domingo, octubre 30, 2016

Las opciones de Venezuela ante su crisis.

Ante la delicada situación que vive Venezuela, en mi opinión, existen 6 opciones para resolver el enorme conflicto que nos ocupa hoy día. A saber:

1.  Permitir el avance del referendo revocatorio para cambiar de gobierno y retomar la democracia del país, con nuevo gobierno, que buscaría una salida inteligente y viable a la situación, que el Régimen se niega reiteradamente a intentar, demostrando así su evidente incompetencia. Salida esta que bloquea desesperada y tercamente el Régimen.
2.  El diálogo entre oposición y régimen para lograr una salida a la terrible situación que vive el Venezuela. Opción rechazada por la gran mayoría del pueblo opositor por desconfiar del diálogo. Se argumenta que los ex presidentes involucrados, así como la organización Unasur, son afectos al régimen.
3. Que la oposición mantenga una aptitud indefinida de mantenerse en rebeldía, protestando pacíficamente en las calles, hasta lograr la salida del régimen dictatorial, lo cual está establecido en la constitución.
4.  Que se produzca una poblada popular incontrolada tanto por el régimen dictatorial, como por la oposición política, con resultados impensables, que ninguna de las dos partes desearía sucediera.
5. Que el régimen, con el argumento de impedir un supuesto golpe de estado, le declare la guerra a la oposición con la pretensión de exterminarla. No se descarta, que ante el temor de salir del gobierno y el miedo de sus líderes de ser encarcelados por crímenes diversos cometidos, estén dispuestos a restearse con esta opción.
6. Negociaciones de paz, tal como se realiza en Colombia. Con una diferencia, el rol de los guerrilleros y narcotraficantes lo asumiría el régimen dictatorial, y el rol de la democracia lo asumiría el sector opositor.

CONCLUSIONES.

La opción preferida, lógica y sensata para la oposición política al régimen, sin duda alguna, es la primera. La misma es bloqueada reiteradamente por el régimen utilizando toda clase de subterfugios y Las preferencias de la segunda opción parecieran estar divididas entre dos grandes bloques. Los que privilegian el diálogo y entre los que piensan que el diálogo en la actual situación, es ex extemporáneo y no garantiza lograr la solución al problema. La tercera opción, pareciera ser la alterna preferida por la oposición, a utilizar en caso de que el régimen se siga negando continuar con el refrendo revocatorio, contenido en la primera opción. 

Predecir cual opción será la utilizada para intentar la solución constitucional y pacífica a los grandes problemas políticos, económicos, sociales y morales que hoy tiene Venezuela, es altamente difícil de predecir, visto el talante anti democrático, perverso, forajido y criminal del régimen. Es posible que la oposición acepte participar en las sesiones de dialogo para fin de mes en Margarita, lo cual no garantiza el éxito del mismo, por su desconfianza en éste. 

lunes, octubre 24, 2016

Diálogo para qué

Cito SIC, Definición de dialogo en Internet: “Con origen en el concepto latino “dialŏgus “(que, a su vez, deriva de un vocablo griego), un diálogo describe a una conversación entre dos o más individuos, que exponen sus ideas o afectos de modo alternativo para intercambiar posturas. En ese sentido, un diálogo es también una discusión o contacto que surge con el propósito de lograr un acuerdo”. Fin de la cita.

De realizase una encuesta a nivel de américa o mundial, para indagar sobre la solución a la crisis de Venezuela, seguramente, un altísimo porcentaje aprobaría la necesidad del dialogo como la solución correcta. Hasta el Papa Francisco y muchos otros líderes mundiales prominentes la han aconsejado.  

El problema que existe actualmente para que tanto la oposición, como el gobierno pongan condiciones para este diálogo, estriba en el hecho de que ya con anterioridad, este diálogo se intentó, cuando la crisis aún era de menor grado y el gobierno no estaba convencido de que necesitaba de ese diálogo para seguir gobernando.  Hubo dos razones fundamentales para que ese dialogo se resquebrajase, terminando en un gran fracaso. El gobierno insistía en negar su fracaso  con el sistema económico socialista y estatista. Por su parte, la oposición insistía, en la necesidad de darle un viraje importante a las fracasadas políticas económicas socialistas.

No bastó que hubiese un alto representante de la Iglesia Católica ni una comisión política de la Unasur que fungían de testigos y garantes, para que ésta se realizase en óptimas condiciones de equidad. 

Diálogos entre el socialismo comunista y represor y la democracia liberal de libre mercado han existido muy poco a la largo de la historia. En realidad, lo que ha habido entre estos dos modelos ideológicos han sido amenazas, triquiñuelas, espionaje, provocaciones y saboteos. Cuando cayó el muro de Berlín y posteriormente se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS; muchos pensamos que el comunismo soviético había sido derrotado para siempre, y la guerra fría post la II guerra mundial que antecedió, serían cosa del pasado. La guerra fría continua en otra dimensión.

Hemos sido testigos de un acercamiento económico, diplomático, cultural y, social entre el sistema comunista cubano y la democracia de los EE.UU. Todos hemos celebrado en parte este acercamiento, pero una nube gris se esparce sobre Cuba, y en cierta forma, empaña el diálogo y acuerdo logrado entre ambas naciones, cuando se habla del ingreso de Cuba a la democracia.
Los habilidosos líderes cubanos insisten en que ese pacto no considera “negociar” al sistema político socialista o estatismo. Como resultado, la migración de cubanos a otras partes del continente, en especial hacia los EE.UU. ha tomado más fuerza que nunca, no obstante las muestras de mejoras en las nuevas relaciones diplomáticas y económicas entre ambas naciones.

Este diálogo apertura entre Cuba y los EE.UU., pareciera ser que benefició a Cuba y complicó a los EE.UU., quienes No saben qué hacer con los cubanos que escapan de Cuba y llegan clandestinamente a ese país, entre otros temas.

Lamentablemente para Venezuela, la influencia del gobierno cubano en nuestro país es extrema e inconveniente para recuperar nuestra democracia. Es bien sabido que, Nicolás Maduro no toma ninguna decisión política sin consultarlo antes con el gobierno de Cuba. Esta dependencia de la política exterior de Venezuela, debido a la influencia de Cuba en nuestros asuntos de estado, es un factor negativo al que habría que considerar por la MUD antes de sentarse a negociar con el gobierno chavista.

Vemos pues, que el dialogo entre el gobierno y la MUD en Venezuela, está revestido de circunstancias muy especiales, dadas las abismales diferencias ideológicas y conceptuales ente ambos grupos. No se trata de dos grupos democráticos similares que desean dialogar y ponerse de acuerdo para seguir adelante. Tampoco se trata de dos grupos socialistas o comunistas que tiene ligeras diferencias y desean limar asperezas.

Si el dialogo que se desea realizar, está circunscrito a utilizar el conocido modelo ganar/ganar, donde ambos bandos deben estar dispuestos a ceder (sacrificar) algo para llegar a un acuerdo y ambos grupos se sientan ganadores, difícilmente este modelo será aceptado por ambas partes, vista la conocida conducta totalitaria del sistema socialista o comunista, quienes están acostumbrados a amenazar, imponer y manipular para conquistar. No saben  ni prefieren negociar. Por otra parte, la MUD es una organización cívico/política democrática, con principios y valores de justicia y libertad, la cual no podría sacrificar ninguno de éstos íconos, so pena de traicionar a la nación.

