martes, enero 28, 2014

Salvemos a la MUD

Sacar del poder a la dictadura militarista de Marcos Pérez Jiménez, está resultando ser más  fácil que sacar del poder al gobierno marxista leninista de Venezuela, igualmente convertido en dictadura. Que además, es inepto, corrupto, tramposo, destructor, irracional y mentiroso. Pérez Jiménez dio un golpe de Estado en 1945 y luego traicionó a sus compañeros políticos que le acompañaron en ese golpe, quienes justificaron al golpe de estado como causa que creyeran justa.  Luego, Marcos Pérez  Jiménez  se convirtió en dictador que obligó a la sociedad civil y parte de la cúpula militar a unirse férreamente en un solo bloque para expulsarlo del poder, lo cual se logró con relativamente poca sangre el 23 de enero de 1958. Huyó con maletas repletas de dólares.

Hugo Chávez Frías hizo algo similar. Primero intentó un golpe de estado que fracasó. Luego de su rendición y despedida con un hasta luego, fue encarcelado e inmediatamente indultado por el presidente Rafael Caldera (¿error histórico?). Gano las elecciones presidenciales  de 1998, con el apoyo de una mayoría que clamaba por cambios para mejorar al país en lo político, económico, social y cultural. El programa marxista leninista estaba oculto y dispuesto a emerger.

Una vez que tomó el poder empezó a maniobrar para convertir a Venezuela en una nación comunista, para lo cual compro las conciencias de muchos venezolanos y la de políticos de otras naciones que simpatizaban por la misma causa del comunismo. Se solidarizó abiertamente con la revolución comunista cubana (antes lo negaba) y declaró a su gobierno marxista leninista, anti imperialista, anti capitalista orientado a combatir a los EE.UU. A su proyecto lo apodó “proceso revolucionario pacífico pero armado” y contribuyó a extenderlo a parte de Latinoamérica. 

El gobierno de Hugo Chávez, actualmente bajo la presidencia de Nicolás Maduro, lleva unos 15 años de gestión. Tiene el apoyo total e incondicional de los poderes del Estado Venezolano, a saber: Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Fiscalía, Legislativo, Defensoría del Pueblo, Contraloría y Consejo Nacional electoral (CNE). Adicionalmente, ha recibido el apoyo irrestricto de la cúpula de las Fuerzas Armadas Nacionales, quienes hacen de brazo armado de la revolución. Todo este apoyo interno, logrado en base ha: corrupción, argucias, sobornos, amenazas y tramoyas.

Al principio, la oposición no sabía cómo actuar ni reaccionar ante una situación inédita como esa. Se opuso democráticamente cuanto pudo, ante atropellos y persecuciones políticas que se sucedían día tras día impúdicamente, convirtiéndose en pesadilla, la cual aún hasta el presente no hemos podido superar. Las numerosas quejas y reclamos hechos por la oposición ante las instancias de los otros poderes del Estado, nunca han progresado por las razones expuestas. Venezuela ha estado insólitamente secuestrada y reiteradamente violada  una y otra vez por el actual gobierno, ante la mirada miserable de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE).

Es cierto que en Venezuela se realizan elecciones según los cronogramas electorales para elegir, tales como, las elecciones: presidenciales, regionales, municipales y legislativa; todas bajo un mismo patrón de complicidad del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el TSJ, con el poder ejecutivo, el cual abierta y descaradamente les da órdenes, que todos éstos siguen al pié de la letra.

El poder ejecutivo viola la constitución, las leyes y las normas electorales cuantas veces lo necesita para ganar las elecciones y jamás ha sido sancionado. Es decir el sistema electoral venezolano y el TSJ son una triste y cruel pantomima, que igualmente defienden y protegen al gobierno de la manera más baja y cruel; es decir, engañando al electorado y aparentando pulcritud en sus actos.

Ante tanto poder que ha logrado el gobierno a fuerza de ilícitos alcahueteados por los factores que le apoyan, la disidencia venezolana ha intentado distintas formas de organización política. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha sido un intento para lograr armonizar a todos los factores de la disidencia en búsqueda de salir de ésta embarazosa situación por la vía electoral.

A pesar de la enorme contribución que ha hecho la Mesa de la Unidad Democrática en defensa de la Venezuela libre, justa, prospera, moderna, equilibrada, decente e institucionalista que las grandes mayorías de venezolanos deseamos y reclamamos; la misma está siendo atacada, vilipendiada y entorpecida en sus difíciles funciones por  grupos del mismo sector opositor.

Ramón Guillermo Aveledo, secretario general de la MUD ha declarado que está dispuesto a renunciar a sus responsabilidades, para satisfacer a quienes piden su cabeza. Particularmente creo que difícilmente vamos a encontrar a un sustituto como éste para dirigir a la MUD, en momentos en que se requiere de sensatez, equilibrio, control, visión, madurez, imparcialidad, valentía y respeto; para seguir defendiendo la democracia ante un régimen abusivo, fanático, perverso y dispuesto a todo para seguir gobernando a Venezuela y conducirla hacia un despeñadero.

Intereses opositores individuales, grupales, partidistas, de poder, egoístas por excelencia; conspiran contra de la MUD, ignorando que el verdadero contendiente de la democracia y de la MUD está adentro y fuera de Venezuela. Nuestro verdadero enemigo es el comunismo internacional constituido como un gran proyecto continental que se ha instalado en Latinoamérica desde la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba. Los de adentro, son solo marionetas y aventureros de esa dictadura. Tenemos que aceptar la cruda realidad de que el enemigo es superior en alcance al que suponemos, razón para luchar “herméticamente” unidos contra esa enorme conspiración.

No debería existir interés personal, ni grupal, ni partidista, ni económico dentro de la MUD, superior a ese hecho. En consecuencia es elemental que debamos contribuir a salvar a la MUD y mejorarla, no destruirla. Si debilitamos a la MUD por esas pequeñeces e intereses mezquinos de de los que buscan poder y publicidad o simplemente llenar su ego para sentirse satisfechos; perderemos a Venezuela y será más difícil recuperarla desunidos, dispersos y enemistados.

Es fundamental que los factores democráticos del país se incorporen alrededor de la MUD en un solo bloque de defensores de la democracia.  Más importante aún, que la MUD les llame, escuche y preste atención a sus puntos de vista, para subsanar diferencias superables. Existen muchas formas inteligentes de hacerlo sin dar ventajas al régimen. Atacar a la MUD, es a todas luces una torpeza, si se piensa  “honestamente”  en democracia, crecimiento económico y bienestar social.

Por elemental sentido común, el único beneficiario del debilitamiento o la desaparición de la MUD sin duda alguna, sería el gobierno actual. De hecho, la mayor y feroz crítica a la MUD la hace el propio gobierno desde que ésta apareció; quién gasta millones de de dólares anuales en publicidad comunista y en descalificaciones contra el que considera, es su peor enemigo político.

