sábado, septiembre 06, 2008


Presidente: El culpable no es el crecimiento económico, es la actitud, desidia e ineptitud de su gobierno.

Guillermo A. Zurga, sábado 6 de septiembre de 2008.

Para explicar el motivo de los apagones eléctricos, el presidente, como en su acostumbrado estilo manipulador, mentiroso e irresponsable, se hizo un mea culpa por dichas fallas; pero eso sí, el mea culpa resultó ser parcial y condicionado.

Dentro de las justificaciones, esgrimió la de siempre, la mas trillada, y la que nadie le cree; como lo es, la de que Venezuela ha crecido económica y demográficamente a pasos agigantados, y el gobierno no ha tenido tiempo suficiente de arreglar todos los problemas a la velocidad que ameritaban estos.

Otra razón, de una mezquindad extrema, es la de que los gobiernos anteriores de la cuarta república dejaron muchas cosas en mal estado, y no hicieron las inversiones que tenían que hacer en materia de electricidad.

Como venezolano de la tercera edad y como profesional del área petrolera, he sido testigo de excepción, de que de las áreas a las cuales los gobiernos democráticos anteriores a éste dictatorial régimen, les dedicaron las mayores inversiones y esfuerzos de mantenimiento, fueron al sector eléctrico y al petrolero.

La represa hidroeléctrica de Guri, bautizada originalmente como la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni, rebautizada por el fanatismo chavista como Simón Bolívar, suministra cerca del 70% de la demanda nacional de electricidad. Esta inmensa obra, fue diseñada y construida por gobiernos adecos.

La construcción de Guri se inició en 1963 con la planificación y diseño previos del gobierno de Rómulo Betancourt y la posterior construcción por el gobierno de Raúl Leoni; ambos gobernantes adecos. Fue construida en dos etapas. La primera etapa se concluyó en 1978, durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y la segunda concluyo en 1986, durante el gobierno de Jaime Lusinchi, ambos presidentes también adecos del periodo de la denominada cuarta república.

Su enorme capacidad de generación de 10 millones de kilowatios/hora, la colocó en ese entonces en el segundo lugar de todas las represas del mundo, después de la Central Hidroeléctrica de Itaipú, ubicada entre Brasil y Paraguay. Tal es la capacidad de generación eléctrica de la Central Hidroeléctrica del Guri, que Venezuela ha exportado electricidad a Colombia y al Brasil. Desconozco si actualmente se mantiene ese fraternal suministro.

Algo que muchos venezolanos desconocen, es el hecho, de que antes de la incorporación de la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni al sistema eléctrico nacional, la energía eléctrica requerida en las operaciones y en el alumbrado de las residencias de la industria petrolera nacional, era producida por generadores eléctricos propios, los cuales eran instalados y mantenidos por la industria petrolera de entonces.

La filosofía de trabajo establecida en la industria petrolera nacional, era la de que todo proyecto de inversión que necesitara electricidad, debía ser autosuficiente de producirla y autoabastecerse de la misma, con sus propios generadores.

Cuando la Central Hidroeléctrica de Guri entro en actividad en 1976, vista la disponibilidad suficiente de electricidad que tenia el Guri, en la medida en que estos generadores petroleros se fueron envejeciendo, la industria petrolera empezó a consumir energía eléctrica del sistema nacional de electricidad, bajo un sistema dual, a utilizar como medida de emergencia. En algunos casos, este uso de la electricidad nacional se hizo permanente en la industria petrolera.

De ser así, hoy día, los apagones también pudieran estar afectando seriamente a la industria petrolera venezolana, lo cual es un punto de atención adicional al que tienen ya las comunidades civiles, debido a que se trata de nuestra principal fuente de ingresos, lo cual complicaría la situación.

Cuando acuso al gobierno de desidia e ineptitud, lo hago con responsabilidad y conocimiento de causa. No es posible, que después de 10 años de gobierno, con tanto ingreso administrado, el presidente admita su culpabilidad a medias, y trate de echarles la culpa a otros gobiernos. El presidente ha tenido el tiempo suficiente, y el dinero abundante, para resolver el problema. Solo le ha faltado la humildad de reconocer sus culpas, la voluntad política, y el equipo de trabajo competente que le ayude a gobernar y a resolver problemas.

Cuando el presidente decidió rodearse de revolucionarios leales, incompetentes, inexpertos, aduladores e incondicionales a él, para gobernar; sello la suerte de su gobierno y lo condenó al fracaso. Si a esto se le agrega el tratar de convertir a Venezuela en un país comunista, sistema político que ha fracasado en todo el mundo, terminó de condenar a su gobierno. Si a todo esto se le suman los niveles de corrupción permitidos y hasta auspiciados por el propio gobierno, ante la vista gorda del propio presidente y demás poderes, entonces no existe margen de posibilidad alguna de que su gobierno sea exitoso, y seguirán los apagones.

Esto sin mencionar el tiempo que al presidente le queda libre para gobernar, que como sabemos debe ser muy reducido, dada su vocación enfermiza de viajero empedernido, comprando conciencias y tratando de vender a las otras naciones latinoamericanas un proyecto socialista que ha fracasado en China, Rusia y Cuba, entre muchos otros países comunistas, que lo practicaron.
Presidente, un crecimiento económico, como el que usted señala que tenemos en Venezuela, viene generalmente acompañado de nuevos y grandes proyectos de inversión de capital, que consumen grandes cantidades de electricidad y energía, entre muchos otros insumos y servicios básicos requeridos.

Por el contrario, que se sepa, en Venezuela han cerrado cerca de 7000 empresas de bienes y servicios privadas, y existen otras tantas en vías de desaparecer por sus políticas erradas, obtusas y de enfrentamiento con el sector privado. El crecimiento al que usted se refiere, es un simple incremento en la cantidad de circulante, como resultado de su empeño en hacer creer al pueblo, que existe crecimiento económico y abundancia.

Este crecimiento no es producto de la iniciativa privada nacional e internacional, que ha decidido traer su dinero a Venezuela, entusiasmada con su gobierno y su gestión. Es producto de los aumentos del precio del petróleo, ingresos que usted ha dilapidado cruelmente. Es un “crecimiento económico” falso y engañoso.

Tampoco es producto de la eficiencia de las empresas, comunas, misiones o cooperativas productivas del gobierno, a las cuales usted llama socialistas, que lo que hacen es chupar y dilapidar dinero fácil del petróleo. Ese crecimiento económico al que usted hace referencia, es en realidad, un crecimiento de importación de alimentos y de bienes de servicio, que antes producíamos en el país, y que ya no generamos al ritmo de antes, gracias a su fracasada gestión administrativa.

El único crecimiento que ha habido en Venezuela, aparte del hambre, la pobreza, la delincuencia y la miseria, es el de la población, que como es lógico de esperar, tiene un crecimiento interanual de solo un 4-5%; y que en el tiempo que usted tiene en el gobierno es cercano a unos 5 millones de nuevos venezolanos. No obstante, no olvidemos que habrá que extraerles los muertos habidos, que han sido unos cuantos y según entiendo, gracias solo al hampa pasan de 100.000 por año. También habrá que extraerle a ese crecimiento en población, el éxodo de los venezolanos que se han ido a otros países, huyéndole al comunismo, cuyas cifras parecen ser superiores al millón de venezolanos que se han ido, algunos de ellos para siempre, gracias a su fracaso como gobernante.

En resumen presidente, sus excusas no son aceptables, como causa de los apagones. Le sugiero revise el estado de las políticas de mantenimiento, que realizan su gobierno y las empresas del estado. Eso de que en Planta Centro, por ejemplo, solo este funcionando un generador de un total de cinco instalados, tiene que tener una explicación sensata de parte de la gerencia de esa planta.

Tengo entendido que a lo largo de todas las plantas generadoras de electricidad en Venezuela, existen muchos generadores fuera de servicio, por falta de mantenimiento, asunto este que amerita una investigación técnica y administrativa a fondo, para buscar soluciones permanentes.
En el área de transmisión, también se producen muchas fallas de mantenimiento, por falta de políticas claras, coherentes y permanentes. Si no se practica rutinariamente el mantenimiento predictivo, preventivo y correctivo, como debe ser, es imposible mantener funcionando bien a las empresas eléctricas, ni a ninguna otra empresa de otros sectores.

Me acabo de enterar del pronunciamiento y desmentido que le hizo a usted el Colegio de Ingenieros de Venezuela, respecto al problema de los apagones y su irresponsable notificación de que el asunto sería resuelto totalmente en solo tres meses, cuando este es un problema que requiere de varios años para resolverlo de raíz. Tiene mucha razón el CIV en hacer esas oportunas y acertadas declaraciones, puesto que se trata de respetar al venezolano y evitar que se le siga engañando, tal como usted lo hace frecuentemente.

