jueves, julio 21, 2016

El Ocaso del chavismo y del PSUV.

Hasta sus sedes y activos físicos, los donaron o negociaron con el gobierno. Quizás algunos de ellos se reinventen o refunden; esperando la oportunidad de “empatarse” en otro proyecto “totalitario” o similar que les entusiasme, si es que, aún les quedan ganas de insistir en una ideología fracasada. Los pocos partidos políticos menores que apoyaron al chavismo y aún mantienen su propia identidad, quizás prefieran sumarse a la oposición al próximo gobierno. Otros se estarían sumando a apoyar a los partidos democráticos de la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, aspirando contribuir, a reconstruir a Venezuela.
Según se dice, el PSUV no se reúne desde hace varios meses. Es de suponer, que su dirigencia también está dividida y desahuciada por tantos errores y fracasos políticos. No es para menos, a saber:
El gobierno insiste en aumentar la militarización del país. No hace las rectificaciones económicas y sociales que se deben hacer, según las opiniones de profesionales altamente calificados. El pueblo ha perdido la fe y la confianza en los gabinetes económicos nombrados recientemente. Se continúan cometiendo errores infantiles en la conducción de la distribución de los alimentos; tanto los pocos producidos en el país, como los importados. La PDVSA salvadora, denominada la “gallina de los huevos de oro”, se cae a pedazos. La confianza en Venezuela por parte de la banca internacional y la de los inversionistas decae.  El costo para Venezuela de futuros endeudamientos, es el más alto del mundo.  La inflación para este año 2016 se estima en tres dígitos altos. El gobierno divaga y ya nadie le cree.
En la otra acera, las fuerzas políticas de la oposición aumentan aceleradamente su fuerza política, con el apoyo que le estaría dando la disidencia del chavismo, y la apertura de ojos de los ni nies.
Es sorprendente, que ahora los chavistas engañados y molestos por las malas políticas del gobierno, se les hayan volteado a éste y ahora apoyen y soliciten el Referéndum Revocatorio, para este mismo año. Según encuestas recientes, el 65% de la población apoya al Referéndum Revocatorio. Se estima que este porcentaje será muy superior a fin de año, cuando se llevaría a cabo dicha consulta.
Las predicciones y malas noticias para el chavismo aún no terminan. Es tan baja la popularidad del gobierno y de los partidos políticos que le acompañan, que un sondeo sobre las elecciones a gobernadores da como resultado, que de realizarse éstas en diciembre de 2016, difícilmente ganen una gobernación.
Como respuesta a un artículo del periodista y empresario Luis Vicente León, publicado titulado ¿Cuándo se acaba esto?, el conocido economista  Felipe Pérez Martí, quién fuera Ministro de Planificación durante el periodo 2002/2003 de Hugo Chávez, aseveró en otro escrito publicados ambos en PRODAVINCI,  que este gobierno cae antes de fin de año.
Este personaje, se siente tan confiado en la validez y veracidad de su predicción, que apuesta 5.000 dólares a que así será. Se da el lujo de invitar a los dirigentes chavistas, los cuales por razones obvias son los únicos que pueden apostar en dólares, a que tomen su apuesta.
Lo más intrigante e interesante de éste sujeto, es que soporta y justifica su predicción en un largo y meticuloso análisis, basado en las teorías económicas y algoritmos de NASH, entre otras herramientas de análisis predictivos.
Mientras tanto, los funcionarios y líderes de la “involución”, insisten en boicotear el Referéndum Revocatorio, niegan a la Asamblea Nacional con mayoría política calificada opositora en la cual son una pírrica minoría, continúan aferrados al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como un salvavidas, para lograr protagonismo y frenar el desplome el gobierno, no saben cómo enrumbar la economía del país, desestiman la renuncia del presidente Nicolás Maduro y siguen tambaleantes hacia adelante sin rumbo, quizás pensando en que la suerte les siga acompañando. Como el amigo lector puede concluir; pareciera ser que los únicos que no se han percatado de la frágil y explosiva situación de Venezuela, son el propio gobierno revolucionario y socialista del chavismo.
A la pregunta ¿Cuándo se acaba esto?, que nos hacemos con frecuencia la gran mayoría de los angustiados venezolanos, al menos existe una respuesta clara y precisa; dada, nada más y nada menos, por un ex ministro y ex chavista del gobierno (2002-2003) de Hugo Chávez.

Créalo o no amigo lector; por el perfil, seriedad, profesionalismo y enfoque científico que utiliza el susodicho personaje, para emitir esa profecía; lo menos que puede hacerse al respecto, es el de otorgarle a éste  el criterio de la duda, y de ser posible darle una ayudadita, para que esta predicción deje se ser una duda razonable y se convierta en un hecho tangible, que nos lleve a una hermosa realidad. Existen múltiples formas de contribuir a lograr el Referéndum Revocatorio, para acabar con esto. ¡Visualiza como puedes hacerlo tú en particular!, y actúa según tu conciencia.

