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lunes, noviembre 29, 2010

Los oscuros dos años por venir
Guillermo A. Zurga
Aún cuando los factores políticos de la oposición venezolana agrupados en la MUD, pareciera que empezaron a actuar más acertadamente, como un bloque unido, consolidado y homogéneo, decidiendo – desde mi punto de vista - con mayor sensatez que antes,  en la lucha contra el totalitarismo; todavía existen voceros que discrepan de sus actuaciones, y les piden mayor diligencia y audacia.
Estas discrepancias se han avivado, en el marco de las expropiaciones y atropellos recientes por parte del gobierno, aunadas a las declaraciones recientes del General Henry Rangel Silva, vigorizadas por el presidente de la república Hugo Chávez, quienes dejaron entrever, que de ganar la oposición las elecciones del 2012, habría una insurrección popular por parte del chavismo, con la pretendida intensión de no entregar el poder.
Claro, a pesar que el general Henry Rangel Silva y el propio presidente Hugo Chávez lo hayan insinuado, esto no se puede aceptar como un hecho, hasta que no suceda, y para que suceda debe haber elecciones y la oposición debe participar masivamente en ellas, y esperar los resultados a ver qué pasa.  Por supuesto, debería prepararse un plan alterno B, porsiacaso.
Las provocaciones del gobierno a la oposición, para que, proteste y actúe violentamente en contra de estas medidas arbitrarias e inconstitucionales, van creciendo y haciéndose cada vez más insoportables y aceptables por parte de una sociedad, cuyo propósito y posición política es la de preferir vivir en democracia que en comunismo, razones por las que está empeñada en  una salida democrática y pacífica, en contra posición a una sublevación antidemocrática, probablemente sangrienta. No obstante tales provocaciones, la MUD permanece controlada e impávida, pero diligente en los reclamos y no cae en tales trampas.
Otra salida tales como: levantamiento insurgente, huelga general, asamblea constituyente, solicitar elecciones generales, solicitar revocatorio a Hugo Chávez; sería hacerle el juego al gobierno y justificar anular y/o post poner las elecciones y declarar estado de emergencia, que es en realidad lo que el gobierno decadente desea. Aunque parezca paradójico para algunos, las elecciones presidenciales de 2012, les convienen más a la oposición que al gobierno.
La opción de la MUD, de insistir en ir a unas elecciones, teniendo en contra las posiciones y opiniones antidemocráticas ya adelantadas del gobierno, y/o las predicciones negativas de algunos factores de la oposición, sobre como actuará el gobierno,  según sean los resultados, tiene la ventaja de mantener presionado y atrapado al caudillo líder de la revolución, a que se defina de una vez por todas, a ser un gobierno democrático o a autenticar la dictadura.
Sabemos que es muy tarde para la rectificación del gobierno, hacia la democracia, ya que a estas alturas es irreal pensar en negociaciones o salidas acordadas, que vayan en ese sentido, dada la gran tozudez del gobierno, quién no termina de aceptar que su proyecto político comunista es inviable en Venezuela, por las tantas debilidades que presenta, y las malas experiencias que ha dejado atrás en tantos países que lo han intentado. Por lo tanto, en el marco de la profundización hacia el comunismo, que ha anunciado el presidente, existen razones para pensar que muy probablemente los dos próximos años serán bien oscuros.  