Ambos grupos tienen contrapuestos puntos de vistas y modelos de cómo enfocar la economía del país. Ambos grupos tienen diferentes ALIADOS internacionales en quien confiar. Ambos grupos tienen intereses encontrados sobre los cuales ponerse de acuerdo sería prácticamente imposible. ¿Cómo dialogar con un gobierno al cual se le está pidiendo la renuncia y al cual se le esta solicitando un referéndum revocatorio por totalitario y mal administrador?
La población venezolana está decidida masivamente a continuar con el revocatorio. Factores políticos que han acompañado al chavismo, hoy día solicitan la renuncia del  presidente y por ende, del gobierno. Los factores de poder del gobierno se reducen cada día; mientras que los factores de poder de la oposición aumentan constantemente. Hasta ahora, ninguno de los motores económicos que creó el gobierno para salir de la crisis económica ha funcionado. PDVSA, la gallina de los huevos de oro va en picada hacia el abismo, dada la pésima administración de su Junta Directiva. Su prestigio mundial ha mermado drásticamente y su balance económico del último periodo deja mucho que decir al mundo financiero/petrolero. Han tenido que manipular cifras y ocultar debilidades para lograr levantar un prestigio otrora veces exitoso y digno, que hoy día está por los suelos.

La MUD no tiene varitas mágicas para contribuir ayudar a revertir la grave crisis de Venezuela. Solo desea la oportunidad de ser gobierno para aplicar políticas públicas adecuadas y correctas que den mejores resultados que los de las políticas públicas del gobierno hasta la fecha.

Si el diálogo es para lograr respetarse mutuamente y extirpar del discurso vulgar y soez que acostumbra usar el presidente Maduro, bienvenido sea. Si el dialogo es para contener la violencia y lograr la paz, bienvenido sea. Si el dialogo es para calmar a los violentos, vengan de donde vengan, bienvenido sea. Si el dialogo es para dar un tratamiento digno y decente al presidente Nicolás Maduro una vez que renuncie o sea revocado del gobierno, bienvenido sea. Si el diálogo es para recobrar el estado de derecho en Venezuela, lograr la institucionalidad e independencia de los poderes del estado, bienvenido sea.

La realidad de la crisis venezolana es dramática y profunda. El gobierno no podrá derrotar a la crisis del país, por más dialogo que éste pida. Es prácticamente imposible resolver la crisis con este gobierno patético e inepto en el ejercicio del poder, por más ayuda que reciba de la MUD. Este ha llegado a lo más alto de su  nivel de incompetencia.

Los tiempos del dialogo en Venezuela se agotaron. El pueblo se pronunció y desea referéndum revocatorio o renuncia del presidente, para elegir a otro gobierno. Quizás para asuntos de orden público mientras se ejecutan las actividades en progreso, se pudiera justificar un diálogo. Cito SIC Proverbio: No somos elegidos por Dios, sino por el electorado, por lo tanto, buscamos el diálogo con todos aquellos que ponen esfuerzo en esta democracia. Willy Brandt (1913-1992) Político alemán. 

Reformas aducativas en el banquillo de los acusados.

Sin ser experto en educación, me atrevo a opinar y aportar mi granito de arena en un tema tan trascendental para Latinoamérica y el mundo sub desarrollado  como lo es la reforma educacional. Desdichadamente, para la mayoría de los políticos, columnistas, periodistas, analistas y escritores, pareciera ser que: la política, lo social, lo económico y la migración, parecieran ser temas prioritarios a la educación. Quizás sea ésta, la razón por la que observo poca información en los medios noticiarios latinoamericanos, sobre las reformas en educación.

Los gobiernos de Chile y de México han emprendido reformas educativas, con la sana y supuesta lógica intensión de mejorar la calidad de ésta en tales naciones. Una iniciativa muy laudable y con mucho sentido de crecimiento y desarrollo integral que se supone demanda ambas naciones líderes en Latinoamérica.

Lamentablemente, ambas reformas están siendo cuestionadas por manifestantes en ambos países. En el caso de México, la acusan de estar orientada más a una reforma administrativa que educacional en sí. Por el lado chileno, el reclamo viene por el alcance de ésta, la cual, según los manifestantes, debería incluir la gratuidad de la educación superior a nivel nacional, entre otros desacuerdos.

La primera pregunta que se me ocurre hacerla a los gobiernos que impulsaron, redactaron y dieron luz verde al desarrollo de tales reformas, sería: ¿Fueron estas ideas originales y sus respectivos borradores consultados debidamente con las organizaciones políticas, las no gubernamentales, y las educativas, antes de darles el visto bueno para su implantación? De no ser así, es elemental pensar que existan discrepancias entre el gobierno y los oponentes a estas reformas.
Intentar llevar a cabo una reforma educacional con tanta oposición de parte de otros sectores de la sociedad, pareciera ser contraproducente. Ya se han ocasionado víctimas fatales en México y no es de extrañar que éstas también se produzcan en Chile de continuar, tales manifestaciones.
Más como forma anecdótica, que estimula la excelencia en la educación ideal en  algunos países; sus gobernantes, en lugar de destacar la importancia de sus próceres, mediante la edición de billetes con fotos de éstos,  imprimen fotos alusivas a las escuelas, universidades y ambientes educacionales. Esto, con la intensión de sugerir la importancia vital de la educación en tales países.

En base a lo poco que he leído sobre algunas experiencias mundiales en reformas educativas, he encontrado algunas novedades o premisas que han dado resultados asombrosos a los países que las han aplicado. 1) En primer lugar, la de considerar al maestro o educador como un profesional de altísimo relieve e importancia dentro de su sociedad. 2)  Como profesional de la educación, sus honorarios, sueldos y demás compensaciones sociales y económicas, son de las más elevadas y consideradas en tales países, al compararla con otras profesiones. 3) Las instalaciones de las escuelas, liceos, institutos gubernamentales o privados deben ser impecables. 4) El propósito final es comúnmente el de lograr la excelencia en el nivel de la educación que se espera alcanzar una vez que la reforma haya concluido. 5) Una reforma educativa para cualquier país que la intente requeriría algo de tiempo razonable para lograrla. Se estima que se lograría en varios años, con ajustes graduales. 6) El alto costo de una reforma educacional dependiendo del país donde se haga, pudiera resultar de altísima magnitud, razón para pensar más racionalmente en cómo y cuándo financiarla.
Si algún tema importante necesita de extrema discusión, dialogo y discusión antes de su definición, aprobación y promulgación; ese sería en mi opinión el tema educacional. Por la magnitud y violencia de los reclamos opuestos a tales reformas en Chile y México, pareciera ser que se requeriría de un alto en tales reformas educativas para reiniciar revisiones y discusiones de las cuales deben salir acuerdos y consensos aceptados y respetados por todas las partes.

Desde el punto de vista del clima político, económico y social, ni Chile ni México, parecieran tener la estabilidad suficiente y necesaria como para continuar adelante con sus reformas educativas. Tanto la popularidad del gobierno Chileno como el Mexicano están por debajo del 30%, de aprobación; insuficientes como para imponer condiciones exigidas por los manifestantes.

De ambas experiencias podrán sacarse las siguientes conclusiones, que pudieran ser útiles para futuros gobiernos latinoamericanos que aspiren  abordar el tema de la reforma educativa. 1) Para iniciar una reforma debe existir la máxima calma, paz y armonía en el país. 2) Debe haber crecimiento económico razonable y estable. 3) Debe haber consenso entre los partidos políticos más importantes. De ser posible, unánime. 4) Una reforma educacional penosa-mente se pueda lograr en un periodo presidencial, lo que obliga a firmar acuerdos de continuidad en la reforma. 5) Los aportes de estudiantes, maestros, profesores y sector educacional privado deben ser oídos y considerados en tales reformas; dado que éstos son protagonistas.