martes, marzo 29, 2016

Factores que generaron la crisis actual de Venezuela

El mundo, conoce la actual situación de crisis extrema que vivimos los venezolanos. Muchos, se han preguntado y otros siguen preguntándose: ¿cómo es posible que un país tan rico en recursos naturales, con una ubicación geográfica tan estratégica y ventajosa; se encuentre en tan lamentable situación actual? He intentado explicármelo y entenderlo a cabalidad, lo cual no parece tan evidente haberlo lograrlo. El siguiente escrito solo pretende exponer algunos factores que considero se sumaron en el tiempo para llegar lamentablemente a ésta crisis. Ofrezco al amigo lector, una lista de estos factores, a objeto de abrir un debate a manera de incentivar a historiadores, políticos,  pensadores y analistas que de alguna forma, ayuden a contribuir a entender este fenómeno, para en el futuro se apliquen los correctivos necesarios, a objeto de que lo actual, jamás se vuelva a repetir. A saber:
1)   Desde la guerra de independencia, Venezuela ha intentado establecerse como una república organizada, moderna y democrática en lo: político, económico, territorial, social, cultural y moral; lo cual no ha sido posible en el tiempo. Como resultado de tantos intentos, hemos logrado una República marcadamente presidencialista, con vulnerabilidad en su democracia e independencia de los poderes del Estado; los cuales en su totalidad, presentan debilidades que han impedido un rol preponderante y eficiente de éstos, que beneficie al país.
2)   Las diferentes versiones de la constitución de la republica, jamás han llegado a ser escritas con profundidad, honestidad y claridad absolutas, que garanticen los derechos y deberes de todos los venezolanos por igual. Tampoco se ha garantizado claramente la inviolabilidad de la misma, la cual es abusada constantemente por algunos gobernantes de turno, sin que estas violaciones trasciendan más allá de las denuncias.
3)   Las leyes que rigen la actividad política, jamás han sido lo suficientemente claras y eficientes, como para lograr una mayor calidad y moralidad en el ejercicio de esta actividad tan vital para los países democráticos. Dada esa deficiencia, nuestros partidos políticos son tan numerosos, mediocres e ineficientes en el cumplimiento de sus roles.
4)   Tuvimos la gran fortuna de disfrutar y aprovechar inteligentemente el “boom” petrolero, desde el inicio del siglo XX, para sacar al país de la pobreza y “sembrar el petróleo”, tal como lo promovieron venezolanos de gran visión, con el objeto de diversificar nuestra mono productiva economía, hacia la diversificación de ésta. Esto, a pesar de ser ofrecido, jamás se hizo por falta de voluntad política y de liderazgo idóneo.
5)   Las omisiones y fallas enunciadas arriba, nos llevaron al hecho de que, las izquierdas radicales como la comunista, etc., lograran el triunfo político que desde hacía décadas venían amenazando a Venezuela.
6)   Durante 16 años, la revolución chavista, conocida con el modelo socialista del siglo XXI, se encargó de destruir lo  mucho que se había logrado en democracia e institucionalidad, desde 1958 hasta 1998. La susodicha revolución, declaró la guerra a: los EE.UU., al capitalismo (sistema económico de libre mercado) a empresas representantes de la inversión privada dentro de Venezuela (Fedecámaras), al sindicalismo democrático existente (CTV), a la educación privada, a la iglesia católica, a la oligarquía, a la clase media, a los partidos políticos del status anterior (Acción Democrática y Copey), etc.
REFLEXIONES
Para la mayoría de los venezolanos, no existen dudas de que el gobierno actual de Venezuela es el culpable de esta grave situación, lo cual no ha reconocido ni pretende reconocer. Por el contrario, el gobierno actual culpa a la baja del precio del petróleo y a la guerra económica (supuestamente liderada por Fedecámaras y la oposición política), como los verdaderos culpables del desastre económico, social y moral existente.
Pereciera insólito, que el gobierno cubano esté negociando con el gobierno norteamericano y la unión europea, una apertura de Cuba  hacia el sistema económico de libre mercado; mientras que el gobierno de Venezuela, insiste en continuar profundizando en el sistema económico estatistas o socialista y siga aferrado a la idea de sostener la guerra ideológica y económica contra los EE.UU. y los bancos mundiales occidentales y otros tantos enemigos.
Los pronósticos sobre Venezuela, provenientes de expertos en economía, que leemos a diario, indican que de no hacerse algo radical con urgencia, la situación empeorará y se podría convertir en una gran crisis humanitaria, de proporciones impredecibles en cuanto a su efecto en la población. Ya se muere gente de hambre en Venezuela. La cesta básica alimentaria está alrededor de los 150 mil bolívares; mientras la capacidad adquisitiva promedio del venezolano está muy por debajo de esa cifra.
El presidente de Venezuela y los jerarcas políticos del gobierno siguen sordos ante el reclamo generalizado de acciones hacia la apertura al mercado de libre comercio, que permita la instalación urgente de industrias privadas, para la generación de alimentos y de productos de primera necesidad que suplan con urgencia a los productos que actualmente se importan, como una de las medidas urgentes que requiere el país.
El gobierno de Venezuela debe dejar de ser un inversor nato y dedicarse mayormente a gobernar, facilitar e impulsar y regular la economía del país, para lograr el crecimiento económico que necesita Venezuela con urgencia. Es imprescindible y necesario que se privaticen aquellas empresas del estado que den pérdidas económicas significativas, a manera de hacerlas más eficientes y productivas; muy necesario para la generación de impuestos sobre la renta, a objeto de que este sea el principal medio de generación de ingresos de dinero para el estado venezolano.  
Las inmensas inversiones que necesita el área petrolera del país, deben ser hechas por empresas privadas y/o por empresas mixtas, donde el gobierno tenga una mínima participación en éstas, que principalmente permita el control y seguimiento de las actividades petroleras en el país. Es irracional, que el país pretenda ser el principal protagonistas en el desarrollo del petróleo, que como sabemos es una actividad llena de riesgos, incertidumbres  y sorpresas con costos irreversibles, que ningún  gobierno debería correr. Con los pagos por regalías e impuestos, es de suponerse que los ingresos de Venezuela pudieran ser razonables y suficientes. Siendo que la producción de petróleo de Venezuela ha mermado esencialmente, al punto de tener que importar gasolinas y petróleos livianos para suplir nuestros propios consumos; es lógico dar prioridad al aumento de la producción de petróleo hasta niveles mínimos que nos impidan depender de las importaciones de petróleo y/o sub productos de éste.
Medidas como las anteriores, permitirían que el aparato burocrático del gobierno, actualmente de un tamaño descomunal (32 ministerios y cercano a 4 millones de empleados, así como un numero insólito de miles de empresas del estado) puedan reducirse a niveles y tamaños sensatos,  adecuados al tamaño de la nación venezolana de 30 millones de habitantes.
El Papa Francisco acaba de hacernos un llamado a los venezolanos a la reflexión y al dialogo. La Mesa de La Unidad Democrática (MUD); así como la gran mayoría del pueblo de Venezuela, ha dictaminado que el gobierno actual fracasó, y demostró su incapacidad para continuar dirigiendo los destinos de Venezuela. En consecuencia, está acordado que el presidente debe  renunciar o ser removido para elegir a otro gobierno capaz y eficiente que resuelva nuestra actual situación en el corto, mediano y largo plazo. Esperar a que este gobierno concluya legalmente su mandato en 2019, sería condenar a Venezuela  a su total destrucción y además, alimentar las expectativas de una hambruna nacional, que no debemos permitir.

De darse una negociación, gobierno/oposición, según mi opinión, ésta debería basarse en premisas, realidades y hechos tangibles a la vista no negociables. En consecuencia, quién debería ceder mayormente debería ser el gobierno actual, principal culpable y promotor de la crisis venezolana.

jueves, enero 14, 2016

Las guerras declaradas y derrotas sufridas del chavismo

Al declararse marxista leninista, el chavismo le declaró unilateralmente la guerra a países, instituciones y factores políticos democráticos, sociales, culturales y económicos mundiales y locales, entre los cuales destacamos:

1) Al gobierno de los EE.UU.; 2) A la Unión Europea, UE; 3) Al capitalismo; 4) Al Neoliberalismo; 5) A la DEA; 6) A la Iglesia Católica; 7) A los partidos políticos opositores; 8) Al Banco Mundial, BM; 9) Al Banco Interamericano de desarrollo, BID; 10) A las universidades autónomas; 11) A Fedecámaras; 12) A la Confederación de Trabajadores de Venezuela, CTV; 13) A los medios de comunicación privados e independientes; 14) A Israel y al judaísmo, 15) A la PDVSA Azul; 16) A las FAN institucionalistas; 17) Al Banco Central de Venezuela, BCV; 18) A los ricos y a la burguesía, abarcando a gran parte a de la clase media; 19) A la alta burocracia de anteriores gobiernos, 20) A la independencia de los poderes del estado; 21) A la pobreza; 22) A la distribución de la riqueza; 23) A la descentralización; 24) Al analfabetismo; 25) Al desempleo; 26) A la supuesta guerra económica; 27) A la corrupción, 28) A los altos precios; 29) A los “bachaqueros”; etc.

Hoy, después de 17 años de gobierno, el balance en favor de gobierno por todas las guerras declaradas y ganadas; es absolutamente negativo, puesto que prácticamente las ha ido perdiendo casi todas. En algunas de esas guerras en las cuales tuvo éxitos relativos al principio; sobre todo en las áreas sociales; ha ido perdiendo terreno, lo cual se manifestó abiertamente en las recientes elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre de 2015, al perder la AN.

Lo más dramático y lamentable de estas guerras declaradas y perdidas, está en el hecho real, de que el país se ha descapitalizado, endeudado y destruido física; económica, social y moralmente; al punto de causar un daño a la nación, calificado por los expertos como de irreversible, por la imposibilidad de volverla a su estado original. El daño está hecho, Venezuela tendrá que reconstruirse y reestructurarse con un nuevo y mejor gobierno democrático.