Es evidente el desvanecimiento del impulso “revolucionario” que llevó al gobierno al poder. El mismo chavismo lo está cuestionando en su gestión desastrosa. Se está quedando sin fuerzas, sin pueblo, sin aliento, sin recursos, sin amigos, sin discurso persuasivo ni renovador. Ya el gobierno no tiene nada importante que ofrecer, sus programas sociales y políticas públicas han venido cayendo como barajas ante su evidente fracaso. El gobierno solo intenta sobrevivir algo más, mientras piensa en alguna salida cómoda, como salir sigilosamente con maletas llenas de dólares.

La MUD no necesita llamar a la violencia para crear caos y tumbar al gobierno, por la vía de la fuerza. Eso sería un enorme error. Esa solución solo permitiría que los militares anti institucionalistas encuentren la justificación perfecta para dar el golpe de Estado, del cual habla toda Venezuela. El gobierno se caerá solo, dado que ya no existe forma de motivar al pueblo chavista a que siga votando por ellos, ni a los militares a que le defiendan, dado que éstos últimos ya están claros en el panorama adverso que enfrentan y no tienen nada de tontos para seguir perdiendo su tiempo con una revolución fracasada.

La MUD solo tiene que mantenerse firme, erguida y seguir adelante cuestionando la gestión desastrosa del gobierno. Sus políticas públicas miopes de corte marxista leninista, sus enormes contradicciones políticas y financieras, sus erráticas decisiones  en el manejo torpe de la escasez y el des abastecimiento, cavaran su propia tumba.  Con el actual gobierno no hay forma de reducir la inflación, aumentar el empleo, pagar religiosamente la gigantesca deuda contraída, hacer crecer económicamente al país. Venezuela sucumbirá estrepitosamente si no se abre al libre mercado y al ingreso seguro y abundante del capital privado que necesita hoy día para levantarse. De no ser así, el gobierno tendrá que cubanizarla, y así acelerar su caída por la vía de la protesta rebelde e insurrección. Venezuela no está sola ni aislada como una isla, está en un continente.

La MUD esté trabajando pacíficamente en función de ganar las elecciones necesarias para conquistar el poder y cambiar de gobierno. Esta posición pacífica y democrática que ha mantenido hasta ahora; no la imposibilita, ni la inhabilita, ni la abstraerá de actuar de otra forma diferente apegada a la constitución, para  hacer lo que sea necesario, en caso de que el gobierno se pase de la línea roja democrática que el pueblo no esté dispuesto a tolerar.


En pocas palabras, sería el pueblo bajo la conducción de la MUD, quién tendría la última palabra de pasarle por encima al gobierno, si éste sigue violando la constitución y errando impúdicamente respecto a las acciones acertadas que se deben tomar para resolver la grave crisis política, económica y social, por la cual atraviesa Venezuela. El pueblo está indignado y se empieza a hastiar e incomodar por la situación de desamparo que vive. Sin ser miembro ni vocero de la MUD, me atrevo a interpretar y afirmar, que esa sería su posición política actual.

lunes, enero 27, 2014

Deberíamos imitar a México

La dirigencia política y democrática de México, unida y agrupada en pro de la nación, ha decidido dar un paso importantísimo en la reestructuración de las políticas económicas estructurales internas y externas de Estado. Existen expectativas de que los cambios propuestos y aprobados por mayoría calificada y convincente resultarán exitosos, para bien de economía de México y el bienestar económico y social de su población.

La primera decisión importante tomada fue la unirse al grupo de naciones latinoamericanas que participarán en el enorme mercado de intercambio comercial con Asia, Europa y naciones colindantes con el océano pacifico, en condiciones atractivas que garantizan mayores oportunidades de ingresos económicos adicionales para el País.

Estas decisiones las toma México en medio de una polémica latinoamericana, sobre la preferencia ideológica del sistema económico a utilizar en las economías de los diferentes países de la región. ¿Socialismo marxista o Capitalismo?

El bloque de los países del Alba, junto a Argentina han escogido al socialismo marxista como sistema económico predominante, razón por la que Ecuador no aceptó incorporarse al bloque del pacifico, cuando por su ubicación  geográfica, le correspondía hacerlo. Posiblemente se incorpore  al Mercosur, junto a Bolivia, ambos miembros del Alba.

Otro bloque económico que prefiere al sistema económico socialista para intercambiar productos, es el de Mercosur, donde participan Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Venezuela. En dicho bloque existen divergencias entre sus participantes, por la adopción definitiva del sistema económico de mercado a utilizar. Como sabemos, varios países de ese bloque, utilizan al socialismo y al capitalismo alternativamente, sin definir claramente sus preferencias.

Otra decisión trascendental tomada por el actual gobierno de México, ha sido la de reestructurar profundamente al sistema educacional mejorándolo en todas sus partes básicas; deslastrándolo de sindicatos y mafias extremistas de izquierda que impiden su evolución, para perjuicio de las grandes mayorías. El gobierno actual decidió modernizar el sistema educativo para impartir mayor y mejor educación para toda la nación.

La reestructuración energética pareciera ser la más importante y decisiva a favor de la economía de esa nación. Pemex, la empresa de petróleo de México, nacionalizada desde inicios del siglo XX, ha venido confrontando serios problemas de operatividad, flujo de caja, retraso en la generación de reservas petroleras, disminución de su potencial de producción de petróleo, envejecimiento de sus instalaciones, manejo capcioso de su administración, etc.

Abrirse al capital privado nacional e internacional de libre mercado,  eliminar vicios internos, aunado al cambio de Junta Directiva por una más actualizada, moderna, capaz, eficaz y eficiente, parecieran garantizar una reforma necesaria para mejorar sustancialmente las actividades de Pemex para  generar más divisas y facilitar el creciendo económico en otras actividades del país.

En escritos anteriores he alertado sobre el proyecto latinoamericano iniciado por el gobierno comunista de Cuba y el Foro de Sao Paolo instalado en Brasil; aupado por el ex presidente de esa nación y miembro del partido comunista de los trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva.

Dentro de los objetivos de esta enorme conspiración anti imperialista, anticapitalista y anti democrática, México es considerada como una de las próximas conquistas del Foro de Sao Paolo, que como es sabido está conformado por los partidos de ultra izquierda de Latinoamérica. Afortunadamente, este cambio estructural que está anunciando e iniciando México, lo hace oportunamente y pudiera neutralizar la amenaza política que desde hace años se cierne sobre esa norteña nación, de ganar las elecciones el Partido de la Revolución Democrática, PRD.
México tiene por delante una gigantesca  tarea renovadora que requerirá de muchos esfuerzos, así como de unidad política sostenida y en consenso, para resolver las múltiples necesidades que padece. Entre éstas estarían; las desigualdades sociales, las controversias ideológicas estériles, la ingente pobreza, la inseguridad ciudadana, la expansión de la delincuencia organizada, la alta corrupción en el gobierno Federal y en los gobiernos regionales y locales.