martes, noviembre 09, 2010

La dictadura del proletariado
Guillermo A. Zurga
En una entrevista que le hicieran recientemente, en ocasión de la extensión de los contratos de cooperación con el gobierno comunista de Cuba,  el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,  se quejaba de los venezolanos y extranjeros que le señalan como un dictador.
Luego de intentar desmentir tal tipo de acusación hecha por algunos,  no terminó de negar que no tenga intensiones de convertirse en dictador formal, sino que por el contrario, confiesa que de ser un dictador, la suya, sería una dictadura del proletariado, que como todos sabemos, es la conocida dictadura socialista típica de la clase trabajadora. Su dictadura no sería fascista, militarista, ni de derecha; sería una dictadura comunista.
Señala además el presidente, que en el caso de ser el un dictador, las cárceles estarían llenas de burgueses, que como sabemos según su apreciación personal, está burguesía está  comprendida por los sectores: inversionistas, empresariales, comerciantes, profesionales universitarios, y fundamentalmente la clase media alta y mediana pensante; sectores estos que en Venezuela comprenden, según su calificación personal, la burguesía a vencer y a odiar. Es decir, todos los venezolanos miembros de los sectores mencionados, estaríamos presos, o desparecidos, de ser Hugo Chávez un declarado dictador proletario.   
Esa misma dictadura del proletariado, practicada en Rusia por Joseph Stalin,  como máximo dirigente, según las estadísticas que pudieron rescatarse, produjo entre 30 y 40 millones de rusos muertos y otros tantos encarcelados, que precisamente no pudieran ser considerados como burgueses, sino como disidentes de todas las clases sociales de esa nación.
Las otras tantas dictaduras del proletariado, tales como la: china,   vietnamita, cubana,  norcoreana, yugoeslava, húngara, polaca, checoslovaca, entre otras, no solo produjeron prisiones y muertes burguesas, sino que estas se hicieron extensivas a gran parte de todas las clases sociales pobre y media, disidentes contra este tipo de sistema político de gobierno; desahuciado y enterrado por la mayoría de los países que conforman el globo terráqueo.
El presidente Hugo Chávez, quién según sus actos y acciones en progreso, pareciera que tendría en mente convertirse en dictador proletario formal para el 2012 o antes, prepara el terreno, y lanza estas pildoritas dulces a la población pobre de Venezuela,  con la pérfida y malvada intensión de que éstos le apoyen y le ayuden a implantar una dictadura del proletariado, cuando él así lo decida, donde supuestamente los presos y desaparecidos físicamente solo seríamos los burgueses y la clase profesional e intelectual media pensante.
Presidente, permítame alertarle, que es muy tarde para esa movida. En todo caso, su dictadura, si es que se decide implantarla formalmente, sería una dictadura fascista cívico militar, impuesta con la ayuda de los militares adláteres que aún se le arrodillan, unidos a un grupo de fanáticos, forajidos y delincuentes que le acompañan, con el apoyo de un sector mínimo de venezolanos ingenuos, cuya cantidad se ha ido reduciendo drásticamente y a quienes lamentablemente ha comprado usted con sus políticas sociales engañosas de subsidios, dádivas y regalos. El resto, la inmensa mayoría de los venezolanos le repudiaríamos y combatiríamos, esa que usted llamaría su dictadura del proletariado, si ese fuere el caso.

miércoles, noviembre 03, 2010

No lloriquees,  ni te lamentes. ¡Actúa en algo útil!
Guillermo A. Zurga
Si revisamos la mayoría de los correos electrónicos que recibimos, las columnas en medios de comunicación escritos, las declaraciones comunes en televisión y muchos de los libros de actualidad, que se leen, oyen y circulan en Venezuela, se observa un común denominador,  entre todos ellos. Están saturados de lloriqueos y quejas, que no aportan ni un granito de arena para ayudar a resolver la crisis nacional de tener a un gobierno trágicamente perverso, políticamente monstruoso  y administrativamente improductivo y corrupto.
Es tan negativa y contagiosa esta manera de hacer oposición al régimen, que todos sin excepción tenemos la tendencia a caer en ella y lloriquear y lamentarnos continuamente,  de que no hay nadie que haga algo para detener este atropello permanente del gobierno en contra de las mayorías venezolanas. Si hacemos un balance global, no encuentro a ningún sector de las fuerzas vivas del país que no haya sido atropellado, insultado, humillado, vejado, dañado o disminuido por este régimen de corte político comunista.
Antes de seguir lloriqueando y lamentándonos estérilmente, ante tantas injusticias, debemos intentar entender sobre el tipo de confrontación que el gobierno ha planteado para apoderarse impunemente de Venezuela.   El argumento de que es una guerra política entre la burguesía y los pobres es una falacia usada astutamente por el régimen para ganarse el apoyo de los venezolanos más humildes. Lamentablemente, muchos están ganados a esa idea.
Otro argumento, es el de que Venezuela es un país soberano y libre que lucha contra las fuerzas del imperialismo norteamericano al cual hay que exterminar, para que no siga APODERÁNDOSE DE VENEZUELA. Esa es otra falsedad, dado que Venezuela siempre ha sido un país soberano y libre y ha mantenido relaciones armoniosas por décadas con el gobierno norteamericano. Por el contrario, EE.UU., ha ayudado a Venezuela a desarrollarse y a modernizarse desde los inicios de la explotación petrolera, por la existencia de intereses comunes  y comprensibles, que nada tienen que ver con ese odio hacia esa amiga nación.
Otra argumentación más infantil aún, es la de que el capitalismo y el neoliberalismo aplicado en los últimos años por algunos gobiernos anteriores,  es el culpable de todos nuestros males, y en consecuencia, debemos exterminarlo y cambiarlo por un sistema económico aún más dañino y perverso que el mismo capitalismo,  como lo es el socialismo, que dicho en otras palabras, es el sistema económico en que se afianza el sistema político comunista. Es decir, tal como dice el viejo dicho popular: pretenden llevarnos de Guatemala a Guatepeor.
Apreciado amigo y compatriota, si eres unos de esos, que acostumbra quejarse y lloriquear acusando a los demás de no hacer nada, te sugiero que primero te preguntes, ¿qué puedo hacer por Venezuela, para ayudarla a salir de esta crisis en la que estamos inmersos?
 Existen muchas formas sencillas de aportar tu granito de arena a la causa de las libertades y la democracia. ¡Búscalas, descúbrelas, encuéntralas!. No necesitas lloriquear ni lamentarte ante la fatalidad que hoy vivimos, sino ocuparte de una mínima parte de la cuota que te corresponde como venezolano digno y libre, para sacudirnos a este régimen opresor que hoy nos hostiga.