Presidente, admita su culpa completa en la ocurrencia de los apagones. Usted es el único culpable de todo esto. Si no lo ha hecho, proceda de inmediato a nombrar a un equipo de trabajo multidisciplinario, con los mejores profesionales de la nación, en sus respectivas especialidades, incluyendo a representantes del CIV. No importa que no sean de su ideología política. ¡Presidente, apúrese antes de que sea demasiado tarde; corrija su actitud, desidia e ineptitud, que el tiempo corre inexorablemente!

sábado, agosto 30, 2008


¿El poder para el pueblo?
Guillermo A. Zurga, miércoles 27 de agosto de 2008.
A nombre del pueblo y de un fingido nacionalismo, los tiranos megalómanos y dictadores del mundo han hecho lo que les ha dado la gana en sus propios países, los cuales saquearon y envilecieron. Lo hicieron Mussolini, Hitler, Noriega, Perón, Saddam Hussein y Fidel Castro, entre muchos otros dictadores. Ahora lo esta haciendo Hugo Chávez con Venezuela. Mas poder para el pueblo, es el “slogan” del chavismo para engatusar a la gente humilde del país y alinearla en defensa de un proyecto comunista que a todas luces, a quien menos favorece es al mismo pueblo.
Es hora de desenmascarar Hugo Chávez, con esa trillada y falsa argumentación de que todo lo hace a nombre del pueblo pobre de Venezuela, por su amor por éste. Su juego perverso, al cual le da especial énfasis en épocas electorales, tal como la presente, está al descubierto desde hace tiempo, y es solo cuestión de tiempo, para que el resto de la población se de cuenta de su juego, para que su proyecto político se termine de desmoronar como castillo de naipes. Esto, por la poca credibilidad que le queda al presidente, por efectos del gran fraude que le ha hecho a la población, lo cual ha generado la insostenibilidad y decadencia del chavismo.
Con el proyecto de Ley Orgánica de Reordenamiento del Mercado Interno de los combustibles líquidos, la cual sería discutida con urgencia reglamentaria por la Asamblea Nacional (AN), el próximo miércoles 27 de agosto, que según dio como primicia la periodista, Janet Yucra, en el Notitarde del domingo 24 de agosto; el gobierno pretende revertir al gobierno las actividades de la distribución de las gasolinas y demás productos, que hasta ahora están en manos de sectores privados de la economía. Por supuesto, esta ley la pretende formalizar Hugo Chávez, a nombre de “más poder para el pueblo”.
Una de las argumentaciones del presidente para promover esta ley orgánica, es la de que las empresas que distribuyen gasolinas y lubricantes, ganan muchísimo dinero, y que este dinero debe ir a los bolsillos del propio pueblo, quienes se encargarían del negocio a través de concesiones pequeñas (gasolineritas), mediante la conformación de cooperativas. Tremenda locura e irresponsabilidad.
Una cosa es que PDVSA se encargue de nuevo del negocio del mercado interno, lo cual luce lógico y hasta sensato, si se hace para mejorar y garantizar el servicio al cliente en cada rincón del país y a cada hora; y otra cosa es hacerlo por capricho, vanidad y soberbia, u otro motivo oculto; y hacerle ver a la población, que lo hace para darle mayor poder al pueblo, lo cual es demagogia y populismo perversos.
En el pasado, PDVSA manejaba el negocio interno de los combustibles aún cuando se sabía que no era rentable razón por la que había que subsidiarlo, dado que los precios de venta establecidos versus los costos operacionales e inversiones requeridas lo impedían. Recuerdo con claridad, el deterioro extremo al que llegaron las estaciones de distribución de gasolinas, en manos privadas bajo contratos con las filiales de PDVSA, situación ésta que se presentó por la sencilla razón, de que los precios de venta estaban congelados muy por debajo de los precios promedio del mercado internacional, razón por la que las ganancias eran exiguas y no daban margen para reformar ni mejorar las estaciones, ni hacer nuevas inversiones.
La solución que dio la empresa petrolera nacional (PDVSA) de entonces, fue la de llamar a las empresas transnacionales a licitaciones para que ofertaran y tuvieran la oportunidad de entrar en el negocio en condiciones mas favorables que en las que estaban los concesionarios del momento.
Se sinceraron ligeramente los precios de venta, se definieron las reglas de juego económicas, técnicas y legales, y de inmediato, empezó una actividad de mejoramiento y expansión de los servicios de distribución y atención al público, y se construyeron una gran cantidad de nuevas estaciones de servicio modernas y eficientes, las cuales disfrutamos actualmente. ¿Es que acaso pretenden quitarnos ese beneficio logrado después de mucho tiempo y esfuerzos?
Las ideas, propias de su mal gusto, que dio hoy por Televisión Hugo Chávez al ministro Ramírez, de dotar a esas futuras gasolineras en manos de PDVSA, que pretenden confiscar, de PDValitos, Mercalcitos, dizque para “beneficiar al pueblo”, me parecen tan grotescas, bufas e imprácticas, que no dejan de preocupar aún mas al venezolano, quién no sabe como reaccionar ante tanta barbaridad.
El que conoce la historia, no se explica, como es posible, que se quiera otorgar esta infraestructura moderna y en buen funcionamiento, a personal no calificado para manejarla y mantenerla adecuadamente, con las argumentaciones tan pobres que ha dado el presidente, de otorgarle mas poder al pueblo. Eso es inaudito e incompresible. ¿No será que detrás de tales concesiones están los nuevos ricos del gobierno que pusieron su vista en ellas, y quieren más poder económico para su bolsillo y mayor control sobre la economía nacional?
Como este argumento de “más poder para el pueblo”, ya está suficientemente trillado y es conocida la gran manipulación y mentira del presidente de usar las emociones y los sentimientos del soberano, así como su nacionalismo fingido, para sus propios intereses personales y grupales, se hace necesario desenmascararlo ante el propio pueblo argumentándole a este la verdadera realidad e intensión escondida que existe detrás de todo esto.
Por consiguiente, es un deber de todo el que este en favor de la democracia, de la justicia y de la ley, el hacer campaña para que la verdad salga a la luz publica e impedir que estas leyes sean implantadas. Debemos oponernos con todas nuestras fuerzas e inteligencia a estas medidas comunistas del chavismo que pretenden dejarnos desguarnecidos ante su ilimitada arrogancia y poder desmesurado.
Con estas medidas de nacionalizar el transporte y la distribución de las gasolinas y productos similares y operar directamente las gasolineras por PDVSA o por los acólitos del gobierno, se crea otro saco sin fondo a ser subsidiado por PDVSA, tal como sucedió en el pasado, y quizás esta vez sea peor; ya que el presidente pretende hacernos ver que es un negocio redondo, lo cual es falso.
Con precios regulados a los niveles existentes, las ganancias de este negocio siempre serán modestas. Para los conocedores del tema, no es un secreto saber, que este tipo de negocio en Venezuela, se complementa con el suministro de otros servicios, cuyos ingresos adicionales les permite a los dueños un ingreso total razonable, para poder mantenerse en él.

domingo, agosto 24, 2008


El propósito de las nacionalizaciones chavistas

Guillermo A. Zurga, domingo 24 de agosto de 2008.

El chavismo esgrime cualquier cantidad de argumentos triviales para justificar lo injustificable, como lo es el nacionalizar las empresas privadas exitosas, calificadas de estratégicas, y que al final se presume con razón, que serían todas. Esto sucede, en un momento, cuando lo verdaderamente necesario, sensato e inteligente es desarrollar una política de propiciar nuevas inversiones, para crear e instalar diversificadas y modernas empresas privadas y/o mixtas que: generen productos y servicios adicionales, ofrezcan nuevos empleos y permitan ingresos complementarios para beneficio del país y de su población.
Dentro de las justificaciones para nacionalizar a las empresas privadas, el gobierno promete que una vez nacionalizadas, estarían al servicio del pueblo, y sus productos y servicios serían vendidos a precios solidarios. Esgrimen argumentos pueriles, como el de que en manos de empresarios privados éstas son contrarias a los intereses de Venezuela, porque prefieren vender sus productos al exterior en dólares, que venderlos en Venezuela en bolívares, lo cual no es exactamente cierto.
Algunos trabajadores de esas empresas (los rojos rojitos), se quejan al gobierno, de que los dueños actuales les mal tratan, les deben dinero, y no les pagan lo que se merecen. Estas quejas de los trabajadores son estimulados por los sindicalistas comunistas del gobierno, colocados en sitios claves de cada una de estas empresas, para atacar a la industria privada, el cual es un propósito comunista bien definido.
Algo increíblemente inverosímil, es el señalamiento de que con las empresas cementeras y del hierro en poder del estado, ahora si se construirá el déficit de viviendas de las que adolece el venezolano, que según estimados conservadores está alrededor de los 2 millones.
Desestiman el conocimiento y experticias de los contratistas y constructores nativos; y el hecho, de que el cemento y el hierro son solo unos elementos más en el sector de la construcción, y solo representan algo así como el 15% por ciento de los materiales en una vivienda típica.
Es evidente, que esas justificaciones son irracionales, y no son el propósito real del régimen para nacionalizar. El verdadero propósito está intrínseco en la filosofía de la ideología marxista leninista, cuya característica principal es el ESTATISMO, necesario para ejercer el control absoluto de la economía del país y de la voluntad de la gente, de manera tal que pueden desarrollar libremente y a plenitud, las acciones de implantar el socialismo en Venezuela; al cual se le dijo rotundamente “no” el 2 de diciembre de 2007.
En una sociedad como la nuestra, donde alrededor del 70% de los trabajadores provienen de empresas privadas, con solo un 10% de empleados del gobierno o de la administración publica, y un 20% para empleos informales; el presidente siente que no tiene el control absoluto de la sociedad, lo cual le amarga y le preocupa; ya que sin este control, su revolución se cae sola.
El presidente Hugo Chávez desearía revertir esa realidad, y su aspiración máxima es la de que todas las empresas dependan directamente del estado venezolano, y el 80% de los empleados al menos, dependan de él como líder máximo; para de esta manera, arrodillar a la mayoría de los venezolanos a sus pies, mediante las perversiones, chantajes y manipulaciones a los que nos tiene acostumbrados.
Es un hecho, que para el venezolano sensato y responsable, no hay trabajo más conveniente, seguro y beneficioso, como el trabajar para una empresa privada moderna y bien administrada. Por alguna razón, la mayoría de la gente ambiciosa del mundo, sueña y aspira algún día trabajar en empresas privadas transnacionales exitosas tales como: Wal-Mart, Exxon Mobil Corporation, Royal Duch Shell, BP, Toyota, Chevron, Ing. Group, Total, General Motor, Conoco Phillips, etc.
El presidente Hugo Chávez, parece desconocer, que esa época de la explotación del hombre por el hombre, que le atribuían al capitalismo de Adam Smith, pasó a la historia desde hace mucho tiempo. Las empresas privadas modernas del mundo “capitalista” han crecido y madurado enormemente en recursos humanos y en sensibilidad social, han aprendido a reconocer y a satisfacer a plenitud las necesidades de sus trabajadores y empleados; principalmente, porque han descubierto y aceptado, que la gente es el mejor activo de una empresa.
Precisamente, por ese bienestar, confort y seguridad que se siente al trabajar con una empresa privada responsable, moderna y exitosa, es una de las razones por la que éstas tienen que ser altamente productivas y obtener ganancias razonables, para cubrir las inversiones en plantas, infraestructuras, mantenimiento, y mantener los gastos del personal; que le permita ofrecer un buen servicio, vender más y obtener dividendos plausibles.
Es importante destacar, que el trabajador venezolano es uno de los mejores tratados y protegidos en el mundo. Con la constitución y las leyes que le protegen, así como la evolución de los sindicatos venezolanos, el trabajador venezolano ha alcanzado un alto nivel de protección, que muchos otros trabajadores en el mundo envidian. A ese poder del sindicalismo venezolano, Hugo Chávez le tiene un gran temor; de allí su propósito de destruir a todos los sindicatos venezolanos, incluyendo a los chavistas. Estos le estorban para su proyecto político comunista.
Cuba nacionalizó a todas las empresas privadas de un solo plumazo, al principio de la revolución, bajo la promesa de que el socialismo resolvería los problemas económicos y sociales. Su fracaso ha sido ciertamente total y visible. Si no hubiese sido por la ayuda financiera que le brindó y aún le brinda calculadamente Hugo Chávez, Cuba hubiese tenido que claudicar ante el capitalismo, tal como lo intenta hacer hoy día, bajo la conocida apertura a la democracia, lo cual tarde o temprano sucederá, a despecho de Fidel Castro y de los comunistas de la Isla.
El chavismo en Venezuela, nacionaliza por etapas, muy concienzuda y cuidadosamente, despacio y sin prisas, pero lo esta intentando hacer a como de lugar. De hecho ya ha logrado nacionalizar algunas de estas empresas emblemáticas. Habrá que ver hasta donde quieren llegar, o mejor dicho, hasta donde los dejamos incursionar. También están por verse, los resultados de estas nacionalizaciones realizadas emotivamente, algunos de los cuales ya empiezan a reflejarse negativamente en la población.
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domingo, agosto 10, 2008