De acá en adelante, será un gran reto para el gobierno actual y los sub siguientes gobiernos democráticos que actúen  en México. Si algo necesitaba México con urgencia, era esta gran reestructuración y apertura económica. Auspicio que vendrán más reformas en la medida en vayan avanzando en la consolidación de esta reestructuración. Como demócrata cabal, apostaré a la suerte de este gobierno y sus Aliados políticos para que les vaya bien en esta importante cruzada. De hecho, la opinión internacional ha recibido la iniciativa con mucho optimismo. 

A sabiendas de las diferencias existentes entre México y Venezuela, entre las cuales la única e inobjetable igualdad común es haber nacionalizado ambas naciones las actividades petroleras. También podría destacarse la importancia del petróleo para ambas naciones. Sin embargo, para Venezuela el petróleo es de mayor relevancia que para México, puesto que ésta es prácticamente, la única fuente de ingresos de divisas que tiene Venezuela.

Solo el gobierno de Venezuela, apoyado por la sociedad civil venezolana unida, con contribución del capital privado nacional e internacional, puede tomar la iniciativa de resolver la crisis económica del país tal como lo está haciendo pacíficamente en democracia el gobierno de México. Pareciera ser lógico y deseable que Venezuela imite a México y reestructure a PDVSA, que como sabemos está muy deteriorada y disminuida en sus operaciones básicas.


Según opinión calificada de expertos venezolanos e internacionales en economía, las medidas económicas anunciadas hasta ahora por el gobierno, son insuficientes, para resolver la enorme crisis económica. ¡Imposible generar mayor cantidad de dólares bajo las condiciones actuales de deterioro que presenta PDVSA! Para colmo,  el presidente Nicolás Maduro ha declarado que “contra viento y marea”, seguirá adelante con el “SOCIALISMO”, a pesar de su gran fracaso a nivel mundial. Como dice el refrán, amanecerá y veremos. Dios proteja y salve a Venezuela.

lunes, enero 13, 2014

El dilema del gobierno de Venezuela

El gobierno de Venezuela, con más 15 años en el poder, tiene un enorme dilema respecto a la altísima criminalidad e impunidad que ha permitido en el país.  Las gigantescas cifras de crímenes violentos estarían entre las más altas del mundo. Son risibles las declaraciones del presidente Maduro, cuando ocurre un crimen contra algún famoso venezolano. Cito: “Los buscaremos y encontraremos adonde se escondan”,  “A los culpables les caerá todo el peso de la ley”.

Son tan repetitivas y artificiales estas declaraciones que ya nadie les presta atención. Puesto que desde la época de Hugo Chávez al presente las políticas públicas en la lucha contra la delincuencia organizada jamás han existido. Por el contrario; el odio, la violencia, la criminalidad e impunidad han sido promovidos y protegidos por el gobierno, con fines políticos oscuros.

Son muchos los ejemplos, mensajes y actos del gobierno promoviendo la criminalidad. A saber:

A) Su solidaridad con las FARC y la ETA. B) Quién tiene hambre puede robar para satisfacer esa necesidad. C)  Ser rico es malo. D) La burguesía es la culpable de todos los males de Venezuela. E) Celebración de actos de reconocimiento a terroristas como alias Marulanda. F) Actos de reconocimiento al terrorista alias Reyes,  en la Asamblea Nacional. G) Aparición del presidente en público al lado de delincuentes universitarios de la UCV. H) Armar a las milicias revolucionarias, para defender la revolución. I) Armar a militantes del PSUV en barriadas con fines de control político. J) Propuesta en radio y televisión para armar a los obreros. K) Poner obstáculos y trabas para un desarme nacional total solicitado por la oposición. L) Amenazar frecuentemente a la oposición, con hacer llamado a los barrios populares de los cerros para que bajen de éstos y atemoricen a los opositores. M) Políticas carcelarias erróneas que invitan a delinquir. N) Creación de comandos motorizados con fines de amedrentamiento a opositores.

Se desconoce cuántos de éstos defensores armados de la “revolución”, usan dichas armas para delinquir. Incluso, se escucha sobre bandas armadas delictivas formadas por: miembros del PSUV, militares, policías, detectives y jueces corruptos, quienes actúan impunemente.

En Venezuela mueran anualmente más de 25 mil personas por violencia criminal  (70 por día), cerca de 80 muertes violentas por cada 100 mil habitantes y la impunidad criminal en el país esté en el orden del 92 %. Estas son cifras escalofriantes, que llaman la atención dado que solo se logran en países del tercer mundo de extrema peligrosidad. 

Ante estas cifras alarmantes de inseguridad ciudadana e impunidad que vienen creciendo vertiginosamente desde el año 2000; el observatorio de criminalidad del país,  partidos políticos opositores, expertos en materia delincuencial, sociólogos, y demás ciudadanos pensantes, han venido haciendo reiterados llamados a los gobiernos revolucionarios desde la época de Hugo Chávez, hasta el actual de Nicolás Maduro, para que el gobierno actúe firmemente y frene la evidente y preocupante violencia criminal. Las respuestas presidenciales han sido las de oído sordos y alguna que otra declaración vanidosa, descalificando  a estos llamados. Para el gobierno, éstos muertos han sido solo alucinaciones de los denunciantes opositores.

Con la muerte violenta de Mónica Spear y su esposo, y el hecho de ella haber sido una famosa ex miss y reconocida  actriz, se encendieron las alarmas en materia de seguridad ciudadana, las cuales han debido encenderse lustros atrás, pero el gobierno nunca quiso encenderlas; al parecer, por razones políticas, prefiriendo mantener en suspenso tan explosiva situación. 
 
El miércoles 8 de enero de 2014, el presidente presidió un monologo, con gobernadores, alcaldes, ministros y la FAN, donde prácticamente se ha hecho un mea culpa sobre la situación actual. El presidente Maduro, solicitó el apoyo de las organizaciones políticas y fuerzas vivas del país para que contribuyan con un plan general e integral para luchar más efectiva y agresivamente contra la delincuencia organizada. Algunos han calificado a esta reunión como una cantinflada.

Dudo que estos esfuerzos a destiempo  tengan éxito, sobre todo, por venir de un gobierno que nunca ha tenido la voluntad para resolver el problema de la delincuencia. Peor aún, con escasos recursos económicos para desarrollar y ejecutar un plan integral nacional en materia de seguridad ciudadana. Esto, debido a que éste es un problema multidisciplinario tan complejo, que tomaría varios años, quizás décadas resolverlo con éxito. Si en 15 años la delincuencia se desbordó, y la impunidad creció tanto, es imposible que en 5 años que le quedan de gobierno, lo puedan cumplir.

El presidente Nicolás Maduro ha sido parte de los gobiernos chavistas desde el mismo inicio de éstos. Ha sido diputado, presidente de la Asamblea Nacional, Canciller de la República, vicepresidente, “muy allegado” y mano derecha política de Hugo Chávez, el principal responsable del desastre actual en Venezuela. Por otra parte, ha jurado seguir el proyecto revolucionario bolivariano de su antecesor hasta la consolidación del socialismo del siglo XXI en Venezuela.