martes, octubre 26, 2010

La agenda de la MUD
Guillermo A. Zurga
A la MUD tiene por delante una amplísima agenda llena de diversas e importantísimas actividades, entre las cuales destacan las elecciones para gobernaciones y alcaldías vacantes, a realizar el próximo mes de diciembre, en las cuales se deberían tener exitosos resultados en la mayoría de estas.
También se debería prepararse la MUD, para el inicio de actividades en la recién electa Asamblea Nacional, cuyos miembros electos por la MUD, recibieron el apoyo de una nueva mayoría política en el país del 52%, que les compromete enormemente ante la sociedad democrática venezolana, la cual espera resultados y respuestas concretas sobre los diferentes temas que plantearan en el seno de esta AN.
La MUD debería continuar con el mismo o mayor entusiasmo, en la conquista de espacios en los sectores más humildes de venezolanos C, D y E, en todo el territorio nacional, con mayor énfasis en los estados menos poblados, donde el chavismo todavía es mayoría, razón por la que el trabajo deberá ser duro y complejo.
Uno de los puntos en la agenda de la MUD, al cual daría prioridad, es el gran trabajo de revisar cuanto acuerdo y convenio ha acordado el gobierno con otros países, y asegurarse que se realizaron con total transparencia y averiguar de paso, si cumplen con todos los recaudos exigidos en la constitución y las leyes venezolanas. Allí existe un universo de material para evaluar.
Una de las cosas que me preocupa como venezolano, es la respuesta oportuna que debería tener la mesa de la unidad MUD, a tanto abuso y acciones ilegales que lleva a cabo el gobierno sin dar explicaciones a nadie, que dejan la impresión que no existe una posición unitaria ni firme de la oposición, capaz de enfrentar con vigor y decisión al gobierno en casos por ejemplo, ese de estar impulsando el comunismo en Venezuela, cuando la nación se ha pronunciado mayoritariamente en varias oportunidades, en contra de ese sistema político. Si somos mayoría, es hora de hacérselo entender al gobierno de la forma más categórica que sea necesaria y posible.
No menos importante, es llevar a cabo un trabajo permanente y sostenido de denuncias formales, con documentación y pruebas suficientes por actos de corrupción,  que como es sabido, son abundantes y escandalosos en toda la administración pública del chavismo. Dado que los diputados chavistas, así como la contraloría y la fiscalía, ocultan o se hacen de la vista gorda ante tanta corrupción, es necesario y pertinente que la oposición tome la bandera de la denuncia formal, para atacar a ese gran flagelo y descubrir y castigar a los culpables de esos casos vergonzosos, que día a día se producen en Venezuela.
La agenda de la MUD, cobra una importancia trascendental en la política venezolana, con una representación importante en la Asamblea Nacional, y por el hecho de ser mayoría en toda Venezuela, aspectos estos que deben ser muy bien aprovechados por la oposición para un cambio democrático de gobierno, que sin duda alguna, luce con una perspectiva muy real.
Un tópico, que bajo ninguna circunstancia debe quedar fuera de la Agenda de la MUD, tiene que ver con el rechazo firme y decidido, a un conjunto de leyes orgánicas que fueron aprobadas ilegalmente por  la Asamblea Nacional chavista, sin consultas, sin la participación de las minorías, sobre un tema rechazado por los venezolanos, en un referendo nacional el 2D - 2007, razón por la que no entendemos que,  estén usando tales leyes irritas como premisas y banderas para la planificación y preparación de los presupuestos  de mediano y largo plazo. Esas leyes deben tener prioridad en la Agenda de la MUD, quién debe trabajar seriamente para derogarlas por inconstitucionales, sin dar ni un paso atrás; para eso somos mayoría en la nación.
Gústele o no al chavismo, según la constitución vigente, Venezuela es un país democrático, que es administrado mediante  un sistema económico capitalista o de libre mercado, que protege el funcionamiento de la libre empresa  y da cabida a la existencia de la propiedad privada, a la alterabilidad en el gobierno y a la pluralidad de ideas, donde el sistema político socialismo o el comunismo y la división geográficas comunal son totalmente ilegales.
Los partidos políticos y demás organizaciones que conforman la MUD, deben tener bien claro cuáles son sus prioridades respecto a las exigencias que les hacemos los venezolanos demócratas que les apoyamos, que en ningún momento significan ningún tipo de negociación ni claudicación sobre los aspectos fundamentales de la democracia, que hoy están siendo pisoteados, violados e ignoradas por el chavismo, ante nuestra pasividad e indolencia. Si trabajamos para obtener al fin una mayoría política, hagamos valer estas mayorías y defendamos la democracia como ésta debe ser defendida, con coraje, decisión, y sin ambigüedades.
Es de suponer, que la sumisión, la genuflexión y la indolencia para con el poder ejecutivo y demás poderes del estado,  se acabaron en ésta nueva  Asamblea Nacional 2010-2015. En tal sentido, la vigilancia, alarmas, revisiones y controles deben ser ejercidos con la mayor rigidez posible, según lo establecidos en la constitución y las leyes. Creo que es hora que el ejecutivo nacional empiece a entregar cuentas claras respecto a los presupuestos y contratos que maneja y administra. Seguramente, habrá muchos otros puntos importantes que tratar en la Agenda de la MUD, que escapan a los asuntos tratados en este escrito. Supongo estos serían progresivamente incorporados en la Agenda final de la MUD, la cual, como es de esperarse debe ser muy flexible, cambiante y dinámica.
En todo caso, lo importante es que la agenda de la MUD incluya,  todos aquellos puntos que van en pro de: las libertades, la justicia, el crecimiento  económico, el respeto a la constitución y a las leyes,  la defensa de los derechos de los ciudadanos, el respeto a la propiedad privada y a las libertades económicas, la optimización de los servicios, el mejoramiento de la calidad de vida, la administración idónea de los recursos económicos, la protección y el mejoramiento del aparato productivo, el control de la inflación, la creación de nuevos puestos de trabajo, la guerra frontal contra la delincuencia organizada y la corrupción, etc.
Del éxito por la aplicación correcta de la agenda de la MUD, dependerá en gran parte lograr el propósito general de frenar la expansión del comunismo en Venezuela, y cambiar a este gobierno en 2012;  o continuar indefinidamente con esta pesadilla de régimen comunista.