Más dramático y grave aún, es el hecho de que el gobierno considera que lo ha hecho bien, no rectifica, no pide disculpas, no cambia las políticas públicas, no da un viraje en la dirección correcta; lo cual se evidencia en la pésima calidad del gabinete recién nombrado para recomponer la economía del país.

Por el contrario, el gobierno insiste en seguir utilizando el mismo modelo económico socialista, con algunas variantes inútiles y populistas que de ponerse en práctica  pusieran enterrar aún más al país, precipitándolo a una terrible recesión económica de pronósticos reservados.

No es un secreto que al declararse marxista leninista e invitar al gobierno de Cuba a participar en nuestro país como cogobierno en diversos roles, al punto de proponer construir una sola nación  que se denominaría Cubazuela; el gobierno de Venezuela perdió la sindéresis y la perspectiva como gobierno democrático y soberano, al pensar y actuar en esa absurda posibilidad.

Es indudable que el gobierno chavista es admirador y seguidor de la “exitosa” legendaria revolución cubana. Lo triste y lamentable es, que los que elegimos a ese gobierno, jamás nos imaginamos que se atreviera a tanto. Sobre todo sabiendo de las entrevistas previas a las elecciones que le hiciesen algunos periodistas a Hugo Chávez, en las cuales ante las preguntas sobre su íntima amistad con Fidel Castro, negaba esa empatía ideológica por el comunismo.

El afortunado fracaso de las guerras declaradas por el chavismo, y por ende, de su revolución pacífica, como la denominaron estos, ha sido un costoso aprendizaje, para los venezolanos, que los historiadores, analistas y sociólogos tendrán que analizar y divulgar a las futuras generaciones para no cometer ese terrible error otra vez.

Declararle la guerra económica a naciones democráticas amigas, para complacer y congraciarse con el tirano cubano, va más allá de traicionar a la patria. Declararle la guerra al sistema económico de libre mercado, siendo Venezuela un país mono productor de petróleo, que necesita diversificar su economía y aupar el crecimiento económico del país; es más que una irracionalidad. Es ignorancia supina en las artes de las ciencias económicas.

Pretender hacer una revolución socialista/comunista pacífica, contraria a nuestros deseos, ideología, cultura e idiosincrasia; y pedirle al venezolano que se haga el muertito mientras se implanta, es como creer que el venezolano es un tarado mental sin ningún tipo de iniciativa ni interés ni amor por su país, lo cual es sub estimar la inteligencia y el temple del venezolano.

Con todo el poder político, militar, social y económico que logró el chavismo en los inicios de su revolución pacífica o socialismo del siglo XXI, si bien es cierto que las fuerzas políticas opositoras al chavismo han hecho un decoroso papel protagónico que nos ha ayudado a lograr un triunfo político determinante para expulsarlos del poder, los verdaderos héroes de esta fundamental victoria han sido los venezolanos en general; tanto opositores como independiente y chavistas sensatos y arrepentidos; quienes han llegado al convencimiento de que el chavismo ha estado equivocado y continua equivocado en la clase de país que desea el venezolano.

Declararle la guerra a factores superiores que han demostrado con resultados  tangibles su éxito en el tiempo, además de una necedad, es un desconocimiento craso de la historia y de los principios básicos de la guerra.

Si vas a declararle la guerra a alguna nación, o a algún organismo internacional o a instituciones importantes de tu país, asegúrate de aplicar correctamente los siguientes 10 principios básicos de la guerra, propuestos por el famoso guerrero chino Sun Tsu.

El fracaso del proyecto socialista y revolucionario para Venezuela y parte de Latinoamérica, no es casual. Analizando los referidos principios, he llegado a la conclusión, de que ha sido algo así como nadar contra la corriente, de parte del chavismo y liderazgos políticos de otras naciones. A saber:

PRINCIPIO 1: Aprender a combatir. El chavismo jamás estuvo bien preparado para asumir el poder en Venezuela: mucho menos para declararle la guerra a naciones e instituciones poderosas nacionales e internacionales.

PRINCIPIO 2: Muestra el camino. La autodisciplina, la decisión, el logro, la responsabilidad, el conocimiento, la cooperación con los subordinados y el ejemplo; brillaron por su ausencia en la dirigencia del chavismo. En su lucha contra la democracia y el “statu quo” establecido, prevaleció la improvisación el desorden, la anarquía, el enriquecimiento, las luchas internas por el poder y la corrupción.

PRINCIPIO 3: Hazlo bien. Los ganadores son los que hacen lo correcto en el momento correcto. El chavismo adoleció, adolece y continúa adoleciendo de este principio de hacer las cosas bien, sin violar la constitución y las leyes.

Principio 4: Conoce los hechos. A pesar de tener el monopolio de la información, el chavismo sub estimo la información y hechos de sus declarados enemigos, concentrándose en utilizar la información de sus fuentes internas sumamente ideologizadas y distorsionadas.
PRINCIPIO 5: Espera lo peor. El chavismo tiene muchos puntos débiles en su organización, los cuales por muchas razones no ha podido reforzar ni mejorar. Tampoco está preparado para sorpresas, razón por la que solo utiliza la improvisación, negación, mentiras y represión cuando es sorprendido.

PRINCIPIO 6: Aproveche el momento. Las decisiones del chavismo son lentas y parcas debido a que requieren de consultas internas de los diferentes factores del chavismo y foráneas del gobierno de Cuba y otros, para poder ejecutarlas.

PRINCIPIO 7: Quema las naves.  El hecho de tener diferencias básicas entre el liderazgo del chavismo, con variados y diferentes intereses entre éstos, es la razón por las que pedirles uniformidad de criterios donde la motivación y el compromiso son variados, les imposibilita a tener un liderazgo uniforme y sólido. Tal situación de falta de liderazgo ha empeorado con la muerte del caudillo Hugo Chávez, único con ascendencia en convocarlos y auparlos.

PRINCIPIO 8: Hazlo mejor cada vez. En materia de innovación pareciera que el chavismo tiene problemas de creatividad, puesto que son muchas las iniciativas que han empezado y se han quedado en el camino. Muchas obras populares iniciadas sin terminar por mala planificación y falta de previsión presupuestaria. Son numerosos los proyectos de construcción, donde solo se ve la primera piedra, y donde se han perdido miles de millones de dólares.

PRINCIPIO 9: Empujad todos juntos. El solo hecho de haberle declarado la guerra a múltiples factores internos y externos, con una organización política y militar no adecuada, la cual siempre ha estado por debajo de sus ambiciones reales, demuestra que han estado imposibilitados de empujar a todos sus elementos juntos dada la debilidad de sus organizaciones y la formación de sus líderes, donde la rotación de estos es extrema para poder cubrir huecos que siempre se van formando.

PRINCIPIO 10: Que no adivinen tus intenciones. Si de algo adolece el chavismo es precisamente de la falta de sensatez, prudencia y confidencialidad. En su afán de adoctrinar a todo el país en el socialismo y dar propaganda a su proyecto político; es precisamente el factor que los hace más vulnerables de lo que aparentan ser. Con tal despliegue de información abierta en cadenas permanentes de radio y televisión, es posible prever sus próximas acciones.

CONCLUSIÓNES:
Desde el mismo momento en que el chavismo declaró la guerra a todos estos factores descritos arriba, se sabía que era imposible que tuviera éxito en estas diversas guerras. Sin embargo, dada la gran ventaja inicial de su popularidad, disponibilidad económica y factor sorpresa, era de esperarse que estas guerras fueran largas, costosas y frustrantes en muchos de los casos.