EL PODER POLÍTICO CORRUPTO, CRECE COMO LA HIERBA MALA

Empezaré por discúlpame ante los políticos honestos que no han sucumbido aun al poder del dinero para corromperse. Sé que los hay y que son muy honestos. No obstante, pareciera ser que los políticos corruptos aumentan exponencialmente a nivel mundial, y se multiplican como la hierba mala. Cuando aplicas los métodos existentes para eliminarla, sigue creciendo y reproduciéndose aceleradamente.
Es difícil determinar las razones por las que un político considerado honrado, se convierte en corrupto, al menos que sea cleptómano por nacimiento. Sabemos que para que para que exista un corrupto, debe existir un corruptor. A veces los corruptores son tan hábiles, convincentes, simpáticos y seductores que a muchos de los seres humanos nos cuesta rechazarlos y denunciarlos.
Por lo general, un político, exitoso, antes de asumir el poder se ve repentinamente rodeado de: aduladores, serviciales, aventureros de cuello blanco, asesores inescrupulosos, caza fortunas, etc.; cuyos ocultos propósitos son los de aprovecharse de las bondades que representan estar cerca del liderazgo y poder del gobierno, para adquirir poder y enriquecerse, con los dineros públicos. Estar alerta es la cosigna.
A mí en particular, me duele más la corrupción que sucede en los países pobres, como los de África, Oceanía, Latinoamérica y parte a Asia, puesto que son estos países pobres y sus poblaciones las que se ven afectadas injustamente por esos actos de corrupción, los cuales impiden que estos se desarrollen o avancen hacia esa meta.
Cuando oigo hablar o leo acerca los montos extraídos del tesoro público de Venezuela, por funcionarios del gobierno actual y anterior; por concepto de actos de corrupción, por miles de millones de dólares, surgen en mi mente los diversos proyectos de inversión que han dejado de realizarse en áreas claves tales como las de: educación, servicios eléctricos, servicios hidráulicos, salud, vialidad, etc.; en las cuales descansan la mayor parte de nuestros problemas. Esos ladrones merecen un castigo ejemplar.
Lamentablemente, es en esta clase de países pobres o en vía de desarrollo, es donde la corrupción hace los mayores estragos, e impide que estos países logren sus propósitos de crecimiento económico. Los tipos de gobiernos autoritarios, donde la institucionalidad desaparece, la impunidad campea, la constitución y las leyes existentes son violadas reiteradamente, los derechos a la justicia se niegan, los medios de comunicación se silencian y los derechos humanos se pisotean, para facilitar tales desfalcos, entre otros motivos.

Si los legisladores y políticos honrados que aún quedan en Latinoamérica, desean hacer algo al respecto por su región; deberían empezar por blindar las constituciones de sus países, hacer más rígidas las leyes, fortalecer y agilizar los controles de captación de actos de corrupción y procesar y castigar ágilmente a los culpables. Las nuevas generaciones de políticos y empresarios de Latinoamérica, deberían dar el primer paso, para eliminar de una vez por todas, los actos de corrupción que utilizan usualmente en el proceso de crear y administrar industrias para hacer rendir ilegalmente a sus negocios. A las instituciones y sistemas de justicia, les compete aplicar la justicia ciega como medida única que contribuya a extirpar este cáncer que nos carcome.

ORGULLOSO, DE SER OPOSITOR DE DERECHA

Una de las modalidades común de desprestigio contra los simpatizantes de la oposición. que utilizan los líderes y fanáticos del actual gobierno de Venezuela - auto calificado de marxista leninista - es el de calificarnos de derechistas. Antes de continuar con el escrito, reproduciré lo que significa el termino ser de derecha en política, según definición de Wikipedia, Cito SIC:
“Se conoce como derecha al segmento del espectro político que acepta las diferencias sociales como algo inevitable, natural o normal frente a la izquierda, que persigue la igualdad de la sociedad. No existe una definición estricta de derecha aunque dadas un conjunto de dicotomías como el individualismo frente a colectivismo, confesionalidad frente a laicismo, propiedad privada frente a propiedad pública de ciertas actividades económicas, igualdad de oportunidades frente a igualdad de resultados, tradicionalismo frente a reformismo social, conservadurismo frente a progresismo, la derecha se decanta estadísticamente por las primeras componentes de cada una de ellas en mayor proporción que la izquierda. Actualmente, el discurso político de la mayor parte de fuerzas de derecha habla favorablemente de la riqueza a través de la libre competitividad”. Fin de la cita.
Afirmar que la derecha es una ideología perversa, que atenta contra los intereses del pueblo, que solo busca la riqueza, que olvida a los pobres, etc., es parte del discurso fanático y distorsionado que tienen los marxistas leninistas, conocidos como comunistas; para anteponer al pueblo contra las derechas políticas del mundo, las cuales han sido las organizaciones ideológicas más exitosas en administrar las economías de los países que adoptan este sistema de gobierno. Por ello, cayó el muro de Berlín y el comunismo desapareció.
Estos señalamientos de parte del gobierno. se les vienen en contra suya, puesto que, según las últimas encuestas nacionales, la oposición calificada de derecha por el gobierno, tiene una aceptación política cercana al 60% de las preferencias de ese pueblo al que pretenden confundir sin poder lograrlo. Es decir, solo el 20% les respalda y el otro 20% permanece independiente o indeciso.
La derecha mundial, podría señalar con mucha propiedad, las graves fallas de los gobiernos latinoamericanos de izquierda que desangran a la economía de sus pueblos, mediante administraciones mediocres y fraudulentas, fallidas, corruptas, populistas y rentistas; donde la democracia es echada a un lado para dar paso al autoritarismo, a la improvisación, a la persecución de los disidentes, a los ataques a la libertad de expresión, a los abusos contra los derechos humanos, la propiedad privada, etc.
No creo que ser de izquierda en Latinoamérica, sea garantía de pulcritud y eficiencia en la conducción de los gobiernos. Sobre todo, cuando estas izquierdas auto denominadas revolucionarias llegan al poder y se proclaman socialistas o marxista leninistas.
Las viejas y aún vigentes experiencias con Cuba han sido tan traumáticas que su economía está por el suelo y da vergüenza ajena. Podemos también destacar a recientes gobiernos “socialistas” en Latinoamérica como los de Kirchner en Argentina y los de Inatio Lula Da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, con historial procesal de corrupción y mal manejo de los presupuestos con múltiples investigaciones abiertas en progreso.
Hoy día, dentro de las economías latinoamericanas más precarias, se coloca a la de los países de Argentina, Cuba, Brasil y Venezuela. En Argentina, por ejemplo, su economía quedó destruida bajo la conducción del kirchnerismo, no obstante, bajo la administración eficiente del presidente Mauricio Macri, calificado como derechista por el kirchnerismo, la misma está en vías de recuperación. No obstante, tomaría años en lograrlo, dado el gran daño causado.
Otro caso donde la derecha norteamericana, tendió la mano al socialismo cubano para que - la república de Cuba - humillada por el comunismo – recupere su economía y el pueblo de Cuba pueda lograr su felicidad perdida. No hay que hurgar mucho en la historia, para destacar a los gobiernos de izquierda con ideologías socialistas (estatistas) que han llevado a sus respectivos países a la quiebra económica, no precisamente por culpa de la derecha política.
Cuando era joven, me auto definía como una persona independiente, con sensibilidad por la justicia, lo social y el orden. Sin embargo, a pesar de que amigos me conminaron en variadas ocasiones a participar formalmente en un partido político, me negué, porque establecí como prioridad terminar mi educación. Temía que la política me impidiera graduarme. En ese tiempo, tenía preferencias por Acción Democrática y admiración por Rómulo Betancourt y los destacados líderes de ese partido político.
Aun cuando en Venezuela existe una gran variedad de partidos de izquierda, no todos están agrupados bajo la bandera del polo patriótico que sostiene políticamente al gobierno. Algunos de éstos han demostrado en el tiempo que son democráticos y defienden los principios de las libertades y la justica. Por tales motivos, estos partidos de ideología izquierdistas han preferido sumarse a la lucha política venezolana, integrados a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Es hermoso ver hoy día la pluralidad existente en el seno de la MUD, en la cual participan partidos políticos de izquierda, de centro, de derecha, e independientes.  Ese es arco iris político que queremos y lúchanos por reinstalar en Venezuela. Intentar desprestigiar a la oposición venezolana al calificarla de derecha, pareciera, por el contrario, ser un halago para la oposición, visto el gran porcentaje de venezolanos incluidos en esa categoría.
La derecha venezolana es una enorme mayoría que pide cambio urgente de gobierno. Si ser  de  derecha significa: cambiar al gobierno por uno más eficiente y democrático, que desarrolle económicamente al país, que la economía sea sustentable (única forma de vencer al rentismo),  que se creen muchos nuevos empleos con mejores salarios y beneficios para los empleados; que logre vencer a la inflación y llevarla a niveles aceptables; que logre fortalecer la moneda; que logre recuperar a PDVSA y reconvertirla en eficiente y productiva; que logre desarrollar rápidamente al aparato productivo del país para acabar con el desabastecimiento, la escasez y el hambre; que logre se mejoren los servicios básicos, que logre eliminar esa aberración del control de cambio de divisas etc. Entonces, bienvenido un gobernó de derecha a Venezuela.
Si partimos del principio, de que la derecha lo que desea para Venezuela, es permitir que su población deje de estar triste y sea feliz, entonces me siento honrado, orgulloso y bendecido por ser un venezolano de derecha.
Un nuevo gobierno, tendrá necesariamente que abolir al sistema económico socialista y adoptar el modelo económico de libre mercado o capitalista, al cual el gobierno actual le ha declarado la guerra, desde que tomó el poder. La ayuda social que actualmente da el gobierno al pueblo más necesitado, tendrá que revisarse para implantar un nuevo modelo de ayuda social más permanente, amplio y sustentable, que permita que el pueblo crezca y se desarrolle integralmente.  No es un secreto, que la burocracia del país debe reducirse y ser más dinámica y eficiente, para lo cual será necesario privatizar empresas gubernamentales que dan pérdidas, económicas para convertirlas en rentables y dejen de ser una carga para los futuros gobiernos.
A mayor número de empresas privadas exitosas en el país, mayor cantidad de actividades económicas, mayor cantidad de recaudación de impuestos para el fisco y mayor progreso económico. Venezuela necesita un modelo económico capitalista liberal para su economía, que permita mejorar la productividad de las empresas estatales y privadas, única forma de lograr un crecimiento sostenido e integral del PIB. Solo con un tipo de gobierno como supongo está pensando la MUD, es la forma como podemos lograr un futuro prometedor para Venezuela.
No se trata de instalar en Venezuela un “neoliberalismo salvaje” que niegue la ayuda social obligatoria y necesaria para los desposeídos. El nuevo gobierno está obligado – sobre todo al inicio de su gobierno - a tomar las previsiones necesarias y correctas para que el crecimiento económico abierto, sea compensado y complementado con programas y proyectos de inversión social efectivos y amplios, que llegue a todos los necesitados, no solo a los chavistas.