domingo, octubre 17, 2010

El nacionalismo
En una reunión social de clausura de unas jornadas técnicas de ARPEL (Asociación de empresas Regionales de petróleo y gas natural en Latinoamérica  y el Caribe),   realizadas en Rio de Janeiro el año 1972, patrocinada por Petrobras, empresa petrolera estatal brasileña,  a la cual tuve el privilegio de asistir por CVP (Corporación Venezolana del petróleo), como miembro de la delegación venezolana; un ingeniero chileno se refirió jocosamente a los venezolanos, como los menos nacionalistas de Latinoamérica.
Mi reacción inmediata fue de sorpresa, malestar e incomodidad;  y creo que me avergoncé y  enrojecí de la rabia. Mi respuesta a tan imprevisto señalamiento, al parecer no fue muy convincente, para el grupo de latinoamericanos presentes. Evidentemente en ese momento, no estaba preparado para responder adecuadamente a  tal situación.
En ese entonces, la admirada nación chilena, tenía como presidente al recién electo candidato, doctor Salvador Allende,  político de conocida ideología comunista, posteriormente asesinado durante el golpe de estado dado por el militar  golpista General Augusto Pinochet. 
En Venezuela teníamos de presidente al conocido social demócrata  doctor Rafael Caldera (1969-1974), luego de dos presidencias sucesivas, del señor Rómulo Betancourt y del doctor Raúl Leoni, del partido Acción Democrática, partido este que ya se había dividido dos veces, por su política partidista  pro democrática y anti comunista, no compartida por algunos.
En ese entonces, ya estaba planteada y en pleno apogeo  la guerra ideológica, denominada guerra fría entre democracia y comunismo (occidente versus oriente)  y Venezuela estaba definitivamente del lado occidental, defensor de la democracia y de las libertades, mientras que el comunismo mantenía varias dictaduras en Europa y Asia, opresoras de varios pueblos que clamaban y luchaban  por sus respectivas libertades.
Por tal posición anti comunista, y anti dictaduras, Venezuela, en especial el partido de Acción Democrática y su líder principal Rómulo Betancourt, se habían hecho de varios connotados enemigos políticos, entre los cuales figuraban, Fidel Castro, Chapita Trujillo, los Somoza, el sandinismo, sendero luminoso, las FARC, entre muchos otros.
Sin duda alguna, Rómulo Betancourt fue uno de los líderes latinoamericanos, a quién considero, fue genuinamente nacionalista y muy claro en su pensamiento político sobre lo inconveniente y dañino del comunismo para Latinoamérica, dado que  en un tiempo fue un simpatizante de la extrema izquierdista, con amplio conocimiento sobre el marxismo leninismo. Sus enemigos de ahora, los fanáticos chavistas, han tratado infructuosamente de enlodar su nombre,  por el hecho de que los combatió y venció políticamente y con las armas,  razón por la que el rencor contra él está presente, aun después de muerto. 
Los venezolanos de cualquier época de la historia,  no podemos ni deberíamos ser catalogados como antinacionalista, sobre todo por otros ciudadanos latinoamericanos, ya que la historia tiene bien claramente establecido el grado de nuestro nacionalismo, demostrado por nuestro amor por las libertades y el apego a la defensa de la soberanía nacional.