Derrotar al chavismo, ha sido un asunto de tiempo, paciencia, tenacidad y creatividad. Para contrarrestar las ventajas iniciales del chavismo en sus guerras declaradas, exigía un largo proceso por parte de la oposición para la recuperación de la Venezuela democrática, lo cual está en vías de lograrse.

Que Venezuela se haya convertido en un Narco Estado, no es de extrañar. Sobre todo, si consideramos, que una de las primeras medidas del gobierno, fue la de asegurarse de la salida del país del personal de la embajada de los EE.UU. (políticos, militares y personal de la DEA), para tener el terreno abonado para sus proyectos delictivos a desarrollar.

El temor a la embajada de EE.UU. no era el de que ésta apoyase o no un movimiento conspirativo para tumbar al gobierno. Era el de asegurarse de la ausencia de éstos, mientras desarrollaba su negocio de narcotráfico y de colaboración con los grupos de terroristas y narcotraficantes de la región, para pretender acorralar y vencer al gobierno norteamericano.

Extender su proyecto socialista a toda la región de latino américa, lo cual lograron a medias, nos indica que se ilusionaron con la idea de arrodillar a los EE.UU. y pretender destruir su economía; mientras abrían las puertas de par en par a naciones como China, Rusia, Irán Corea del Norte, Siria, Libia, Bielorrusia, Vietnam del Norte, Palestina, extremistas musulmanes, etc.; todos éstos países y factores, enemigos históricos de los EE.UU. y de las democracias en general.

Países socialistas y totalitarios, donde el populismo y el rentismo son sus grandes fortalezas, tales como: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela; tuvieron un auge pasajero mientras Venezuela tuvo un enorme poder adquisitivo gracias al altísimo precio del petróleo; que permitió incluso, un financiamiento sin precedente en la región, que incidió en el triunfo electoral del socialismo en muchos de estos países gracias a la contribución financiera de Venezuela. La salida del ALCA, o Área de Libre Comercio de las Américas, del bloque socialista latinoamericano indicado arriba; fue una jugada del socialismo tendente a solidarizarse con Cuba, e intentar debilitar la economía de los EE.UU. Afortunadamente, los EE.UU. superaron ese intento, y continúan siendo hoy día, el país más desarrollado y económicamente más poderoso del mundo. 

Los errores políticos y económicos cometidos por Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, Cristina de Kirchner y Nicolás Maduro; aunados a la corrupción, han facilitado que sus guerras contra el capitalismo y las democracias, estén fracasando. Han facilitado altamente que las aguas tomen su nivel normal, y los aires de la democracia libre y justa empiecen  soplar en la dirección correcta. Si bien es cierto que aún en Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Nicaragua y Venezuela el socialismo aún se mantiene vigente, solo es cuestión de algún tiempo más, para que éste termine de fenecer y dé paso a la democracia verdadera que toda América ambiciona. 

miércoles, diciembre 30, 2015

Razones de un jubilado para rechazar el CCT.

He dado una ojeada al extenso y complejo contrato CCT, y pienso que aún para los trabajadores activos, ese borrador de contrato no llena las expectativas de un patrono que: es tramposo por naturaleza, que ha permitido que PDVSA esté en bancarrota, que prefiere vender ganado y hortalizas a buscar y producir petróleo, cuya junta directiva es mediocre y está de paso, que acostumbra a improvisar en lugar de planificar, que solo desea seguir en el poder, que no ofrece un programa nuevo y agresivo de mejorar la producción para contribuir a sacar a Venezuela del hoyo en que se encuentra, que no cree en los sindicatos pluralistas, que diseño esa propuesta en base a una ideología socialista, que dicho sea de paso no cree en el sindicalismo autónomo, al menos que éste se someta a sus directrices ideológicas.

Firmar un contrato petrolero de esa extensión y contenido, sin saber ni siquiera si PDVSA sobrevivirá como tal, luego de los cambios y ajustes que está solicitando mayoritariamente el pueblo venezolano, es como una falta de cortesía para el trabajador y  para los futuros directivos de PDVSA y que más temprano que tarde estarían por llegar.

Con la situación de Venezuela tan volátil e incierta, es preferible esperar los acontecimientos por venir, antes de firmar un compromiso contractual pactado en medio de una crisis económica y política, que nos pudiera atar para mal a ese contrato rojo rojito.

Por otra parte, ese contrato está diseñado bajo la premisa de que existen grandes dificultades económicas en Venezuela, en la cual PDVSA tiene alta responsabilidad; tales como: inflación descomunal, devaluación acelerada y profunda, existencia de un control de cambio con cuatro o cinco valores del dólar, aparato productivo de la nación inmensamente disminuido, niveles alarmantes de importación, deuda pública interna e internacional de proporciones gigantescas, demandas externas contra PDVSA, etc.

Tales anomalías económicas, sumadas a las necesidades sociales y problemas políticos por dilucidar; dificultan enormemente reflexionar con sensatez y equilibrio para generar un contrato colectivo justo, equitativo, humano y sobre todo viable de ser cumplido.

Todos sabemos, que previo al acuerdo y la firma de un contrato colectivo, ha sido costumbre en Venezuela que se sienten a la mesa de negociación; el gobierno, la empresa o patrono y los trabajadores, éstos últimos representados por el sindicato correspondiente. Es notorio y evidente, que en este caso, gobierno y empresa son la misma cosa. Por otra parte; el representante sindical que dice representar a los trabajadores petroleros, es una ficha política del gobierno, a quién debe sumisión.

Cuando la empresa – en este caso el gobierno -  y el sindicalismo bailan juntos, ¿qué se puede esperar de un contrato preparado por ambos? Para los amigos ingenuos o desinformados, es bueno aclárarles, que el socialismo totalitario es un enemigo declarado del sindicalismo. En el caso de Venezuela no ha desaparecido porqué, al gobierno le conviene utilizarlo para sus conveniencias, hasta tanto se apodere de la industria privada.

No es casualidad ni ninguna falacia, que el sindicalismo chavista está siendo utilizado por el régimen para destruir al sector privado de la economía. Destruyeron a la empresa de la construcción y otras; y han querido destruir a las de alimentación, entre otras, a Empresas Polar, lo cual han logrado parcialmente.

En socialismo, el sindicalismo no existe como tal. Pareciera paradójico afirmar que el sindicalismo solo funciona en sistemas económicos de libre mercado o capitalistas, mientras que en los sistemas socialistas es inexistente. Si alguien tiene dudas respecto a esta afirmación, pregúntense porque razón no existe en Cuba, ni existió en la URSS.

Además, en ese contrato, por el solo hecho de ser PDVSA la empresa más importante del país y vital para la economía de la nación,  donde el número de empleados ha sido inflado a niveles exorbitantes sin justificarse a plenitud;  implica, que ese contrato colectivo, por ser tan especial, debe ser sometido a la consideración del componente político nacional, incluyendo a las minorías políticas fuera del gobierno, lo cual no ha sucedido ni sucedería.

Mal que bien, entiendo que los jubilados petroleros tenemos firmado un contrato colectivo que tiene cláusulas sencillas, prácticas y específicas, el cual lamentablemente la Junta Directiva de PDVSA no respeta ni cumple con las obligaciones contractuales contenidas en el mismo. Nosotros no hemos pedido la firma un nuevo contrato. Solo pedimos que se cumpla el actual por el que nos regimos.

De haberse cumplido correctamente las responsabilidades para con los jubilados de AJIP, por parte de los representantes de PDSA que administran nuestro fondo de pensiones, nuestra solvencia económica estaría cubierta. Hasta pudiéramos tener fondos anuales para viajar. Como sabemos, PDVSA no cumple. Por el contrario ha permitido extracciones perversas de nuestro fondo, sin nuestro consentimiento.