Dado que líderes del gobierno critican constantemente a la MUD de no poseer un programa serio de gobierno para ofrecer al pueblo para su aprobación, me atrevo a proponer a la MUD, a que a que presente al venezolano elector, algunas líneas del programa de gobierno que propondrían a la nación, que permita que el pueblo se vaya mentalizando a la idea de darle respaldo definitivo. Aun cuando se sospecha que esta iniciativa pudiera ser contraproducente, tal acción ofrecería más aprobaciones que negaciones, puesto que la mayoría de la opinión interna y mundial estaría más de acuerdo que en desacuerdo con la solución que daría la oposición a la solución al problema que el gobierno actual se niega a asumir.     

jueves, julio 21, 2016

El Ocaso del chavismo y del PSUV.

Hasta sus sedes y activos físicos, los donaron o negociaron con el gobierno. Quizás algunos de ellos se reinventen o refunden; esperando la oportunidad de “empatarse” en otro proyecto “totalitario” o similar que les entusiasme, si es que, aún les quedan ganas de insistir en una ideología fracasada. Los pocos partidos políticos menores que apoyaron al chavismo y aún mantienen su propia identidad, quizás prefieran sumarse a la oposición al próximo gobierno. Otros se estarían sumando a apoyar a los partidos democráticos de la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, aspirando contribuir, a reconstruir a Venezuela.
Según se dice, el PSUV no se reúne desde hace varios meses. Es de suponer, que su dirigencia también está dividida y desahuciada por tantos errores y fracasos políticos. No es para menos, a saber:
El gobierno insiste en aumentar la militarización del país. No hace las rectificaciones económicas y sociales que se deben hacer, según las opiniones de profesionales altamente calificados. El pueblo ha perdido la fe y la confianza en los gabinetes económicos nombrados recientemente. Se continúan cometiendo errores infantiles en la conducción de la distribución de los alimentos; tanto los pocos producidos en el país, como los importados. La PDVSA salvadora, denominada la “gallina de los huevos de oro”, se cae a pedazos. La confianza en Venezuela por parte de la banca internacional y la de los inversionistas decae.  El costo para Venezuela de futuros endeudamientos, es el más alto del mundo.  La inflación para este año 2016 se estima en tres dígitos altos. El gobierno divaga y ya nadie le cree.
En la otra acera, las fuerzas políticas de la oposición aumentan aceleradamente su fuerza política, con el apoyo que le estaría dando la disidencia del chavismo, y la apertura de ojos de los ni nies.
Es sorprendente, que ahora los chavistas engañados y molestos por las malas políticas del gobierno, se les hayan volteado a éste y ahora apoyen y soliciten el Referéndum Revocatorio, para este mismo año. Según encuestas recientes, el 65% de la población apoya al Referéndum Revocatorio. Se estima que este porcentaje será muy superior a fin de año, cuando se llevaría a cabo dicha consulta.
Las predicciones y malas noticias para el chavismo aún no terminan. Es tan baja la popularidad del gobierno y de los partidos políticos que le acompañan, que un sondeo sobre las elecciones a gobernadores da como resultado, que de realizarse éstas en diciembre de 2016, difícilmente ganen una gobernación.
Como respuesta a un artículo del periodista y empresario Luis Vicente León, publicado titulado ¿Cuándo se acaba esto?, el conocido economista  Felipe Pérez Martí, quién fuera Ministro de Planificación durante el periodo 2002/2003 de Hugo Chávez, aseveró en otro escrito publicados ambos en PRODAVINCI,  que este gobierno cae antes de fin de año.
Este personaje, se siente tan confiado en la validez y veracidad de su predicción, que apuesta 5.000 dólares a que así será. Se da el lujo de invitar a los dirigentes chavistas, los cuales por razones obvias son los únicos que pueden apostar en dólares, a que tomen su apuesta.
Lo más intrigante e interesante de éste sujeto, es que soporta y justifica su predicción en un largo y meticuloso análisis, basado en las teorías económicas y algoritmos de NASH, entre otras herramientas de análisis predictivos.
Mientras tanto, los funcionarios y líderes de la “involución”, insisten en boicotear el Referéndum Revocatorio, niegan a la Asamblea Nacional con mayoría política calificada opositora en la cual son una pírrica minoría, continúan aferrados al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como un salvavidas, para lograr protagonismo y frenar el desplome el gobierno, no saben cómo enrumbar la economía del país, desestiman la renuncia del presidente Nicolás Maduro y siguen tambaleantes hacia adelante sin rumbo, quizás pensando en que la suerte les siga acompañando. Como el amigo lector puede concluir; pareciera ser que los únicos que no se han percatado de la frágil y explosiva situación de Venezuela, son el propio gobierno revolucionario y socialista del chavismo.
A la pregunta ¿Cuándo se acaba esto?, que nos hacemos con frecuencia la gran mayoría de los angustiados venezolanos, al menos existe una respuesta clara y precisa; dada, nada más y nada menos, por un ex ministro y ex chavista del gobierno (2002-2003) de Hugo Chávez.