El nacionalismo mal entendido, como el del presidente Hugo Chávez y de su camarilla de comunistas, es tan bueno como el nacionalismo de:  Adolfo Hitler de Alemania, Fidel Castro de Cuba, Saddam Hussein de Irak,  Rafael Leonidas (Chapita) Trujillo de Dominicana, Anastasio Somoza de Nicaragua, Kim Jong Il, de Corea del Norte, Robert Mugabe de Zimbabwe, Omar Hassan Al-Bashir de Sudán, Mahmoud Ahmadinejad de Irán, Muammar Al-Qaddafi de Libia, Bashar Al-Assad de Siria, Aleksandr Lukashenko de Belarus, entre muchos otros dictadores cuyo marcado nacionalismo les llevó o aún les llevan a la opresión,  y a  la tiranía de sus respectivos pueblos, con el trillado argumento de que lo hacen por nacionalistas.
Un dictador, sea este de derecha o de izquierda, debería estar inhabilitado para calificarse de nacionalista. Un verdadero nacionalista no debería:  a) destruir la infraestructura  física y política de su nación, para instaurar otras que han fracasado en otros países del mundo; b) no endeuda a su país de la manera brutal y sin controles; c) permitir que su pueblo pase hambre por el empeño en ayudar a otros países olvidándose del propio; d) descuidar los servicios básicos de su país y tratar a toda costa que estos colapsen; e) desatender las necesidades de educación, salud, infraestructura y viviendas de la población; f) destruir la primera y más importante fuente de ingresos de la nación para colocarla como caja chica al servicio de la ideología internacional del comunismo; g) expropiar, ni apoderarse ilegítimamente de  empresas productivas,  para implantar, cooperativas y conucos, que muy difícilmente suplanten a éstas como modelos de eficiencia y productividad.  
A manera de conclusión y de resumen, un presidente nacionalista nunca debería permitir que su país a nivel mundial, sea  uno de los:  A) más corruptos, B) menos competitivos,  C) menos productivos, D) de menor crecimiento económico, E) de menor poder adquisitivo, G) de mayor índice de mortandad criminal, H) mas rechazados por la comunidad internacional desarrollada y civilizada, I) mas importadores de comida, J) de mayor índice de inflación, K) más pobres,  l) políticamente más dividido y polarizado, y sobre todo, M) más negligentes e ineptos.
Gracias a esa afirmación sobre el supuesto anti nacionalismo de los venezolanos por el referido ingeniero chileno, realizada en la ciudad de Río de Janeiro, durante la histórica referida guerra fría, que vivía el mundo de 1972, reflexioné y aprendí más sobre, el significado de nacionalismo, que me permite hoy día opinar con mayor propiedad sobre el tema.
Una de las primeras acciones que hice fue la de aprovechar unas vacaciones vencidas, para viajar por casi todos los países  de  Sudamérica, dialogando con la gente, y aprendiendo de sus historias, culturas y costumbres. Lo que asimilé en ese viaje, aunado a las lecturas y observaciones políticas posteriores, me permitieron conocer  más sobre el nacionalismo y me facilita hoy día diferenciar entre este y  tiranía, engaño, populismo,  caudillismo, mesianismo, fanfarronería, atraso y opresión; palabras íntimamente asociadas al nacionalismo tradicional.
En mi opinión, nacionalismo significa: progreso, bienestar, libertad, educación optima y abierta, justicia ciega, libertad para expresarse, respeto a los derechos humanos, unidad nacional, crecimiento económico, existencia plena de la propiedad privada, abundante trabajo para los  ciudadanos, excelentes servicios básicos y de infraestructura, libertad de expresión sin controles políticos, poderes del estado independientes y con contrapesos, derecho a soñar y a crecer como personas. En fin, nacionalismo termina coincidiendo con democracia. Lograr todo esto en un gobierno totalitario o en una dictadura comunista o militarista es imposible.  

