miércoles, abril 26, 2017

UN PLEBISCITO PARA VENEZUELA

                                           
El propósito de la oposición mayoritaria al régimen dictatorial de Venezuela es el de continuar protestando, hasta que se re-establezca la democracia en el país y se puedan realizar elecciones generales adelantadas, lo más pronto que sea posible. Los más radicales, exigen la salida inmediata e incondicional del régimen del poder, para realizar elecciones generales inmediatas y nombrar a un nuevo gobierno. El propósito del régimen, es el de continuar en el poder a como dé lugar, hasta la fecha final del periodo de su mandato a cumplirse en diciembre de 2018, realizando antes elecciones de gobernadores y municipales, durante 2017, en fechas desconocidas al presente.

Mientras tanto, el país sigue prácticamente paralizado en sus actividades comerciales y productivas, que causan cuantiosas e irrecuperables pérdidas económicas al país, incuantificables por ahora. El tan mencionado y viejo diálogo, aún sigue vigente entre las estrategias y mentes de los líderes del gobierno del régimen. Del lado de la oposición, pareciera que éste dialogo ha muerto y nadie se atreve a mencionarlo, debido a las malas y amargas experiencias anteriores cuando se ha intentado. Como en una partida de dominó, pareciera que el juego político se ha cerrado, a la espera de la claudicación de alguno de los dos bandos en pugna.

La oposición sigue llamando a marchas y actos de protestas; mientras que el gobierno amenaza con armar al pueblo chavista, y lanzarlo contra la gran mayoría opositora en el caso de que lo considere necesario. Mientras tanto, siguen las bombas, los atropellos, los saqueos, las muertes, los vandalismos, las declaraciones, las amenazas, los francotiradores, los colectivos y las medidas grotescas y excesivas de las fuerzas del gobierno contra tales manifestaciones políticas pacíficas. Los muertos se cuentan por cientos, mientras las detenciones se estiman en miles, de las cuales muchas son ejecutadas sin pruebas, ni comprobantes de delito alguno.

El presidente dictador de la república Nicolás Maduro, amenaza y adelanta supuestas acciones futuras, que desconocemos; entre las cuales, renunciar a la OEA pareciera ser una de éstas. Los del lado opositor, nos preguntamos, por qué la OEA, aún no se ha pasado la carta democrática a la dictadura de Venezuela. Por mucho menos de lo que hizo Cuba, sancionaron a la Isla con la misma carta democrática.

Dentro de este cuadro de expectativas, amenazas, especulaciones, supuestos y soluciones; y vista la situación real de que ninguno de los dos bandos enfrentados, “el dictatorial y el democrático” no claudicarán ni darán su brazo a torcer, se me ocurre la idea; de que el régimen llame a un plebiscito nacional, en el cual el gobierno pregunte al pueblo, si desea que este régimen chavista siga gobernando a Venezuela. Ciertamente, eso se intentó cuando la oposición solicitó un referéndum al presidente Nicolás Maduro, y este fue saboteado en noviembre 2016, entre el CNE y le TSJ, con la complicidad del Poder Ejecutivo.


Dado que el gobierno persiste e insiste en que tiene un pueblo mayoritario que le apoya, esta sería una buena oportunidad de que compruebe con hechos irrebatibles, de que aún goza de esa popularidad que cacarea. Pienso que esa sería una salida democrática, justa y consensuada entre dos grupos de venezolanos enfrentados e ideológicamente incompatibles que, mediante esta electoral salida propuesta, podríamos dilucidar quién de los dos tiene la razón, y así evitar una guerra civil a punto de iniciarse, de no lograr soluciones como la propuesta.  Las razones y argumentaciones están a la vista. Además, pienso que la comunidad internacional estaría dispuesta y abierta a poyar tal solución, para beneficio de Venezuela de la región y de toda América. 