Los jubilados de AJIP, no pedimos limosnas a PDVSA; pedimos que nos cumplan. Ni siquiera les pedimos que negociemos un nuevo contrato. Con el que tenemos es suficiente para salvaguardar nuestra calidad de vida, hoy día desmejorado profundamente por culpa de PDVSA, y por ende, del gobierno.

Entiendo que hay muchos compañeros jubilados de AJIP cuya situación económica actual muy desmejorada les hace ver espejismos, y piensan que con ese nuevo contrato se sacarían la lotería. Yo no lo veo así. Mientras más adornos, bisutería y complementos ofrezcan en el nuevo contrato, jamás nuestros ingresos mejoraran con respecto al contrato actual; de cumplir PDVSA con sus responsabilidades anuales para con nosotros.

Los jubilados de AJIP, deberíamos rechazar ese intento perverso de querernos agrupar en el contrato de los trabajadores activos de PDVSA, CCT. Es más, me atrevo a sugerir que el mismo sea congelado por un tiempo prudencial, hasta tanto los problemas álgidos del país sean encaminados adecuadamente para darles soluciones  racionales.

No me extrañaría, que PDVSA esté aprovechando esta oportunidad de vencimiento del contrato de los trabajadores petroleros para hacer proselitismo político a través de ese contrato, e intentar ganar la popularidad perdida dentro de sus mismos empleados por su mala y pésima gestión en la conducción de la empresa más importante de Venezuela durante 16 años.

Hoy Venezuela está en emergencia colectiva - digamos que en una etapa de transición - donde las prioridades son el de recomponer la economía del país. Según entiendo, primero habrá que resolver el problema de que los poderes del estado funcionen correctamente, lo cual habrá que hacerlo con un nuevo gobierno democrático. Luego habrá que sanear a PDVSA, recomponerla y adecuarla para que mejore su rendimiento, productividad y funcionamiento a niveles razonables. Finalmente habrá que recomponer al país entero creando industrias, diversificando la economía, reduciendo el tamaño descomunal de la burocracia estatal, para lo cual habrá que privatizar a gran parte de las industrias administradas pesimamente por el actual gobierno.

Esto significaría que gran parte de los empleados públicos, serían absorbidos por las empresas privadas nacionalizadas y las nuevas empresas a instalar en el futuro. Esto tomará algún tiempo lograrlo, razones para aceptar que la situación de los jubilados y trabajadores de Venezuela es crítica e inestable; y que tendremos que hacer más sacrificios de los que hemos sufrido, para soñar con un mejor país y un trato humano y justo de parte de las empresas empleadoras.

Firmar un contrato colectivo tan complejo como el que se propone, preñado de ofertas y mejoras salariales donde se habla de tarjetas de ayuda alimentaria  TEA con montos superiores a sueldos y salarios, aunados otros complementos compensatorios, para paliar las muchas necesidades del trabajador petrolero venezolano; es una utopía  que nos puede perjudicar mañana, en lugar de favorecernos. Un contrato de trabajadores no tiene que ser tan complejo, largo y tedioso como el que se nos está presentando; de muchísimas  páginas y cientos de artículos.

Los jubilados petroleros tenemos 16 años viviendo de reclamo en reclamo para que PDVSA cumpla a cabalidad con nuestro contrato colectivo de jubilados de AJIP. Hemos logrado sobrevivir en condiciones económicas adversas muy limitadas. En mi opinión nuestro contrato con PDVSA no tiene nada que ver con el contrato de los trabajadores activos. Nuestro contrato con PDVSA, en caso de que se requiera actualizarlo y modernizarlo,  debería hacerse por separado.

Ante la gran incertidumbre política, social y económica existente en el país, quizás a los trabajadores activos les convenga firmar el contrato propuesto por razones lógicas de lograr mejoras económicas puntuales actualmente suspendidas por vencimiento de su contrato con PDVSA. Es mi opinión, que los jubilados petroleros podemos esperar un tiempo más, hasta que todo se clarifique y normalice en Venezuela. 

lunes, diciembre 28, 2015

Venezuela necesita urgentemente una SALIDA

La nueva Asamblea Nacional, es considerada como el balcón desde donde se expresa el pueblo. Ésta, genera,  controla y vigila las leyes que emite, para la nación en favor de las necesidades de todos los ciudadanos y residentes en el país. Tiene además, la “tácita” responsabilidad de poner orden y devolverle a Venezuela la independencia de actuación de los poderes de la nación, hasta ahora secuestrados por el poder ejecutivo, que le sirven a éste para lograr sus objetivos políticos de perpetuarse en el poder, entre muchos otros propósitos antidemocráticos.

El poder ejecutivo actual, en complicidad con la Asamblea Nacional saliente, ha conspirado para prostituir al poder judicial, y al poder ciudadano lo que ha llevado al país a una situación de fracasos económicos y sociales  acompañados de una ola enorme de pobreza y corrupción propiciada por el mismo gobierno. Esta permisividad e impunidad generada por el gobierno, ha sido parte de su estrategia  para administrar a Venezuela en forma radical y fraudulenta. En nombre de la revolución bolivariana, han arruinado al país en su beneficio propio. Muchos de sus líderes y allegados, se han enriquecido fraudulentamente durante 16 años en el ejercicio del poder. No existe ni siquiera una investigación por esto.

Un debate necesario en la nueva AN, sería el de la revisión de las funciones, roles y responsabilidades de los poderes del estado venezolano. Esto debido a que en la teoría y según la constitución están bien definidos; pero en la práctica, los deberes y responsabilidades de cada uno de estos poderes, no son afines con lo que contempla la constitución y las leyes. Ante esta enorme “trasgresión” y vacío que existe en los poderes del estado venezolano, el referido debate sería de un gran valor para los venezolanos y el mundo que nos observa.

Según la constitución, los poderes del estado sirven a la nación para beneficio de todos los venezolanos sin exclusión alguna. Otra función de los poderes del estado es el de ofrecer a la nación un contra peso entre todos estos, a objeto de lograr el balance idóneo entre ellos en beneficio de los intereses del país.

Las coincidencias y/o diferencias permitidas entre los poderes, están claramente señaladas en la constitución de la república.  Los miembros de los poderes de la nación son elegidos tácitamente por el pueblo, y el pueblo es el jefe supremo de todos estos.

En el caso de que algún poder público actuare en forma diferente y en contra del pueblo, el pueblo tiene el poder electoral para remover a los representantes de este poder de sus cargos. En algunos casos lo hace directamente, en otros, lo hace a través a e la tribuna del pueblo representada por la Asamblea Nacional. Un ejemplo de estas anomalías las podemos ver en la realidad actual. A saber:

Están lloviendo denuncias gravísimas de corrupción asociadas a funcionarios venezolanos, familiares de éstos y a empresarios cercanos a la denominada revolución chavista o gobierno. Tales denuncias son reseñadas por diarios de todas las regiones del mundo con pruebas e información fidedigna de los hechos, con evidencias inobjetables y legitimas. Se han hecho detenciones ciertas por tales actos de corrupción con nombres y apellidos.

Cuando lo sensato sería investigar internamente y ponerse a las órdenes de la justicia externa para informarse, aclarar o confirmar tales actos, contribuyendo con la investigación que los señala; el gobernó voltea hacia un lado y niega e ignora que exista esa realidad. Contrariamente a lo que deben hacer, el gobierno y los poderes del estado de Venezuela se convierten automáticamente en cuestionadores de las denuncias y sentencias e inmediatamente se constituyen en alcahuetes de tales “personajes acusados de corruptos” o de “narcotraficantes”. Seguidamente dan declaraciones de la existencia de una guerra internacional que desea hacer daño al gobierno de Venezuela.