Créalo o no amigo lector; por el perfil, seriedad, profesionalismo y enfoque científico que utiliza el susodicho personaje, para emitir esa profecía; lo menos que puede hacerse al respecto, es el de otorgarle a éste  el criterio de la duda, y de ser posible darle una ayudadita, para que esta predicción deje se ser una duda razonable y se convierta en un hecho tangible, que nos lleve a una hermosa realidad. Existen múltiples formas de contribuir a lograr el Referéndum Revocatorio, para acabar con esto. ¡Visualiza como puedes hacerlo tú en particular!, y actúa según tu conciencia.

martes, marzo 29, 2016

Factores que generaron la crisis actual de Venezuela

El mundo, conoce la actual situación de crisis extrema que vivimos los venezolanos. Muchos, se han preguntado y otros siguen preguntándose: ¿cómo es posible que un país tan rico en recursos naturales, con una ubicación geográfica tan estratégica y ventajosa; se encuentre en tan lamentable situación actual? He intentado explicármelo y entenderlo a cabalidad, lo cual no parece tan evidente haberlo lograrlo. El siguiente escrito solo pretende exponer algunos factores que considero se sumaron en el tiempo para llegar lamentablemente a ésta crisis. Ofrezco al amigo lector, una lista de estos factores, a objeto de abrir un debate a manera de incentivar a historiadores, políticos,  pensadores y analistas que de alguna forma, ayuden a contribuir a entender este fenómeno, para en el futuro se apliquen los correctivos necesarios, a objeto de que lo actual, jamás se vuelva a repetir. A saber:
1)   Desde la guerra de independencia, Venezuela ha intentado establecerse como una república organizada, moderna y democrática en lo: político, económico, territorial, social, cultural y moral; lo cual no ha sido posible en el tiempo. Como resultado de tantos intentos, hemos logrado una República marcadamente presidencialista, con vulnerabilidad en su democracia e independencia de los poderes del Estado; los cuales en su totalidad, presentan debilidades que han impedido un rol preponderante y eficiente de éstos, que beneficie al país.
2)   Las diferentes versiones de la constitución de la republica, jamás han llegado a ser escritas con profundidad, honestidad y claridad absolutas, que garanticen los derechos y deberes de todos los venezolanos por igual. Tampoco se ha garantizado claramente la inviolabilidad de la misma, la cual es abusada constantemente por algunos gobernantes de turno, sin que estas violaciones trasciendan más allá de las denuncias.
3)   Las leyes que rigen la actividad política, jamás han sido lo suficientemente claras y eficientes, como para lograr una mayor calidad y moralidad en el ejercicio de esta actividad tan vital para los países democráticos. Dada esa deficiencia, nuestros partidos políticos son tan numerosos, mediocres e ineficientes en el cumplimiento de sus roles.
4)   Tuvimos la gran fortuna de disfrutar y aprovechar inteligentemente el “boom” petrolero, desde el inicio del siglo XX, para sacar al país de la pobreza y “sembrar el petróleo”, tal como lo promovieron venezolanos de gran visión, con el objeto de diversificar nuestra mono productiva economía, hacia la diversificación de ésta. Esto, a pesar de ser ofrecido, jamás se hizo por falta de voluntad política y de liderazgo idóneo.
5)   Las omisiones y fallas enunciadas arriba, nos llevaron al hecho de que, las izquierdas radicales como la comunista, etc., lograran el triunfo político que desde hacía décadas venían amenazando a Venezuela.
6)   Durante 16 años, la revolución chavista, conocida con el modelo socialista del siglo XXI, se encargó de destruir lo  mucho que se había logrado en democracia e institucionalidad, desde 1958 hasta 1998. La susodicha revolución, declaró la guerra a: los EE.UU., al capitalismo (sistema económico de libre mercado) a empresas representantes de la inversión privada dentro de Venezuela (Fedecámaras), al sindicalismo democrático existente (CTV), a la educación privada, a la iglesia católica, a la oligarquía, a la clase media, a los partidos políticos del status anterior (Acción Democrática y Copey), etc.
REFLEXIONES
Para la mayoría de los venezolanos, no existen dudas de que el gobierno actual de Venezuela es el culpable de esta grave situación, lo cual no ha reconocido ni pretende reconocer. Por el contrario, el gobierno actual culpa a la baja del precio del petróleo y a la guerra económica (supuestamente liderada por Fedecámaras y la oposición política), como los verdaderos culpables del desastre económico, social y moral existente.
Pereciera insólito, que el gobierno cubano esté negociando con el gobierno norteamericano y la unión europea, una apertura de Cuba  hacia el sistema económico de libre mercado; mientras que el gobierno de Venezuela, insiste en continuar profundizando en el sistema económico estatistas o socialista y siga aferrado a la idea de sostener la guerra ideológica y económica contra los EE.UU. y los bancos mundiales occidentales y otros tantos enemigos.
Los pronósticos sobre Venezuela, provenientes de expertos en economía, que leemos a diario, indican que de no hacerse algo radical con urgencia, la situación empeorará y se podría convertir en una gran crisis humanitaria, de proporciones impredecibles en cuanto a su efecto en la población. Ya se muere gente de hambre en Venezuela. La cesta básica alimentaria está alrededor de los 150 mil bolívares; mientras la capacidad adquisitiva promedio del venezolano está muy por debajo de esa cifra.
El presidente de Venezuela y los jerarcas políticos del gobierno siguen sordos ante el reclamo generalizado de acciones hacia la apertura al mercado de libre comercio, que permita la instalación urgente de industrias privadas, para la generación de alimentos y de productos de primera necesidad que suplan con urgencia a los productos que actualmente se importan, como una de las medidas urgentes que requiere el país.
El gobierno de Venezuela debe dejar de ser un inversor nato y dedicarse mayormente a gobernar, facilitar e impulsar y regular la economía del país, para lograr el crecimiento económico que necesita Venezuela con urgencia. Es imprescindible y necesario que se privaticen aquellas empresas del estado que den pérdidas económicas significativas, a manera de hacerlas más eficientes y productivas; muy necesario para la generación de impuestos sobre la renta, a objeto de que este sea el principal medio de generación de ingresos de dinero para el estado venezolano.  
Las inmensas inversiones que necesita el área petrolera del país, deben ser hechas por empresas privadas y/o por empresas mixtas, donde el gobierno tenga una mínima participación en éstas, que principalmente permita el control y seguimiento de las actividades petroleras en el país. Es irracional, que el país pretenda ser el principal protagonistas en el desarrollo del petróleo, que como sabemos es una actividad llena de riesgos, incertidumbres  y sorpresas con costos irreversibles, que ningún  gobierno debería correr. Con los pagos por regalías e impuestos, es de suponerse que los ingresos de Venezuela pudieran ser razonables y suficientes. Siendo que la producción de petróleo de Venezuela ha mermado esencialmente, al punto de tener que importar gasolinas y petróleos livianos para suplir nuestros propios consumos; es lógico dar prioridad al aumento de la producción de petróleo hasta niveles mínimos que nos impidan depender de las importaciones de petróleo y/o sub productos de éste.
Medidas como las anteriores, permitirían que el aparato burocrático del gobierno, actualmente de un tamaño descomunal (32 ministerios y cercano a 4 millones de empleados, así como un numero insólito de miles de empresas del estado) puedan reducirse a niveles y tamaños sensatos,  adecuados al tamaño de la nación venezolana de 30 millones de habitantes.
El Papa Francisco acaba de hacernos un llamado a los venezolanos a la reflexión y al dialogo. La Mesa de La Unidad Democrática (MUD); así como la gran mayoría del pueblo de Venezuela, ha dictaminado que el gobierno actual fracasó, y demostró su incapacidad para continuar dirigiendo los destinos de Venezuela. En consecuencia, está acordado que el presidente debe  renunciar o ser removido para elegir a otro gobierno capaz y eficiente que resuelva nuestra actual situación en el corto, mediano y largo plazo. Esperar a que este gobierno concluya legalmente su mandato en 2019, sería condenar a Venezuela  a su total destrucción y además, alimentar las expectativas de una hambruna nacional, que no debemos permitir.