Ni capitalismo ni socialismo, sino todo lo contrario

Guillermo A. Zurga, viernes 8 de agosto de 2008.

Conocer cual es el sistema económico que se practica hoy día en Venezuela, mas que un acertijo, es un misterio. Ayer en la mañana, mientras veía el programa “La Entrevista”, por RCTV, oía decir al doctor Domingo Maza Zabala un conocido y prestigioso economista, ex director del Banco Central de Venezuela, e ideológicamente identificado con la izquierda democrática venezolana, que: “en Venezuela se practica un sistema económico mixto”.

Algo así, como que el estado practica el socialismo y el sector privado practica el capitalismo. Interpreté, que es algo parecido a lo que se practica en China, respetando las diferencias. Dice además el doctor Domingo Maza Zabala que, está en desacuerdo con aquellos que acusan a este régimen de practicar el capitalismo de estado, por eso de que el capitalismo busca siempre mejorar la productividad y el gobierno ni lo logra, ni lo garantiza, ni es su propósito.

En mi opinión, una de las primeras diferencias de Venezuela con China, en la materia, es la de que ese país es políticamente socialista (comunista), que mantiene a la sociedad oprimida; y en lo económico, impulsa una “economía social de mercado” (forma de capitalismo). Venezuela es un país con sistema político tradicionalmente democrático, y un sistema económico capitalista. Evidentemente, son dos situaciones diferentes y contrapuestas.

El sistema económico de China, sí pudiera considerarse genuinamente como mixto, debido a que esa es una política oficial del gobierno chino, de permitir al sistema capitalista participar en el sector privado, mientras que el gobierno se reserva practicar el sistema socialista, en algunas áreas que considera estratégicas.

Con esta combinación de sistemas económicos, China lleva varios años teniendo un crecimiento sostenido de su PIB cercano al 5%, lo cual la coloca entre las naciones con mayor crecimiento económico. Para ello, China colabora con el sector privado; le da facilidades, auspicia las inversiones privadas, no los amenaza, y les da las garantías legales plenas de funcionamiento, para que instalen nuevas industrias, produzcan bienes de servicio y obtengan las ganancias implícitas en el sistema capitalista.

El caso venezolano es un enredo mayúsculo, donde el gobierno impide premeditadamente que el sistema capitalista privado avance, crezca y se fortalezca. Lo ataca por todos lados, lo debilita, lo cerca, lo multa irracionalmente, lo acosa y lo estrangula. Nacionaliza empresas que funcionan perfectamente bien, y dan ganancias, y las coloca en manos ineptas del estado, las pone a funcionar mal, y terminan dando pérdidas irrecuperables, que al final pagamos los venezolanos.

Es evidente el empeño del gobierno de destruir al sector privado productor, para favorecer al socialismo de estado, lo cual pudiera calificarse como un plan maligno y macabro. Por otra parte, el gobierno crea leyes a espaldas del pueblo para instalar el socialismo a nivel de toda la economía venezolana, cuando este sistema fue derrotado electoralmente en las elecciones del referendo del 2-D.

Con todo respeto hacia el doctor Domingo Maza Zabala, pienso que fue muy indulgente con el gobierno chavista al calificar a la económica venezolana como mixta, cuando no existe ninguna conexión real ni armoniosa entre el sector privado que practica el capitalismo y el gobierno que pretende imponer al socialismo, como no sea el deseo de que este sector privado se pliegue al socialismo o desaparezca.

En conclusión, tenemos a un estado irresponsable intentando destruir a una infraestructura privada de producción de bienes y servicios, que ha costado años e inversiones incalculables para construir y levantar, que prestan un excelente servicio y producen ganancias. Mientras que por otra parte, intenta desarrollar empresas socialistas a cargo del gobierno o de compinches privados, que terminan dando mal servicio y por supuesto ocasionan pérdidas; y que al final, son refinanciadas por el estado, una y otra vez. ¿Circulo vicioso de terror económico?

Lo inexplicable e inaceptable de esta situación, es que todo este enredo que sucede en la economía del País, dice demagógicamente el presidente de Venezuela Hugo Chávez, que lo hace a nombre del pueblo venezolano, quién es en definitiva el que está resultando ser el mayor perjudicado. ¿Entiende usted eso amigo lector? Por esta situación económica tan única, indescifrable e incalificable, es la razón por la que considero que el sistema económico de la Venezuela actual, no es: “Ni capitalista, ni socialista, sino todo lo contrario”. ¡Es un desastre mixto!

martes, agosto 05, 2008

¿Qué es lo que no se entiende de esta dictadura?

Guillermo A. Zurga, martes 5 de agosto de 2008.

Por donde quiera que se analice, este gobierno es una dictadura, y de las peores que puedan existir, por eso de tener “apariencia” constitucional, lo cual obliga a la oposición a actuar democráticamente y en desventaja, apegados a derecho; mientras el gobierno hace lo que le da la gana, violando la constitución y las leyes a su antojo. Es decir, el ciudadano está indefenso ante el avasallante poder del estado, el cual usa contra de la oposición, para beneficio de su proyecto político y el de un grupo de los que lo eligieron, cada vez menor, y aún fieles al proyecto.

Empecemos por decir que no existe el contrapeso de los otros poderes del estado, entre cuyas funciones están las de controlar, aprobar, vigilar, alertar, sancionar, y enjuiciar a los representantes del poder ejecutivo, incluyendo al presidente de la república, en caso de abuso de poder e irrespeto a la constitución y a las leyes. Este contrapeso no existe porque, todos los poderes del estado venezolano están constituidos con personal perteneciente a los partidos del gobierno, o bien están captados al proyecto político del presidente y lo defienden inescrupulosamente.

El otro elemento que aleja al gobierno de la democracia, es el mal trato, desprecio, ofensas y persecución con las que trata a las minorías políticas del país, por el hecho de no arrodillárseles, y por no compartir sus ideas métodos y políticas abusivas. No menos significativo es el manejo de las finanzas de la nación, lo cual hace a discreción en forma muy personalizada, sin planificación ni permiso y sin rendir cuentas a los poderes del estado, ni al pueblo por las decisiones y acciones que le han permitido dilapidar más de 750.000 millones de dólares.

Son innumerables las irregularidades administrativas y decisiones inconstitucionales del gobierno, que deslegitiman sus actuaciones y lo colocan al margen de la ley. El historial de violaciones a la constitución y a las leyes por parte del presidente de la república y de sus acólitos, es enorme y crece cada día más. Ya el gobierno perdió la sindéresis, el pudor y el poquito de miedo que tenía a delinquir por temor a la opinión publica nacional e internacional. Ya lo hace descaradamente ante nuestros ojos y ante la vista gorda de nuestros magistrados del tribunal supremo de justicia y de las FAN. No existe artimaña legal que no hayan utilizado para violar la constitución y las leyes ante nuestras propias narices.

Hugo Chávez ha desafiado a todo el mundo, tal como lo hicieron en sus tiempos otros dictadores tales como Adolf Hitler, Fidel Castro, Slobodan Milosevic, o Saddam Hussein. También Hugo Chávez ha desafiado al sistema democrático internacional cuyos principales representantes son los EE.UU. y los países pertenecientes a los sistemas de gobierno democráticos occidentales, entre los que se encuentran, casi todos los países latinoamericanos.

El tácito desconocimiento por el gobierno a los resultados adversos del referendo a los cambios a la constitución venezolana propuestos por el presidente Hugo Chávez, el pasado 2-D; y las inhabilitaciones políticas inconstitucionales que el contralor pretende llevar a cabo, entre otras argucias, son solo dos de las pruebas fehacientes mas recientes de su deslegitimación como gobierno democratico.

No se cual es la argumentación política o legal que pueda tener alguien para calificar a este gobierno de democrático, institucional y ajustado a derecho. El argumento de que se puede votar, hablar y criticar al gobierno no es una razón valida suficiente y única para considerar o calificar a este gobierno de democrático. Ya la sociedad venezolana se ha percatado de que en Venezuela no se puede elegir, porque no nos lo permiten, los poderes y las leyes amañadas e ilegales del gobierno.