lunes, octubre 11, 2010

Auto golpe en diferido
A propósito de la proliferación de los golpes de estado que los países del Alba y sus compinches de la OEA y de UNASUR, denuncian en cada momento, cuando se produce una manifestación de rechazo de las minorías oprimidas, por los abusos y acciones de totalitarismos que los gobiernos de estos países del Alba aplican ilegalmente para pretender eternizarse en el poder e imponer un comunismo execrado por la humanidad en pleno, en Venezuela, se viene aplicando un auto golpe en diferido, por el mismísimo presidente Hugo Chávez, sin que las voces de José Miguel Insulza ni las de los Kirchner, ni las de los acostumbrados alcahuetes  izquierdistas fanáticos del anti golpismo, se atreven a pronunciarse en contra.
En Venezuela estamos conscientes de que Hugo Chávez está dando un auto golpe de estado cívico militar en diferido, de poquito a poquito, sin que duela mucho, renglón por renglón, mientras la gente se queda tranquilita sin protestar, sin que sus alcahuetes de sur y centro América lo denuncien, mientras tiene algo de popularidad,   la cual se le está acabando; para apoderarse definitivamente de las riquezas de Venezuela y utilizarlas en destruir a EUA y al capitalismo y satisfacer así su inmenso ego y megalomanía. Algo insólito y de dementes, pero lo está haciendo con mediana efectividad, y al parecer lo disfruta.
Ese auto golpe de estado lo ha tenido en su agenda Hugo Chávez, antes de arrancar la campaña electoral de 1998. De hecho, hubiera sido más fácil hacerlo en el momento en que se juramentó como presidente de Venezuela, cuando casi todo  el país le aplaudía y le aceptaba. Si no lo hizo en ese momento fue porqué, primero debía crear una infraestructura política bolivariana y proceder a la compra de la cantidad de conciencias que compró con los petrodólares venezolanos, para abonar el terreno anti yanqui y pro comunista en Latinoamérica, que ha creado, ante la impotencia y frustración de EUA y los demás países demócratas de la región, quienes no han sabido contrarrestar esta ofensiva inédita de la extrema  izquierdista  en América, comandada por Hugo Chávez y dirigida por Fidel Castro.
Esa infraestructura política de la que hablo, ya está creada y funcionando en favor de Hugo Chávez y de sus propósitos, y es de esperarse que, cuando termine de darse el auto golpe de estado, conseguiría el consentimiento  y autorización de esta infraestructura latinoamericana podrida engañada que le acompaña en nombre de los pueblos más necesitados de Latinoamérica, para continuar avanzando en sus propósitos destructivos.
Afortunadamente para Venezuela y su población inmensamente democrática, los autos golpe en diferido son una modalidad que en la práctica no funciona, y pueden ser frenados, controlados y revertidos. El amigo lector debe saber por la historia, que los golpes de estado del izquierdismo comunista, se dan de una sola vez y en el mismo momento, o no se dan.  El ejemplo más cercano es el de Cuba. Los más lejanos  son los de China y los de la URSS.
Esa agitación del presidente, en profundizar en el comunismo, aún cuando políticamente perdió las mayorías, es producto de la desesperación, y quizás una estrategia de provocar al pueblo venezolano a que se lance a la calle a protestar, para aplastarlo con los tanques, que hasta el momento controla, e intentar terminar de dar su auto golpe en diferido, lo cual le será impedido por ese mismo pueblo, a quién mintió, engañó y vejó.