lunes, abril 10, 2017

Con éste gobierno, no habrá mas elecciones en Venezuela

ANTECEDENTES.
Con este gobierno dictatorial, no habrá más elecciones en Venezuela. He llegado a esa conclusión después de analizar el porqué de esa afirmación, con solo utilizar la simple lógica, la cual siempre utilizo en mis análisis. Durante la época en que el chavismo era mayoría, y hasta se hablaba de que Venezuela estaba polarizada en dos sectores; el sector chavista y el sector opositor. Entre ambos sectores políticamente opuestos, se intercalaba el sector conocido como el de los ni nies, que se calificaban de imparciales.
Uno de los propósitos del chavismo, era el de mantener esa alta popularidad inicial del proyecto denominado “la revolución bolivariana pacífica pero armada”, para lo cual mantenía y mejoraba las misiones de ayuda “humanitaria” para el sector chavista y ni nies que se beneficiaban y aun se benefician de esas dádivas que ofrece el gobierno, para mantener parte de su popularidad y el poder en Venezuela.
Otra artimaña, fue la de tomar ilegalmente a empresas privadas y entregárselas a sus acólitos para que las administrasen como cooperativas, estatales. Como si fuera poco, el chavismo duplicó la burocracia gubernamental. De 16 ministerios que existían, en la actualidad existen unos 32, que prácticamente duplicaron la carga burocrática del gobierno, hasta ahora desconocido para los venezolanos. De esa manera aumentaban el aparato burocrático, el cual debe estar por los 4 millones o más, de empleados y dependientes económicamente del gobierno. Como se ha visto a lo largo de estos larguísimos 18 años de chavismo en el poder. A esos 4 millones o más de empleados, prácticamente les obligaban a votar por el chavismo, so pena de despedirlos de sus empleos, o quitarles los activos que les habían vendido a precios irrisorios. Autos, neveras, cocinas, casas, acondicionadores de aire, becas, viajes, etc. Era la época de la abundancia, que le permitía al gobierno administrar el presupuesto de la nación a su simple albedrio, puesto que no han existido controles administrativos para ningún tipo de gastos ilimitados de parte del gobierno. Tan es así, que muchas de las ayudas al exterior para sus “allegados políticos” se hacían en maletines llenos de dólares, sin control alguno.
Es cierto, que la mayoría de las elecciones entre los años 1999 al 2013, año en que muere el ex presidente Hugo Chávez, las ganó el chavismo; con dos grandes excepciones. El plebiscito realizado para enmendar la constitución y facilitarle al chavismo la conversión de Venezuela en una república comunista, y la elección presidencial de Nicolás Maduro, en la cual se demostró que el ganador fue el candidato opositor Enrique Capriles Radowsky, quién solicito re-conteo de las actas, debido a inconsistencia entre los votos y los resultados en las planillas, el cual le fue negado.
El chavismo, post muerte de su creador, sufrió severos cambios, a causas de dos factores primordiales, que se presentaron inesperadamente. El primero fue la muerte de su líder y fundador, Hugo Chávez Frías, quién no tuvo otra opción que nombrar directamente a un sucesor de confianza, absoluta que continuara con el proyecto de la revolución bolivariana. Es de destacar, que el candidato designado por Hugo Chávez, Nicolás Maduro, fue instruido, para que continuara con el proyecto chavista sin cambiarle su orientación marxista leninista; instrucciones que fueron totalmente respetadas y radicalizadas por éste último, hasta la fecha.
El otro factor externo a la revolución, fue el desplome de los precios del petróleo, que cayeron a prácticamente la mitad de los precios de venta que venían funcionando desde hacía más de una década en el mercado internacional. A partir de entonces, el proyecto de la revolución bolivariana, cayó en picada, sin que el chavismo pudiera hacer nada al respecto, para evitarlo. Intentaron buscar culpables dentro del sector del sector privado y/o de la misma oposición, hablando de una guerra económica ficticia existente aupada por estos factores, para negarse a reconocer su culpabilidad en sus gestiones administrativas. Se hicieron pantomimas políticas de preocupación por la situación, típicas del chavismo, pero evidentemente, las soluciones que se proponían, no acertaban dar con la recuperación económica del país. Jamás han admitido ser culpables del daño económico hecho por ellos al país.
La mayoría de los economistas de calidad y experiencia, venezolanos y extranjeros, daban mensajes a la presidencia de intentar un cambio en el modelo económico, y éste el gobierno se burlaba y hablaba de mayor radicalización en el sistema económico socialista. Es decir, mayor estatismo, control de precios e intervencionismo del Estado en el sistema económico del país.
LA CORRUPCIÓN.
La corrupción, en el chavismo no ha sido un fenómeno nuevo ni un caso aislado, ni un descuido del gobierno. Ha sido una estrategia del chavismo, para controlar a sus líderes y mantenerlos fieles al proyecto político. Tenemos varios casos de desertores del chavismo, que huyen de éste y se van al exterior, puesto que tienen cuentas pendientes con la justicia y por varios motivos, disintieron del gobierno, y que de quedarse en Venezuela estarían en las cárceles, por delitos bien tipificados que el mismo gobierno tiene acumulados en su contra.
El caso PDVSA es un ejemplo de la destrucción administrativa, operacional, y moral que logró que la corrupción se instalara dentro de esa empresa; a tal punto, que se ignora la cantidad de pérdidas financieras de la nación por motivos de corrupción y malas praxis administrativas.
Se habla de cientos de miles de millones dólares, que fueron a parar a los bolsillos de particulares, testaferros, allegados al gobierno, y empleados de PDVSA, por actos de corrupción. Algunos casos han sido detectados por los EE.UU., otros casos por diferentes razones siguen sin resolver. Existen muchos casos de corrupción, aún por determinar.
Se ignora cuantas perdidas económicas ha habido por corrupción en PDVSA, Cadivi, y en el Banco Central. El control de cambio, ha enriquecido tanto al gobierno como a gran parte de sus líderes y particulares, al comercializar los dólares del cambio oficial de 10 BS./US$, en operaciones secretas que los venezolanos desconocemos hasta el presente.
La corrupción en la compra de comida al exterior, excede a la imaginación de los venezolanos. Se piensa que es voluminoso el monto de pérdidas por corrupción es este renglón. Sobre todo, cuando la crisis se ha manejado a discrecionalidad del gobierno, mediante las leyes habilitantes que ha utilizado para tomar decisiones ejecutivas sin tener que participarle a ninguno de los controles que por ley deben existir para estos casos.
NARCOTRÁFICO.
Nadie, excepto los líderes del gobierno conocen del alcance gigantesco de las actividades del narcotráfico en Venezuela y el exterior. Se habla de cientos de toneladas al año que se trafican desde Venezuela. También se habla del uso de aviones, valijas diplomáticas y barcos de la armada y el gobierno en esta sucia actividad. Los EE.UU. tienen una lista de los narcotraficantes más connotados de Venezuela incursos en estas actividades delictivas. Establecer la actividad del narcotráfico en Venezuela, con el propósito de hacer daño a la sociedades norteamericanas y europeas es un imperdonable error, cometido por el marxismo leninismo establecido en Venezuela, que debe ser enmendado y castigado. Ningún otro propósito, tampoco lo justifica.
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA.
Hasta el año 2015, la Asamblea Legislativa fue un bastión del chavismo, cuyo único propósito, era el de colaborar con el poder ejecutivo en todas aquellas actividades ilícitas que necesitaban del visto bueno para realizarlas impunemente sin ningún control ni, revisión, ni aprobación para proceder y darle luz verde. Una situación de verdadero paraíso para un gobierno corrupto e ilegitimo como el del chavismo.
Esta situación duró la tontería de 15 años; durante los cuales la Asamblea Legislativa no tuvo ningún desacuerdo político ni administrativo con al poder ejecutivo; aprobándoles cuanta tramposería fuese presentada ante la AL para darle el visto bueno al gobierno para proceder impunemente.  Es decir, un paraíso fiscal envidiable para UN GOBIERNO FORAGIDO.
Por ello, era imprescindible para la oposición, ganar las elecciones parlamentarias de diciembre del 2015. Ese poder parlamentario es clave en toda república democrática, por ser electos directamente por el pueblo, y por supuesto, los resultados electorales de tal contienda, son un reflejo de la representativo popular de los diferentes partidos que participan. El triunfo electoral de la oposición fue glamoroso y determinante. Se había logrado obtener los 2/3 de los diputados para la mayoría absoluta que ansiaba la oposición.
Las alarmas sonaron en toda la nación. Los chavistas raudos y veloces se las ingeniaron para elegir a destiempo e ilícitamente, a varios representantes pendientes por elegir, como miembros del Tribunal Supremo de Justicia, antes de que la Nueva Asamblea Legislativa pudiera hacerlo, a finales de año 2015. puesto que les correspondía moralmente y por ley hacerlo.
Este fue el principio del final bochornoso protagonizado por el chavismo, utilizando al TSJ, como un diabólico aliado para inhabilitar en sus funciones legales a la nueva Asamblea Legislativa electa legítimamente por el pueblo, la cual no ha podido actuar ajustada a derecho como corresponde a su legalidad. Es decir, el gobierno no habilitará jamás a la nueva AN, por inconveniente, para el funcionamiento forajido del gobierno. Así como aseguro, que con este gobierno jamás habrá otra elección, puedo asegurar, que la Nueva Asamblea Legislativa jamás ejercerá sus funciones parlamentarias, como corresponde ante la constitución y las leyes. Es decir, no la dejaran ejercer sus derechos, los otros poderes del estado, secuestrados por el poder ejecutivo, con la ayuda de las FANB.
POLÍTICA INTERNACIONAL.
Venezuela ha sido un aliado de la democracia, del estado de derecho, de la justicia y de las libertades, y no justifica el acercamiento político del actual del gobierno chavista a países con gobiernos ajenos a nuestra ideología política. No somos ni seremos marxistas leninistas.  No somos ni estaremos del lado del terrorismo yihadista o musulmán, u otro tipo de terrorismo. Tampoco somos enemigos de los EE.UU. ni de la unión europea. No somos amigos de países con gobiernos dictatoriales como Siria, Irán, Bielorrusia, Corea del Norte, China, Rusia, etc. ¿Cómo podemos apoyar a un gobierno genocidio y dictatorial como el actual de Siria, el cual mata a su propia población con armas químicas? Venezuela debe recuperar su posición política internacional del lado de Europa y de los Estados Unidos, sencillamente, porque vivimos en occidente y nuestros intereses están del lado de la libertad y de la justicia.  Nuestra economía se desarrolla en base al sistema económico de libre mercado, denominado capitalismo, porque es el mejor del mundo y produce la mayor suma de felicidades a nuestro pueblo. Hemos nacido en el mundo occidental, nuestros intereses políticos y económicos, están acá en Latinoamérica, ubicada en occidente, no en Asia, ni en África, ni en el Medio Oriente.
CONCLUSIONES.
Aun cuando la MUD, representante natural y legal de la oposición en Venezuela, este en desacuerdo con la indicado en este escrito, tiene el deber moral de exigir las elecciones de gobernadores, las elecciones regionales, y las elecciones presidenciales. No obstante, éstas no celebraran más en Venezuela, mientras el gobierno actual no desaparezca de nuestras vidas, para siempre. Son muchas las razones lógicas y argumentos escritos arriba que lo certifican.
El gobierno actual sobrepaso las oportunidades legales y constitucionales que el pueblo les otorgó y lo desahuciaron. Saben que tienen la minoría de aprobación por la población, y no se van a atrever a concursar, puesto que saben por anticipado que perderán las elecciones. Saben que tienen muchas responsabilidades civiles y penales por abusos y anomalías cometidas con contra personas y el fisco nacional por corrupción y fraude continuados durante en el ejercicio de su administración; saben muy bien que serán condenados a pagar con cárcel.
Sus crímenes por lesa humanidad, no prescriben y llegaron a un extremo tal que no ameritarán ni compasión, ni consideración, ni el perdón, por su gravedad y continuidad. Arruinaron económicamente a un país que se preciaba de estar en condiciones económicas estables, con oportunidades innegables de mejoramiento. Ello, por simple torpeza política de creer absurda y ciegamente que con socialismo y comunismo se vive mejor. Demostraron fehacientemente, que no supieron administrar las finanzas y riquezas naturales que el país les entregó en custodia.
El hecho de que el gobierno de Venezuela sea cómplice, o en el mejor de los casos, se haga de la vista gorda ante las actividades de algunos de sus líderes  en el negocio del narcotráfico internacional, y de la corrupción; demuestran que es un gobierno forajido, inescrupuloso, que no diferencia entre el bien y el mal, que permite el descredito de la patria al permitir libremente el desarrollo de estas actividades delictivas en el país, merece el desprecio absoluto por su inmoralidad y ligereza, impropias de cualquier gobierno que se auto domine democrático.
El inmenso robo a la nación por corrupción, que impidió el desarrollo de obras necesarias e importantes para el crecimiento económico del país, así como obras necesarias para el bienestar de la población, merecen una enorme condena a los culpables de tales hechos tipificados como desfalco a la nación, para enriquecerse impunemente. Tales hechos no serán condonados ni olvidados, ni incluidos en ningún tipo de acuerdo ni arreglo, ni mucho menos ser tema de diálogo ni de soluciones políticas.
La solución a nuestro problema nacional, no incluirá el borrón y cuenta nueva, para permitir elecciones. El gobierno y sus líderes deberán pagar con cárcel por los daños físicos, económicos, sociales, culturales y morales hechos a la nación. Debemos dar un ejemplar castigo a los autores de tanto daño causado, para dejar un precedente y esto no vuelva a ocurrir en el futuro. Hacer lo contrario, sería un error incalificable e imperdonable. El gobierno perdió sus derechos a volver a gobernar a Venezuela, puesto que el pueblo ya no lo acepta como tal. Los partidos comunistas, el PSUV, y aquellos que se denominan marxistas leninistas o socialistas deben dejar de participar en futuras elecciones venezolanas. La vida en democracia, los rechaza por ser contradictorios y ajenos al sistema democrático de gobierno, establecido claramente en la constitución de Venezuela.