El gobierno toma e impone abusiva y unilateralmente decisiones que afectan a todos los venezolanos, sin considerarlos y sin consultarlos. El ciudadano apela al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no tiene respuestas; y cuando las tiene estas son tardías o contrarias a sus reclamos. Es decir, el ciudadano disidente esta indefenso ante la justicia y el estado venezolano, quién abusa de él, lo acosa y lo irrespeta, sin que se pueda defender legalmente, ni de ninguna otra forma.

Estas ultimas 27 leyes presentadas y aprobadas clandestina e ilegalmente, son una patada a la democracia y es la puntilla que se esperaba del auto golpe del gobierno, para intentar consolidarse en el poder por siempre, si es que lo dejamos. No creo que haya mucho que discutir ni analizar respecto a la deslegitimación del gobierno, por lo que de ahora en adelante, habrá que actuar en formas mas unida, coherente y efectiva, para oponernos a esta dictadura que empieza a definirse como tal.

Algunos políticos califican a este gobierno de: totalitario, autocrático, totalitarismo de estado, capitalismo de estado, entre muchos otros calificativos utilizados. Más recientemente Teodoro Petkoff lo calificó de neo totalitarismo. Personalmente lo he calificado en anteriores escritos de dictadura institucionalista. Por inexplicable razones, no nos atrevemos a llamarlo correctamente por su nombre. Púes creo que esta llegando el momento de calificarlo simplemente, como lo que es, de dictadura cívico militar, y empezar a tratarlo como tal.

Para tales efectos, e intentar contribuir con poner las cosas en su real contexto, a continuación les reproduzco el significado de dictadura, según Wikipedia en Internet: Cito sic: La dictadura (del latín dictatūra) es una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador), generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la inexistencia de consentimiento alguno por parte de los gobernados y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder. Fin de la cita.

Más claridad no se puede tener, respecto al carácter dictatorial del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. El ciudadano común espera por sus líderes para analizar esta última situación y tomar las acciones correspondientes de protestas u otras según sea el caso. Si bien es cierto que no tenemos armas, ni ejercito que nos defienda, ni poderes públicos que hagan respetar la constitución, ni países amigos que protesten enérgicamente, ni organismos internacionales que condenen tanta arbitrariedad; tenemos algo que es muy valioso, como lo es la verdad, la moral, la dignidad,…. y finalmente el amor por Venezuela democrática, justa y libre.

viernes, julio 25, 2008

El país a la deriva y el venezolano indefenso

Guillermo A. Zurga, 15 de julio de 2008.

El país va a la deriva cual submarino torpedeado y descontrolado hacia las profundidades del océano, rumbo hacia un futuro incierto y para nada prometedor. Los venezolanos que queremos salvarlo, estamos indefensos ante la situación real del país, el cual está secuestrado por un grupo de forajidos, quienes lo destruyen y lo utilizan para enriquecerse, o simplemente por odio, rencor y venganza. La unión y sinergia internas no se producen. La ayuda foránea que esperaríamos a que nos auxilie; o está comprada, o es lenta en las acciones para ayudarnos a sacarlo a flote.

Aún creemos que las elecciones de noviembre pudieran representar una salida democrática al problema a mediano plazo. No obstante, por momentos me asaltan las dudas, viendo tanta contradicción y tanta inercia en los venezolanos demócratas. La gente clama a gritos, con llantos y desesperanzas soluciones inmediatas a tantas necesidades acumuladas, ignorando el hecho de que este gobierno está colapsado y no puede dar esas soluciones, por más que lo intente. El liderazgo de la oposición pareciera estar con las manos amarradas para tomar decisiones trascendentes que le den un giro a la situación. Pareciera que todo está en manos del pueblo, el cual por cierto, ¡está arrecho!

Si todo sigue así, si no se presenta una guerra civil, una sublevación masiva, o un auto golpe de estado de parte del gobierno y llegamos a elecciones presidenciales en 2012, existe la esperanza de que el gobierno sea tomado por otras organizaciones demócratas mas responsables y serias que le den un giro a la situación actual y enderecemos el rumbo. Esa solución no la garantiza nadie. Es mas amigo lector, acá entre nosotros, dudo que se presente. Ante tanta incertidumbre, pareciera ser que ese dicho popular que dice que: “mientras vaya viniendo, vamos viendo” pareciera ser nuestra única esperanza y nuestro lema de seguir dando largas a la situación esperando a que ocurra algo milagroso.

Me resisto a creer y aceptar que los venezolanos no podemos solos resolver nuestra situación. Es inconcebible que exista tanta diferencia en las interpretaciones o puntos de vista que damos a la situación actual. Unos adoran a Hugo Chávez y están dispuestos a dar la vida por él. Otros lo odian, o detestan y están dispuestos a todo para sacarlo del gobierno. Otros esperan pasivamente. Otros no opinan.

El gobierno sigue aprobando y publicando leyes a todas luces inconstitucionales e ilegales, violatorias de los derechos ciudadanos y de los principios básicos de libertades. Ahora, gracias a RCTV, y al sociólogo Trino Márquez, me acabo de enterar de una ley que convierte al INCE o instituto nacional para la cooperación educativa, en INCES, o instituto nacional de capacitación y educación socialista. Se supone que ese instituto es el que educa y prepara a un amplio sector de venezolanos en áreas de trabajo, que los capacitan para ejercer una carrera digna tanto en el gobierno como en la empresa privada.

Es decir, el gobierno continúa intentando llevar a Venezuela al socialismo, sin que se haga nada concreto y definitivo para evitarlo. Mi reflexión de hoy, es la de que mientras mas cosas ilícitas le aceptemos mansamente a este gobierno, el retorno a la normalidad del País se hará cada vez más difícil, con un gran agravante, el daño colateral en vidas y en costo podría resultar inmenso.

La unión, armonía y la sinergia en la disidencia.

Guillermo A. Zurga, 25 de julio de 2008.

Para derrotar políticamente a un adversario poderoso, manipulador e inescrupuloso, es “indispensable” conjugar la unión, la armonía y la sinergia, entre las fuerzas disidentes. Sobre eso no debería existir la más mínima duda. Eso lo saben perfectamente bien los factores políticos disidentes u opositores al gobierno venezolano actual, convertido en una tiranía populista y demagoga. En consecuencia, para actuar con éxito, estos objetivos deberían lograrse espontáneamente con el concurso de la sociedad civil o pueblo organizado.

Sin embargo, es un hecho, que se ha hecho muy difícil lograr la unión, la armonía y la sinergia. Es natural que esto suceda, ya que en una sociedad libre y pluralista, convivimos en un sub mundo muy heterogéneo de: a) diversas ideologías políticas y económicas; b) diferentes niveles de educación, cultura, ética, religión y valores humanos; c) clases sociales y posiciones económicas encontradas; d) variados intereses y ambiciones partidistas, grupales y personales.

Gracias a Dios de que sea así. Eso de un mundo donde todos seamos iguales y semejantes es una gran utopía del socialismo-comunismo, que ya muy poca gente cree y defiende. Quizás lo único que une a esta masa inmensa de venezolanos disidentes, es su vocación democrática, de justicia y deseos de libertad, progreso y crecimiento personal y colectivo; totalmente negados por el actual régimen, y donde todos sin excepción estamos siendo afectados en una u otra forma.

Entiendo que es difícil que exista unidad, armonía y sinergia en un conglomerado tan heterogéneo como el delineado. No obstante, debemos intentarlo, ya que no hay alternativa. He agregado al titulo del escrito, las palabras armonía y sinergia, dado que según lo entiendo, pudiera lograrse la unión, sin armonía y sin sinergia; con la cual no llegaríamos muy lejos. Pienso que la armonía y la sinergia son extras necesarios para el triunfo abrumador y total, cuando además de unidos, nos damos por completo a una causa y nos comprometemos con ella con pasión, ímpetu y fe, aún cuando en ella se nos vaya la vida. Ese convencimiento, multiplica los esfuerzos individuales y los hace más efectivos y multiplicadores en lo colectivo.

Dentro de la disidencia están sucediendo eventos interesantes que contribuyen con la unión, la armonía y la sinergia, que debemos aplaudir; muchos de los cuales nos llenan de esperanzas. Algunos líderes se han identificado con esta causa, haciendo sacrificios personales en favor de otros con mayores posibilidades de triunfo. No obstante, ese es un desprendimiento personal insuficiente, que debe originarse no solo a nivel individual, sino más bien a nivel de la alta dirigencia, y del colectivo de los partidos políticos, quienes deben dar el ejemplo con sus posiciones y conductas.

En pro de la unidad, no señalaré partidos, eventos, ni decisiones, con las que es obvio, que las masas en esas regiones están en abierto desacuerdo; razón por la que se corre el riesgo de perder alcaldías y gobernaciones “claves”. Esto, por posiciones soberbias o insensatas de algunos partidos de la disidencia, de mantener a candidatos impopulares sin opciones de triunfo en ellas. A escasas semanas de la fecha límite de inscripciones, como un ciudadano de a pié, hago un llamado a esos partidos políticos, para que recapaciten y rectifiquen. El pueblo se los agradecería.

Démosle una oportunidad a las primarias

Guillermo A. Zurga, 17 de julio de 2008.

Por lo que se deduce, una de las grandes fallas de nuestra democracia, es la forma de elegir candidatos a elecciones, de parte de los partidos políticos o instituciones, antes de someterlos al escrutinio del pueblo, o elector. Desde 1958 se vienen haciendo elecciones democráticas en Venezuela, usando todo tipo de procedimientos para escoger a los candidatos a elegir por el pueblo. Casi todas esas formas de escoger candidatos, por alguna razón han fracasado, o han dejado dudas respecto a su practicidad, efectividad o idoneidad.