Otro ejemplo de incompetencia, dejadez y desidia, es el de la grave situación económica y social que vive el país en sus diferentes áreas. A saber: enorme escasez, altísima inflación, enorme desnutrición, altos precios, alta devaluación de la moneda, bajos sueldos y salarios, alto desempleo, alarmante baja en la producción de bienes y servicios, bajísimo poder adquisitivo, existencia de un corrupto e inútil control cambiario, alarmante baja en la producción de petróleo, deterioro inmenso en la calidad de vida del venezolano, mayor pobreza, etc...

Ante las denuncias y demandas del pueblo para que salgamos de esta situación, al gobierno y demás poderes del estado, solo se les ocurre achacarle la culpa de todo ello a las naciones enemigas que “supuestamente” tienen una guerra económica contra el gobierno de Venezuela, para sacarlo del poder. Cuando deberían dar la cara y reconocer su culpa por el fracaso de su revolución, el gobierno miente cobardemente y acusa a la oposición y al empresariado de la destrucción económica que ellos mismos han causado. Ya el pueblo no les cree nada de lo que dicen y argumentan.

Hasta ahora la Asamblea Nacional solo ha servido para apoyar al poder ejecutivo en todo tipo de irregularidades, con el propósito de avanzar en su proyecto comunistoide perverso. Ha permitido que el gobierno junto a los demás poderes públicos despilfarrasen gran parte de un inmenso presupuesto anual sin control ni seguimiento alguno. Numerosos bancos internacionales tienen dentro de su clientela VIP a cientos de venezolanos y extranjeros corruptos que han usurpado a la nación gran parte de esos enormes ingresos, los cuales han podido servir para hacer crecer a Venezuela a niveles impensados.

Utilizando la señal de costumbre de levantar las manos, los asambleístas chavistas dieron luz verde al gobierno para ejecutar ostentosos presupuestos, que han desangrado al país de una forma ominosa. Como resultado, existe enorme desbalance fiscal, la deuda interna y externa del país, llegó a niveles gigantescos, y es prácticamente impagable. Se estima que es de unos 300 mil millones de US$.

Si se hubiese ejercido correctamente el control de la AN sobre el poder ejecutivo, de aprobar solo las solicitudes ajustadas a derecho y rechazar las que estaban fuera de la ley; al menos, se hubiera evitado que el desangramiento del erario público fuese tan enorme como lo ha sido. Lamentablemente el daño está hecho y actualmente no tenemos la posibilidad de tener enormes presupuestos anuales que controlar. El país está económicamente deprimido y prácticamente quebrado.  Se requiere de inmensos recursos económicos para sanear su economía.

El nivel actual de producción de petróleo ha bajado dramáticamente. Hoy día es de unos 2,3 MMBPD. Esto, debido al crecimiento insólito de la nómina de PDVSA, el aumento de tareas y funciones ajenas al negocio petrolero, sumados a la  impericia de PDVSA de mantenerlo a niveles aceptables. Los costos de producción han subido estrepitosamente desde 1998. Estimo que estos costos de producción de petróleo pudieran estar cercanos a los 15 $/barril, con un margen de ganancia por venta bizantino, considerando los bajos precios de venta del petróleo en el mercado internacional cercano a los 30 $/barril. Si a esto sumamos que producimos gasolina a un precio muy superior al que la vendemos en el mercado interno; y además tenemos que suplir la demanda que no podemos cubrir a precios de mercado internacional, es evidente que tenemos un enorme balance deficitario en la economía de nuestra industria petrolera que se debe solventar.

La información frecuente que nos suministra el portal de internet “Energy &  Capital” de un próximo “boom” en la generación de energía eléctrica a través de la energía nuclear en todo el mundo; emiten señales poderosas para preocuparse y ocuparse de resolver cuanto antes los problemas políticos, petroleros y económicos de Venezuela. De no hacerlo, preparémonos para un futuro sombrío.


Para enderezar la economía, es necesario y urgente que Venezuela se abra al capital privado internacional, atraiga inversiones y ofrezca a los dueños de éstas garantías de protegerlas. Todo ello, necesario para apalancar y diversificar la economía del país. Eso será imposible con el actual gobierno, el cual se declaró socialista y anti capitalista; y además, canceló sus relaciones comerciales con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y el Banco Mundial (BM) los cuales pudieran auxiliarnos. Por lo tanto, es inaplazable decidirse a cambiar el rumbo  del país exigido por el pueblo el 6D. Por ello es forzoso y pertinente cambiar de gobierno vía revocatoria u otro método legal y constitucional. No existe otra vía.

martes, diciembre 22, 2015

MI REFLEXIÓN PRE NAVIDEÑA

El pueblo venezolano pensante y demócrata, tiene varios años solicitándole al chavismo que: actúe apegado a derecho, que gobierne para toda Venezuela, que respete los derechos humanos, que libere a los presos políticos, que administre los recursos con sensatez e inteligencia, que diga la verdad y no mienta tanto, que invierta en proyectos prioritarios para el país, que respete la majestad de la presidencia, que utilice políticas publicas adecuadas y con lógica, que deje el populismo a un lado y gobierne para generar empleos, que castigue a los corruptos, que administre al país respetando a la constitución, etc.

Nada de eso se ha logrado, ni se logrará, mientras el chavismo sea gobierno. Por el contrario, el gobierno chavista continua imperturbable actuando según su proyecto político anticuado, obsoleto e inconstitucional. El chavismo ha destruido la institucionalidad de los poderes públicos y empresas estatales, ha impuesto la centralización y ahogado a la descentralización, ha despilfarrado los recursos del tesoro nacional, ha provocado la inflación más alta del mundo,  ha devaluado el bolívar a nivel abismal e incalculable,  ha destruido la moral del venezolano, ha impedido el desarrollo sustentable que requiere el país para crecer económicamente, ha hundido la economía de Venezuela a niveles impensables e irresponsables.

El 6D el noble pueblo de Venezuela reaccionó con valentía, astucia e inteligencia y les quitó la mayoría política que hasta el momento cacareaban a con desdén y arrogancia. Les derrotó en las elecciones parlamentarias y tomo el control político del país, que según entiendo será irreversible e irrevocable.

Ante estos hechos ocurridos, en mi opinión, seguirle pidiendo al gobierno que se comporte bien y gobierne correctamente hasta el final de su periodo constitucional a cumplirse en 2019, me parece una temeridad y una pérdida de tiempo. Al contrario, mientras más cosas correctas y ajustadas a derecho se les pidan al gobierno, más atrocidades cometerá y peor comportamientos tendrá. El gobierno es como un niño malcriado, con baja auto estima, con educación precaria, formación intelectual deficiente, alta inmadurez y conducta delictiva que le impide asumir su responsabilidad en lo ocurrido. Por el contrario, con tal perfil de conducta desviada, seguirá comportándose como un niño malcriado.

Ejemplos recientes de su conducta delictiva y malcriadez son los anuncios hechos por sus líderes, tales como: imponer un parlamento comunal (inconstitucional) en la sede de la Asamblea Nacional, amenazar con elegir precipitadamente a 10 nuevos jueces, invitar a su militancia a sabotear la toma de posesión de la nueva Asamblea Nacional, amenazar profundizar en la revolución, el socialismo y actividades comunales, etc. 
Mientras tanto, la economía del país se desmorona cada vez más. Las divisas desaparecen, la escasez aumenta, las necesidades del pueblo se hacen más difíciles de cubrir, la inflación aumenta a niveles exorbitantes, la incompetencia del gobierno se expande y la hambruna se pronostica con mayor fuerza.