Habiendo disertado sobre las razones por las que afirmo que no habrá elecciones mientras este gobierno continúe en el poder, al amigo lector, que espera la respuesta simple: ¿Qué hacemos entonces?, le respondo, ¡LUCHAR Y RESISTIR! Nadie tiene respuestas, estamos a la deriva. ¿Golpe de Estado? ¿Guerra Civil? ¿Poblada sangrienta? ¿Renuncia y huida del gobierno?, etc.

domingo, abril 02, 2017

El fin del agonizante chavismo

Luego de las declaraciones de la Fiscal General, de la república de Venezuela, María Luisa Ortega Díaz, cuestionando por inconstitucionales y golpistas los decretos 155/156 del TSJ, según los cuales: se desconoce a la AN, se les despoja de su inmunidad a los parlamentarios opositores, se les usurpan sus funciones, las cuales asume el mismo TSJ; y súbitamente todo cambió en la Venezuela política.
Inmediatamente, el presidente Nicolás Maduro llama al Consejo Nacional de Seguridad, al cual la fiscal, ni el TSJ, ni representantes de la oposición asisten. En una maratónica sesión, se decide solicitar al TSJ a que eche atrás (que aborte) tales decretos, por ser inconstitucionales. Si alguien necesita un ejemplo práctico de lo que significa anarquía, se me ocurre que éste, pudiera ser uno muy representativo. 
Las consecuencias están a la vista. Se habla de un globo de ensayo practicado por el chavismo para dar un golpe de Estado, justificado por el TSJ ante la supuesta ilegalidad de la AN, decretada por ellos mismos; evitando la participación del poder ejecutivo y dejando como responsable único, al TSJ. Si no hubiese habido la participación oportuna de la Fiscal, cuestionando a tales decretos por inconstitucionales, no se sabe cuáles hubieren sido los resultados y consecuencias de esta acción. Lo cierto para los venezolanos, es que ha habido alta irresponsabilidad del TSJ, el cual en estos momentos está siendo repudiado por la población y conminado a que renuncie en pleno, lo cual agrega otro elemento a la lucha gobierno – oposición.
Lo cierto es que el chavismo ha sufrido un fuerte golpe político y moral entre sus filas. Sobre todo, entre las fuerzas morales internas que todavía pudieran existir dentro de ellas, las cuales deben estar alarmadas ante tanta inmoralidad y desparpajo de sus líderes, dentro de un proyecto político al cual se adhirieron incondicionalmente por considerarlo viable y serio; que al final ha resultado todo un conjunto de decisiones y acciones erróneas y perversas sin ningún viso de legalidad ni de racionalidad. Tan es así, que el apoyo estimado actual al gobierno, tiende a colocarse por debajo del 10% de aprobación, lo cual es definitivamente determinante para corroborar el desplome del gobierno. Esta solo, no tiene población que lo defienda.
Solo falta saber, el grado de tozudez del gobierno para aceptar gallardamente, que perdió la guerra contra la democracia y la sensatez. Solo falta saber, su disposición a aceptar que la única solución para los venezolanos y futuro de éstos, es la de aceptar el llamado a elecciones inmediatas que está solicitando el pueblo desde hace mucho tiempo. Solo falta saber, si el gobierno aún tiene sentimientos y la capacidad de honrar al pueblo, y acepta liberar de las cárceles venezolanas a los presos políticos que permanecen innecesariamente detenidos sin justificación alguna. Solo falta saber, si el gobierno, al perder las elecciones por los votos obtenidos por la oposición, está dispuesto a entregar el poder a los legítimos elegidos por el pueblo, para ejercerlo.

Si el gobierno está consciente de que perdió la guerra contra la democracia, ésta última representada en estos momentos por la oposición, se le conmina a que deponga las armas, que actualmente apuntan al pueblo, y haga lo que tiene que hacer, para garantizar fechas y arreglos electorales correspondientes, para iniciar de inmediato el proceso electoral que se requiera para elegir y legitimar a un nuevo gobierno constitucional, para la nueva Venezuela.  