Por esa causa, la historia venezolana esta llena de eventos, donde la inconformidad del pueblo se ha manifestado en deferentes formas en contra de los partidos políticos u organizaciones que utilizan métodos impopulares para escoger candidatos. Acción Democrática y Copey, entre otros partidos políticos, sufrieron varias incisiones en su estructura política por esta razón. Debido a estas prácticas discriminatorias, muchos buenos candidatos, nunca fueron considerados.

No voy a entrar en los detalles sobre las omisiones o errores de estos partidos políticos tradicionales, y/o de los partidos políticos actuales, con las mismas tendencias negativas. No tiene objeto seguir acusando a otros por nuestras desgracias y desdichas actuales. Lo esencial en mi mensaje de hoy, es el hecho de que el mundo está cambiando, y Venezuela debe adecuarse a estos cambios; so pena de seguir sumida en lo incierto, en el atraso y en la pobreza.

Esta mañana, mientras observaba el programa “La Entrevista” de Miguel Ángel Rodríguez, en RCTV, me llamó poderosamente la atención, la vehemencia y convicción de María Corina Machado, líder de Súmate, cuando hablaba de las elecciones primarias, auspiciadas por parte de la oposición, que se están preparando para llevarse a cabo el domingo 27 de julio en el estado Aragua.

En efecto, como una especie de proyecto piloto, se harían unas elecciones primarias en Aragua, en las cuales votarían todos los venezolanos que quieran hacerlo. Por razones practicas y supongo que de costo, entre otras, se concentraron y simplificaron los centros de votación. Habrá cinco o seis candidatos, con tres o cuatro de ellos propuestos por partidos políticos y los otros dos o tres son independientes. A la pregunta que le hizo Miguel Ángel Rodríguez, del porqué no se incluía a Hiram Gaviria de UNT, María Corina, respondió muy acertadamente, de que él había sido cordialmente invitado a participar y éste se ha negado a hacerlo. Esperemos que se convenza y acepte la invitación, para darle mayor amplitud validez y credibilidad al proceso.

Con todas las fallas e imperfecciones (mejorables), hasta ahora encontradas en este método de escogencia de candidatos, según las encuestas, es el que presenta mayor aceptación, solidez y credibilidad en la población. En mi opinión, debería dársele una oportunidad a este método, que nos permita evaluar su viabilidad en nuestro medio político y social. El pueblo prefiere a gobernantes honrados, preparados, y ejecutivos, que conozcan sus problemas y les ofrezcan soluciones concretas, completas y rápidas a sus necesidades. ¿Que mejor que unas elecciones primarias para preferirlos?

domingo, junio 29, 2008

De dictaduras y democracias

Guillermo A. Zurga, 28 de junio de 2008.

La respuesta o argumento que dan los chavistas, cuando alguien califica a este gobierno de dictadura, es la de que eso es mentira porqué en Venezuela existe plena libertad de expresión y podemos hablar libremente y criticar al gobierno. Ese es, un argumento simplista, sombrío, pueril y muy alejado de la realidad.

Existen diversos tipos de gobiernos dictatoriales y totalitarios, que atentan contra la democracia, entre los cuales, en mi opinión, el que mas se asemeja al actual gobierno venezolano es la denominada dictadura constitucional. Según Wikipedia, (cito): La dictadura constitucional es la forma de gobierno en la que, aunque aparentemente se respeta la Constitución, en realidad el poder se concentra de manera absoluta en las manos de un dictador (y en ocasiones, en las manos de sus cómplices), controlando éste, directa o indirectamente, los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El mecanismo mediante el cual se mantiene el aparente respeto a la Constitución se denomina fraude constitucional: un ejemplo es el fraude electoral. Fin de la cita.

Digo que la dictadura constitucional es la que mas se asemeja al tipo de gobierno venezolano a sabiendas de que tampoco la constitución es respetada por este, dado que la misma es violada reiteradamente por el presidente venezolano, sin que sea obligado a respetarla, por no existir separación e independencia de los poderes del estado venezolano. Es decir, la dictadura del gobierno de Chávez va más allá de la dictadura constitucional, y se coloca en un tipo de gobierno indefinido y casi único en el mundo, ya que en el mismo, aún se realizan algunas practicas democráticas “controladas”, para cubrir las apariencias, porqué no existe la independencia de los poderes del estado venezolano, que garanticen el equilibrio, la igualdad entre los ciudadanos y la aplicación de justicia ciega. Por lo tanto, es evidente, que este gobierno está más cercano a una dictadura que a una democracia.

Si respetar la constitución y las leyes, permitir la libertad de expresión, la existencia de la separación de los poderes, y la existencia de la pluralidad de ideas; son requerimientos para que exista una democracia plena, la alternabilidad en el poder es otro requisito básico que está siendo constantemente amenazado por este gobierno, siendo este uno de los puntos pendientes por reafirmar en la agenda política venezolana, dado el empeño del presidente en pretender elegirse presidente de por vida. Razón por la que la sociedad civil esta alerta, ante este intento fallido que hizo el presidente el 2-D de 2008, con la reforma constitucional, que afortunadamente fue derrotada electoralmente; y aún así, pretende imponerla.

No obstante, conocida su vocación totalitaria, no es de extrañar que, Hugo Chávez, intente hacer lo mismo que hizo su amigo el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, de escamotearle el triunfo al opositor Morgan Tsvangirai en las elecciones y declararse presidente inamovible de su país, al menos que sea Dios el que lo expulse del gobierno, según fueron sus palabras a la prensa internacional.

Gústeles o no a los chavistas, el gobierno del presidente Hugo Chávez, eso que llaman socialismo del siglo XXI, revolución bolivariana, o proceso; es de hecho una dictadura, porqué no existen las libertades, ni la justicia, ni los elementos suficientes, como para considerarlo un gobierno democrático ajustado a derecho. Si son demócratas, demuéstrenlo con hechos, y no manipulen ni ofendan al pueblo.

domingo, junio 22, 2008

Convivir con el enemigo en casa

Guillermo A. Zurga, domingo 22 de junio de 2008.

Según estimo, a ciertos partidos políticos que dicen ser de la oposición, pareciera ser que no les importa convivir con el enemigo en casa. Esa apreciación personal que estoy sometiendo a la consideración de la sociedad venezolana, es producto de las diferentes e incompresibles posiciones políticas dentro de la oposición, ante el desastre nacional que vivimos hoy día en Venezuela, con un gobierno que ha dado infinidad de pruebas de considerarse estar por encima de la constitución y de las leyes venezolanas y mundiales, y no pasa nada.

El empeño del presidente de seguir impulsando “ilegalmente” desde el gobierno, con dinero y recursos de los venezolanos, al socialismo del siglo XXI, ya rechazado el día 2-D por la sociedad venezolana en elecciones, es una de las muestras de que el presidente Chávez está descalificado para seguir gobernando.

Aprobar, supuestamente sin leerla, y derogarla a muy pocos días de haberla decretado, a una ley de inteligencia y contra inteligencia, que atentaba con las libertades fundamentales del pueblo de tener derecho a la privacidad y al respeto, entre otras arbitrariedades, es también una muestra de que el presidente no tiene sindéresis, sensatez, moral, sensibilidad ni escrúpulos, lo cual también debería descalificarlo para seguir gobernando a Venezuela.

Que el ministro comunista del trabajo llame delincuentes a los dignos profesionales y trabajadores venezolanos de PDVSA que se sumaron al paro de diciembre del 2002 para reclamar sus derechos ciudadanos y defender la democracia, es un acto de vileza y debe ser motivo de extrema preocupación para los partidos políticos venezolanos de la oposición, quienes ni siquiera se han percatado de tal monstruosidad por parte de ese mediocre personaje y ministro.

La actitud cómplice y pasiva del gobierno ante los ataques de que esta siendo objeto la empresa Coca Cola desde hace meses, por parte de partidarios del chavismo, porqué a Iris Varela entre otros comunistas que odian todo lo que sea originario de EE.UU., se les ha ocurrido que tienen una causa justa, no obstante habérseles demostrado jurídicamente lo contrario, es otra muestra de que este gobierno es terrorista e ilegitimo, no ajustado a derecho.

El empeño del chavismo de conspirar para destruir al aparato productivo del estado venezolano en manos del sector privado, y sustituirlo por comerciantes de oscuro perfil e intensiones, que solo saben inclinar la cerviz ante el presidente por los favores concedidos, para sustituirlo por un mercadeo de puertos de importación masiva, lo cual atenta contra toda ley y principio universal, es también un acto ilegal y una muestra de que el presidente está fuera de sus cabales.

El sistema de justicia venezolano no atiende los reclamos del sector de la oposición, porqué estos reclamos son dañinos para el gobierno, y siendo ellos chavistas a toda prueba, no pueden cometer la torpeza de traicionar al presidente. Esta premisa está generalizada en los otros poderes políticos del estado venezolano, razón por la que no existe estado de derecho en Venezuela, razón mas que suficiente para considerar a este gobierno de ilegal y totalitario.

Tratar de burros, entre otros epítetos ofensivos, a los militares venezolanos por el ministro de la defensa por defender la constitución y no sumarse sumisamente al chavismo, es otra muestra de barbarie y torpeza por parte del gobierno que denota irrespeto a la constitución y a las leyes y muestras de ilegalidad de este gobierno.

Apoyar al terrorismo, y confesar ante la nación y el mundo, que los policías de la recién creada policía nacional deben ser chavistas, subversivos, guerrilleros y pertenecer al partido del gobierno PSUV es otra muestra de ilegalidad y razón mas que suficiente para que este gobierno sea considerado ilegal y deslegitimado.

Utilizar a la procuraduría “rufiana” de la república para impedirle a ciudadanos venezolanos participar en las próximas elecciones regionales, mediante una lista de inhabilitación, sin que existan juicios ni condenas legales para ellos, es otra muestra mas del abuso del poder de este régimen que lo pone al margen de la ley.