Ante esta indeseable situación que se nos aproxima, al pueblo de Venezuela no le queda otro recurso que aplicarle al presidente el revocatorio constitucional, elegir en corto tiempo a otro gobierno e intentar revertir la situación económica, social y moral que nos devora aceleradamente. Para ello, las mayorías políticas conquistadas tendrán la mayor responsabilidad y peso de conducir por el camino correcto a ese gran rebaño que les ha dado la tamaña tarea de salvar a Venezuela. Para ello, esta vez se necesitará de la unidad férrea del pueblo al lado de la dirigencia política y democrática dentro de la Asamblea Nacional y de todo el país. Ello será necesario, para culminar con éxito la marcha hacia la democracia y el crecimiento económico que tanto hace falta lograr, para una Venezuela sustentable. ¡Por un pueblo sin hambre y con trabajo digno!

domingo, noviembre 29, 2015

El cambio climático, el petróleo y Venezuela

El aumento de la temperatura ambiente a nivel mundial ha producido el deshielo de los polos, la subida del nivel del mar, el daño a la capa de ozono, las inundaciones inusuales y huracanes y tifones inusuales. Tal grave situación ha generado advertencias de científicos, investigadores, políticos, medios de comunicación, el papa Francisco y organizaciones protectoras del medio ambiente, que han logrado meritoriamente que las potencias mundiales, al fin hayan decidido asumir de una vez por todas sus responsabilidades en el problema mundial que se estaría gestando, el cual podría agravarse de continuar ignorándose tal situación.
El cambio climático es una amenaza fundamental para la seguridad alimentaria mundial, el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza. La agricultura, incluidas la silvicultura y la pesca, deben adaptarse a los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia de los sistemas de producción de alimentos para alimentar a una creciente población. Por este motivo, el cambio climático debe abordarse como parte integrante de la agenda general del desarrollo. 

Está aceptado que las emisiones de dióxido de carbono por industrias, vehículos, aviones, trenes, maquinarias, y otros factores, como la tala de árboles y los incendios forestales; son los elementos principales que contribuyen con tal problema mundial. Los científicos advierten, que de no hacerse algo urgente al respecto (empezando ahora mismo), se corre el riesgo de que en un futuro no muy lejano, ciudades enteras ubicadas cerca del mar queden debajo de éste, causando daños gigantescos irreversibles y muertes cuantiosas a un costo que lo mejor es no pensar en su magnitud.
La vida en la tierra tal como se conoce  corre peligro si sigue aumentando la temperatura debido a la emisión de gases que causan efecto invernadero. La mala noticia es que solo dos grados de calor es el límite para el fin del mundo. Si no se reducen en al menos 50% las emisiones en general, para 2060 ya el planeta habrá superado  ese borde. La buena noticia es que los científicos y los políticos están de acuerdo. La noticia en  desarrollo es que las naciones deben llegar a acuerdos en lo que resta del año para refrendarlos en diciembre cuando se reúna en Paris la Conferencia de las Naciones Unidas  sobre el cambio climático.
Según la NASA, hasta ahora, el aumento anual del nivel del mar desde los años setenta ha sido entre 5 y 10 cms. Este crecimiento aumentaría más rápidamente con el correr del tiempo, hasta alcanzar un metro o más, suficiente para causar una debacle a nivel mundial a fin de este siglo XXI. Solo reduciendo tales emisiones y demás factores que contribuyen con el aumento de la temperatura ambiente, se podría corregir tal fenómeno. Para ello, es necesario que todas las naciones se comprometan con la humanidad a contribuir cada una a ponerle coto a tanta dejadez. Los países más desarrollados tienen una cuota mayor de responsabilidad, razón por la que deberán contribuir en mayor grado que las demás naciones, a revertir esta situación.
Una de las medidas que seguramente surgirán en la próxima reunión mundial a celebrarse próximamente en Francia, será el fijarse límites estrictos en la emisión de los gases de invernadero por las chimeneas de las plantas industriales, transportes y demás equipos mecánicos que los emiten.
Otra medida sería, la de comprometerse a desarrollar con la mayor celeridad posible, energías de tipo renovable que no emiten dióxido de carbono, para lograr limpiar el medio ambiente de las emisiones de este contaminante. Es posible que para lograrlo, se faciliten y aumenten exponencialmente  las actividades de investigación y desarrollo de tal naturaleza; lo cual implica que el consumo de petróleo y sus derivados disminuiría sustancialmente, y el consumo de combustibles emergentes aumentaría proporcionalmente, hasta lograr un equilibrio aceptable y seguro para el mundo.
Países productores de petróleo como Venezuela, verían afectadas sus economías por la disminución de sus ingresos petroleros, razón fundamental para que diversifiquen sus economías y no depender exclusivamente de la producción de petróleo y sus derivados. Dado que éstas medidas se tomarían muy próximamente con compromisos formales de gran alcance, será necesario que nuestro país se vaya preparando con rapidez para no sufrir mucho más de que actualmente estamos sufriendo.
Una forma de hacerlo, sería de empezar a crear nuevos tipos de empresas para diversificar la economía. Mejorar e industrializar la agricultura, ganadería, pesca, turismo, minería, producción industrial de materiales de construcción, entre otras nuevas industrias. Para lograrlo, sería necesario invitar a los inversionistas del sector privado nacional e internacional, a participar apoyando al gobierno en estos futuros desafíos. Ofrecerles garantías y seguridad jurídica para proteger sus inversiones en Venezuela.
Por otra parte, será necesario aumentar el potencial de producción de petróleo a niveles razonables, para financiar parte de los costos de los nuevos proyectos, sanear nuestra economía, equilibrar nuestras finanzas, reducir el déficit fiscal, fortalecer la moneda y detener la alta inflación.  Para este desafío, se requiere invitar a las empresas petroleras más grandes y poderosas técnica y económicamente a nivel internacional, para ofrecerles oportunidades de negocios y nos ayuden a levantar tal potencial de producción.
Mientras más rápido desarrollemos y explotemos económicamente los campos petroleros descubiertos y los que habría por descubrir, en esa medida  podríamos disfrutar por el mayor tiempo posible, de los ingresos provenientes de estos recursos naturales, antes de que la energía del petróleo sea sustituida por otras energías renovables como la solar, eólica, eléctrica, marina, termal, o de biomasa. Debido a que Venezuela vive un momento de transición e inevitable cambio de gobierno en el corto plazo, visto el desastre económico, social y político que ha resultado de la gestión del actual gobierno,  uno de los principales temas a incluir en la agenda de un nuevo gobierno, sería el problema del cambio climático, a objeto de alinearse con las responsabilidades que le tocaría como nación para contribuir con esa magna  tarea mundial compartida.
El nuevo gobierno de Venezuela deberá ser capaz de reunir a los mejores profesionales, mentes y especialistas en las diferentes disciplinas que se requerirán para impulsar a Venezuela a otros niveles de progreso y crecimiento económico sostenido, que le permita al país insertarse en el siglo XXI. La burocracia venezolana deberá reducirse drásticamente a niveles adecuados. También, se deben fortalecer a las industrias y empresas de manufactura existentes y crear otras tantas. Se debe mejorar la educación, y crear más universidades, liceos y escuelas técnicas. Abrir laboratorios de investigación y empresas para la generación de nuevas tecnologías e investigación, etc. La inversión privada debe ser invitada abiertamente y sin complejos a que se instalen en el país libremente y contribuyan con el crecimiento de nuestra economía. 