El dilema del gobierno actual y su “mea culpa”, se debe a que los gobiernos chavistas, insertaron el odio y la la violencia en  la sociedad, y ésta  violencia se salió de su control y se les ha revertido. Se suponía, que ésta actuaría solo en contra de la oposición, olvidándose que la delincuencia ataca sin piedad a cualquier persona sea ésta gobierno u oposición. 

Me pregunto: ¿cómo podría un funcionario que ha estado tan ligado a los gobierno anteriores y sus políticas públicas, donde el tema de la seguridad ciudadana ha estado tan ausente, garantizar que ahora si lo hará bien? Además, utilizando a los mismos funcionarios del gobierno que siguen rotándose en los diferentes cargos y actuando de igual manera, sin voluntad política. En mi opinión no hay manera de darles un voto de confianza ni de aspirar que todo sea diferente. 

No obstante lo dicho arriba, y siendo el tema de la inseguridad ciudadana un  problema nacional importante que interesa a todos los venezolanos, ojalá que el gobierno pueda hacer el milagro de al menos contener la criminalidad y minimizar la impunidad. De hacerlo, recibiría los aplausos y méritos de incluso sus adversarios políticos.

No obstante, la realidad vivida estos 15 años de desgobierno, plantea la duda de que se logre. ¡Qué dilema tiene el gobierno! Recoger el odio y la violencia que esparció durante tanto tiempo.

miércoles, enero 01, 2014

La agenda política de la MUD para 2014

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que representa a la oposición política al régimen de Venezuela, deberá reflexionar intensamente, con mucha sabiduría y humildad este año de 2014.

Debería: a) revisarse internamente, b) reorganizarse adecuadamente, c) establecer prioridades a sus próximos objetivos políticos, e) lograr que los partidos políticos que la componen dejen sus rivalidades subalternas por apetencias individuales y partidistas, f) intentar incorporar a su seno a otras corrientes opositoras que hoy no se sienten representadas en la MUD, g) prepararse para enfrentar el reto de diálogo aceptado a Nicolás Maduro, sin dejar de ser oposición, h) mejorar su credibilidad ante el país y el mundo democrático; y sobre todo, i) ingeniárselas para lograr mayor cohesión, transparencia y unidad en sus actos futuros, si es que se aspira derrotar al régimen actual por la vía electoral.

Una agenda compleja y amplia, la que deberá desarrollar la MUD durante este año, el cual por cierto será un año sin elecciones, con extremas dificultades económicas y sociales, y la necesidad prioritaria del gobierno de reducir el enorme déficit fiscal en base a: más controles económicos, más devaluaciones, inevitables aumentos en tarifas de los servicios públicos de energía (Gas, Gasolina, electricidad, agua, etc.), posibilidad de reducir o congelar aumentos de sueldos y salarios. Los escenarios previstos como consecuencia de estos eventos podrían ser lúgubres.

Este próximo año de 2014 será una verdadera prueba de fuego económica, política y social para EL GOBIERNO, quién tendrá la responsabilidad de evitar que ocurra un tsunami  de proporciones gigantescas en la economía venezolana, que podría producir gran malestar popular incontrolable, que pudiera sacar al gobierno del poder. 

Para la MUD, quién tendrá que seguir siendo oposición y al mismo tiempo gobierno en alcaldías, las cosas no se perfilan más fáciles que para el régimen. Si la MUD no sabe conducirse adecuadamente bajo los escenarios estimados, que pudieran convertirse en violentos, podría igualmente colapsar junto al gobierno nacional, para dar paso a nuevos actores políticos y/o militares, que como es de esperarse, estarían al acecho como ”cocodrilo en boca de caño”.

Sabemos de la inmensa capacidad de mentir del régimen. Es de esperarse que a nombre de la democracia, la MUD jamás le imite. Convencido del gran poder que representa el actuar con la verdad y dado que nadie desea ver a Venezuela envuelta en llamas, sería deseable que la MUD actuase con total honestidad y sinceridad ante estos escenarios que se perfilan para 2014.


Háblenle claro al pueblo en idioma sencillo sobre las causas que nos han llevado a esta situación caótica en la que nos encontramos. Defiendan a la propiedad, inversión y empresa privada, al capitalismo y a la democracia sin pudor ni miedo. Sean pragmáticos. Eviten ser más demagogos y populistas que el régimen. Continúen diferenciándose de éste.  El régimen dice que la inflación del 56% y el pírrico PIB del 1,6; son consecuencia de una conspiración económica. Eso es totalmente falso y habrá que denunciarlo, demostrarlo y desenmascararlo con responsabilidad y firmeza. 

martes, diciembre 31, 2013

Sentir miedo hoy día en Venezuela es natural

A raíz de un comentario negativo de uno de mis lectores, censurando el “cierre” de mi artículo”  del lunes 18/11/2013 titulado: “Modalidad delictiva electorera”  publicado en Internet, le contesté que tenía razón. Le expliqué además que tal cierre lo había  cambiado a última hora por otro más moderado, porque pensé que el mismo era bastante fuerte, para la situación tan delicada que vivimos en estos momentos en Venezuela, donde cualquier cosa podría pasar.

Reflexionando posteriormente sobre el comentario del lector, llegué a la conclusión, de que en la medida en que el régimen de gobierno actual, actúa y declara sobre sus planes macabros de avasallar al venezolano que le adversa políticamente, mi miedo personal aumenta y tiendo a ser más cuidadoso en lo que escribo y publico. Es decir, hoy tengo más miedo que ayer.

En la medida en que muchas de las cosas que escribo se van materializando como por arte de magia y se van dando una a una tal y como las he descrito en anteriores artículos, muy a mi pesar, como ciudadano demócrata que ama la libertad, que clama por justicia y pide respeto a los derechos de todos los ciudadanos, en esa medida me aterro y me preocupo mucho más.

Conocemos sobre el odio a los judíos y los medio judíos, que el fascismo de Hitler impuso en Alemania, razón por la que se exterminó irracionalmente a millones de judíos (niños, niñas, mujeres y hombres) que murieron sin saber porqué los mataban en cámaras de gas.

También conocemos sobre el  genocidio cometido por la etnia de los Hutus en Ruanda, contra la etnia de los Tutsis, donde masacraron cobardemente a más de un millón de seres humanos inocentes, por solo ser más avanzados y progresistas  que sus ejecutores. En realidad los Tutsis masacrados jamás tuvieron la oportunidad de sobrevivir, ya que la ONU se negó reiteradamente a intervenir a pesar de la larga y obvia publicidad de odio que los Hutus mantuvieron a través de la radio calificando a los Tutsis de ratas y cucarachas entre otros epítetos algo parecidos a los que esgrimen los líderes del régimen venezolano contra la disidencia venezolana.