Podríamos estar acá escribiendo sobre numerosas causas de abuso de autoridad, totalitarismo, negligencias, corrupción, violación de la constitución y de las leyes venezolanas por parte de este gobierno autocrático, en un entorno donde los únicos que protestan son los mismos chavistas, ante la vista gorda de la oposición, asunto éste que nos hace pensar, que a los venezolanos decentes de este País, como que nos están acostumbrando a convivir con el enemigo en casa.

Ver y oír por TV a un líder joven de un partido político de la oposición aceptar, y peor aún decir, algo así como lo siguiente: que para ganar las elecciones, los partidos políticos de la oposición se ocuparían fundamentalmente de participar y luchar por los problemas cotidianos de seguridad, salud, educación, servicios, vivienda; y que la ciudadanía o sociedad civil en general, se ocupe de luchar contra la perdida de los derechos ciudadanos y civiles, así como de la parte política de la perdida de la democracia y de la justicia. Dios mío, que barbaridad.

Ante esta situación de absoluta indefensión en que nos encontramos, se me ocurre pensar en que de seguir las cosas así, y de ganar la oposición la mitad de las gobernaciones y alcaldías en Venezuela, pudiéramos vivir una otra etapa inédita del chavismo, donde Hugo Chávez, gracias a su carisma y encanto personal que algunos le atribuyen, con los infinitos recursos económicos de los que dispone y utiliza a discreción, así como de su gran capacidad de manipulación y falta de moral y de escrúpulos; ante una oposición siempre dócil y dispuesta a negociar y/o a pactar; se convierta en el jefe de la oposición y del chavismo, y se lance sin ninguna resistencia, como candidato presidencial en el 2012 para las próximas elecciones. ¿Qué importarían la democracia, la libertad y la justicia si chavistas y oposición están felices y contentos? ¿Recuerdan a Francisco Arias Cárdenas?

Si el amigo lector piensa que exagero, le invito a que me explique, como es posible que a estas alturas, Chávez aún mantenga un altísimo porcentaje de popularidad, la oposición y el chavismo tengan igualdad de fuerzas, y todavía exista tanto “ingenuo” y/o “vivo” indeciso; ante este desastre nacional. Si como dicen los chavista que protestan a diario, los problemas los ocasionan los líderes chavistas al frente de los diferentes ministerios y despachos oficiales, exonerando a Hugo Chávez de culpa; quién por cierto, se ha confesado como responsable del fracaso de la revolución, argumentando que ésta no se ha consolidado aún, está invadida de traidores y requiere ser profundizada para lograr los objetivos que persigue.

domingo, junio 01, 2008

El PSUV: Nacido para perder

Guillermo A. Zurga, jueves 29 de mayo de 2008

Todo parece indicar, que el partido político socialista unido de Venezuela – PSUV, ha sido un “parto” político contra natura y se encamina – antes de nacer completamente – a ser un partido político perdedor. El sentido de grandeza, de permanencia y de éxito que el gobierno le ha querido imprimir al PSUV, basado en los petrodólares y por la ventaja misma de ser gobierno, se quedará en un sueño de grandeza que no podrá hacerse realidad. Las razones para tal aseveración, son las siguientes:

  • En el proceso de la fundación del partido del gobierno, PSUV, se empieza por violar una premisa electoral elemental de una democracia, como lo es la de asumir o pretender hacernos creer, que el votante de un proyecto político, es un militante per sé de ese partido político que apoya circunstancialmente al gobierno. Quizás en ello se basaron equivocadamente los chavistas para aspirar una inscripción global en el PSUV, cercana a los 7 millones de afiliados, cifra esta similar a la obtenida como resultado de la reelección del presidente en diciembre de 2006.
  • No existen ni han existido partidos políticos exitosos fundados por gobierno alguno en el poder, para continuar en el poder. Los partidos políticos se fundan antes, para lograr el poder. Ni siquiera el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Adolf Hitler se fundó siendo éste, el poderoso Fuher y omnipotente “dueño” de la Alemania fascista de esos tiempos.
  • Todo partido político tiene una ideología clara y específica que “vender” entre los habitantes que pudieran inscribirse en él. En el caso del PSUV, que supuestamente tiene la ideología al “Socialismo del Siglo XXI”, es conocido que este “socialismo” no tiene una doctrina clara ni específica, ni explicación teórico practica convincente alguna, que aclare de que se trata. Es mas, ideológicamente, la militancia del chavismo está tan confundida, que algunos analistas confunden al gobierno de Hugo Chávez, como una especie de gobierno capitalista de estado, como un fascismo, o como comunista. Muy pocas personas le ven como un verdadero gobierno socialista.
  • Por lo general, para el “bautizo” de un nuevo partido político, se utiliza un clímax o punto de mayor popularidad o necesidad para lanzarse al ruedo político, que este gobierno no tiene ni tenía, en el momento en que se anunció su creación. Es decir, por lo general, se va de menos a más, hasta lograr lo que logran los partidos políticos “normales”. Se empieza con poca gente y se crece, hasta su tamaño máximo. Este partido político empezó con expectativas gigantescas de 7 millones de afiliados y creo que hoy, no llegan a los 3 millones, en un universo de 15 millones de votantes.
  • En Venezuela, incluyendo a los partidos de la oposición, existen varios partidos políticos populares de izquierda que se dicen son igualmente socialistas, y prácticamente tienen la misma ideología del PSUV, con supuestas diferencias en el tipo de liderazgo, en la organización u otras intrascendentes; razón por la que algunos se preguntan: ¿Porqué no puedo militar en un partido político de mi preferencia y seguir apoyando o no al gobierno?
  • La inscripción en un partido político por parte de un ciudadano, es y debe ser una decisión personal soberana, que alguien toma, democrática y libremente sin presiones, ni condiciones. Lo hace por verdadera convicción y responsabilidad. En el caso del PSUV, esto no es así, dado que la mayoría de sus miembros son empleados o allegados a la administración publica, y pareciera que solo existen las siguientes justificaciones que les motivan a inscribirse en el PSUV:
  • La primera es el miedo a perder el cargo o privilegio. La segunda es por lealtad al líder, que si bien es cierto tiene seguidores, es no menos cierto que esa sería una decisión basada solo en la emotividad, y no en la sensatez. La tercera es el miedo a la persecución y/o a represiones. La cuarta, es por razones ideológicas, que como acoté anteriormente, el chavismo no las tiene clara. La quinta es por la viveza criolla de algunos, de hacer carrera política en un partido que ya tiene el poder, lo cual es simplemente oportunismo.
  • Ninguna de estas justificaciones está normalmente presente en la creación de un partido político democrático. Unos muy pocos se han inscrito en el PSUV, por verdadera vocación ideológica. La mayoría lo ha hecho por conveniencia, negocio y/o por el poder, lo cual sin duda, es un ventajismo y representa una gran debilidad, que ya se estaría evidenciando.
  • Un partido político democrático y popular, como supuestamente sería el PSUV, no debe sentir ningún temor de escoger a sus representantes para su organización interna, y/o como representantes a elecciones nacionales o regionales, por votación directa por la base. Eso no será posible en el PSUV por el carácter totalitario y unipersonal de manejar los asuntos políticos del país de parte del presidente Hugo Chávez, quién ha demostrado hasta la saciedad que no es un demócrata convencido, sino que utiliza a la democracia para sus fines.
  • El 2-D de 2007 le fue rechazada a Hugo Chávez su propuesta de cambio de la constitución, para convertir a Venezuela en una república socialista y centralista, con permanencia indefinida de él como presidente de Venezuela. Se dice que un número importante seguidores del chavismo también la desaprobó. No obstante, el presidente insiste en seguir impulsándola por otras vías; lo cual nos obliga a hacernos la siguiente pregunta: ¿Cuánta gente del chavismo está dispuesta a sacrificar su libertad y su futuro por un presidente que no les oye, ni les escucha; ni respeta constitución, opiniones ni leyes?
  • El gobierno ha dilapidado algo más de 700 millardos de dólares, sin haber resuelto ni medianamente los problemas de pobreza, educación, seguridad ciudadana, de vivienda, de servicios básicos, ni de corrupción. Además, se ha endeudado dos o tres veces más. Estas enormes fallas nos inducen a hacernos la siguiente pregunta: ¿Debe un pueblo apoyar a un gobierno que ha fracasado abiertamente en su gestión administrativa después de 9 años?
  • El liderazgo del PSUV es mediocre, conformado mayoritariamente por militares y militaristas allegados al líder, cuyo mayor merito ha sido el de haber acompañado a Hugo Chávez en un golpe de estado frustrado. Con algunas excepciones, no tienen el carisma, la preparación, ni el argumento como para aglutinar mayorías en defensa de ese partido político, evidentemente, nacido para perder.
  • La computadora de alias Raúl Reyes, ha dado información que compromete seriamente al presidente Hugo Chávez y a su gobierno de tener vínculos cercanos con el narco terrorismo colombiano, lo que pudiera desembocar en colocar a Venezuela al margen de la ley internacional, como una nación terrorista; lo cual nos induce a hacernos la siguiente pregunta: ¿Cuántos de los chavistas defenderían al presidente de estas acusaciones, las cuales al parecer están bien sustentadas? ¿Cuántos de ellos se inscribirían en el PSUV?
  • Hugo Chávez Frías, quién es el creador, presidente y jefe indiscutido del PSUV, por sus propias torpezas personales y errores políticos y administrativos reiterativos ha caído en una espiral de derrotas y descrédito, seguidas de un aislamiento político regional e internacional, que presagian momentos cada vez más difíciles para el y su proyecto político, razón por la que es de esperarse, que el PSUV en lugar de crecer se reduzca; y en lugar de victorias, tenga derrotas electorales; y finalmente muera por inanición antes de desarrollarse completamente.

CONSIDERACIONES FINALES

De acuerdo con los sondeos de opinión y encuestas recientes, todo parece indicar que a pesar de su gran tamaño (inducido), en noviembre de 2008, el PSUV obtendría una derrota política importante, donde perderían muchas gobernaciones y alcaldías, pintando de nuevo al país con un arco iris en colores e ideologías. Se producirá una recomposición política del país de tal magnitud, que obligaría al chavismo a rectificar, moderarse e intentar negociar, para no caer.

