficiente de dinero que les permita comprar conciencias internas y externas para implantar su tan ansiado comunismo. En tales condiciones de secuestro, es imposible hablar de polarización.

Sin embardo, cometieron dos grandes torpezas que les está costando mantenerse en el poder por mas tiempo. La primera, haber destruido el aparato productivo de Venezuela, preparando el terreno para la nacionalización de todas las industrias del país. El segundo, haber destruido la gallina de los huevos de oro conocida como PDVSA, sin la cual es imposible financiar tal proyecto.


A partir de allí, lo demás desastres han venido como consecuencia directa de estos dos grandes errores. Las indetenibles devaluaciones, los endeudamientos desbocados, la inexorable inflación, el alto costo de la vida, la falta de dólares y el deficiente control cambiario, siguen avanzando inexorablemente. Por lo anteriormente expuesto hablar de polarización es engañoso. 

lunes, octubre 28, 2013

La costosa y estéril publicidad de PDVSA

Siendo PDVSA una empresa estatal definida como socialista, popular, roja rojita, cuyo dueño, es la República de Venezuela y su administrador es el gobierno actual en el poder; este último declarado furibundo enemigo del capitalismo, o sistema económico de libre mercado; sigo sin entender el porqué PDVSA se gasta una enorme cifra anual en publicidad, cuya contabilidad se hace difícil de realizar. ¿Para qué? ¿Con qué fines se hace? ¿Qué se persigue? ¿A quién va dirigida?  ¿Qué beneficios ofrece a la empresa tal publicidad?

Un ilustrativo ejemplo de esta anomalía es el patrocinio de PDVSA a Pastor Maldonado, con un pago anual de 29 millones de libras esterlinas a “Williams”, por el padrinaje de esta empresa automovilista al referido piloto, quién por cierto lleva 2 años continuos de desastrosa participación en fórmula I. Esto excluye los viáticos y gastos generales por un monto de 20 millones de dólares anuales que PDVSA le financia al piloto.
 
Así como el caso anterior, se pueden mostrar cientos de ejemplos de publicidad de PDVSA a favor de deportistas, cineastas, músicos, artistas, políticos, medios de comunicación, entre muchos otros afortunados vividores a quienes PDVSA patrocina para vender su imagen de empresa socialista a la que le importa un bledo el propio pueblo venezolano. Sin embargo, la publicidad explicita sobre sus experticias, logros, avances, rendimientos económicos y fortalezas administrativas u operacionales, brillan por su ausencia por falta de méritos.

No tiene sentido publicitar tanto, para informar sobre las bondades y fortalezas que según la publicidad son atribuibles a la PDVSA actual. Los venezolanos tenemos un claro criterio sobre lo que significa PDVSA. Esta empresa tiene el monopolio de la venta de aceites, gasolinas, y otros productos del petróleo que se comercializan en el mercado interno, por lo tanto, PDVSA no tiene con quién competir nacionalmente, si ese fuese el caso. Si la intensión es la de atraer la atención de la ciudadanía para que se interese más en PDVSA, y solicite  empleo dentro de su organización, tampoco tendría sentido, puesto que no existe una cantidad importante de  vacantes que justifique este altísimo costo. Además, PDVSA es excluyente y solo emplea a rojos rojitos.

A nivel internacional, la inversión es más costosa y estéril, ya que los mercados están bastante estudiados, planificados y controlados como para pensar que con publicidad los clientes puedan cambiar de suplidores de petróleo y/o de sus productos derivados, por efectos publicitarios.

Llamar la atención sobre PDVSA a objeto atraer capitales para futuros desarrollos petroleros, la publicidad es aún más estéril, puesto que la red de información que tienen los inversionistas a nivel mundial, para mover sus capitales a las regiones del mundo, les permite conocer con bastante precisión, el estado financiero, administrativo y operacional en que se encuentra PDVSA.

Quizás, la única publicidad que pudiera justificar PDVSA a nivel internacional, sería la de promocionar a la CItgo en los EE.UU., puesto que es la dueña de esta empresa, la cual compite con otras empresas internacionales en ese país para la venta y distribución de sus productos derivados del petróleo. No obstante, en tal caso la publicidad sería orientada hacia Citgo, no hacia PDVSA.

Una empresa como PDVSA debe dedicar sus inversiones y gastos en: mejorar su organización, invertir en proyectos de inversión económicamente rentables, lograr la excelencia en la selección y formación de su  personal, dotarse de las mejores tecnologías de punta en investigación y desarrollo de operaciones, en cultivar y optimizar sus fortalezas; y por más importante aún, debe ser muy eficaz en la calidad de sus decisiones. La mejor publicidad que una empresa pueda desarrollar, es la de lograr la excelencia en su administración y gestión para óptimos resultados.