Otro ejemplo de atrocidades que algunos grupos irracionales violentos, cometen contra otros, serían los genocidios ocurridos en la desaparecida Yugoslavia por odios raciales, culturales, religiosos y/o sociales que ocasionaron la desintegración de una nación para dar nacimiento a pedacitos de naciones (Bosnia, Croacia, Eslovenia, Herzegovina,  Macedonia, Montenegro y Serbia) donde la ONU intervino muy tardíamente para frenar tales horribles genocidios,

Aún cuando la situación en Venezuela no es étnica, ni cultural, ni religiosa es tan peligrosa como las descritas anteriormente como ejemplos; ya que ésta tiene que ver con el resentimiento social exacerbado por un grupo de facciosos militares y políticos inescrupulosos del régimen, en la población más necesitada y desigual del país, utilizándola como excusa y bandera, para intentar imponer un sistema económico socialista y un sistema político comunista en Venezuela, vieja aspiración y sueño de Fidel Castro y su revolución cubana fracasada.
Por todo lo explicado, reconozco que tengo miedo y pienso que es natural que así sea. Insólito sería no sentirlo mientras en nuestro país suceden las cosas tan degradantes que observamos.

Sin embargo es oportuno y justo destacar, que ese miedo cada vez mayor que siento cada día que observo por la Televisión las declaraciones amenazadoras y desquiciadas de Nicolás Maduro y de Diosdado Cabello (voceros principales del régimen) plenas de odio y de rencor contra los ciudadanos o grupos de venezolanos que les adversan políticamente; en lugar de amilanarme y auto calificarlo como un acto de cobardía, es lo que me da mayores energías para continuar oponiéndome a este nefasto régimen, escribiendo y desnudando las verdades y crímenes políticos que cada día se comenten más frecuentemente Venezuela, con la anuencia de éstos tiranos.

Ese miedo que en una gran mayoría sentimos todos, por la caótica y atípica situación general que vivimos, que ha generado todo tipo de expectativas que nos podamos imaginar, que además alimenta la imaginación de muchos periodistas, escritores y analista políticos sobre los probables escenarios que pudiéramos enfrentar, es precisamente el detonante que ha despertado a muchas mentes abstraídas y en un tiempo escépticas sobre lo que venía pasando en Venezuela, que ahora gracias al miedo, han terminado por aceptar la cruda realidad existente en el país.

Si el régimen sigue utilizando el recurso de causar miedo en la población, para pretender lograr  que bajemos la guardia, nos atemoricemos y huyamos precipitadamente a refugiarnos en el exterior dejándoles libre el camino para que impongan fácilmente y sin resistencia su proyecto socialista/comunista en Venezuela, podría salírseles el tiro por la culata. Ese miedo se podría revertir en coraje, intrepidez, unidad y sinergia para defender a cualquier costo a nuestras familias y a nuestra secuestrada patria. A pesar de que se han ido muchos, acá quedamos suficientes.

Sentir miedo hoy día en Venezuela es humano y natural. Quiere decir que nuestros sentimientos son normales e intensos. También quiere decir que no somos suicidas, ni zombis. Por tal motivo hemos soportado lo insoportable, dando oportunidades a la democracia a que se auto depure. Aún con todas las desigualdades políticas existentes, se ha  insistido en una salida pacífica y democrática por la vía electoral que nos permita reconstruir al país en unión, paz y gobernabilidad.

He estado de acuerdo y aún lo sigo estando, con la estrategia de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a la cual tanto el gobierno como algunos sectores opositores impacientes  tratan de desacreditar y satirizar. Para ello se ha estado intentando lograr una mayoría política abrumadora que permita la toma del poder por la vía electoral y pacífica a su debido tiempo.

En la medida en que el régimen sigue actuando y desacreditándose como gobierno por sus malas políticas económicas y sus decisiones erróneas, muchas de éstas ilícitas, anti constitucionales y anti populares, el pueblo que antes les apoyaba se aleja presuroso cada día más de su proyecto comunista fracasado e inviable.

El régimen marxista leninista de Venezuela acusa a la oposición de traidores, de enemigos de la patria, de enemigos de la revolución, de pro imperialistas, de ser una élite, de pro capitalistas, de privatizadores, de saboteadores, de especuladores, de propiciar guerras económicas, de des estabilizadores, de enemigos del pueblo, de oligarcas, de planificar magnicidios, etc.

¿Qué cree el amigo lector que se persigue con esos engañosos calificativos? Simplemente, predisponer al pueblo más necesitado contra la disidencia, que como todos sabemos, somos parte del pueblo, de la clase obrera, media y trabajadora, de la clase emprendedora, de la clase que estudia, de la clase  de los técnicos y universitarios, del sector comerciante e industrial. Es decir, somos el sostén principal de un país al cual desean empobrecer y/o desaparecer para que el comunismo se pueda justificar e instaurar; lo cual no han conseguido ni conseguirán jamás.

Cierto, en la disidencia tenemos miedo, pero no entregados ni desesperanzados ni sin opciones. El régimen nos ha amenazado con instalar baterías antiaéreas y tanques en barrios y cerros. Tiene las armas de la nación bajo su control. Cuenta con milicias y obreros armados, con  apoyo absoluto de las FARC y la asesoría permanente de la dictadura de Cuba con más de 100.000 militares, profesionales y asesores cubanos en Venezuela. Realmente tiene todo el poder institucional y de fuego bajo su control.


No obstante, todo ese despliegue impresionante de apoyo cívico militar armado que posee el régimen venezolano y el político internacional y latinoamericano de mequetrefes del  izquierdismo radical que les alcahuetea y apoya; les falta algo primordial, importante y determinante como lo son la verdad, la sensatez, la razón y los buenos resultados. Y más importante aún, tienen las experiencias desastrosas con el socialismo y el comunismo alrededor del mundo, evidenciados en el viraje económico de la repúblicas de China y de Rusia, plegados hoy al “capitalismo salvaje” que el régimen venezolano tanto odia y adversa. 

Para vivir y defender la democracia, primero hay que entenderla

Teóricamente, la esencia de la democracia está en: a) la libertad plena de los ciudadanos, b) el respeto a las minorías políticas, c) la libertad de expresión sin condicionamientos, d) la existencia del estado de derecho donde los poderes del Estado actúan con independencia absoluta, e) la pluralidad ideológica, f) la existencia de elecciones libres y limpias, g) el respeto pleno a los derechos humanos, h) la alternancia en el poder sin argucias, i) el respeto y el  acatamiento irrestricto a lo contenido en la constitución, j) la existencia de leyes equilibradas, consultadas y consensuadas por las mayorías políticas del PAÍS, k) la aplicación ciega de justicia.

Así interpreto la democracia y en consecuencia la defiendo porque la entiendo a plenitud, sobre todo, por qué me gusta vivir bajo esas reglas de juego claras, que a diferencia de otras formas de gobierno, ofrece: libertad, alegría, crecimiento económico, paz, prosperidad, bienestar, educación de calidad, equilibrio y justicia a las poblaciones que la practican y defienden.