De no rectificar el gobierno central, por razones obvias, la situación política venezolana empeorará y la ingobernabilidad se acentuará, hasta las próximas elecciones parlamentarias en 2009/2010, donde sin dudas, se produciría una segunda derrota crítica y determinante para el gobierno, en la cual perderían la mayoría de la Asamblea Nacional. Vista la importancia de la misma, con la ayuda de la cual se produce el control de las demás ramas del poder del estado venezolano, por el poder ejecutivo, para garantizar su hegemonía en el País, violando constantemente las leyes y la constitución que evitan el juicio político que debería hacerse al presidente por diferentes motivos legítimos.

De darse las elecciones parlamentarias, lo cual personalmente dudo que suceda, con Hugo Chávez como presidente, esta segunda derrota que sufriría el partido político del gobierno PSUV, podría ser tan catastrófica y suficiente como para llamar a nuevas elecciones presidenciales, antes del 2012, vista la ilegitimidad que tendría Hugo Chávez como presidente de Venezuela, por el poco apoyo político que le quedaría, por lo que sería el fin del proyecto político del socialismo del siglo XX, el fin político de su líder máximo, y razón, por la que fuera del gobierno, el PSUV habría nacido para perder, hasta que llegue el día de su extinción total, o reacomodo como “partido político democrático”; si es que aprendiesen la lección.

El Rol de PDVSA

Guillermo A. Zurga, 11 de mayo de 2008.

Pocos meses antes de que ocurriera el asalto, secuestro y toma de PDVSA en 2003, por los partidos políticos del gobierno, trabajaba como asesor en Maturín, y me llegó una encuesta por internet para que expresase mi opinión personal sobre el rol, funciones y responsabilidades que debería tener ésta vital empresa del estado venezolano. La encuesta en referencia, fue enviada por la alta gerencia de PDVSA y su manejo y evaluación estaba a cargo de una comisión de directores.

Desconozco si esa iniciativa la originó el gobierno anterior, el actual; o fue iniciativa propia de la Junta Directiva de PDVSA de entonces. También desconozco, a cuantas personas les fue enviada y a que niveles cubría. Recuerdo que el cuestionario era largo y permitía profundizar en la opinión personal. El caso es que me interesé y animé a ofrecer mi opinión, dada la oportunidad única que se me presentaba respecto a un tema tan importante que hasta ese momento lo consideraba, de la absoluta competencia del sector político del País.

Consistente siempre con lo que pienso, digo y hago, en una de las preguntas donde se planteaba la politización o no de la empresa fui enfático al inclinarme por la no injerencia política y partidista en el manejo de la empresa petrolera, por parte del gobierno. Consideraba entonces, que esa participación política en la actividad petrolera del país, estaba bastante bien establecida en las leyes, y correspondía al poder ejecutivo a cargo del Presidente de la república quién la debería ejercer a través del Ministerio de Energía y Minas, quién daba los LINEAMIENTOS Y PREMISAS fundamentales para las políticas, estrategias y actividades a desarrollar por PDVSA.

Por lo tanto, para ejercer esa función de dirección, seguimiento y control por parte del MEM, y de las otras organizaciones del estado con competencias sobre la actividad petrolera, correspondía al ejecutivo y al estado venezolano en general, en proveer al MEM y a éstas otras organizaciones, de una estructura y organización adecuadas, con infraestructura, herramientas y personal altamente calificado, educado, adiestrado y suficiente en cantidad, como para garantizar el cumplimiento optimo de esas responsabilidades. Si en algún momento, el MEM u otras organizaciones fueron incapaces o negligentes en ejercer correctamente su rol, funciones y responsabilidades, esta deficiencia no puede ni debe ser imputada a la caja negra en que se había convertido PDVSA, según sus enemigos socialistas de siempre.

Respecto a las preguntas relacionadas a las funciones que debería tener PDVSA, contenidas en el cuestionario, no tuve ni tengo la menor duda al opinar, que estas deben ser básicamente las de: explorar, perforar, producir, procesar, refinar, almacenar, transportar y comercializar los hidrocarburos y derivados que se descubran y extraigan del subsuelo venezolano.

La función política, publicitaria u otras a favor del gobierno así como la competencia social y caritativa que le ha sido impuesta a la fuerza por este gobierno a PDVSA, son atribuciones y responsabilidades que deberían tener otras organizaciones del estado venezolano. De haber continuado así, y de no haber arrojado a la calle a los miles de valiosos empleados de PDVSA, por la huelga petrolera, PDVSA aún tendría las fortalezas y capacidad gerencial, administrativa, económica y técnica como para mantener a la industria petrolera funcionando con un óptimo nivel de excelencia.

De hecho, antes del asalto y toma de PDVSA, ésta venia haciendo una callada labor solidaria y comunitaria a través de sus departamentos de recursos humanos, médico y de relaciones publicas, sin haber tenido que sacrificar su excelencia y capacidad operativa como empresa de energía, tal como sucede en los actuales momentos, por haberla politizado al extremo.

De haberse continuado en PDVSA con la política de selección, entrenamiento, desarrollo de personal y de ascensos por “meritocrácia” y ésta se hubiese dedicado a sus funciones estrictamente administrativas y técnicas, durante estos 9 años de gobierno chavista, no obstante todo lo nefasto y mediocre que ha sido este gobierno, en otras disciplinas, áreas y organizaciones; PDVSA pudiese estar hoy día produciendo mucho mas petróleo de lo que produce actualmente. Considerando los altísimos precios del petróleo y sus derivados, los ingresos a la nación fuesen muy superiores a los actuales. ¿Qué otra contribución social mejor que esa puede ser atribuida a PDVSA?

El gobierno actual ha cometido y sigue cometiendo un terrible error político y moral, al utilizar al petróleo como instrumento cerrado de negociación, de compra de conciencias y de chantaje económico para imponer un pensamiento o ideología política a países pobres o en vía de desarrollo; y/o al utilizarlo para chantajear a países desarrollados como EE.UU., que necesitan de la energía proveniente de esta importante fuente, que como sabemos es agotable. Precisamente, por ser los hidrocarburos recursos naturales agotables, su importancia y valor crecen cada día más; lo que implica que pudiera llegar el momento, en que esta fuente de energía sea declarada por la humanidad entera como patrimonio universal, y en consecuencia su manejo por las respectivas naciones que los poseen debe ser mas transparente, equilibrado, sensato y abierto.

Atar PDVSA a una doctrina política totalitaria en particular, como la socialista, es una aberración, y una política errónea, que tarde o temprano, está destinada a un inexorable fracaso. Una empresa de la magnitud e importancia de PDVSA, con actividades administrativas y procesos operacionales tan amplios, variados y complejos, requiere ser administrada con excelencia por personal altamente calificado, adiestrado y entrenado, a objeto de que su productividad y competitividad sean las óptimas.

PDVSA, debe además, estar actualizada con la tecnología de punta mas innovadora y eficiente que exista en el mercado mundial. Desestimar la tecnología petrolera occidental, e intentar sustituirla por la oriental, tal como lo está logrando en gran parte hacer este gobierno es una gran necedad, torpeza e inconveniente para Venezuela, por más anti imperialista que se sea.

Ha sido una gran irresponsabilidad de este gobierno, el haberle asignado a PDVSA roles y funciones en lo político y en lo social que nunca ha debido tener. Hacer proselitismo político y demagogia nacionalista engañosa con la primera empresa del País le está resultando altamente negativo y costoso a la nación. Ya algunos analistas petroleros y economistas – aún desconociendo el estado de las finanzas internas y deuda de PDVSA, el daño a los yacimientos y el deterioro de la planta física de la industria - vaticinan que PDVSA es irrecuperable; y que en el mejor de los casos, se tardaría unos cuantos años en lograr su saneamiento económico, y el restablecimiento de la capacidad idónea de ejecución administrativa y operacional.