De darse una negociación, gobierno/oposición, según mi opinión, ésta debería basarse en premisas, realidades y hechos tangibles a la vista no negociables. En consecuencia, quién debería ceder mayormente debería ser el gobierno actual, principal culpable y promotor de la crisis venezolana.

jueves, enero 14, 2016

Las guerras declaradas y derrotas sufridas del chavismo

Al declararse marxista leninista, el chavismo le declaró unilateralmente la guerra a países, instituciones y factores políticos democráticos, sociales, culturales y económicos mundiales y locales, entre los cuales destacamos:

1) Al gobierno de los EE.UU.; 2) A la Unión Europea, UE; 3) Al capitalismo; 4) Al Neoliberalismo; 5) A la DEA; 6) A la Iglesia Católica; 7) A los partidos políticos opositores; 8) Al Banco Mundial, BM; 9) Al Banco Interamericano de desarrollo, BID; 10) A las universidades autónomas; 11) A Fedecámaras; 12) A la Confederación de Trabajadores de Venezuela, CTV; 13) A los medios de comunicación privados e independientes; 14) A Israel y al judaísmo, 15) A la PDVSA Azul; 16) A las FAN institucionalistas; 17) Al Banco Central de Venezuela, BCV; 18) A los ricos y a la burguesía, abarcando a gran parte a de la clase media; 19) A la alta burocracia de anteriores gobiernos, 20) A la independencia de los poderes del estado; 21) A la pobreza; 22) A la distribución de la riqueza; 23) A la descentralización; 24) Al analfabetismo; 25) Al desempleo; 26) A la supuesta guerra económica; 27) A la corrupción, 28) A los altos precios; 29) A los “bachaqueros”; etc.

Hoy, después de 17 años de gobierno, el balance en favor de gobierno por todas las guerras declaradas y ganadas; es absolutamente negativo, puesto que prácticamente las ha ido perdiendo casi todas. En algunas de esas guerras en las cuales tuvo éxitos relativos al principio; sobre todo en las áreas sociales; ha ido perdiendo terreno, lo cual se manifestó abiertamente en las recientes elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre de 2015, al perder la AN.

Lo más dramático y lamentable de estas guerras declaradas y perdidas, está en el hecho real, de que el país se ha descapitalizado, endeudado y destruido física; económica, social y moralmente; al punto de causar un daño a la nación, calificado por los expertos como de irreversible, por la imposibilidad de volverla a su estado original. El daño está hecho, Venezuela tendrá que reconstruirse y reestructurarse con un nuevo y mejor gobierno democrático.

Más dramático y grave aún, es el hecho de que el gobierno considera que lo ha hecho bien, no rectifica, no pide disculpas, no cambia las políticas públicas, no da un viraje en la dirección correcta; lo cual se evidencia en la pésima calidad del gabinete recién nombrado para recomponer la economía del país.

Por el contrario, el gobierno insiste en seguir utilizando el mismo modelo económico socialista, con algunas variantes inútiles y populistas que de ponerse en práctica  pusieran enterrar aún más al país, precipitándolo a una terrible recesión económica de pronósticos reservados.

No es un secreto que al declararse marxista leninista e invitar al gobierno de Cuba a participar en nuestro país como cogobierno en diversos roles, al punto de proponer construir una sola nación  que se denominaría Cubazuela; el gobierno de Venezuela perdió la sindéresis y la perspectiva como gobierno democrático y soberano, al pensar y actuar en esa absurda posibilidad.

Es indudable que el gobierno chavista es admirador y seguidor de la “exitosa” legendaria revolución cubana. Lo triste y lamentable es, que los que elegimos a ese gobierno, jamás nos imaginamos que se atreviera a tanto. Sobre todo sabiendo de las entrevistas previas a las elecciones que le hiciesen algunos periodistas a Hugo Chávez, en las cuales ante las preguntas sobre su íntima amistad con Fidel Castro, negaba esa empatía ideológica por el comunismo.

El afortunado fracaso de las guerras declaradas por el chavismo, y por ende, de su revolución pacífica, como la denominaron estos, ha sido un costoso aprendizaje, para los venezolanos, que los historiadores, analistas y sociólogos tendrán que analizar y divulgar a las futuras generaciones para no cometer ese terrible error otra vez.

Declararle la guerra económica a naciones democráticas amigas, para complacer y congraciarse con el tirano cubano, va más allá de traicionar a la patria. Declararle la guerra al sistema económico de libre mercado, siendo Venezuela un país mono productor de petróleo, que necesita diversificar su economía y aupar el crecimiento económico del país; es más que una irracionalidad. Es ignorancia supina en las artes de las ciencias económicas.

Pretender hacer una revolución socialista/comunista pacífica, contraria a nuestros deseos, ideología, cultura e idiosincrasia; y pedirle al venezolano que se haga el muertito mientras se implanta, es como creer que el venezolano es un tarado mental sin ningún tipo de iniciativa ni interés ni amor por su país, lo cual es sub estimar la inteligencia y el temple del venezolano.

Con todo el poder político, militar, social y económico que logró el chavismo en los inicios de su revolución pacífica o socialismo del siglo XXI, si bien es cierto que las fuerzas políticas opositoras al chavismo han hecho un decoroso papel protagónico que nos ha ayudado a lograr un triunfo político determinante para expulsarlos del poder, los verdaderos héroes de esta fundamental victoria han sido los venezolanos en general; tanto opositores como independiente y chavistas sensatos y arrepentidos; quienes han llegado al convencimiento de que el chavismo ha estado equivocado y continua equivocado en la clase de país que desea el venezolano.

Declararle la guerra a factores superiores que han demostrado con resultados  tangibles su éxito en el tiempo, además de una necedad, es un desconocimiento craso de la historia y de los principios básicos de la guerra.

Si vas a declararle la guerra a alguna nación, o a algún organismo internacional o a instituciones importantes de tu país, asegúrate de aplicar correctamente los siguientes 10 principios básicos de la guerra, propuestos por el famoso guerrero chino Sun Tsu.

El fracaso del proyecto socialista y revolucionario para Venezuela y parte de Latinoamérica, no es casual. Analizando los referidos principios, he llegado a la conclusión, de que ha sido algo así como nadar contra la corriente, de parte del chavismo y liderazgos políticos de otras naciones. A saber:

PRINCIPIO 1: Aprender a combatir. El chavismo jamás estuvo bien preparado para asumir el poder en Venezuela: mucho menos para declararle la guerra a naciones e instituciones poderosas nacionales e internacionales.