Da tristeza admitirlo, pero en Latinoamérica existen muchos líderes políticos que entienden poco sobre democracia. Y si la entienden, la desnaturalizan, para dar rienda suelta a sus apetitos populistas de dominación, similares al de los caudillos del pasado. No es un secreto, que parte de algunos gobernantes megalómanos, que fingen vivir en democracia, violan la mayoría de los principios y normas que califican a la democracia como tal, actuando como tiránicos dictadores.

Los países de  Argentina,  Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, cuyos gobernantes actuales presumen ser demócratas, por el simple hecho de haber sido electos por mayoría; por las actuaciones en su gestión de gobierno, se convierten en dictaduras disfrazadas de democracia.

Hasta Cuba, con una de las dictaduras más longevas del mundo, ha intentado hipócritamente de  auto calificarse de democracia, aun con todos los horrores que les han hecho vivir a sus habitantes. Pareciera ser irónico para algunos, ver a Fidel Castro, un déspota de los más sanguinarios del mundo quién, nunca ha respetado la democracia, abrazado a Nelson Mandela, un líder demócrata mundial que entendió a plenitud el sentido de ésta y quién con una extraordinaria capacidad de perdonar, logró el milagro de instaurar la democracia en Sur África. 

Si los venezolanos, incluyendo al chavista  demócrata que no sabe que lo es, al opositor que se dice demócrata sin sentirlo ni demostrarlo y al indiferente que no la valora pero la disfruta; reflexionáramos serena y responsablemente sobre lo que entendemos son los principios, valores, bondades y ventajas de la democracia, la situación política del país pudiera cambiar radical y positivamente para bien de Venezuela.

En esta lucha de la oposición venezolana por la democracia, es oportuno el llamado a todos los sectores de la sociedad venezolana que se consideren demócratas a debatir internamente, a objeto de eliminar nuestras diferencias, que nos permita esta vez, continuar luchando unidos férreamente en un solo bloque. Esta sería la manera inteligente de defender la democracia a conciencia y lograr triunfar en nuestra lucha.  Se equivocan quienes piensan y desean que el destino de Venezuela se circunscriba entre una dictadura  militarista u otra  comunista y/o mixta.

El pueblo venezolano conoce muy bien el  tormento y martirio de haber vivido varias décadas bajo dictaduras  militares y/o cívico militares, como para rechazarlas y combatirlas por siempre. Solo hay que revisar un poco la historia republicana de Venezuela para darnos cuenta del enorme tiempo que los militares han estado en el poder en nuestra amada y abusada patria.

El pueblo venezolano está al tanto de las experiencias sufridas por la población cubana de miseria, desesperanza, muerte, opresión, cárceles, paredones y persecuciones del comunismo marxista leninista impuesto a esa hermosa nación. Estamos con ese sufrido pueblo que vive hoy oprimido.

El gobierno dictatorial actual de Venezuela ha fracasado estrepitosamente, y aún así, pretende profundizar en el socialismo, que como todos sabemos empieza por: mutilar la descentralización, desconocer la propiedad privada, liquidar las libertades políticas, eliminar medios de comunicación privados, cercenar libertades y derechos individuales y colectivos, abolir sindicatos, apoderarse de las actividades económicas, controlar  familias y establecer vigilancia policíaca sobre éstas, eliminar el estado de derecho, concentrar el poder en una sola persona y/o grupo y perpetuarse en el poder por siempre utilizando procesos electorales amañados para tal fin.

Tales opciones de gobierno indicadas arriba, son incompatibles con la democracia que aspira vivir el pueblo de Venezuela. La inmensa riqueza que ha dilapido alegremente el gobierno actual para lograr la aceptación de una parte del pueblo, ha sido insuficiente para evitar su caída inminente la cual ha de ocurrir por su propio peso en un futuro muy cercano.

Se descuidaron las necesidades básicas del venezolano en educación, salud, servicios básicos, en crecimiento económico, en la siembra del petróleo, en vialidad, en construcción de infraestructura industrial, en mejoras de las empresas del estado; todo ello para ofrecer dádivas internas y externas para consolidar una fracasada “robo lución”, que calificaría de involución, por la enorme destrucción que ha causado a la nación a un descomunal costó para los venezolanos, para nada.

PDVSA, la gallina de los huevos de oro está agonizando sin posibilidad de recuperación a corto o mediano plazo. Los altos intereses sobre el 12% a pagar por los próximos prestamos, el altísimo servicio a la deuda interna y externa, los niveles de dos dígitos altos que se pronostican para la inflación el próximo año, la próxima e inminente devaluación del bolívar en otro 100% , el aumento impostergable del precio de la energía y servicios básicos (gas, gasolina y electricidad, telefonía), así como la carestía de dólares cada vez más crítica para la compra de alimentos y artículos de primera necesidad que hoy tenemos que importar; predicen una  económica  caótica a empeorar radicalmente a partir del año 2014.
   

Ante todas estas predicciones lóbregas que se anuncian; la única opción de vida que aspira el pueblo mayoritario de Venezuela ha sido y seguirá siendo la de vivir bajo el amparo de un nuevo gobierno de libertades que; entienda, defienda, aplique y garantice la vigencia y permanencia en el tiempo de la democracia, único tipo de gobierno que podrá ofrecerle a la nación, una Venezuela próspera de avanzada, mucho mejor que la actual, más respetable y respetada a nivel mundial. 

Las enseñanzas de Mandela

Una persona  que ha sido declarada la más importante e influyente del mundo  durante el siglo XX, entre a población mundial  cercana a los 10 mil millones de habitantes, y por encima de científicos,  artistas, deportistas, religiosos, presidentes de repúblicas, políticos, y otras personas brillantes que lograron y aportaron para la humanidad incuestionables, irrefutables y valiosísimos éxitos en sus respectivas vidas; merece que se le quiera, que se le elogie, que se le admire e idolatre y por sobre todas las cosas, se  tome como referencia y ejemplo para las juventudes actuales del mundo, de lo que una simple persona nacida en una tierra donde millones de seres humanos  eran brutalmente discriminas y maltratadas por el solo hecho del color oscuro de su piel.

La persona que ha recibido semejante distinción pudo haber elegido ser todo un exitoso profesional del derecho ejerciendo su profesión entre sus sufridos conciudadanos, y enriquecerse enormemente prestando sus servicios a millones de quejas y reclamos que provenían de esos seres humanos quienes eran prácticamente tratados como animales.

Por el contrario, Nelson Mandela, escogió el camino más duro, abnegado y difícil, como fue su lucha contra el denominado y odioso “apartheid” ejercido por siglos en esa bendita tierra, por los Africans, tal como eran conocidos los ciudadanos de África del Sur de piel blanca, descendientes de los colonos que habían permanecido por siglos durante la épocas de la colonización del continente africano ejercido por países europeos, en búsqueda de nuevas tierras que dominar y explotar, de esclavos, de riquezas, de minerales y poder.

De Nelson Mandela se ha dicho que fue valiente, persistente, abnegado, honrado, luchador, visionario,  atrevido, audaz, humilde y sencillo. Sin duda alguna, fue el líder mundial más destacado del siglo XX.