miércoles, enero 09, 2008

Con todo el respeto y consideración a los familiares de los secuestrados por grupos narco terroristas de las FARC – al ver tanto despliegue publicitario, tanta hipocresía política, tantas ansias de figuración de personajes, tanta exageración sin limites y sin escrúpulos, tanta manipulación abierta, tantas traiciones, tanta intriga y seguramente tantos negocios jugosos en juego - en mi opinión, no es mas que una asquerosa negociación y un juego de poderes regionales e internacionales que a las personas de a pié de la sociedad civil como yo, nos dan tristeza y hasta ganas de vomitar.
Invocar intereses humanitarios, jugar a las películas de espionaje y de contra espionaje, a la política barata y demagoga, utilizando cruelmente la buena fe de los familiares de estos secuestrados; quienes deben estar sintiendo un enorme dolor, drama, frustración y angustias genuinos - algunos de ellos por varios años que casi tocan la década - son síntomas de que nuestras sociedades democráticas latinoamericanas están colapsando, y no precisamente por que los izquierdistas radicales y los terroristas estén triunfando ideológica ni militarmente, sino porque éstas se estarían convirtiendo en un grupo de países alcahuetes, corruptos, débiles e inmorales, capaces de negociar lo innegociable, por algún beneficio económico, egocentrismo y/o favor político.
Muy pocos países en Latinoamérica se han mantenido cautos y responsables en este vulgar y patético show de la liberación de los secuestrados.
Es bochornoso ver la complacencia de líderes de algunos países suramericanos con las narco guerrillas y hasta a políticos, líderes y/o personajes colombianos que operan en el seno de la sociedad colombiana como quintas columna de las narco guerrillas; y al mismo tiempo, atacar solapada y abiertamente y sin ningún pudor, al gobierno colombiano, electo democráticamente por amplia mayoría, para intentar debilitarlo; con el hipotético descarado y preconcebido propósito de crear una crisis política en ese país, quizás con la ilusión malévola de pretender impulsar un comunismo en Colombia, al igual que lo intentan en Venezuela y así facilitar la expansión del castro comunismo antiimperialista en América Latina.
Observar al presidente venezolano Hugo Chávez intentar jugar al rol de benefactor y defensor de los derechos humanos - teniendo a cientos de presos y a millares de perseguidos políticos y asimismo verlo actuando como un tirano para la mayoría del país - y al mismo tiempo, actuar como si fuera una víctima del presidente colombiano, porque lo cesanteó como negociador; y por otra parte ver a otros presidentes y oscuros personajes latinoamericanos hacerle el coro; produce indignación y desprecio por éste y por su camarilla de compinches y sinvergüenzas.
Es conocida también la red de narco terroristas colombianos que se expanden aceleradamente en nuestro territorio nacional con la ayuda directa de funcionarios y militares del gobierno venezolano, lo cual hace a Venezuela cada vez más vulnerable y propensa a que se produzca una guerra civil, invasión o revuelta popular que ponga fin a tanto fanatismo y abuso de poder; o por el otro lado, que se termine de instaurar una dictadura sangrienta de extrema izquierda, sin precedentes en nuestra historia.
Me pregunto: ¿Cómo se puede actuar democráticamente o negociar con un grupo de narco terroristas que han matado cobarde e impunemente a tanta gente inocente? ¿Es que acaso en la política no existen principios ni escrúpulos? ¿Es que acaso algunos de estos protagonistas está detrás del premio Nobel de la paz?
El juego sucio de la ultra izquierda latinoamericana, auto denominados incorrectamente como corriente progresista – ya que representan al atraso, la barbarie y a la corrupción - está tan descubierto, que el presidente de Nicaragua Daniel Ortega, compinche y vividor de Hugo Chávez, hasta trató públicamente de “hermano” al narco terrorista criminal Manuel Marulanda, algo insólito nunca visto en un presidente electo democráticamente.
Precisamente, por esta complacencia y vista gorda ante las acciones narco guerrilleras por parte del gobierno, Venezuela esta cada día más inmersa en el submundo del terrorismo y de la delincuencia, donde las contradicciones están a la orden del día; a tal punto, que nuestra querida patria estaría siendo vista por las comunidades democráticas mas sólidas y desarrolladas del mundo como una amenaza para la democracia latinoamericana y mundial.
No deja de preocupar la extraña y exagerada posición del presidente francés en este show, quién ha criticado soslayadamente al presidente Álvaro Uribe, y ha tratado de involucrar hasta al Papa, para lograr la liberación de Ingrid Betancourt -por cierto, más colombiana que francesa - contribuyendo a darle mas protagonismo a las FARC del que se merecen y de paso molestar al gobierno colombiano y al de los EE.UU., según sus costumbres liberales ancestrales. ¿Es que acaso el presidente Francés confía mas en Hugo Chávez que en Álvaro Uribe? ¿Pueden el gobierno francés o el venezolano, o cualquier otro gobierno, tener más interés en la liberación de los secuestrados que el gobierno colombiano?
Pretender sacar provecho político o de cualquier otro orden de la crisis de los secuestrados por las FARC intentando pescar en río revuelto, es un crimen asqueroso que debe ser repudiado por toda la comunidad internacional. En mi opinión, el gobierno colombiano y el presidente Álvaro Uribe deberían recibir un respaldo masivo de toda Latinoamérica y del mundo, en la búsqueda de soluciones a esta crisis. Al fin y al cabo, el país que sufre esta guerra interminable es el colombiano; y en consecuencia, debería respetársele su soberanía y el derecho que tienen de manejar la situación según el interés de su pueblo.
En un viejo articulo titulado “La violación de Europa por el Islamismo”, interpreté, que una de las supuestas razones por las que el europeo en general, rechaza y critica las políticas norteamericanas, inglesas, israelíes y japonesas, entre otros; es la de que estos países no aceptan chantajes ni negocian con narco terroristas, principios éstos con los que algunos indulgentes gobiernos pseudo izquierdistas latinoamericanos, al parecer tampoco están de acuerdo ni aceptan y siempre están prestos a negociar lo innegociable y a tapar ollas podridas, por miedo a la verdad.
Aprovechando que es tiempo de navidad, de reflexiones, de sueños y de ilusiones; nada mas propicio como para rezar por una Venezuela libre de amenazas a las libertades; con mis deseos personales y familiares, por un año nuevo 2008 que nos ilumine a todos a lograr el sendero de regreso a la democracia y a la paz.

martes, enero 08, 2008

El Arte de Callar
Es bien conocido y aceptado por la mayoría de las sociedades del mundo, que el saber hablar en público es una gran virtud en una persona. Para los políticos, los religiosos, los abogados, los vendedores, los educadores, los comediantes, los promotores en general, y para muchísimas otras profesiones y oficios; el hablar bien, es sinónimo de éxito y de poder. Podría afirmarse que el hablar bien es una especie don o arte y quién lo ejerce posee una gran fortaleza humana, y en cierta forma es un privilegiado.
Sin embargo, el que posea esta virtud o don, debe estar alerta ante la tentación de hablar de más y debe poseer, o bien dotarse de la habilidad de saber CALLAR, cuando corresponda. Por lo general, la persona que sabe hablar bien, tiene la tendencia de excederse en ciertos límites. Un buen orador disfruta hablando y por lo general tiene un enorme poder de convencimiento sobre las personas. Por algo, los grandes oradores políticos y religiosos de la humanidad llegan a poseer un encanto tal, que hasta pueden generar histeria en las multitudes de sus seguidores, por sus encendidos y vehementes discursos.
Esta capacidad de convencer y poder llevar a la gente a ciertos extremos de euforia, de éxtasis e identificación plena con el orador de turno y sus mensajes, no deja de tener sus riesgos y peligros, puesto que personas normales pueden ser convertidas en fanáticos políticos o religiosos, con las consecuencias que estos tipos de fanatismo puedan representar. En consecuencia la virtud o don de un buen orador debe ser complementada con una buena dosis de ponderación, responsabilidad sensatez y control, para que ésta sea positivamente enriquecedora y arroje los resultados perseguidos por el orador según sea su causa. Por lo general, a un buen orador, se le hace difícil oír, aceptar y el tener que CALLAR a tiempo. Esa pudiera ser la diferencia entre un gran estadista y un político fanfarrón; o entre un buen pastor y un charlatán.
El arte de hablar es sin duda un arte excelente, pero ¿quién nos enseña el arte de guardar silencio? Pudiéramos afirmar, que el saber hablar y el saber CALLAR son ambos tan importantes, que poseer ambas cualidades o dones es una gran bendición de Dios. Existen muchas experiencias y frases celebres que recogen, lo importante que es el saber CALLAR. Veamos algunas de éstas:
Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor CALLAR. Ludwig Wittgenstein (1889-1951) Filósofo británico, de origen austríaco.
Mejor es CALLAR y que sospechen de tu poca sabiduría que hablar y eliminar cualquier duda sobre ello. Abraham Lincoln (1808-1865) Político estadounidense.
La mitad del mundo tiene algo que decir, pero no puede; la otra mitad no tiene nada que decir, pero no calla. Robert Lee Frost (1874-1963) Poeta estadounidense.
Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a CALLAR. Ernest Hemingway (1896-1961) Escritor estadounidense.
Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo. James Russell Lowell (1819-1891) Poeta y escritor estadounidense.
En base a lo anteriormente expuesto, luce obvio, que el hablar de más e inoportunamente, pudiera traerle consecuencias desagradables al orador y correr el riesgo de que le manden a CALLAR, o le tilden de ignorante, inmaduro, imprudente, charlatán, locuaz, o simplemente loco.
Las experiencias desagradables que ha tenido y sigue teniendo el presidente Hugo Chávez por hablar de más, parecieran estar indicándole que es tiempo de que debe aprender a oír, escuchar, atender y a…...CALLAR, so pena de seguir cayendo en la escala de la credibilidad, que tanto cuesta restituirla, cuando ésta se pierde.
Para nosotros los venezolanos es una pena y una vergüenza, que nuestro presidente no tenga el equilibrio, sensatez y la ponderación suficientes, como para saber CALLAR a tiempo. Independientemente de que políticamente le adversemos, al fin y al cabo es el presidente de todos los venezolanos y queremos que siempre quede bien y no haga el ridículo, sobre todo cuando se trata de eventos internacionales importantes.
Esa manía o fijación insana de querer romper los records de duración de los discursos de oradores como Fidel Castro y Adolf Hitler, no tiene ningún sentido ni beneficio para su pueblo. Esa tendencia acomplejada y maligna y de intentar descalificar y odiar a quién le adversa o rebate algún argumento suyo, le hace hablar más de lo debido. Esa costumbre de adornar cada frase y parafrasear más de lo debido, a menudo se le revierte como un boomerang. Ese intento permanente y vano de pretender aparentar ser un hombre culto y estudiado, en lugar de ganarse la admiración del observador, lo que hace es despertar sospechas de su inmensa ignorancia. Eso de hablar todo el tiempo de la historia, de nuestros lideres y libertadores, lo que hace es cansar y confundir mas al venezolano y al oyente, respecto a la verdadera historia venezolana; la cual por cierto, el presidente está tozudamente empecinado en modificar.
Por esa obstinación en hablar todo el tiempo y decir lo que no debe decir, el presidente Hugo Chávez pierde aceleradamente el poco de credibilidad que ha tenido y el respeto que se le debe tener a un primer magistrado de la república, lo que sin duda alguna daña la imagen y los intereses del país y en cierta forma, humilla y empaña el gentilicio del venezolano, siempre orgulloso de su origen y de su País, aún en las mas difíciles situaciones.
UN PRINCIPIO PARA CALLAR
La reserva necesaria para guardar silencio en la conducta ordinaria de la vida no es una virtud menor que la habilidad y el cuidado en hablar bien; y no hay más mérito en explicar lo que uno sabe que en CALLAR bien sobre lo que se ignora. A veces el silencio del prudente vale más que el razonamiento del filósofo; el silencio del primero es una lección para los impertinentes y una corrección para los culpables.