martes, marzo 28, 2017

Una solución consensuada a la crisis de Venezuela

La Organización de Estados Americanos, OEA, es el principal arbitro político que se instaló en América, para defender la democracia y sus principios, libertades, justicia, derechos humanos y respeto a la propiedad privada, entre otros factores, que son parte de la democracia, como lo es el sistema económico de libre mercado y la existencia del estado de derecho. Por supuesto, los países miembros de la OEA, son autónomos en sus decisiones libérrimas, y pueden por voluntad propia, pertenecer o no a la OEA. Una vez que pertenecen a ella por voluntad propia, adquieren un compromiso, legal, político y moral con el continente, de defender los principios de la democracia. La república de Cuba, en los años 60 del siglo pasado, decidió por los gobernantes “revolucionarios” de entonces convertir a su país en una república comunista, y la OEA, en cumplimiento a sus deberes y responsabilidades, la expulso del sistema político democrático establecido en América.
La OEA ha hecho un anuncio de enviarle la carta democrática al gobierno de Venezuela, por violaciones constantes, de la democracia, luego de ser electo gobierno democráticamente por los votos de los venezolanos en 1998. A partir del momento en que se declaró un gobierno marxista leninista o comunista, empezaron las violaciones a la constitución recién modificada el año de 1999, mediante un referéndum.  Sus violaciones a la democracia empezaron a mostrarse de inmediato, durante la primera década del siglo XX., y han continuado hasta ahora, en varios períodos presidenciales desde entonces.  En mi opinión y la de muchos venezolanos, la OEA ha sido demasiado paciente con el gobierno venezolano desde entonces. El hecho de que el chavismo niegue que existen políticos presos y los califiquen politiqueros presos, es una muestra del cinismo y desvergüenza del chavismo en negar algo que está claramente a la vista.
Quince países de los más importantes y representativos de América y 14 ex presidentes latinoamericanos, están de acuerdo en aplicar la carta democracita a Venezuela, cuanto antes. Antes de aplicarle la Carta a Venezuela la OEA exige como condición, que se libere a todos los políticos presos en Venezuela y que se llame a elecciones generales este año 2017.
Dado que las elecciones presidenciales en Venezuela están pautadas para realizarlas en diciembre de 2018, lo que nos lleva al hecho de que son dos años más que el pueblo venezolano tendría que esperar para empezar a resolver sus múltiples problemas con un nuevo gobierno. Esa es la causa por la que la OEA presiona para pedir elecciones generales de inmediato, para no tener que aplicar la carta democrática. Así están las cosas, hasta el momento.
A objeto de darle mayor seriedad y evidencia a esta salida consensuada, yo le agregaría una actividad extra y fundamental. Y añadiría que obligatoria, para que el pueblo venezolano certifique y apoye la propuesta de la OEA, incluyendo previo a la elección general propuesta, un plebiscito o referéndum, donde el pueblo sea quién decida, el adelanto de las elecciones de 2018, y no vayan a decir mañana que este fue un golpe de Estado preparado por la OEA, apoyado por el imperialismo norte americano.
Ese plebiscito o referéndum podría realizarse en el segundo trimestre del año 2017 (abril, mayo junio), y las elecciones generales, realizarlas para el tercer trimestre (julio, agosto, septiembre) y el cambio de gobierno se haría en el cuarto trimestre de año (octubre, noviembre diciembre).
Ni el gobierno ni la oposición tendrían objeciones mayores a una salida consensuado tal como la planteada. Por supuesto esta debería ser acompañada por veedores de la OEA, de Europa, de la ONU, y de organizaciones internacionales de los derechos humanos, para garantizar la trasparencia de ambos eventos. El gran ganador de esta salida será el pueblo venezolano, el cual mantendría su soberanía, validaría la solución acordada, y se eliminaría cualquier forma de ingobernabilidad, puesto que no habría justificaciones para que exista. Al menos a gran escala. La OEA resolvería uno de grandes problemas políticos de América, se consolidaría y ganaría prestigio perdido por opacas actuaciones del pasado reciente.
Con esta salida, se elimina, además, la posibilidad de un golpe de estado aupado por los militares venezolanos ambiciosos y oportunistas o por Cuba, para mantener el control de Venezuela y seguir recibiendo los beneficios económicos que recibe de parte del actual gobierno de Maduro. Más importante aún, se elimina la posibilidad de una guerra civil o de una poblada nacional donde ni la oposición ni el gobierno de Venezuela, tendrían el control del país, con consecuencias caóticas e impredecibles para Venezuela. La transición de gobierno sería pacífica, legal y consensuada a nivel regional nacional e internacional.
En éstos momentos la pelota está en posesión del gobierno, quién aceptará o rechazará la propuesta de la OEA. Personalmente, pienso que la rechazará, sin aceptar adelantar las elecciones generales, y preferiría que la excluyan de la OEA a prestarse a esa solución consensuada, que, a todas luces, tiene perdida.
El discurso ante la OEA de la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, causó gran polémica este lunes porque no tocó los temas importantes que llevaron al organismo hemisférico a tratar de nuevo con nivel de emergencia la situación de crisis en Venezuela.
Nueve meses más tarde, la OEA volverá a debatir un informe actualizado del secretario general, Luis Almagro, sobre el empeoramiento de la crisis del país, en el que el uruguayo instó a celebrar elecciones generales en menos de 30 días, a liberar a los presos políticos y a atender la crisis humanitaria en el país. Rodríguez optó por un discurso antiimperialista, anti injerencista y en el que se dedicó a insultar a Almagro.
Después de pasearse por los iconos trasnochados del comunismo internacional y de hacer bostezar a la audiencia por más de una hora, a Delcy le tocó enfrentar el momento en el que el presidente pro-tempore del Consejo Permanente se manifestara sobre el “engavetamiento” de la cháchara. “Se toma nota de las intervenciones de su excelencia Delcy Rodríguez “, fue lo que dijo el vocero de la sesión.
Ante tal panorama actual, nadie garantizaría que esa salida consensuada, se dará tal como se ha anunciado y solicitado la OEA, ni con el agregado del referéndum nacional, para darle al pueblo la oportunidad de aprobarla, sugerido por el autor de este escrito. Es decir, que todo indica que la carta democrática será enviada a Venezuela, el gobierno la recibirá, la protestará, argumentará, y al final dejará de pertenecer a la OEA. Nuestro problema seguirá latente sin solución, por más tiempo, dejando pendiente una solución muy difícil de lograr.

A partir de ese momento, el gobierno de Venezuela se declara en rebeldía contra el sistema democrático interamericano y por supuesto, oficialmente queda fuera de éste, acompañando a Cuba como único otro país que rechaza al sistema político democrático, como forma organizada de vida, para la población de estas naciones. Habrá que esperar entonces, las reacciones de la población y oposición política, ante esta situación atípica. 

martes, marzo 21, 2017

Quién defiende nuestra democracia?