La historia de África del Sur ha podido cambiar quizás para peor si no hubiese sido por Nelson Mandela. El ha podido gobernar con solo gente de color y no lo hizo, pudiendo hacerlo. El ha podido juzgar a los Africans por todo el daño que causaron a millones de africanos de piel oscura y encerrarlos en cárceles como se lo merecían, y no lo hizo. El ha podido perpetuarse en el poder hasta su muerte, pudiendo hacerlo, y no lo hizo. Mandela tuvo tanto poder en África del Sur, que ha podido hacer las más desvariadas acciones y nadie lo hubiese detenido, sin embargo no lo hizo.

Solo su sabiduría, su nobleza, su honradez, su visión, su integridad, su sentido de la realidad, su imposibilidad de odiar, su capacidad de perdonar y muchas otras virtudes pudieron hacerle un llamado a su conciencia racional para que actuara bien y le indicara el comino correcto.


Podría firmarse que el amor por su patria y por su propia gente fueron determinantes en estas disyuntivas que suponemos se le presentaron a Nelson Mandela durante su largo periodo de cautiverio y su época de líder triunfador y poderoso. Al contrario de Fidel Castro, entre muchos otros líderes políticos de pacotilla; Mandela dejó a un lado las ambiciones personales, grupales y egocéntricas para contribuir a crear una nueva nación libre, moderna, poderosa, con justicia e inclusión, para la felicidad de su gente. Esa ha sido la verdadera enseñanza que dejó Mandela.

lunes, diciembre 02, 2013

Morir matando III

Cuando Hugo Chávez enfermó y empezó el declive vertiginoso de su proyecto socialista del siglo XXI, escribí un artículo que titulé “Morir matando”, inspirado en la hipótesis de que aún cuando estaba muriendo, el presidente Hugo Chávez prefería terminar de hundir a Venezuela en la miseria antes de considerar rectificar sus políticas públicas fracasadas hasta ese entonces y cambiar radicalmente  de rumbo para evitar el naufragio de la nación, al océano de la desesperanza.

Al nombrar a Nicolás Maduro como su sucesor, quién el 14 de abril de 2013 resulto llegar a la presidencia, tal como hubiese sucedido en un régimen monárquico; analizados los eventos antes y posteriores a su “coronación”, escribí el 2º artículo sobre el tema “Morir matando II”; puesto que interpreté, que Nicolás Maduro tampoco pensaba rectificar ni cambiar en un ápice el rumbo del proyecto original de Hugo Chávez, basado en la doctrina política del marxismo leninismo.

Las arremetidas iniciales y posteriores de Maduro, aunadas a los arreglos con la empresa Polar y su dueño Lorenzo Mendoza, entre otros, para sacar al país de la crisis; en mi opinión fue una jugada de distracción para un gobierno que continúa boqueando por  falta aire fresco, debido a continúa  sumido en una muerte terminal lenta, que no termina de advertir ni piensa en rectificar.

Los recientes eventos protagonizados por Nicolás Maduro para pretender resolver la corrupción y crisis económica de Venezuela, con soluciones tales como: a) solicitar una Ley Habilitante, b) ordenar a la población el saqueo de comercios como castigo a sus propietarios por tener sobre precios en los artículos, c) pretender obligar a los comerciantes a vender a “precios Justos” según el criterio del régimen, d) multiplicar los puntos de vigilancia en los comercios para garantizar ”justicia” en los precios, e) importar  directamente a través de Mercal los artefactos electrodomésticos para garantizar en el país el abastecimiento de éstos, f) instaurar por decreto, en complicidad con la descarriada Asamblea Nacional,  EL PLAN DE LA PATRIA 2013/2019, según el cual Hugo Chávez pensaba profundizar en el socialismo del siglo XXI.

Aun, con las señales económicas evidentes que se viven en Venezuela, el liderazgo del régimen insiste tozudamente en ignorar el rotundo fracaso de las políticas macro económicas que el régimen viene aplicando en la nación, a sabiendas de que iban a un inminente fracaso.

Si a eso sumamos que la producción de petróleo ha mermado en un millón o más de barriles por día, los precios del petróleo tienden a la baja, los formidables descubrimientos de petróleo en otros países que podrían saturar al mercado mundial, la falta de proyectos en Venezuela y la inviabilidad económica de realizarlos, la descontrolada deuda de Venezuela,  la dependencia cada vez mas mayor de la población del gobierno y la iniciativa privada está cada vez más acorralada; tendremos que concluir, que un tsunami económico gigantesco amenaza a Venezuela.


Aún ante esta trágica situación, el régimen continúa oídos sordos, jugando al absurdo socialismo y al derrotado comunismo, razón para pensar que es irresponsable y suicida, y prefiere MORIR MATANDO, que virar de rumbo 180 grados en la conducción del país y evitar así el indeseable naufragio que nos puede llevar a todos al fondo de un océano oscuro y desesperanzador.

lunes, noviembre 18, 2013

Modalidad delictiva electorera

Estafar abiertamente a los comerciantes para cumplir con su acostumbrada jornada, días previos a una jornada electoral, de “regalar” artefactos eléctricos y domésticos a los partidarios del chavismo para que continúen apoyando a ese grotesco proyecto socialista populista del siglo XXI, es la nueva modalidad que el régimen de Venezuela acaba de poner en práctica, para continuar con la destrucción institucional, política y moral del país.
Con la excusa de que comerciantes (algunos casualmente simpatizantes del régimen) están abusando escandalosamente con la fijación de precios a artículos no regulados, el presidente de la república, Nicolás Maduro instruyó al ejército y aupó a los simpatizantes del chavismo para que saquearan a la empresa DAKA y rematasen a precios muy por debajo de los existentes, todos los artículos existentes en los anaqueles de dicho negocio. Las imágenes aparecidas son grotescas y aberrantes, dignas de una nación bananera del tercer mundo.
Como es sabido, el régimen venezolano viene practicando desde hace varios años, la costumbre de “regalar” artefactos electrodomésticos a un sector muy especifico de la población, unos días antes de la realización de una disputa electoral. 
Se ignora cuánto se gasta en estos eventos, pero se supone que son cifras multimillonarias que provienen de fondos específicos que tiene el régimen destinado a estos actos totalmente ilícitos, que se producen ante la vista gorda de los demás organismos del Estado venezolano. Son tan descarados los “camaradas”, que a estos gastos los califican y clasifican como de inversión social.
Ante la situación económica caótica que vive Venezuela por la reducción drástica de los ingresos, la merma en la disponibilidad de dólares, el aumento gigantesco de las deudas y el colapso del aparato productivo, como consecuencia de la forma irresponsable como el régimen ha conducido la economía y las políticas públicas, han obligado a éste a utilizar otra forma de subsidiar a estos sectores populares, para lo cual han decidido que éstos gastos los subsidien los comerciantes “tramposos” para cumplir su compromiso de ofrecer dádivas generosas a lo “Robin Hood”, para la compra de votos. El presidente continúa anunciando medidas drásticas de intervención a otras empresas y las está obligando a que ganen lo que el régimen piense que es “justo” ganar.
Todo indica que la propiedad privada estaría en vías de desaparición y las libertades a punto de ser suspendidas, tal como es costumbre en las naciones que practican el sistema político comunista. Realmente la situación es de mucha incertidumbre y de malestar generalizado alimentado con toda clase de rumores y expectativas sobre los escenarios políticos factibles de ocurrir.