PRINCIPIO 2: Muestra el camino. La autodisciplina, la decisión, el logro, la responsabilidad, el conocimiento, la cooperación con los subordinados y el ejemplo; brillaron por su ausencia en la dirigencia del chavismo. En su lucha contra la democracia y el “statu quo” establecido, prevaleció la improvisación el desorden, la anarquía, el enriquecimiento, las luchas internas por el poder y la corrupción.

PRINCIPIO 3: Hazlo bien. Los ganadores son los que hacen lo correcto en el momento correcto. El chavismo adoleció, adolece y continúa adoleciendo de este principio de hacer las cosas bien, sin violar la constitución y las leyes.

Principio 4: Conoce los hechos. A pesar de tener el monopolio de la información, el chavismo sub estimo la información y hechos de sus declarados enemigos, concentrándose en utilizar la información de sus fuentes internas sumamente ideologizadas y distorsionadas.
PRINCIPIO 5: Espera lo peor. El chavismo tiene muchos puntos débiles en su organización, los cuales por muchas razones no ha podido reforzar ni mejorar. Tampoco está preparado para sorpresas, razón por la que solo utiliza la improvisación, negación, mentiras y represión cuando es sorprendido.

PRINCIPIO 6: Aproveche el momento. Las decisiones del chavismo son lentas y parcas debido a que requieren de consultas internas de los diferentes factores del chavismo y foráneas del gobierno de Cuba y otros, para poder ejecutarlas.

PRINCIPIO 7: Quema las naves.  El hecho de tener diferencias básicas entre el liderazgo del chavismo, con variados y diferentes intereses entre éstos, es la razón por las que pedirles uniformidad de criterios donde la motivación y el compromiso son variados, les imposibilita a tener un liderazgo uniforme y sólido. Tal situación de falta de liderazgo ha empeorado con la muerte del caudillo Hugo Chávez, único con ascendencia en convocarlos y auparlos.

PRINCIPIO 8: Hazlo mejor cada vez. En materia de innovación pareciera que el chavismo tiene problemas de creatividad, puesto que son muchas las iniciativas que han empezado y se han quedado en el camino. Muchas obras populares iniciadas sin terminar por mala planificación y falta de previsión presupuestaria. Son numerosos los proyectos de construcción, donde solo se ve la primera piedra, y donde se han perdido miles de millones de dólares.

PRINCIPIO 9: Empujad todos juntos. El solo hecho de haberle declarado la guerra a múltiples factores internos y externos, con una organización política y militar no adecuada, la cual siempre ha estado por debajo de sus ambiciones reales, demuestra que han estado imposibilitados de empujar a todos sus elementos juntos dada la debilidad de sus organizaciones y la formación de sus líderes, donde la rotación de estos es extrema para poder cubrir huecos que siempre se van formando.

PRINCIPIO 10: Que no adivinen tus intenciones. Si de algo adolece el chavismo es precisamente de la falta de sensatez, prudencia y confidencialidad. En su afán de adoctrinar a todo el país en el socialismo y dar propaganda a su proyecto político; es precisamente el factor que los hace más vulnerables de lo que aparentan ser. Con tal despliegue de información abierta en cadenas permanentes de radio y televisión, es posible prever sus próximas acciones.

CONCLUSIÓNES:
Desde el mismo momento en que el chavismo declaró la guerra a todos estos factores descritos arriba, se sabía que era imposible que tuviera éxito en estas diversas guerras. Sin embargo, dada la gran ventaja inicial de su popularidad, disponibilidad económica y factor sorpresa, era de esperarse que estas guerras fueran largas, costosas y frustrantes en muchos de los casos.

Derrotar al chavismo, ha sido un asunto de tiempo, paciencia, tenacidad y creatividad. Para contrarrestar las ventajas iniciales del chavismo en sus guerras declaradas, exigía un largo proceso por parte de la oposición para la recuperación de la Venezuela democrática, lo cual está en vías de lograrse.

Que Venezuela se haya convertido en un Narco Estado, no es de extrañar. Sobre todo, si consideramos, que una de las primeras medidas del gobierno, fue la de asegurarse de la salida del país del personal de la embajada de los EE.UU. (políticos, militares y personal de la DEA), para tener el terreno abonado para sus proyectos delictivos a desarrollar.

El temor a la embajada de EE.UU. no era el de que ésta apoyase o no un movimiento conspirativo para tumbar al gobierno. Era el de asegurarse de la ausencia de éstos, mientras desarrollaba su negocio de narcotráfico y de colaboración con los grupos de terroristas y narcotraficantes de la región, para pretender acorralar y vencer al gobierno norteamericano.

Extender su proyecto socialista a toda la región de latino américa, lo cual lograron a medias, nos indica que se ilusionaron con la idea de arrodillar a los EE.UU. y pretender destruir su economía; mientras abrían las puertas de par en par a naciones como China, Rusia, Irán Corea del Norte, Siria, Libia, Bielorrusia, Vietnam del Norte, Palestina, extremistas musulmanes, etc.; todos éstos países y factores, enemigos históricos de los EE.UU. y de las democracias en general.

Países socialistas y totalitarios, donde el populismo y el rentismo son sus grandes fortalezas, tales como: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela; tuvieron un auge pasajero mientras Venezuela tuvo un enorme poder adquisitivo gracias al altísimo precio del petróleo; que permitió incluso, un financiamiento sin precedente en la región, que incidió en el triunfo electoral del socialismo en muchos de estos países gracias a la contribución financiera de Venezuela. La salida del ALCA, o Área de Libre Comercio de las Américas, del bloque socialista latinoamericano indicado arriba; fue una jugada del socialismo tendente a solidarizarse con Cuba, e intentar debilitar la economía de los EE.UU. Afortunadamente, los EE.UU. superaron ese intento, y continúan siendo hoy día, el país más desarrollado y económicamente más poderoso del mundo. 

Los errores políticos y económicos cometidos por Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, Cristina de Kirchner y Nicolás Maduro; aunados a la corrupción, han facilitado que sus guerras contra el capitalismo y las democracias, estén fracasando. Han facilitado altamente que las aguas tomen su nivel normal, y los aires de la democracia libre y justa empiecen  soplar en la dirección correcta. Si bien es cierto que aún en Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Nicaragua y Venezuela el socialismo aún se mantiene vigente, solo es cuestión de algún tiempo más, para que éste termine de fenecer y dé paso a la democracia verdadera que toda América ambiciona. 

miércoles, diciembre 30, 2015

Razones de un jubilado para rechazar el CCT.

He dado una ojeada al extenso y complejo contrato CCT, y pienso que aún para los trabajadores activos, ese borrador de contrato no llena las expectativas de un patrono que: es tramposo por naturaleza, que ha permitido que PDVSA esté en bancarrota, que prefiere vender ganado y hortalizas a buscar y producir petróleo, cuya junta directiva es mediocre y está de paso, que acostumbra a improvisar en lugar de planificar, que solo desea seguir en el poder, que no ofrece un programa nuevo y agresivo de mejorar la producción para contribuir a sacar a Venezuela del hoyo en que se encuentra, que no cree en los sindicatos pluralistas, que diseño esa propuesta en base a una ideología socialista, que dicho sea de paso no cree en el sindicalismo autónomo, al menos que éste se someta a sus directrices ideológicas.

Firmar un contrato petrolero de esa extensión y contenido, sin saber ni siquiera si PDVSA sobrevivirá como tal, luego de los cambios y ajustes que está solicitando mayoritariamente el pueblo venezolano, es como una falta de cortesía para el trabajador y  para los futuros directivos de PDVSA y que más temprano que tarde estarían por llegar.