He tenido la oportunidad de oír varias veces, entrevistas que le han hecho en diferentes países, fechas y lugares a la analista política, hispano-cubana Roció Monasterio, quién tiene una claridad impresionante sobre ideología política y su manera de explicar el porqué es demócrata y defiende las libertades, los derechos humanos y la justicia.
La mayoría de los demócratas creemos erróneamente, que la responsabilidad de defender las libertades es de otros, y prácticamente se lo dejan todo a los líderes políticos y a otras organizaciones defensores de los derechos civiles. A una pregunta que le hiciera el entrevistador de turno, sobre cómo se defiende a la democracia, la respuesta de Roció Monasterio fue sencilla e inmediata: “Las libertades se defienden todos los días”.
Esa inesperada respuesta, logró que viniera a mi mente la situación dictatorial que tenemos en Venezuela, y me preguntase: ¿Qué hubiese pasado, cuando Hugo Chávez en cadena nacional, declaró, que el gobierno electo de Venezuela asumía la ideología marxista leninista, y los venezolanos hubiésemos rechazado de inmediato esa locura anti constitucional, con energía y claridad? Un presidente electo por los votos, por mayoría absoluta, en un país democrático, se declara repentinamente marxista leninista, y no pasó nada; es como para concluir con la expresión: ¡Por eso estamos como estamos, jodidos hasta los tuétanos!
Desde ese mismo momento del año, viendo que el pueblo ni se inmutó, decidí empezar a escribir, y aportar mi grano de arena, para intentar despertar la conciencia de los venezolanos adormecidos e ignorantes sobre las virtudes e importancia de la democracia, y de lo que ésta significa para los pueblos que leen.
Increíble, pasamos súbitamente de un gobierno electo democráticamente, a un gobierno socialista (comunista) sin disparar un solo tiro, sin muertos ni heridos, con un facilismo impresionante, para los entendimos de que se trataba. Muy pocas voces defensoras de la democracia elevaron sus voces ni siquiera para protestar. A mí en particular me pareció esa acción, como parte de una pesadilla que vivimos los venezolanos, sin siquiera percatarnos de que se trataba todo eso.
Hasta llegué a pensar, que el pueblo estaba informado de ese cambio, y que yo era el único que lo desconocía. También pensé que quizás no se daban cuenta del significado de esa decisión del proyecto oculto que tenía el chavismo, bajo la manga de la camisa, y por eso no reaccionaban. Repentinamente, el triunfo electoral logrado por el chavismo en libres elecciones, dentro de las reglas de juego de la democracia, se convirtió en un proyecto revolucionario marxista leninista, o comunista.  ¿Qué lerdo y tranquilo es el pueblo venezolano para entender ciertas señales políticas?
Para Latinoamérica existen 3 tipos de gobierno, totalmente diferentes, que bajo ninguna circunstancia se podrían conciliar, ni vivir bajo el mismo techo. Si buscamos en el diccionario o en Internet, encontramos que existen varios tipos de ideologías políticas que funcionan en todo el mundo. Una lista larga de tipos de socialismos, otras variedades de democracias, existen también autocracias, gobiernos monárquicos, dictaduras militares, dictaduras nacionalistas, dictaduras raciales, dictaduras religiosas, democracias legislativas, etc. En uno de los libros, que acabo de leer; “El pasajero de Truman”, me informé que para los EE.UU. pareciera que es preferible una dictadura militar, que una dictadura comunista. Quizás eso explica en parte, por qué de la importancia esa despiadada guerra fría entre democracia y comunismo que duró tantos años.
Las dictaduras militares tienen sus tiempos como gobernantes, limitados a unos cuantos años, mientras que las dictaduras comunistas pueden ser de por vida. El ejemplo de China está a la vista. Un sistema de gobierno comunista desde hace siglos, y un sistema económico capitalista, con algo de socialismo, como para complacer a un sector del país. Las dictaduras militares son más individualistas que colectivas. Las democracias se llevan mejor con las dictaduras militares que con las dictaduras comunistas. Las dictaduras militares se sienten más a gusto con el sistema económico capitalista que con el sistema económico socialista o estatista.
Aun cuando el marxismo leninismo, no se ha instalado plenamente en Venezuela, está en vías de hacerlo, de permitirles quedarse en el poder. Y lo han repetido hasta el cansancio; lo que quiere decir, que, si se los permitimos; con Cuba habrá otra nación comunista en Latinoamérica, que pasarían a ser la nro. 3, si consideramos a Nicaragua como marxista leninista.
A la pregunta: ¿De quién es la responsabilidad de impedir que en Venezuela se instale un gobierno comunista o dictadura militar? Según la constitución de Venezuela, sería el pueblo quien lo haga. Como se sabe, las dictaduras militares ni las comunistas piden permiso al pueblo para instalarse en el poder como gobierno. Simplemente, lo hacen por la fuerza y por la manipulación, componendas y mentiras como es el caso de Venezuela.
Para evitar gobiernos comunistas o de ideologías semejantes opuestas a la democracia, se requiere, en primer lugar, dejarlo sentado bien claro en la constitución de las repúblicas que desean vivir en democracia, tal es el caso de Latinoamérica; puesto que escogieron ser miembros de La Organización de Estados Americanos, OEA, que, al ser miembros de ese organismo, el cual se compromete a defender la democracia en cada uno de las repúblicas que pertenecen a este organismo.
Esa carta democrática, que se ha solicitado a la OEA, para el gobierno de Venezuela, de la que tanto se ha hablado, ha debido ser enviada a Venezuela, luego que el presidente electo y en ejercicio pleno del poder de presidente, Hugo Chávez, declaró públicamente en cadena de radio y televisión, que desde momento en que declaro ser marxista leninista al igual que su gobierno. Si no lo hicieron de inmediato por dudas; al menos, ha debido citarse al gobierno venezolano que aclarase que se quiso decir con tamaña declaración. 
Dentro de la constitución de Venezuela, al igual que la constitución de los otros países latinoamericanos existen otros mecanismos, de control del gobierno, para evitar que se salga del orden constitucional, tales como: el poder judicial o Tribunal Supremo de Justica, el control político o Asamblea Legislativa Nacional, el Poder Moral, y finalmente las Fuerzas Armadas Nacionales, con derecho constitucional a actuar cuando se violen artículos de la constitución.
Adicionalmente, cuando los controles normales ante una violación grave de la constitución, no actúan, cualquier ciudadano puede llamar la atención de ese hecho dirigiéndose a los organismos de control para solicitarles que actúen en consecuencia. Con tantos controles del poder ejecutivo, y que ninguno se haya atrevido a llamarle la atención al Presidente por haber incurrido en violación a las leyes de la república, no tiene nada de extraño ni de misterioso, puesto que ese gobierno fue estructurado así a conciencia, a objeto de que el PODER EJECUTIVO no tuviese ningún obstáculo interno para seguir adelante con la revolución bolivariana, tal como le gusta al chavismo que la llamen.
En nuestra constitución y/o leyes al parecer somos indolentes, idiotas o ilusos. Permitimos que partidos radicales participen de la fiesta democrática, porque somos demócratas por convicción, a sabiendas de que algunos partidos políticos no llenan los requisitos de ser partidos democráticos, y aun así los aceptamos en el juego democrático, cuando no deberíamos permitirlo. En una época Rómulo Betancourt ilegalizó al partido comunista y posteriormente, les levantaron la ilegalización, lo cual sigo sin entender.
Todos, o la gran mayoría de los venezolanos conocemos el drama de Venezuela, después de la independencia de los gobiernos españoles, a tal punto que algunos políticos y pensadores serios y bien documentados, se pregunten si la guerra de independencia se ha debido retrasar algo para dar tiempo a prepararse para gobernar bien a una naciente república autónoma y libre.
A 200 años de la guerra de la independencia, de esos primeros años, 160 años los gobernantes han sido militares. Solo hemos tenido gobernantes civiles democráticos unos 40 años, algunos ellos a finales del siglo pasado. En algún momento se pensó que el chavismo, podría haber hecho la diferencia, y esta oportunidad nos frustró aún más, habiendo realizado el peor y más totalitario, mediocre y corrupto gobierno en mucho tiempo (18 años), por no decir, el peor gobierno de nuestra historia. Con una gran diferencia. El gobierno con mayor disponibilidad presupuestaria de la historia. Peor aún, La cúpula de La Fuerza Armada Nacional actual le apoya y lo defiende lo que complica aún más la situación. ¿Quién se iba a imaginar, que la cúpula de las FAN en Venezuela, algunas estarían apoyando a una dictadura comunista?
Venezuela se ha quedado sin dinero, sin reservas en oro, y las pocas reservas que quedan se extinguen rápidamente. El aparato productivo da pena ajena, y lo poco que se produce hay que complementarlo con compras externas en dólares, por cierto, en período de desaparición. Las cifras económicas están fuera de lo normal y los indicadores económicos andan negativos y por las nubes. La esperanza de un aumento en los precios del petróleo, se desvanecen. PDVSA, la empresa petrolera que fuese hace un tiempo la tercera mejor del mundo, está prácticamente destruida sin posibilidad de recuperarla con este gobierno. El presidente Maduro anda a la deriva, y sin posibilidad de ubicar personal ejecutivo competente que le ayude a resolver, la infinidad de los problemas actuales. No se necesita ser un experto para calificar a nuestro problema de tragedia nacional.

LA SOLUCIÓN:
Existe un consenso y convicción nacional, de que, para salir de la situación actual, tenemos imperativamente que salir del actual gobierno. Ante la premisa de que hay que hacerlo “ahora”, porque se espera que mientras más tardemos en hacerlo, más complicada se hace la situación, y se pierden ventanas de oportunidades para resolver los álgidos problemas que tenemos por delante. Se trató de cambiar al gobierno, mediante un referéndum revocatorio al presidente Maduro, y este lo saboteo y ese referéndum se hizo irrealizable por ley. Invitó a un Diálogo y también lo saboteó igualmente, negándose a dejar en libertad a los presos políticos, como pre requisito de la oposición. Cambiaron la fecha de las elecciones para gobernadores, a realizar en de diciembre de este año para fines del primer trimestre del 2017, y a la fecha no se sabe cuándo se realizarán éstas. Iguales suertes tuvieron las elecciones de alcaldes y municipales, pospuestas para el primer semestre del año 2017, luego de la de gobernadores y no sabe para cuándo serían éstas.
Repentinamente, el CNE (parte del gobierno) creo una especie urgente de actualización, revalidación o registro de la militancia de los partidos políticos existentes, con extrañas intensiones, actividad ésta en actual progreso. Existe una relativa calma política que no sabemos adónde nos llevará. Por un lado, se especula que no habrá elecciones, puesto que se aduce que el gobierno está en franca desventaja y minoría no se arriesgaría a perder el gobierno por la vía electoral.
Ante esta posibilidad de que no haya elecciones, y el gobierno se tenga que declarar en estado de dictadura, se habla de retomar la salida vía desobediencia civil según artículos 333 y 350 de la constitución, para aplicarlos al gobierno e intentar lograr su salida, por esa vía legal y extrema de las protestas y el repudio, para sacar al gobierno del poder.
El capítulo del dialogo, al parecer, se considera cerrado. No obstante, se supo de una noticia que informaba de la iniciativa del presidente JM Santos, quién se ofrecía para servir de acompañante en éstas, junto a los otros dos expresidentes, incorporados a este dialogo des hace cierto tiempo.
Se desconoce si la carta democrática de la OEA, solicitada por el secretario general de esta organización, será aceptada por la mayoría de los miembros de ésta, y si será aplicada o no. Y por supuesto, de aplicarse, habría que esperar por las reacciones del gobierno de Venezuela sobre su impacto en el gobierno chavista que preside Nicolás Maduro. Ese es un acontecimiento que pudiera obligar al gobierno venezolano a aceptar una intermediación que permita una salida diplomática y consensuada al problema actual de Venezuela.
 