jueves, noviembre 26, 2015

Defendamos la democracia

Mauricio Macri, nuevo presidente de la Argentina dijo la siguiente: “Defiendo la democracia y lo que pasa en Venezuela no refleja eso”. Cuando un político, sea éste de izquierda, centro o de derecha, decide luchar por la democracia, tiene la obligación moral de defenderla en todas las circunstancias. Para hablar y defender la democracia es necesario sentirla, palparla, vivirla y ejercerla, tanto como político responsable  y/o como un ciudadano cualquiera que sabe que ese es el sistema de gobierno que se desea para toda la nación. Con sus palabras, actuaciones y hechos Mauricio Macri, según lo interpreto, se ha plantado ante el mundo y le ha señalado a plena voz: “Soy un demócrata y luchare y defenderé la democracia, por qué ese es el sistema de vida e ideología política que señala la constitución de mi país”. Ese es el tipo de líder político que deseamos en Latinoamérica. Mientras los líderes de la región hablen claro sobre sus ideologías políticas populistas, las sorpresas y “madrugonazos”  desaparecerán de la región. Un discurso de un político en el cual no invoque la palabra democracia, varias veces, es un discurso al cual hay que oírlo con algunas reservas.

La palabra democracia encierra tantas cosas, que con solo nombrarla, el interlocutor que la escucha sabe de qué se trata.  Si el amigo lector duda sobre esta afirmación, le reto a que oiga a los líderes de la región cuando hablan en público -  y ahora en la nueva modalidad de cadenas interminables en algunos de ellos - y observe cuantas veces hablan de democracia y el tono en que pronuncian la palabra. Seguramente observarán diferencias sorprendentes entre éstos.  Por ejemplo Fidel Castro y Raúl Castro nunca utilizan la palabra en sus discursos, y cuando lo hacen, intentan hacer creer a quienes les escuchan, que su sistema de gobierno comunista es el más democrático del mundo, porque solo atiende a los pobres y desamparados; cuando deberían gobernar para todos sin exclusiones, como es el principio en una verdadera democracia.

La palabra democracia ha sido estigmatizada con una variedad de conceptos demagógicos y rentistas como; la igualdad económica y social, el poder para el pueblo, hay que eliminar la pobreza a cero, debemos jubilar a todos los ciudadanos – aun cuando este no haya trabajado nunca, las ayudas sociales aumentarán, dotaremos a los pobres de casas y autos a muy bajos precios, obligaremos a los productores a bajar los precios, los productores son unos ladrones y criminales,  las clases oligarcas son los culpables de nuestro males, ahora PDVSA es socialista y del pueblo, existe una guerra económica oligarca contra el pueblo, ahora gobierna el pueblo, el capitalismo y los EE.UU. son una lacra. Esas frases en boca de un líder político o de un gobierno, desdicen que éste sea un demócrata. Esta es una forma populista, maliciosa de adoctrinar e indisponer a los pueblos democráticos por excelencia en su origen, en contra  del sistema democrático.

Un líder demócrata se expresa diferente. Cree firmemente en: a) la alternabilidad en el poder, b) mejorar la calidad de la educación en la nación, c) la justicia independiente y ciega, d) la necesidad de incorporar al capital privado en el desarrollo del país, e) utilizar eficientemente los recursos naturales para desarrollar la economía del país, f) generar programas y proyectos sociales para todos  los ciudadanos, g) aceptar y promover la separación de los poderes del estado, h) respetar y proteger a los medios de comunicación privados, i) respetar los derechos humanos, j) construir y no de destruir, k) promover la creación de nuevas, eficientes y modernas industrias, l) respetar opiniones de las minorías políticas, m) mantener relaciones con todos los países, n) facilitarle la vida a los ciudadanos y mejorar la calidad de vida de todos sin exclusiones, ñ) combatir la delincuencia. En fin, un demócrata piensa y actúa en positivo y respeta a los que les adversan. Estoy convencido, que toda américa prefiere la democracia al totalitarismo y/o al socialismo. ¿Qué cree UD?

Latinoamérica sonríe ante triunfo de Macri en Argentina

Es notable el júbilo de gran parte de la población latinoamericana por el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales de Argentina que acaban de concluir, resultando ser electo presidente de esa bella, interesante y gran nación. Dentro de ese gran pueblo jubiloso, quizás el venezolano sea el más emotivo y feliz con este resultado, debido a la situación crucial de indefensión que se vive en nuestro país, Venezuela.

El eje Argentina – Venezuela se había convertido en una en una especie de muro de contención en contra de la democracia y las libertades, en favor del totalitarismo y el populismo, que prácticamente ha dividido a la región Latinoamericana en dos grandes bloques; uno democrático y abierto al progreso, el otro socialista y cerrado al crecimiento económico.

Los países que conforman este eje socialista conformado por los gobiernos de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador,  Nicaragua y Venezuela, con la asesoría del gobierno comunista de Cuba, quien fue sin duda alguna, el arquitecto e inspirador de este eje socialista maligno que se instaló en Latinoamérica en los años de la revolución cubana, y se ha ido expandiendo desde 1998, con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela. Latinoamérica se encuentra hoy día dividida en dos grandes bloques políticos; las democracias y los gobiernos totalitarios.

Con el triunfo de Mauricio Macri, un ingeniero, empresario y deportista; con relativo poco tiempo en la política; se vislumbra una nueva época para la Argentina, con políticas amplias de inclusión y crecimiento económico. También se espera que desaparezca la polarización existente en la población de ese país desde que el kirchnerismo tomó las riendas del poder en 2003. Algunos analistas muestran preocupación por lo pareja que fue la elección, según la cual Macri ganó por escaso margen del 3% de diferencia. Por ello, piensan que la gobernabilidad sería difícil y tortuosa de lograr.

Si analizamos el perfil del nuevo presidente argentino, es mi apreciación, al contrario de lo que algunos analistas piensan; que la personalidad, madurez y carácter liberal de Mauricio Macri, le facilitarían gobernar. Ello, por éste ser éste proclive al: consenso, dialogo,  inclusión, sensatez y sagacidad; que le permitirían gobernar para todos los argentinos, con humildad, responsabilidad, pulcritud y transparencia; que es lo que al fin desea el pueblo argentino. Bajo esas condiciones de gobierno, por más que existan opositores ideológicos distantes al gobierno de Macri, no tendrán, otra opción diferente a la de apoyarlo, y dejar atrás las controversias y diferencias extremas que se crearon durante los gobiernos de los Kirchner.

Hoy la Latinoamérica oprimida, excluida, vejada, indefensa, abusada y sin justicia; está sonriendo. Puesto que con el triunfo de Mauricio Macri, el cual años atrás se creía era bastante duro y difícil de lograr, se abren las puertas para cambios en Argentina y en otras naciones del mismo perfil del gobierno totalitario, autoritario y socialista de Cristina Kirchner. En estos, aún prevalece la exclusión, la tiranía, la corrupción, la criminalidad, el narcotráfico y la restricción de las libertades. Entre ellos, se encuentra el gobierno de Venezuela, donde estamos a la espera de elecciones parlamentarias a realizarse el próximo 6D, esperanzados en que éstas sean ganadas por la oposición por amplia mayoría. De lograrse, lo cual es lo esperado según todas las encuestas existentes, nos daría una oportunidad de luchar con mayor equidad, por recuperar a Venezuela del yugo del socialismo chavista, el cual la ha destruido, empobrecido, aislado y tiene secuestrada desde 1998.