Con la situación de Venezuela tan volátil e incierta, es preferible esperar los acontecimientos por venir, antes de firmar un compromiso contractual pactado en medio de una crisis económica y política, que nos pudiera atar para mal a ese contrato rojo rojito.

Por otra parte, ese contrato está diseñado bajo la premisa de que existen grandes dificultades económicas en Venezuela, en la cual PDVSA tiene alta responsabilidad; tales como: inflación descomunal, devaluación acelerada y profunda, existencia de un control de cambio con cuatro o cinco valores del dólar, aparato productivo de la nación inmensamente disminuido, niveles alarmantes de importación, deuda pública interna e internacional de proporciones gigantescas, demandas externas contra PDVSA, etc.

Tales anomalías económicas, sumadas a las necesidades sociales y problemas políticos por dilucidar; dificultan enormemente reflexionar con sensatez y equilibrio para generar un contrato colectivo justo, equitativo, humano y sobre todo viable de ser cumplido.

Todos sabemos, que previo al acuerdo y la firma de un contrato colectivo, ha sido costumbre en Venezuela que se sienten a la mesa de negociación; el gobierno, la empresa o patrono y los trabajadores, éstos últimos representados por el sindicato correspondiente. Es notorio y evidente, que en este caso, gobierno y empresa son la misma cosa. Por otra parte; el representante sindical que dice representar a los trabajadores petroleros, es una ficha política del gobierno, a quién debe sumisión.

Cuando la empresa – en este caso el gobierno -  y el sindicalismo bailan juntos, ¿qué se puede esperar de un contrato preparado por ambos? Para los amigos ingenuos o desinformados, es bueno aclárarles, que el socialismo totalitario es un enemigo declarado del sindicalismo. En el caso de Venezuela no ha desaparecido porqué, al gobierno le conviene utilizarlo para sus conveniencias, hasta tanto se apodere de la industria privada.

No es casualidad ni ninguna falacia, que el sindicalismo chavista está siendo utilizado por el régimen para destruir al sector privado de la economía. Destruyeron a la empresa de la construcción y otras; y han querido destruir a las de alimentación, entre otras, a Empresas Polar, lo cual han logrado parcialmente.

En socialismo, el sindicalismo no existe como tal. Pareciera paradójico afirmar que el sindicalismo solo funciona en sistemas económicos de libre mercado o capitalistas, mientras que en los sistemas socialistas es inexistente. Si alguien tiene dudas respecto a esta afirmación, pregúntense porque razón no existe en Cuba, ni existió en la URSS.

Además, en ese contrato, por el solo hecho de ser PDVSA la empresa más importante del país y vital para la economía de la nación,  donde el número de empleados ha sido inflado a niveles exorbitantes sin justificarse a plenitud;  implica, que ese contrato colectivo, por ser tan especial, debe ser sometido a la consideración del componente político nacional, incluyendo a las minorías políticas fuera del gobierno, lo cual no ha sucedido ni sucedería.

Mal que bien, entiendo que los jubilados petroleros tenemos firmado un contrato colectivo que tiene cláusulas sencillas, prácticas y específicas, el cual lamentablemente la Junta Directiva de PDVSA no respeta ni cumple con las obligaciones contractuales contenidas en el mismo. Nosotros no hemos pedido la firma un nuevo contrato. Solo pedimos que se cumpla el actual por el que nos regimos.

De haberse cumplido correctamente las responsabilidades para con los jubilados de AJIP, por parte de los representantes de PDSA que administran nuestro fondo de pensiones, nuestra solvencia económica estaría cubierta. Hasta pudiéramos tener fondos anuales para viajar. Como sabemos, PDVSA no cumple. Por el contrario ha permitido extracciones perversas de nuestro fondo, sin nuestro consentimiento.

Los jubilados de AJIP, no pedimos limosnas a PDVSA; pedimos que nos cumplan. Ni siquiera les pedimos que negociemos un nuevo contrato. Con el que tenemos es suficiente para salvaguardar nuestra calidad de vida, hoy día desmejorado profundamente por culpa de PDVSA, y por ende, del gobierno.

Entiendo que hay muchos compañeros jubilados de AJIP cuya situación económica actual muy desmejorada les hace ver espejismos, y piensan que con ese nuevo contrato se sacarían la lotería. Yo no lo veo así. Mientras más adornos, bisutería y complementos ofrezcan en el nuevo contrato, jamás nuestros ingresos mejoraran con respecto al contrato actual; de cumplir PDVSA con sus responsabilidades anuales para con nosotros.

Los jubilados de AJIP, deberíamos rechazar ese intento perverso de querernos agrupar en el contrato de los trabajadores activos de PDVSA, CCT. Es más, me atrevo a sugerir que el mismo sea congelado por un tiempo prudencial, hasta tanto los problemas álgidos del país sean encaminados adecuadamente para darles soluciones  racionales.

No me extrañaría, que PDVSA esté aprovechando esta oportunidad de vencimiento del contrato de los trabajadores petroleros para hacer proselitismo político a través de ese contrato, e intentar ganar la popularidad perdida dentro de sus mismos empleados por su mala y pésima gestión en la conducción de la empresa más importante de Venezuela durante 16 años.

Hoy Venezuela está en emergencia colectiva - digamos que en una etapa de transición - donde las prioridades son el de recomponer la economía del país. Según entiendo, primero habrá que resolver el problema de que los poderes del estado funcionen correctamente, lo cual habrá que hacerlo con un nuevo gobierno democrático. Luego habrá que sanear a PDVSA, recomponerla y adecuarla para que mejore su rendimiento, productividad y funcionamiento a niveles razonables. Finalmente habrá que recomponer al país entero creando industrias, diversificando la economía, reduciendo el tamaño descomunal de la burocracia estatal, para lo cual habrá que privatizar a gran parte de las industrias administradas pesimamente por el actual gobierno.

Esto significaría que gran parte de los empleados públicos, serían absorbidos por las empresas privadas nacionalizadas y las nuevas empresas a instalar en el futuro. Esto tomará algún tiempo lograrlo, razones para aceptar que la situación de los jubilados y trabajadores de Venezuela es crítica e inestable; y que tendremos que hacer más sacrificios de los que hemos sufrido, para soñar con un mejor país y un trato humano y justo de parte de las empresas empleadoras.

Firmar un contrato colectivo tan complejo como el que se propone, preñado de ofertas y mejoras salariales donde se habla de tarjetas de ayuda alimentaria  TEA con montos superiores a sueldos y salarios, aunados otros complementos compensatorios, para paliar las muchas necesidades del trabajador petrolero venezolano; es una utopía  que nos puede perjudicar mañana, en lugar de favorecernos. Un contrato de trabajadores no tiene que ser tan complejo, largo y tedioso como el que se nos está presentando; de muchísimas  páginas y cientos de artículos.

Los jubilados petroleros tenemos 16 años viviendo de reclamo en reclamo para que PDVSA cumpla a cabalidad con nuestro contrato colectivo de jubilados de AJIP. Hemos logrado sobrevivir en condiciones económicas adversas muy limitadas. En mi opinión nuestro contrato con PDVSA no tiene nada que ver con el contrato de los trabajadores activos. Nuestro contrato con PDVSA, en caso de que se requiera actualizarlo y modernizarlo,  debería hacerse por separado.

Ante la gran incertidumbre política, social y económica existente en el país, quizás a los trabajadores activos les convenga firmar el contrato propuesto por razones lógicas de lograr mejoras económicas puntuales actualmente suspendidas por vencimiento de su contrato con PDVSA. Es mi opinión, que los jubilados petroleros podemos esperar un tiempo más, hasta que todo se clarifique y normalice en Venezuela.