CONCLUSIONES:
Si a la caída de Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1957, alguien me hubiera planteado la posibilidad de este gran salto al vacío y al atraso que hemos dado en Venezuela, no lo hubiese visualizado ni interpretado, aun cuando la guerra fría seguía en su fervor y aún Fidel Castro no se había convertido en comunista, pero estaba cerca de hacerlo. La alegría que demostró ese día el pueblo venezolano, aun fresco en mi memoria, no me hubieran permitido pensar en algo negativo para el futuro de Venezuela. Ese día, solo olfateaba brisas de libertad, unidad, justicia, progreso y crecimiento económico, para todo el país.
De acá en adelante, pensé, nadie podrá arrebatarnos el derecho a vivir en democracia. Y justicia. Nuestra oscura experiencia con los pasados gobiernos y dictaduras militares quedaron en el pasado.  Sin embargo, estuve equivocado en mis apreciaciones iniciales. Al mismo inicio del gobierno de Rómulo Betancourt, empezaron las conspiraciones de militares aun descontentos, aunadas a neo comunistas apoyadas por Fidel Castro quién deseaba desaparecer al imperialismo y capitalismo, para imponer el comunismo en Latinoamérica. Fidel Castro tuvo el atrevimiento de intentar invadirnos por las playas de Barlovento, y hasta envió guerrilleros a las montañas de Venezuela, que fracasaron ante un militar venezolano entonces, claro con su deber con la constitución y la democracia.
En esos años entendí, que no sería fácil defender la democracia, que ésta debería robustecerse aún más. Lamentablemente, nuestros políticos empezaron a distraerse, confiarse y debilitarse, en lugar de vigorizar sus convicciones democráticas, que estaban siendo debilitados por militares conspiradores como Hugo Chávez, quien según entiendo, inicio su conspiración pro comunista desde la escuela militar misma.
Acción Democrática, el gran partido nacional no supo manejar la rebeldía de los jóvenes que reclamaban mayor participación en las decisiones políticas. Betancourt cometió el error, de impedir la candidatura de Prieto Figueroa a la presidencia de Venezuela, por miedo que no se sabe a qué. Como es posible, que los dirigentes de AD, se hayan descuidado al nivel que lo hicieron, y permitir dividirse en MIR, ARS, MAS y URD, dejando salir a líderes jóvenes brillantes y valiosos que veían el futuro con mayor visión que los lideres ancianos, más allá de sus anteojos. Igual paso con Copei, quien no supo valorar a la dirigencia joven y talentosa que crecía, y en lugar de aprovechar sus liderazgos y talentos, los condeno y convirtió en sus enemigos personales, por su afán en ser el centro de atención y en lograr otra presidencia. Por cierto, muchos de esos jóvenes líderes salidos de las bases de AD y de Copei se frustraron y quedaron a la deriva dando tumbos, políticamente hablando.

EL POST CHAVISMO:
Debemos salir cuando antes del chavismo para dedicarnos de lleno al post chavismo. El atraso de Venezuela ha sido gigantesco. Hemos retrocedido a mediados del siglo XX y estamos en el siglo XXI, al cual debemos alcanzar. Venezuela no se puede dar el lujo de quedarse de brazos caídos, sobre todo si habrá que trabajar en dos frentes. Vencer la crisis económica, social y moral actual, y por otro lado avanzar hacia el futuro con rapidez y precisión. Reconstruir las instituciones del país y modernizarlas para alcanzar metas y objetivos económicos aceleradamente. Una nueva constitución, algunas leyes, Fedecamaras, PDVSA, Banco Central, el sindicalismo, las FAN, etc. Son algunas de éstas.
Al menos estamos claros, que debemos dejar el rentismo a un lado y pensar en un republica moderna, productiva, altamente industrializada y diversificada, con una economía sustentable, en una democracia blindada contra los aventureros y en favor del pueblo en general, optimistas, innovadores, progresistas y pro activos. Debemos fortalecer las clases políticas, militares, profesionales y liderazgos. Recordemos permanentemente a uno de los proverbios iconos del libertador Simón Bolívar “Moral y luces son nuestras principales necesidades”.  Debemos dotar al nuevo venezolano de mejores valores, herramientas, oportunidades, fortalezas y temple que le permitan crecer, soñar y lograr sus sueños, sin estar pendiente de la inseguridad, de la comida, y de los servicios básicos. Llegará la hora en que los policías y militares nos cuiden y nos protejan en lugar de atracarnos y molestarnos por nimiedades.

En lugar de ser víctima del gobierno, el empresariado y comerciante será un ciudadano a ser tratado con todo respeto y consideración. Será un aliado, en lugar de un perseguido y acosado del gobierno. El gobierno será modernizado en todos los niveles, a manera de simplificar los trámites tradicionales, a objeto de agilizar los procedimientos de solicitud y entrega de permisos, documentos personales, de identificación, etc. La burocracia deberá reducirse sustancialmente para prestar un mejor y óptimo servicio a la ciudadanía. Esa es la Venezuela que desea la mayoría de los venezolanos. El nuevo gobierno no tendrá excusas para no dar igualdad en el tratamiento a los ciudadanos, todos serán servidos por igual independientemente del partido político al que pertenecen, de ser este el caso. Por supuesto, no habrá manera de justificar las colas, puestos que este será uno de los puntos preferenciales en mejorar, las colas para comprar alimentos. Esto porque no será necesario hacerlo.  El gobierno garantizaría producir lo que se necesita y más, puesto que el sistema económico a utilizar será el de libre mercado, con todas sus virtudes y fortalezas. Así veo yo a la nueva Venezuela, la del post chavismo, la ansiada nación democrática de todos.

jueves, marzo 09, 2017

UNA PÍLDORA SOBRE EL SOCIALISMO MARXISTA LENINISTA.


El socialismo no puede sobrevivir sólo en un país pobre y subdesarrollado. Por eso, el Leninismo aboga por la revolución mundial en una forma u otra. Fidel Castro y la revolución cubana entendieron esto perfectamente, y se abocaron a la idea de destruir a los EE.UU. al que denominan imperio capitalista americano. Para el comunismo o socialismo, el principal enemigo es el capitalismo y el icono de éste son los EE.UU.

Los líderes mundiales comunistas jamás han entendido las razones por las que el comunismo sucumbió en la URSS, sin ni siquiera disparar un tiro. Apoyaron y aún apoyan a las FARC, al ELN, y a todo grupo que luche contra el capitalismo. Se inmiscuyeron en una aventura en África y salieron de allá con las tablas en la cabeza. Desde los años 50 y 60 del siglo pasado, lograron influenciar a la izquierda venezolana para penetrar exitosamente en Venezuela, hasta que Hugo Chávez gano electoralmente la presidencia de Venezuela, disfrazado de demócrata, para luego dar el zarpazo final de declarar a Venezuela marxista leninista.  