Las próximas semanas previas a las elecciones municipales serán de gran tensión para el venezolano dada la forma violenta e ilícita como el régimen pretende resolver los problemas económicos y sociales. Ahora, con la ley habilitante aprobada a lo “macho” y según palabras de N. Maduro “no lo para nadie”, las posibilidades de que se produzcan mayores abusos del régimen son enormes. Esperemos, analicemos y veremos cómo sobrevivir. ¡Peor situación, imposible!

lunes, noviembre 11, 2013

El absurdo TABÚ de la privatización

Uno de los grandes tabúes en Latinoamérica es el de las privatizaciones de empresas que normalmente deberían ser desarrolladas, administradas y dirigidas por el capital privado en cualquier nación con un sistema de gobierno democrático.

No es en vano que la gran nación norteamericana de EE.UU., ha sido por muchísimos años la abanderada en desarrollo industrial, avances tecnológicos y en crecimiento económico, gracias a que permiten que el capital privado se encargue de crear industrias, para éstas que produzcan bienes y servicios y contribuyan con la economía del país, paguen sus respectivos impuestos, y además contribuyan en educación, deportes y en necesidades sociales básicas del pueblo norteamericano.

Por esta peculiar y lógica delegación de tareas, donde el capital privado se encarga del desarrollo económico y el ESTADO se encarga de garantizarlo, facilitarlo, guiarlo, regularlo y establecer leyes y controles para evitar excesos, a los EE.UU. les ha ido muy bien, yo diría que excelente.

Después de dos siglos de liberados de los imperios que nos invadieron en la época de la colonia, los latinoamericanos no hemos querido aprender las cosas positivas de los EE.UU., que nos hubiesen permitido liberarnos económicamente y tener mejores resultados y oportunidades de crecimiento en general. Pareciera que nuestro rol es el de criticar y bloquear sin sentido, las iniciativas de los norteamericanos,  viendo solo el lado oscuro de éstos e ignorando su lado bueno.

Pudiera afirmarse, que el rol del Estado norteamericano es mucho menos ambicioso que el rol de la mayoría de los Estados latinoamericanos, muchos de los cuales se convierten erróneamente en “totalitarios” y además pretenden inmiscuirse en todas las actividades de la vida nacional de cada país, sin dar respiro a las actividades, la creatividad e iniciativas privadas, las cuales pretenden controlar férreamente, como si el país les perteneciera en exclusividad  a los políticos.

En Venezuela vivimos una "socialización" extrema de la economía y de la política. Pereciera que el modelo a seguir es el cubano, cuya economía socialista está por los suelos y su sistema político comunista es el más represivo, perverso y autoritario en toda Latinoamérica.

El gran orgullo de la revolución cubana es el de haberse liberado del capitalismo, y como nación sentirse “soberana”, sin importar el hambre y penurias que vive silenciosamente su población adoctrinada y apaciguada a golpe de fusilamientos. El gobierno venezolano trabaja intensamente en lograr el objetivo cubano y quizás emularlo. Una verdadera locura cuyo costo es ya excesivo.

Hablar en Venezuela de privatización y economía de libre mercado es algo parecido a un gran tabú. La versión del gobierno sobre privatización y economía libre de mercado es distorsionada y satirizada constantemente. Es divulgada a sus seguidores y a toda la nación por televisión, radio y prensa. La campaña pareciera ser tan efectiva, que ni a lo oposición se le ocurre hablar de privatizar industrias y empresas estatales quebradas que dan pérdidas, por miedo a que les califiquen de oligarcas y en definitiva se ahuyenten los votos de quienes tienen miedo a ésta.

Pareciera que el rendimiento económico, la generación de empleos, la productividad, las ganancias, el crecimiento, la producción, costos justos de producción y demás indicadores económicos usuales en las empresas del sector privado, son eclipsados por la palabra “nacionalización”, que como sabemos implica “subsidio”, “corrupción” y “pérdidas económicas.

En Venezuela existe excesiva demagogia en proteger en demasía al ciudadano mediante dadivas directas, o indirectas vía subsidio, en servicios tales como: Telefonía, alimentación, agua, electricidad, energía, hospitales, escuelas, universidades, peajes en autopistas, transportes públicos, aseo urbano, hoteles, líneas aéreas, teleféricos, etc. Con economía tan subsidiada e insincera ningún país puede desarrollarse adecuadamente. Sería más prudente y conveniente nacionalizar solo a empresas “estratégicas” y algunos servicios básicos. El resto de empresas  dejarlo a la inversión privada, para lograr mayor desarrollo industrial, pleno empleo, diversificar la economía, lograr mayores ingresos al país y permitir así sincerar salarios y precios y lograr mejor armonía económica, recuperando el valor real de nuestra moneda. Vaya TABÚ el que tenemos.

La siguiente es una tabla comparativa entre empresa privada y estatal  la cual se explica por sí sola. En ella se destacan las diferencias sustanciales entre ambos tipos de empresa, que no dejan lugar a dudas sobre las ventajas para el país de la empresa privada sobre la empresa estatal.


FACTORES COMPARATIVOS ENTRE EMPRESA PRIVADA VERSUS EMPRESA ESTATAL
FACTORES DE COMPARACIÓN
TIPO DE EMPRESA
PRIVADA
ESTATAL
Accidentes de trabajo
Ocasionales
Comunes
Ausentismo laboral
Siempre Menor
Siempre Mayor
Calidad del personal
Privan los méritos
Priva la lealtad al gobierno
Calidad del producto/servicio
Por lo general mejor
Por lo general peor
Cantidad de personal
El óptimo necesario
Generalmente excesivo
Control de calidad
Por lo general bueno
Por lo general mediocre
Corrupción
Se controla la corrupción
Se facilita la corrupción
Costos de producción
Por lo general óptimos
Por lo general altos
Desarrollo de personal
Generalmente bueno
Por lo general inexistente
Gerencia
Por objetivos, la mejor
Politizada y mediocre
Impuestos sobre la renta
Cumplimiento  cabal
Generalmente en mora
Mantenimiento
Generalmente programado
Generalmente improvisado
Nuevas inversiones
Cuando hacen falta
Politizada y lenta
Productividad
Generalmente alta
Generalmente baja
Rentabilidad
Mayormente rentable
Por lo general da pérdidas
Seguridad laboral
Estable
Inexistente
Tamaño de la empresa
Depende de la demanda
Depende de los “guisos”
Tecnología
Generalmente actualizada
Generalmente desactualizada