En estos 14 años en que PDVSA ha sido administrada por el gobierno socialista del siglo XXI, los resultados han sido más que catastróficos. En primer lugar, PDVSA ha sido erróneamente utilizada como emblema político de la revolución bolivariana, se ha prestado para financiar la compra de conciencias a nivel mundial, para apalancar un apoyo político que permitiese transformar a Venezuela en una nación socialista, aun en contra de la voluntad de la mayoría de sus habitantes.

Utilizando a PDVSA, como caja chica del mismo, se ha intentado vender al venezolano y al resto del mundo, un proyecto político socialista como bueno y conveniente para Venezuela, cuando éste ha fracasado estruendosamente en otras latitudes del mundo. Ese proyecto político denominado “socialismo del siglo XXI”, ha resultado en un enorme fiasco político, económico y social, para Venezuela.

La imagen de PDVSA ante el mundo es hoy día de desolación, de fracaso, de endeudamiento atroz sin resultados petroleros a la vista, de improvisación, de retroceso en su capacidad de gestión, de mediocridad  generalizada, de falta de credibilidad, de morosidad inusitada en sus pagos, de desconcierto en la toma de decisiones, de dispersión de sus esfuerzos, de ausencia total de cultura y valores que en el pasado fueron orgullo de la empresa. Pareciera que PDVSA ha perdido el norte de lo que una vez fue la razón de su existencia.

Si lo que desea con esos gastos multimillonarios de PDVSA en publicidad es “levantar” la imagen de la empresa, el esfuerzo será estéril. No se puede levantar el nivel de competencia de una empresa con mera publicidad. Sobre todo, si su deterioro  es de todos conocido.

Es indignante ver por televisión nacional y extranjera, esas impresionantes y costosas cuñas pagadas por PDVSA en dólares sobre diferentes actividades y motivos de la vida nacional, mientras por otro lado, vemos al engorroso proceso de entrega de divisas destinadas para la compra de alimentos y artículos de primera necesidad que el país necesita y dejo de producir, razón por la  que hoy día los tenemos que importar en su casi totalidad. Me pregunto: ¿A quién beneficia en realidad, esa costosa y estéril publicidad de PDVSA?.


Para finalizar, una frase famosa alusiva al tema “publicidad“: “Si los anunciantes se gastaran la misma cantidad de dinero en mejorar sus productos de lo que se gastan en anunciarlos, ni siquiera necesitarían anunciarlos”. Will Rogers.

lunes, octubre 07, 2013

La degradación de la FANB

Entristece e indigna al venezolano demócrata, leer en los medios de comunicación nacionales e internacionales, actos escandalosos sobre maltrato humano a la población civil por militares, actos frecuentes de corrupción, su apoyo incondicional a las FARC, su involucramiento en diversos crímenes, su participación creciente en el narcotráfico, la dejadez con la que han actuado ante la entrega del país al comunismo y los pronunciamientos políticos ilegales que involucran a muchos de los militares del alto mando de la FANB de Venezuela.

Ante una Fuerza Armada Nacional definida demagógicamente como “Bolivariana” por el régimen actual, altamente politizada y corrupta, la indefensión de la patria llegó a extremos insoportables e inaceptables que no podemos, seguir ignorando por mucho tiempo más, so pena de caer en una espiral caótica de deterioro físico y moral que nos puede llevar a la anarquía absoluta en el país.

Esta degradación de la FANB, se explica por la decisión del gobierno de declararse marxista leninista, y pretender instaurar en Venezuela un sistema político, social y económico comunista, para lo cual el control político de las FANB fue y sigue siendo indispensable.  Como consecuencia de esto, algunos excelentes militares institucionalista han salido antes de tiempo de la FANB, otros han sido expulsados, por no aceptar esta imposición. Muchos siguen adentro, pero descontentos.

La “revolución bolivariana”, siempre se ha definido como cívico militar y ha logrado que el alto mando de la FANB se subordine dócilmente al gobierno con argucias de todo tipo, entre las que predominan; el adoctrinamiento, la corrupción y la implantación de políticas de ascensos ilícitas de lealtad al régimen. Pareciera que la corrupción se ha incrementado y el deterioro moral ha avanzado más rápido dentro de la FANB, en la cual pareciera que no existiesen límites judiciales ni morales para las actuaciones ilícitas de los grupos corruptos que operan dentro de ésta.