Dado que en Venezuela no se podía proceder como Fidel Castro, tal como lo hizo en Cuba; se hizo por la vía del engaño y el voto popular. Se intentó cambiar la constitución, para hacerlo pacíficamente sin derramamiento de sangre.  Como el plan era convertir a toda Latinoamérica en socialista, utilizaron Venezuela y sus recursos provenientes del petróleo, para lograrlo. Fueron tan exitosos, que en menos de una década, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Nicaragua; se convirtieron en países con gobiernos socialistas. Otros tantos países, entre ellos Colombia, México, Guatemala, El Salvador, Honduras Costa Rica, Chile, Uruguay, Perú, Panamá y República Dominicana; han estado bajo la lupa del socialismo comunista, gracias a Cuba y a la organización del Foro de Sao Paulo, donde se cobijan todos los partidos políticos ultra izquierdista del continente.

Afortunadamente, esta ola socialista, al parecer se ha ido desvaneciendo en el tiempo, gracias a sus debilidades e inviabilidad económica insustentable. Con la caída de Argentina y Brasil, y el debilitamiento del socialismo en Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela, se ha revertido un proceso retrógrado, en países, cuyos gobiernos socialistas están en grandes dificultades para sostenerse en el poder.

¿Cómo ha podido suceder esto antes nuestras narices?, es una pregunta que quizás tiene varias explicaciones e interpretaciones. Por allí andan algunos políticos, historiadores y analistas políticos que desdeñan al marxismo leninismo y sostienen que este está desaparecido desde la caída del muro de Berlín y el derrumbe de la URSS. Que hablar hoy de comunismo y marxismo leninismo es anacrónico.

Me pregunto: ¿Cómo se puede combatir a un sistema político como el socialismo, el cual ha declarado cambiar al mundo exterminando al capitalismo, acusándolo de la hambruna mundial, de explotadores del pueblo, de la desnutrición, y de todos los males del orbe mundial? ¿Cómo se explica el mundo, que China que el país socialista más grande del mundo, se haya transformado su economía socialista en un sistema económico capitalista, manteniendo el sistema político socialista? ¿Cuál es el propósito verdadero de China capitalista?

En Venezuela, todos nos preguntamos: ¿Por qué se ha hecho tan difícil, sacar a un gobierno declarado marxista leninista del poder, siendo Venezuela una nación esencialmente democrática? Yo diría que por ignorancia, desinformación y negación de una realidad que no terminamos de entender ni aceptar. Incluso, algunos respetables y supuestamente bien informados políticos opositores, siguen negando la realidad de que acá en Venezuela se gesta de hecho, una conspiración para instalar al comunismo con todos sus “atributos”. Es esencial, que, para tener éxito en sacar a este nefasto gobierno del poder, lo primero que hay que saber es que su propósito va en contra de todo principio democrático, con los cuales estamos comprometidos los venezolanos. No somos demócratas por capricho, ni por esnobismo, y mucho menos porque seamos zombis. Somos demócratas porque estamos convencidos de que amamos las libertades, defendemos nuestros derechos, nos gusta la evolución, el crecimiento personal y el confort; y nos desagrada que los gobiernos nos tengan que decir lo que queremos hacer. Es decir, nos gusta ser personas auténticas, no objetos ni maniquíes.  

martes, febrero 14, 2017

Propuesta para mejorar las relaciones en América

Siendo la OEA, el organismo del continente americano, que cuida y vigila al sistema político democrático establecido libremente, sin coacción alguna en la región; y a sabiendas de que existen problemas álgidos, resumidos más abajo; que deberían resolverse de una vez por todas, so pena de desintegrarnos como continente, sería pertinente, que la OEA, tome la iniciativa y haga algo al respecto. Pareciera ser una extravagancia, los que voy a proponer, pero creo vale la pena intentarlo.

Que la OEA promueva entre los países americanos, la realización de una serie de eventos, entre los miembros del organismo, que se dediquen a revisar abiertamente las relaciones hemisféricas y problemas álgidos existentes en la región, en una convención general, con la presencia de los presidentes de los respectivos países que la conforman, y en presencia de asesores especializados en las diferentes materias a tratar, con el objeto de dar sugerencias y soluciones correctivas. A saber:
  • Corrupción y criminalidad desbordada, con mucha impunidad en la mayoría de las naciones latinas.
  • Diferencia abismal entre los logros de EE.UU. y los de Latinoamérica en la mayoría de los sectores de la vida cotidiana.
  • Excesiva actividad del narco tráfico, que evita el cultivo sano de las tierras, para producir alimentos e ingresos económico para el país, con el argumento de que este es el mejor negocio del mundo.
  • Exceso de populismo, demagogia y tendencia marcada del rentismo, en Latinoamérica, que contribuye y evitar la sustentación plena de la economía en estos países.
  • La justificación de este inédito tipo de evento, sería el de: contribuir, mejorar, corregir y eliminar tendencias negativas en la región; para el logro mejoras y soluciones en lo: político, económico, social, moral, cultural; y asegurar un futuro próspero y armoniosos de las naciones americanas.
  • Leyes de inmigración en todo el continente.
  • Odio desmesurado latinoamericano contra los EE.UU., sin justificación ni razón alguna.
  • Supuesto antirracismo de los EE.UU. contra latinoamericanos.
  • Tendencia a debilitar el sistema democrático, por políticos aventureros marxistas leninistas.
  • Tendencia de excesiva de migración latinoamericana, hacia los EE.UU. por falta de oportunidades en sus propios países.
  • Tendencia de gobiernos latinoamericanos, a sumergirse en el negocio del narcotráfico, con el doble propósito de hacer negocio y daño a la sociedad norteamericana y de países europeos.
  • Tendencia latinoamericana a cambiar alegremente las constituciones de sus respectivos países para extender los periodos gubernamentales.

Existen muchas diferencias y ambigüedades en América, que solo los americanos debemos y podemos dilucidar y corregir. Pienso, que ningún otro continente presenta las diferencias extremas tan marcadas que tenemos entre. EE.UU. y Canadá, las naciones más desarrolladas de la región, y las naciones latinoamericanas, donde existe mucho más, pobreza, criminalidad, corrupción, hambre; y retrasos extremos en desarrollo global, (tecnología, educación, salud y modernidad), que deberían ser revisados y mejorados al menos.

De continuar las tendencias negativas actuales, no es de extrañar que se presenten conflictos políticos y sociales más agudos que los de hoy día, que pudieran llevarnos a guerras locales, que supuestamente se han exterminado.  Se entiende, que la viabilidad de enfrentar estos retos en una convención global, posiblemente encontraría resistencia de algunos países. No obstante, se trata de buscar premisas y soluciones que beneficien el crecimiento en toda la región y que contribuyan con mejorar las relaciones entre los países que la conforman, así como recibir valiosa tutoría de los más desarrollados, en beneficio de los más necesitados. Los latinoamericanos, en lugar de pretender ser víctimas de los gringos, debemos aceptar con humildad, que nuestro hermano mayor, los EE.UU., puede contribuir con nosotros, en una mejor relación armoniosa, respetuosa y justa ganar-ganar. Si con esta revisión global, se logran acortar las diferencias en crecimiento y satisfacción entre naciones, en el tiempo, se habría logrado un enorme objetivo general.  ¡OEA, medítenlo!

sábado, enero 14, 2017

La lealtad

Según la página WEB “DEFINICIÓN”, cito SIC.: La lealtad es el cumplimiento de aquello que exigen las leyes de la fidelidad y el honor.  Según ciertas convenciones, una persona de bien debe ser leal a los demás, a ciertas instituciones y organizaciones (como la empresa para la cual trabaja) y a su nación.