Tal es el grado de subordinación de las FANB al proyecto político del gobierno, que los cubanos han logrado penetrar y actuar masivamente en actividades que competen exclusivamente a personal venezolano, lo cual sucede ante la mirada cómplice de la FANB y el rechazo de militares institucionalistas dominados por el temor. Militares cubanos dando órdenes e instrucciones a militares venezolanos, pareciera ser algo común y permitido dentro de la FANB.

Cuando observamos el puente aéreo que existe entre Venezuela y Cuba, para tratar todo tipo de asunto o estrategias; hace pensar a muchos, que el verdadero poder del gobierno venezolano se ha trasladado a Cuba. Todo ello, sin protestas ni posturas nacionalistas de nuestros militares que no cuestionan ni censuran tales conductas villanas.

El presidente venezolano viajando en línea aérea cubana, cuando Venezuela posee línea aérea bien dotada y además posee avión presidencial bien costoso por cierto, sobre cuyo estado nadie se atreve a opinar por temor a represalias. Esto es tan grave, que en Canadá al parecer no le vendían gasolina a la comitiva venezolana para re abastecer al avión en el que viajaba el presidente, porqué éste pertenecía a la república de Cuba, sobre la cual existen sanciones económicas impuestas por la comunidad internacional, por razones de todos conocidas.

Expertos internacionalistas señalan, que Venezuela ha descuidado negligentemente el reclamo limítrofe con Guyana,  al punto de haber perdido territorio supuestamente nuestro, tanto en tierra como en el mar, por razones que nadie se explica claramente.

Se ha calcado al carbón la posición anti yanqui del régimen dictatorial cubano de los Castro, y la hemos hecho nuestra. Incluso, la hemos radicalizado al extremo de ofender a los gringos grosera y públicamente sin ningún desparpajo, lo cual al menos los cubanos evitan hacer por decencia.

Llama la atención que cuando se trata de algún reclamo a los EE.UU, las FANB apoyan al gobierno, sin importar si éste tiene la razón. Expulsaron a la DEA y prohibieron sus vuelos de observación, sacaron a los militares que interactuaban con las FANB en asuntos castrenses, rechazaron su ayuda humanitaria cuando el deslave en el litoral central, los acusan de desestabilizadores sin pruebas concisas y precisas, los llaman gringos de mierda y emiten cualquier tipo de descalificativos contra éstos, expulsan a funcionarios de su embajada por sostener reuniones sociales, humanísticas y religiosas con venezolanos, rompen relaciones internacionales con ellos a pesar de ser nuestros mejores clientes petroleros, etc.

En todas estas anomalías, la FANB ha podido intervenir, cuestionar o plantear su inconformidad en cada una de ellas y nada de eso ha sucedido. Ello demuestra la solidaridad manifiesta de la FANB con el gobierno y el comunismo, así como su alejamiento de la constitución respecto a su deber de defender la democracia y la soberanía del país, tal como se exige con claridad en la constitución.

Sin definición aún sobre el destino incierto del país, me atrevo a afirmar que la primera y urgentísima tarea que debe desarrollar un nuevo gobierno ciertamente democrático en Venezuela, debería ser la de reorganizar y limpiar a la FANB de tanta basura que lleva por dentro. No deberían existir excusas de ningún tipo para ignorarlo y no hacerlo, puesto que las fuerzas institucionales y morales que aún conviven dentro de la FANB, viven y sufren esta situación dentro de ella, e igualmente lo reclaman. Además, esta es  una necesidad nacional apremiante para salvar al país de su autodestrucción, por ambiciones personales de un grupo de aventureros y villanos.

Los tiempos por venir estarán signados por la (el): inteligencia, tecnología, globalidad,  productividad, diplomacia, intereses económicos nacionales, desarrollo industrial y comercial,  justicia social, respeto a los derechos humanos y pluralidad ideológica; razones éstas para re diseñar a la FANB, a objeto de que contribuya con el poder político civil, a lograr los objetivos y metas de estas nuevas realidades que exige el mundo en general y Venezuela en particular.


En el futuro cercano el país demandará de militares idóneos y ejemplares, prestos a contribuir con los gobiernos democráticos de turno en lograr retos necesarios para el crecimiento y desarrollo del país. En consecuencia, se requiere de una sólida institucionalidad dentro de la FANB, amplia preparación, modernos conocimientos castrenses, alta moral y unidad solidaria con los factores de la sociedad venezolana, para lograrlo con éxito en el menor tiempo y al menor costo posible.