La lealtad es una virtud que se desarrolla en la conciencia y que implica cumplir con un compromiso aun frente a circunstancias cambiantes o adversas. Se trata de una obligación que uno tiene para con el prójimo. Por ejemplo: “El ayudante técnico mostró su lealtad al entrenador despedido y dejó su cargo”.
Lo contrario de la lealtad es la traición, que supone la violación de un compromiso expreso o tácito. El caso más comúnmente citado es la infidelidad en una relación de pareja: no ser leal a esa persona con la cual se estableció un lazo sentimental es considerado una traición.
Los trabajadores, por otra parte, deben mostrar lealtad a su empresa; en algunos casos, se firman contratos de confidencialidad, que exigen a los empleados la absoluta reserva con respecto a las actividades que realiza en su horario de trabajo, sea que se trate de ideas, nombres de productos o decisiones de la compañía, tales como una estrategia de mercado.
En algunos países, existe una ceremonia mediante la cual los ciudadanos expresan su compromiso y su fidelidad a su patria, que se conoce con el nombre de “jura de la bandera“. Fin de la cita.
Existen otras deslealtades que no se mencionan, y las obviaré por falta de espacio y tiempo, y no ser ésta motivo principal del escrito, como es la lealtad entre personas y animales. Tal lealtad es digna de admiración y de estudio, donde existen ejemplos inconcebibles de lealtad.
Ser desleal o traicionar a alguien o a algo, es una decisión muy personal. Si la persona que traiciona, es sensata y tiene moral, principios y valores; debe sentirse muy mal. Si es un y/o una cara dura y lo hace, no le importa, este sigue su vida como si nada hubiese sucedido.
Las deslealtades más comunes en personas, ocurren en las relaciones amistosas, en política, en matrimonios, en incumplimientos con sus obligaciones de estudiantes, la de empleados con sus empresas, y muchas otras deslealtades. Una deslealtad muy común es la personal, con uno mismo. Esta deslealtad se produce, cuando esta persona es desleal a su código de conducta y viola alguno de los principios de conducta y valores con los cuales interactúa con la sociedad.
Las personas desleales o traidoras, algunas veces se arrepienten de su deslealtad. Otras nunca lo hacen. Por supuesto, esto sucede cuando ocurren deslealtades que transcienden o son muy importantes.
Tengo el recuerdo de un editor cubano famoso, Miguel Ángel Quevedo, periodista y dueño para ese entonces, de la famosa revista cubana Bohemia. Quevedo colaboró con la revolución cubana en la época de la lucha armada contra el dictador Fulgencio Batista. Llegado Fidel Castro al poder, éste le confisco su medio de comunicación y le dejó en la calle. El editor se fue al exilio desterrado. Al poco tiempo se hizo un mea culpa, y se suicidó dejando una CARTA arrepentido por haber colaborado con la revolución cubana, al considerar que traicionó a su medio de comunicación (su creación, el activo de su vida), por haber sido desleal a éste, al colaborar con quién luego se lo arrebató, para servirle a la revolución comunista. 
Quizás el amigo lector que lee este escrito, este en desacuerdo con la siguiente afirmación, no obstante, tiene ese derecho a estarlo y de pensar diferente. Considero que una de las deslealtades más criticables para mí, es la de ser desleal o traicionar a su patria. Me refiero a “entregarla” a otra nación, como lo está haciendo el gobierno actual. Venderla al comunismo, a Cuba, a China, a Rusia, a una ideología marxista comunista, totalmente ajena a nuestra idiosincrasia.  Peor aún, hacerlo con placer, por el hecho de la venganza, envidia, desavenencias, complejos e incompatibilidad con las otras mentes venezolanas en las formas de gobernar a Venezuela, para lograr mejores resultados para beneficio del propio y mismo pueblo.
Cuando pase el tiempo, y estos políticos traidores, se percaten del gran daño que han hecho a su patria, a nuestra patria, se verán muchos meas culpas y arrepentimientos, y alguno que otro suicidio, por no soportar el peso de sus culpas en este periodo tan negativo y tan brutal que estamos viviendo. ¿Que los ha motivado a hacerlo? Sin duda alguna que el poder y las riquezas mal habidas han sido los más importantes de esos motivos.

Quizás todos ellos piensen, que la deslealtad a Venezuela, valió la pena. Se equivocan. Una deslealtad de esta magnitud jamás será compensada con poder y riquezas mal habidas. Todos tenemos conciencia, y ésta al final nos reclama y nos pide cuentas. Me pregunto: ¿Qué van a decirle a sus conciencias? ¿Qué van a explicarles a sus hijos y parientes? ¿Qué van a decirle a la justica que les perseguirá de por vida? ¿Qué van a decirle a Dios cuando se estén muriendo y les pidan perdón? ¡Que fue una muchachada! Muchos de ellos están a tiempo de arrepentirse y enmendarse. Ojalá y recapaciten para su bien y el de sus familias. Nunca es tarde para ser leal a tu conciencia.  

martes, enero 10, 2017

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela Del Territorio y demás Espacios Geográficos

Capítulo I

Artículo 10. El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad.

Artículo 11. La soberanía plena de la República se ejerce en los espacios continental e insular, lacustre y fluvial, mar territorial, áreas marinas interiores, históricas y vitales y las comprendidas dentro de las líneas de base recta que ha adoptado o adopte la República; el suelo y subsuelo de éstos; el espacio aéreo continental, insular y marítimo y los recursos que en ellos se encuentran, incluidos los genéticos, los de las especies migratorias, sus productos derivados y los componentes intangibles que por causas naturales allí se encuentren.
El espacio insular de la República comprende el archipiélago de Los Monjes, archipiélago de Las Aves, archipiélago de Los Roques, archipiélago de La Orchila, isla La Tortuga, isla La Blanquilla, archipiélago Los Hermanos, islas de Margarita, Cubagua y Coche, archipiélago de Los Frailes, isla La Sola, archipiélago de Los Testigos, isla de Patos e isla de Aves; y, además, las islas, islotes, cayos y bancos situados o que emerjan dentro del mar territorial, en el que cubre la plataforma continental o dentro de los límites de la zona económica exclusiva.
Sobre los espacios acuáticos constituidos por la zona marítima contigua, la plataforma continental y la zona económica exclusiva, la República ejerce derechos exclusivos de soberanía y jurisdicción en los términos, extensión y condiciones que determinen el derecho internacional público y la ley.
Corresponden a la República derechos en el espacio ultraterrestre suprayacente y en las áreas que son o puedan ser patrimonio común de la humanidad, en los términos, extensión y condiciones que determinen los acuerdos internacionales y la legislación nacional.

Artículo 12. Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza, existentes en el territorio nacional, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles. Las costas marinas son bienes del dominio público.

Artículo 13. El territorio no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional.
El espacio geográfico venezolano es una zona de paz. No se podrán establecer en él bases militares extranjeras o instalaciones que tengan de alguna manera propósitos militares, por parte de ninguna potencia o coalición de potencias.
Los Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional sólo podrán adquirir inmuebles para sedes de sus representaciones diplomáticas o consulares dentro del área que se determine y mediante garantías de reciprocidad, con las limitaciones que establezca la ley. En dicho caso quedará siempre a salvo la soberanía nacional.
Las tierras baldías existentes en las dependencias federales y en las islas fluviales o lacustres no podrán enajenarse, y su aprovechamiento sólo podrá concederse en forma que no implique, directa ni indirectamente, la transferencia de la propiedad de la tierra.

Artículo 14. La ley establecerá un régimen jurídico especial para aquellos territorios que por libre determinación de sus habitantes y con aceptación de la Asamblea Nacional, se incorporen al de la República.

Artículo 15. El Estado tiene la responsabilidad de establecer una política integral en los espacios fronterizos terrestres, insulares y marítimos, preservando la integridad territorial, la soberanía, la seguridad, la defensa, la identidad nacional, la diversidad y el ambiente, de acuerdo con el desarrollo cultural, económico, social y la integración. Atendiendo la naturaleza propia de cada región fronteriza a través de asignaciones económicas especiales, una ley orgánica de fronteras determinará las obligaciones y objetivos de esta responsabilidad.

Esta, es una iniciativa personal, para sensibilizar al venezolano a que conozca bien la constitución de su país, la respete, la aplique y la haga respetar, dentro de sus posibilidades como ciudadano ejemplar. La idea consiste en publicar diariamente por Facebook u otro medio, o en su defecto rutinariamente, una parte de ésta. Agradezco altamente su colaboración en leerla.
Publicada por: Guillermo A. Zurga.                                                                                     Fecha: 6 de enero de 2017.